Las seis perfecciones y la práctica cotidiana

Versos del 25 al 37 y versos concluyentes

Después, Togme Zangpo discute las seis actitudes de largo alcance o las llamadas “perfecciones” o “paramitas”, las cuales son una base muy importante para nuestra conducta de bodisatva. Los votos del bodisatva, particularmente los votos secundarios, son una forma de ayudarnos a practicar estos seis.

(25) La práctica de un bodisatva es dar generosamente sin esperar nada a cambio ni que madure algo kármico, porque si aquellos que desearían la iluminación deben renunciar incluso a su cuerpo, ¿qué necesidad de mencionar las posesiones externas?

La primera de las actitudes de largo alcance es la generosidad. “Actitudes de largo alcance” es una traducción muy literal del término sánscrito, en el sentido de que cuando desarrollamos estos estados mentales, son de largo alcance. Nos llevan muy lejos; de hecho, nos llevan hasta la iluminación.

Para ser más precisos, pueden llevarnos a la liberación, o tanto a la liberación como a la iluminación. En las escuelas hinayana del budismo también tenemos estas actitudes de largo alcance, pero ahí el objetivo de practicarlas es alcanzar la liberación y, por supuesto, ayudar a otros a lo largo del camino. Lo que hace que las actitudes sean distintivamente mahayana es la motivación de la bodichita. Por lo tanto, si vamos a practicar estas actitudes de largo alcance en el contexto mahayana, es muy importante que estén firmemente basadas en este anhelo principal en nuestra vida, la bodichita, para alcanzar la iluminación y ser capaces de ayudar a otros a lo largo del camino, y también tan plenamente como sea posible cuando finalmente alcancemos la iluminación.

Shantideva lo deja muy claro cuando dice que las seis actitudes largo alcance son solo eso – actitudes y estados mentales. No son acciones reales basadas en ellas. Como dice en Involucrarse en la conducta del bodisatva:

(V.9) (Después de todo) si la perfección del dar fuera que la pobreza de los seres errantes desapareciera por completo; entonces ¿cómo podrían los guardianes de la antigüedad haberla perfeccionado, si los seres errantes aún ahora están hambrientos?
(V.10) Se dice que la perfección del dar es a través de la mente que daría a todos los seres todo lo que es mío, junto con sus resultados; así, es la mente misma.

Dado que es la actitud de desear y estar dispuestos a darles a todos todo lo que es importante, entonces incluso si no tenemos nada, aun así podemos desarrollar esta actitud de largo alcance. Por ejemplo, podríamos imaginar: “que todos puedan disfrutar de este hermoso atardecer”, o lo que sea que disfrutemos. También podemos imaginar que les damos a otros lo que necesitan. Pero si tenemos cosas reales que podemos darles a los demás para ayudarlos, entonces no es suficiente solo visualizar e imaginar que les damos a los demás. ¡Sí necesitamos también dar en realidad!

Cuando de hecho damos cosas a los demás con generosidad, es importante hacerlo, como dice Togme Zangpo, sin esperar nada a cambio. No es una transacción comercial. No estamos negociando algo o dando para recibir algo a cambio. Esto no solo se refiere a querer obtener algo material, sino también al deseo de agradarle a la otra persona, que nos ame o incluso que nos agradezca. No debería de haber ninguna esperanza o expectativa de ello en absoluto. No es esa la razón por la que le damos a alguien. Cuando nuestra mano pone alimento en nuestra boca, ¿acaso la mano espera un agradecimiento, una felicitación o algo a cambio? Damos simplemente porque alguien necesita algo. Si tenemos esa habilidad de dar lo que necesitan y eso no va a causar un daño o algo parecido, entonces damos. Es como ver los platos sucios en el fregadero; no importa si son nuestros platos o los de alguien más: los platos necesitan ser lavados y entonces los lavamos.

De manera similar, cuando damos no deberíamos esperar que madure algo kármico. El hecho es que el resultado de la generosidad es que, particularmente en vidas futuras, tendremos riqueza. Es inapropiado aproximarnos al hecho de ser generosos, por ejemplo, dar donaciones a los centros de Darma y cosas así, como si se tratara de una buena inversión, pensando que en el futuro obtendremos buenas ganancias de nuestra inversión y seremos ricos en nuestras vidas futuras. Además, es importante no estar apegados a los objetos que damos o insistir en que la otra persona los use de la forma en que nosotros queremos que los use. Una vez que damos un regalo, ¿a quién le pertenece, a la otra persona o a nosotros?

Por lo tanto, como dice Togme Zangpo, si aquellos que desearían la iluminación deben renunciar incluso a su cuerpo, como el ejemplo del Buda Shakyamuni quien, como un bodisatva muy avanzado en una vida previa, le dio pedazos de su cuerpo a una tigresa para alimentarla; entonces ¿qué necesidad de mencionar las posesiones externas? No solo necesitamos no estar apegados a nuestras posesiones externas, sino ni siquiera a nuestro cuerpo, en términos de darlo al servicio de los demás.

Si no somos un bodisatva avanzado, entonces, como dice en las enseñanzas, “un zorro no salta donde salta un león”. Si no estamos listos para dar nuestro cuerpo o nuestra vida a otros, entonces no deberíamos hacerlo. Intentar semejante conducta cuando no estamos listos, indudablemente desarrollará un estado mental muy negativo, el cual no es útil en absoluto. De hecho, es interesante preguntarnos como una prueba para ver qué tan avanzados estamos en términos de la generosidad: ¿qué tan dispuestos estamos a alimentar a un mosquito cuando aterriza en nuestro brazo y nos pica? La mayoría de las personas no están dispuestas a dejar que el mosquito tome nada. Como Su Santidad dice: “Solo toman una pequeña gota de sangre, no es mucho”.

Si estamos dispuestos a dar algo que no necesitamos, o que no nos gusta particularmente, o que ya no nos queda: “estoy cansado de esta ropa, así que se la daré a una persona pobre”, ese no es un gran logro. El punto es estar dispuestos a darles a los demás cosas que realmente deseamos, como nuestro “precioso tiempo”.

(26) La práctica de un bodisatva es salvaguardar la autodisciplina ética sin propósitos mundanos porque, si no podemos satisfacer nuestros propios propósitos sin disciplina ética, el deseo de satisfacer los propósitos de los demás es una broma.

La autodisciplina ética es la siguiente actitud de largo alcance. Es un estado mental que se refrena de actuar destructivamente y también es la fortaleza mental de involucrarse en algo constructivo para ayudar a otros. Cuando pensamos en esta autodisciplina, necesitamos pensar en un sentido más amplio, como al pensar en la generosidad necesitamos pensar, no solo en dar cosas materiales, sino también ayuda, tiempo, nuestra atención y amor, enseñanzas y demás.

Togme Zangpo señala que salvaguardar la autodisciplina ética, en otras palabras, vigilar para asegurarnos de que actuamos de forma apropiada y no inapropiada, es algo que necesitamos hacer sin propósitos mundanos. ¿A qué se refiere con propósito mundano? ¿Por qué desarrollamos disciplina? Un atleta desarrolla disciplina y un músico desarrolla disciplina. Hay muchos tipos diferentes de disciplina que podemos desarrollar. Pero, ¿cuál es nuestra intención al desarrollar esta disciplina? ¿Es solo para un propósito mundano, para ser un buen atleta y ganar una medalla o ser un músico virtuoso? Lo que necesitamos hacer aquí es desarrollar la autodisciplina ética para ser capaces de alcanzar la liberación y la iluminación y ayudar a los demás, tanto a lo largo del camino como –y más aún - cuando hayamos alcanzado la iluminación.

Hay muchas formas en las que podemos desarrollar autodisciplina ética que son muy mundanas, por ejemplo, tonificar nuestro cuerpo como fisicoculturistas. Entrenamos todo el tiempo solo para vernos muy fuertes. O nos refrenamos de comer comida que engorda o que nos gusta porque queremos estar a dieta y atraer una pareja. Esto implica una gran vanidad. Estos no son los tipos de autodisciplina a los que nos referimos aquí. Esta es la razón por la que añado la palabra “ética” en la traducción del término, pero incluso la autodisciplina ética puede hacerse con propósitos mundanos. Por ejemplo, queremos ser buenos practicantes y no queremos ser malos budistas, porque queremos agradarle a nuestro maestro. Ese es un propósito mundano, ¿no es así? Recuerden, necesitamos practicar estas actitudes de largo alcance con bodichita, y no solo con bodichita convencional, sino con la bodichita más profunda, el entendimiento de la vacuidad. Por lo tanto, no estamos implementando la disciplina para nuestros propios objetivos egoístas.

Togme Zangpo afirma si no podemos satisfacer nuestros propios propósitos sin disciplina ética, refiriéndose a satisfacer las metas de los niveles inicial e intermedio. Para nuestros propios objetivos queremos tener un mejor renacimiento, una preciosa vida humana, y queremos alcanzar la liberación. Si no podemos alcanzar esas metas sin autodisciplina ética, ¿cómo podemos siquiera pensar en satisfacer los propósitos de los demás, en términos de alcanzar la iluminación, sin esta autodisciplina ética?

(27) La práctica de un bodisatva es desarrollar la paciencia como un hábito, sin hostilidad ni repulsión hacia nadie, porque para un bodisatva que desea riqueza de fuerza positiva, todos aquellos que causan daño son iguales a tesoros de joyas.

La paciencia es el estado mental con el que no nos enojamos con aquellos que nos hacen daño; no nos enojamos con todas las dificultades que tendremos que soportar para alcanzar la iluminación; y no nos hartamos con todas las dificultados involucradas en ayudar a los demás. No es tan fácil ayudar a otros y, por lo tanto, necesitamos construir la paciencia como un hábito. A eso es a lo que se refiere la palabra “meditar”, pero necesitamos entender que su significado real es construir un hábito beneficioso. Así que al practicar una y otra vez, necesitamos hacer de la paciencia un hábito. La forma en la que desarrollamos el hábito de la paciencia es no tener hostilidad ni repulsión hacia nadie. Sin importar qué tan difíciles puedan ser de ayudar, sin importar qué tan destructivos sean hacia nosotros, nos refrenamos de enojarnos.

Como explica Su Santidad el Dalai Lama, la paciencia y la tolerancia no son una señal de debilidad, realmente son una señal de increíble fortaleza. Tener paciencia no significa que dejamos que otros actúen destructivamente o pasen por encima de nosotros sin que hagamos nada al respecto. Lo que significa es que diferenciamos a la persona de sus acciones y no nos enojamos con la persona. Como dice Shantideva, si hay una situación difícil y podemos hacer algo para cambiarla, entonces ¿por qué enojarnos? Simplemente lo hacemos. Si hay una situación en la que no hay nada que podamos hacer, ¿por qué nos enojamos? No será de ayuda.

Tener paciencia es, como dice Togme Zangpo, una gran causa de acumular una enorme cantidad de fuerza positiva. Él dice: para un bodisatva que desea riqueza de fuerza positiva, eso generalmente se traduce como “mérito”, todos aquellos que causan daño son iguales a tesoros de joyas. ¿Por qué? Bueno, ¿cómo podríamos desarrollar paciencia si no hubiera otros que son molestos y difíciles? Encontramos un pensamiento similar en otros textos del entrenamiento mental. Aquellos con los que podemos practicar la paciencia son grandes tesoros, porque a través de eso podemos construir una riqueza de fuerza positiva con la cual podemos alcanzar la iluminación.

(28) La práctica de un bodisatva es ejercer perseverancia gozosa, la fuente de las buenas cualidades para los propósitos de todos los seres errantes, ya que podemos ver que incluso los shrávakas y los pratyekabudas, quienes lograrían solo sus propios propósitos, tienen tal perseverancia que ignorarían un incendio que ha estallado en su cabeza.

La perseverancia gozosa es la cuarta de las actitudes de largo alcance. La palabra sánscrita para esta actitud, “virya”, está relacionada con la palabra sánscrita “vira” que significa “héroe”, la palabra latina “vir” que significa “hombre” y la palabra en inglés “viril”. Así, connota un coraje heroico y vigor para involucrarse enérgicamente y lograr una meta positiva que es difícil de alcanzar. Con esta actitud, soportamos y continuamos y continuamos con nuestro trabajo espiritual, sin importar qué tan difícil sea, sin desanimarnos nunca, sin ser flojos, sin sentimientos de incompetencia, como al pensar “no puedo hacerlo”, y sin dejar las cosas para mañana. Nos regocijamos en lo que estamos haciendo, específicamente al perseverar en la actividad constructiva. Esta es la fuente de las buenas cualidades, en otras palabras, alcanzar la iluminación por el propósito de beneficiar a todos.

Si los practicantes hinayana, los shrávakas y los pratyekabudas, que trabajan solo para obtener su propia liberación, tienen una increíble valentía heroica, perseverancia y esfuerzo por alcanzar su meta, entonces nosotros, que estamos trabajando como bodisatvas para beneficiar a los demás, necesitamos aún más. Los shrávakas son aquellos que tienen la oportunidad de escuchar las enseñanzas del Buda; mientras que los pratyekabudas practican sobre la base de los instintos durante las eras oscuras en las que las enseñanzas de los budas no están disponibles. El ejemplo que se da aquí, el cual proviene también de textos anteriores, de demostrar el tipo de perseverancia y valentía que estos shrávakas y pratyekabudas tienen, es la perseverancia y la valentía de continuar con su meditación o cualesquiera prácticas espirituales que estén haciendo, aun si un incendio ha estallado en su cabeza. Aun si su cabeza está en llamas, lo ignorarían: no entrarían en pánico ni dejarían todo para apagar el incendio. Por el contrario, se alejarían de eso, lo ignorarían y continuarían con su práctica de meditación. Si tienen tal perseverancia heroica que no se distraerían por sus propias necesidades mundanas individuales, entonces necesitaríamos incluso más como bodisatvas.

Ignorar un incendio que ha estallado en su cabeza se refiere básicamente a la renuncia. Renuncian a esta preocupación mundana en torno al fuego en su cabeza. El término literalmente significa alejarse de él. Por supuesto, algunas personas interpretarían esto como “alejar el fuego” o “apagar el fuego”, pero ese no es el significado. El significado aquí es la renuncia.

(29) La práctica de un bodisatva es desarrollar como un hábito una estabilidad mental que supere puramente las cuatro (absorciones) sin forma, al comprender que un estado mental excepcionalmente perceptivo, totalmente dotado de un estado tranquilo y estable, puede vencer totalmente las emociones y actitudes perturbadoras.

Este verso está lleno de argot y términos técnicos. Se refiere a la actitud de largo alcance de la estabilidad mental, algunas veces llamada “concentración”, pero no significa simplemente concentración. Es un estado mental estable que no es movido o influido por la volatilidad mental, el vagabundeo mental, la distracción o el embotamiento. Tampoco es desviado ni movido por las emociones perturbadoras, así que es estable. Esa es la verdadera connotación de este término.

Con esta estabilidad mental por supuesto que podemos hacer casi cualquier cosa, ¿no es así? El tipo de estabilidad mental que queremos alcanzar es uno que supere puramente las cuatro absorciones sin forma. Las cuatro absorciones sin forma son trances meditativos muy profundos; si nos volvemos apegados a ellos, eso causaría nuestro renacimiento en los cuatro diferentes reinos del plano de los seres sin forma, el reino sin forma. Esta estabilidad mental supera puramente eso. El término puramente es utilizado en el sentido de que estas cuatro absorciones sin forma están manchadas con no darse cuenta, con ignorancia y, por lo tanto, son impuras. Queremos obtener un tipo de estabilidad mental que es puro, que va más allá de eso, que no está mezclado con no darse cuenta ni con confusión.

¿En qué queremos ser capaces de enfocar esa estabilidad mental? ¿Cuál es el estado mental que queremos alcanzar que tendrá esta estabilidad mental? Es un estado mental que es una combinación o estado unido de vipáshana y shámata, para utilizar los términos sánscritos. Un estado mental tranquilo y estable es shámata y un estado mental excepcionalmente perceptivo es vipáshana. ¿Qué es un estado tranquilo y estable? Está aquietado de todo vagabundeo mental, volatilidad mental y embotamiento, y es estable de manera unipuntual en un objeto constructivo. Tiene un sentido de aptitud, un estado mental y físico muy estimulante de aptitud de la mente que puede enfocarse en cualquier cosa y permanecer ahí por tanto tiempo como se quiera.

Como mi maestro Serkong Rinpoche solía decir, es como tener un avión jumbo. Si lo dejas en el suelo, se queda ahí, pero cuando está volando en el cielo, simplemente va. Este es el sentido de aptitud de que la mente puede concentrarse y hacer lo que sea que queramos que haga, y permanecer en ese estado de manera estable. Es un poco similar al sentido de aptitud de un atleta bien entrenado. Por ejemplo, el cuerpo es tan apto que hay una sensación muy grande de que puede hacer lo que sea; puede correr para siempre.

Sobre esa base, uno puede ir más allá y unirlo con el vipáshana, un estado mental excepcionalmente perceptivo. Este es un estado mental que ya tiene shámata. Ya está tranquilo y estable, capaz de enfocarse en cualquier cosa, y además de este primer sentido de aptitud también tiene un segundo sentido de aptitud, que es capaz de percibir o entender cualquier cosa. No solo la vacuidad, puede entender cualquier cosa. Es totalmente apto y puede entender y percibir en todo detalle, con toda profundidad, cualquier cosa. Necesitamos darnos cuenta de que solo si tenemos este estado de vipáshana excepcionalmente perceptivo, por supuesto, completamente unido al shámata, seremos capaces de vencer totalmente como dice Togme Zangpo, las emociones y actitudes perturbadoras. Cuando nos damos cuenta de eso, nos esforzaremos para desarrollar estabilidad mental con ese estado unido de vipáshana y shámata. Esto, por supuesto, superará las cuatro absorciones sin forma, las cuales solo nos mantienen encerrados en el samsara.

(30) La práctica de un bodisatva es desarrollar como un hábito el darse cuenta que discrimina que está unido a los métodos, mismo que no tiene concepciones acerca de las tres esferas, porque sin darse cuenta que discrimina, las cinco actitudes de largo alcance no pueden producir el logro de la iluminación completa.

El darse cuenta que discrimina es usualmente traducido como “sabiduría”, pero me parece que es una palabra demasiado imprecisa y vaga. Estamos hablando de ser capaces de discriminar entre cómo existen realmente las cosas y cómo no existen.

Necesitamos darse cuenta que discrimina que está unido a los métodos. La palabra “métodos” se refiere a la bodichita, y la bodichita está basada en el amor y la compasión. El darse cuenta que discrimina de la vacuidad puede traernos liberación. Puede deshacerse de los oscurecimientos emocionales que impiden la liberación – concretamente el no darse cuenta (ignorancia), las emociones perturbadoras y las tendencias de ambos. Pero es solo cuando está unido a la bodichita que tiene la suficiente fuerza como para cortar el segundo conjunto de oscurecimientos, los cuales son los oscurecimientos cognitivos que impiden la omnisciencia y la liberación – específicamente los hábitos constantes de aferrarse a la existencia verdaderamente establecida que causan que la mente genere apariencias de existencia verdaderamente establecida. Por lo tanto, la bodichita con amor y compasión son los métodos que se mencionan aquí.

Este tipo de darse cuenta que discrimina necesita ser sin concepciones acerca de las tres esferas. Las tres esferas se refieren a la persona que está meditando, aquello en lo que está meditando y la meditación misma, y las concepciones son acerca de la existencia verdaderamente establecida. Queremos deshacernos de esa concepción de la existencia verdaderamente establecida de las tres esferas y, más aún, queremos que todo este entendimiento sea no conceptual. Cuando tenemos una cognición conceptual de cualquier cosa, proyecta una apariencia de existencia verdaderamente establecida y, hasta que nos liberemos, creemos que corresponde a cómo existen las cosas. En otras palabras, tenemos aferramiento a la existencia verdaderamente establecida, así que desde muchos puntos de vista realmente obtenemos una cognición no conceptual de la vacuidad.

¿Por qué necesitamos desarrollar este darse cuenta que discrimina de largo alcance? Togme Zangpo dice que es porque sin darse cuenta que discrimina las cinco actitudes de largo alcance no pueden producir el logro de la iluminación completa. Incluso con la bodichita convencional -el deseo de alcanzar la iluminación para beneficiar a todos- el solo practicar las primeras cinco actitudes de largo alcance no es suficiente. Todas necesitan estar acompañadas por el darse cuenta que discrimina de largo alcance de la vacuidad.

Asimismo, lo que es importante aquí es que necesitamos tener ese darse cuenta que discrimina acerca de las tres esferas y no solo acerca de la persona, “yo”. De acuerdo con el hinayana, solo necesitamos entender que una persona, “yo”, no existe de una forma imposible con un alma imposible. De acuerdo con el mahayana, el darse cuenta que discrimina de la vacuidad del “yo” no es suficiente para alcanzar la iluminación. Necesitamos obtener el darse cuenta que discrimina de la vacuidad de todos los fenómenos, como se indica con no solo “yo”, el que está meditando, sino también aquello en lo que estamos meditando y la acción misma de meditar. De acuerdo con la visión prasánguika según se afirma en la tradición guelug, necesitamos este darse cuenta que discrimina de la vacuidad de las tres esferas incluso para alcanzar la liberación.

La práctica diaria de un bodisatva

Los siguientes versos abordan la práctica diaria de un bodisatva.

(31) La práctica de un bodisatva es continuamente examinar nuestro autoengaño y después liberarnos de él, porque, si no examinamos nuestro autoengaño nosotros mismos, es posible que con una forma dármica (externa) podamos cometer algo no dármico.

Como se dice en el Entrenamiento mental en siete puntos, necesitamos tener el espejo del Darma volteando hacia adentro, no hacia afuera. Nos examinamos a nosotros mismos para ver si realmente estamos practicando el Darma de forma apropiada, y no solo tenerlo volteado hacia afuera para ver si nos parece que los demás lo están practicando de forma apropiada.

El mismo texto también dice que necesitamos tomarnos a nosotros mismos “como el testigo principal”, para ser testigos de si estamos o no practicando de forma pura. Solo nosotros somos los mejores jueces de nuestra verdadera motivación o de qué está pasando realmente en nuestra mente. Es muy fácil tener autoengaño. Nos engañamos a nosotros mismos al pensar “realmente estoy siguiendo el camino budista” o “realmente he superado el egoísmo” y todos estos tipos diferentes de autoengaño. Pero necesitamos examinar esto muy cuidadosamente, como dice Togme Zangpo, y liberarnos de él.

Porque, si no lo examinamos nosotros mismos, entonces es muy posible que estemos siguiendo el Darma solo de forma externa; por ejemplo, quizás hagamos muchas postraciones solo como una forma externapero, de hecho, internamente no es Darma en absoluto. Podríamos estar haciendo cien mil flexiones. A menudo meditamos o hacemos diversas prácticas de Darma, no porque lo sintamos de corazón, sino porque nos sentimos culpables si no las hacemos. Este es un buen ejemplo de tener una forma dármica externa, pero realmente hacer algo no dármico.

(32) La práctica de un bodisatva es no hablar acerca de las fallas de una persona que ha entrado en el mahayana, porque si bajo el poder de emociones y actitudes perturbadoras, hablamos de las fallas de otros que son bodisatvas, nosotros mismos degeneraremos.

Una persona que ha entrado en el mahayana se refiere a alguien que de hecho está practicando el camino del bodisatva. Encontrarle fallas a alguien que realmente es un bodisatva es un estado mental en el que estamos menospreciando y encontrando fallas en la bodichita y en la conducta del bodisatva. Eso hace que nuestra propia conducta del bodisatva degenere, porque tenemos una actitud negativa hacia la conducta del bodisatva.

Lo que es digno de ser tomado en cuenta es el punto de que al estar bajo el poder de las emociones y actitudes perturbadoras hablamos de las fallas de otros que son bodisatvas. Es significativo que Togme Zangpo lo establece de forma bastante específica. Quizás haya bodisatvas que no son muy hábiles en sus métodos y eso en cierto sentido es una falla y podemos, por supuesto, dar una crítica constructiva y sugerencias en torno a cómo ser más hábiles. Pero eso es diferente a encontrar fallas debido a nuestras emociones y actitudes perturbadoras.

Con las emociones perturbadoras, puede ser porque estamos celosos de lo que están haciendo o pensamos solo en términos de “yo” como en “yo desapruebo lo que hace porque yo lo haría de forma diferente”. Podría ser arrogancia, como en “yo haría un mejor trabajo que el que hace esta persona”. Podría ser ingenuidad, con la cual simplemente no entendemos el método ni la intención de largo alcance del bodisatva y pensamos de una forma muy limitada. Podría ser apego o enojo como en “yo quería hacer eso y ahora este bodisatva lo hizo primero” y nos enojamos con él. Es en este contexto que, como Togme Zangpo dice: si bajo el poder de las emociones y actitudes perturbadoras hablamos de las fallas de otros que son bodisatvas, nosotros mismos degeneraremos.

Eso no quiere decir que no podamos hacer sugerencias constructivas a alguien que está tratando de ayudar a todos como bodisatva, si pensamos que quizás hay algo más que pueda hacer. Por supuesto, en general no es útil ofrecer crítica destructiva y hablar solamente de los errores de los demás. Pero esta sección puede malentenderse en el sentido de que nunca tratemos de corregir a alguien ni le ayudemos si está cometiendo algún error. En otras palabras, si vamos a hacer sugerencias críticas, necesitamos hacerlas con gran respeto y con la motivación de ayudar a esa persona a ayudar a los demás aún más. Esto requiere humildad, no arrogancia. Además, necesitamos ofrecer nuestras sugerencias en el momento correcto y en las circunstancias correctas; de lo contrario, los que nos escuchan pueden sentirse confundidos.

(33) La práctica de un bodisatva es deshacernos del apego a los hogares de familiares y amigos y a los hogares de mecenas, porque bajo el poder de (desear) ganancia y respeto, pelearemos los unos con los otros y nuestras actividades de escuchar, pensar y meditar declinarán.

Quizás notemos que este es el tercer verso en el que habla de este tema. Es muy difícil quedarnos en los hogares de familiares y amigos, o mecenas, en otras palabras, aquellos que nos apoyan financieramente y demás, si tenemos muchas emociones perturbadoras.Aquí, la emoción perturbadora específica a la que se refiere es querer o tener un gran deseo de ganancia. En este caso, es obtener mucho dinero o respeto del mecenas.

Si, por ejemplo, estamos tratando de seguir el camino del bodisatva mientras vivimos con nuestra familia y ellos no respetan lo que nosotros hacemos, o incluso desaprueban lo que hacemos, si estuviéramos apegados a recibir su respeto y aprobación, ¿qué sucedería? Como dice Togme Zangpo, pelaremos los unos con los otros y nuestras actividades de escuchar, pensar y meditar declinarán.

Ra Lotsawa, un gran traductor tibetano, una vez dijo: “El tipo de práctica de Darma que estoy haciendo es algo que mi maestro me ha indicado hacer, e incluso si a nadie le agrado por lo que estoy haciendo, no me importa”. En otras palabras, no estamos haciendo práctica del Darma para obtener la aprobación de la gente. Cuando sabemos que estamos siguiendo el camino budista de acuerdo con las instrucciones de nuestro maestro plenamente calificado, entonces no importa. No necesitamos la aprobación de nadie más. Realmente necesitamos estar desapegados de eso.

Se cuenta el relato de Gueshe Pen Kungyal, que estaba meditando en una cueva en lo alto de las montañas y su mecenas acudiría a visitarlo. Acomodó su altar apropiadamente, limpió su cuarto de meditación y se acicaló para verse muy limpio, de tal forma que pudiera impresionar a su mecenas para obtener su continuado apoyo. Luego se dio cuenta de que lo que estaba haciendo estaba mezclado con preocupaciones mundanas acerca de ganar fama y respeto, así que tomó un puñado de polvo y lo arrojó sobre sus ofrendas. Otro gran maestro que vivía lejos vio esto con su percepción extrasensorial y dijo: “Gueshe Pen Kungyal acaba de hacer la más pura ofrenda en todo el Tíbet”. Esto se refiere al mismo punto que se toca en el verso.

(34) La práctica de un bodisatva es deshacernos del lenguaje ofensivo desagradable para la mente de otros, porque las palabras ofensivas perturban la mente de otros y causan que nuestras formas de conducta de bodisatva declinen.

Si le gritamos a la gente o la insultamos, eso ciertamente es desagradable para los demás. A nadie le gusta eso y sin duda perturba la mente de otros. Si como bodisatvas estamos tratando de hacer felices a los demás y ayudarlos a obtener paz mental, perturbar su mente con palabras ofensivas es lo opuesto, por lo que hace que nuestra conducta de bodisatva decline.

Cuando hablamos de lenguaje ofensivo, esto es siempre con la intención de malicia; queremos lastimar a alguien con estas palabras. Algunas veces, por supuesto, tenemos que hablar con fuerza y alzar la voz. Por ejemplo, si un niño está a punto de echarse a correr en una calle que tiene mucho tráfico, si no puedes simplemente agarrar al niño, entonces tienes que gritarle muy fuerte para tratar de detenerlo.

Algunas veces necesitamos hablarles con firmeza a otros para beneficiarlos. Por ejemplo, mi propio maestro, Serkong Rinpoche, siempre me llamó “tonto” o “bobo”. Cuando me aceptó como su estudiante personal, lo que yo le pedí fue: “Por favor entréname, a mí que soy tan burro, con el fin de ser más hábil para ayudar a los demás”. Esta fue la solicitud que le hice. Cuando era más joven era muy arrogante, pues provenía de la Universidad de Harvard y todo eso. Serkong Rinpoche se tomó mi solicitud muy en serio y nunca perdió una oportunidad para señalar cuando estaba actuando como un idiota, lo cual sucedía una gran parte del tiempo. Por ejemplo, nunca se contuvo de hacerlo aun si estaba traduciendo frente a un gran grupo de gente y cometía un error. Aunque se podría considerar lenguaje ofensivo el hecho de que me llamara “idiota” o “tonto”, lo estaba haciendo con gran amor y compasión para ayudarme, y nunca me enojé por ello.

Esta es una situación muy diferente a cuando el verso habla de lenguaje ofensivo desagradable para la mente de otros, dado que eso es con la intención de lastimar los sentimientos de la otra persona.

(35) La práctica de un bodisatva es hacer que los soldados de la presencia mental y la alerta sostengan las armas oponentes y destruyan enérgicamente a las emociones y actitudes perturbadoras, como el apego y demás, tan pronto como surjan, porque, cuando estamos habituados a las emociones y actitudes perturbadoras, es difícil para los oponentes hacerlas retirarse.

Este verso es muy acorde con las enseñanzas de Shantideva. Por lo general, pensamos en la presencia mental y la alerta como factores que utilizamos para desarrollar concentración, pero Shantideva los explica en términos de desarrollar disciplina ética; están en sus capítulos sobre ese tema y de nuevo tenemos la imagen de la milicia que pelea en una batalla. De hecho, estamos peleando una batalla contra las emociones y actitudes perturbadoras, lo cual causa que actuemos destructivamente. El enojo y el apego causan que actuemos de formas muy destructivas, así que tenemos que usar a los soldados o militares de la presencia mental y la alerta.

La presencia mental es el pegamento mental que se sujeta a nuestra disciplina y no la suelta. Alerta es el factor mental que supervisa la presencia mental para asegurarse de que no suelte su agarre ni que se sujete de forma muy apretada. Están sosteniendo las armas oponentes. En general, podemos pensar en la disciplina ética como el oponente, pero también hay otros oponentes. Por ejemplo, el oponente del enojo sería el amor, o si estamos apegados a la belleza del cuerpo, pensar en la impureza del cuerpo y en las sustancias que están dentro del estómago y los intestinos. La alerta es como el sistema de alarma que se activa cuando algo va mal con la sujeción de la presencia mental, este pegamento mental. Después realmente es la atención la que entra y reestablece la presencia mental. Es la atención la que reestablece una forma más beneficiosa de ver a alguien. Ponemos atención en el objeto de forma diferente. En otras palabras, en lugar de ponerle atención con enojo, le ponemos atención con amor.

Tratamos de reconocer cuando nuestra sujeción de la disciplina ética y de los estados mentales positivos es débil. Queremos corregirlos tan pronto como las emociones y actitudes perturbadoras se cuelen en nuestro estado mental y traten de robárselo, como dice Shantideva. Tratamos de hacerlo tan rápidamente como sea posible que, como afirma Togme Zangpo, si estamos habituados a las emociones y actitudes perturbadoras, si las dejamos enloquecer y acaparar nuestro estado mental sin hacer nada al respecto, entonces adquirimos el hábito de solo pensar de estas formas destructivas con esas emociones perturbadoras. Entonces es realmente difícil para las fuerzas oponentes hacerlas retirarse, o irse. Por lo tanto, necesitamos atrapar a nuestra mente con rapidez cuando se está desviando de la disciplina ética. Así podemos corregirlo mucho más fácilmente.

Es como cuando aprendemos un idioma. Al principio quizás no aprendamos cómo pronunciar las palabras correctamente. Esto sucede a menudo cuando la gente estudia tibetano, por ejemplo, y luego adquieren el hábito de pronunciarlo de forma completamente incorrecta. Cuando eso se vuelve un fuerte hábito, es muy difícil corregirlo. Pero si podemos corregirlo desde el principio, cuando empezamos a pronunciar mal el idioma, entonces podremos pronunciarlo correctamente con mayor facilidad.

El verso 36 es un resumen de lo que necesitamos hacer para seguir el camino del bodisatva. Togme Zangpo escribe:

(36) En resumen, la práctica de un bodisatva es (trabajar) para satisfacer los propósitos de los demás al continuamente poseer presencia mental y alerta para saber, sin importar en dónde o qué curso de conducta estemos siguiendo, cómo es la condición de nuestra mente.

Esto es muy similar al consejo que Shantideva da en resumen. ¿Cómo es que trabajamos para satisfacer los propósitos de los demás o para ayudar a otros? Necesitamos tener constantemente presencia mental y alerta. La presencia mental se sujeta a la disciplina, el amor, la compasión y la bodichita. La alerta, el sistema de alarma, está ahí de tal manera que si perdemos nuestra sujeción o nuestro agarre en esta disciplina ética, amor y demás, podamos corregirlo.

De esta forma, necesitamos revisar, sin importar en dónde estemos ni qué estemos haciendo, para saber qué está pasando en nuestra mente.Atisha, un gran maestro anterior a Togme Zangpo, establece en la última línea de su texto Guirnalda de joyas de un bodisatva:

(28) Cuando esté entre muchos, vigilo mi habla; cuando esté solo, vigilo mi mente.

Esta es una idea similar.

(37) La práctica de un bodisatva es, con el darse cuenta que discrimina de la completa pureza de las tres esferas, dedicar a la iluminación las fuerzas constructivas logradas por esfuerzos como estos, con el fin de eliminar los sufrimientos de los ilimitados seres errantes.

Esto se refiere a la dedicatoria. Cuando dedicamos cualquiera fuerza positiva o constructiva que ha sido resultado de nuestra conducta de bodisatva, necesitamos hacerlo con el darse cuenta que discrimina de la vacuidad. Aquí se refiere a ello como la completa pureza de las tres esferas. En otras palabras, esto habla acerca de la vacuidad de quien está acumulando la fuerza positiva, de la acción con la que fue acumulada y de la fuerza positiva misma.

Togme Zangpo escribe dedicar para la iluminación, lo cual significa dedicar todo esto para la iluminación con el fin de eliminar los sufrimientos de los ilimitados seres errantes. La forma adecuada de hacer la dedicatoria la indica muy bien Shantideva en el último capítulo, el capítulo de la dedicatoria de Involucrarse en la conducta del bodisatva. Nunca plantea la dedicatoria como: “Que pueda yo ser capaz de alcanzar la iluminación, para que yo pueda eliminar el sufrimiento de todos los seres”. Nunca hace la dedicatoria solo para sí mismo. El énfasis no está en el “yo”, como en “pueda yo alcanzar la iluminación, para que yo pueda eliminar el sufrimiento de todos”. Esta es una dedicatoria mezclada con aferramiento a un “yo”, ¿no es así?

En el capítulo de dedicatoria Shantideva simplemente afirma: “Que todos puedan alcanzar la iluminación” y “que el sufrimiento de todos pueda ser eliminado”, “que esto pueda ser una causa para que todos alcancen la iluminación de tal forma que ya nadie experimente el sufrimiento de los peores estados de renacimiento”, y demás. Así que no tiene nada que ver con “yo” personalmente, como el gran bodisatva que se convierte en un gran buda que va a ayudar a todos.

Hay un relato que se dice en muchos textos, en el que vamos en un viaje con personas muy adineradas, quienes han traído una enorme cantidad de granos para comer durante el viaje. Podemos pensar en una caravana en el Tíbet, por ejemplo. Lo que queremos hacer es, incluso si nosotros llevamos muy pocos granos, sumarlos a las bolsas de granos. Se mezclan con los granos de todos los demás, incluidos los de los mecenas, así que, en este sentido, hacemos una pequeña contribución al bienestar de todos.

De manera similar, añadimos la fuerza positiva que hemos acumulado, aun si es muy poca, a esta enorme cantidad de fuerza positiva que todos los bodisatvas han dedicado para la iluminación de todos. No es que la hayan dedicado para su propia iluminación, sino que la han dedicado para la iluminación de todos. Al dedicarlo de esa forma, agregamos nuestra pequeña cantidad de fuerza positiva al gran stock de fuerza positiva para la iluminación de todos los demás, y así tendrá un efecto mucho más grande.

Tenemos que ser muy cuidadosos a lo largo de nuestra práctica del bodisatva de no mezclarla con preocupaciones autocentradas como en el ejemplo de: “Que pueda yo – yo, yo, yo – ser capaz de alcanzar la iluminación. Pueda yo – yo, yo, yo – ser capaz de ayudar a todos”. Tampoco es: “Que mi pequeña cantidad de granos alimente a todos”.

Esa es la razón por la que el entendimiento de la vacuidad a lo largo de esta dedicatoria es tan importante para evitar el extremo de dedicar con la preocupación de un “yo” sólido.

Verso concluyente

Al haber seguido las palabras de los seres sagrados y el significado de lo que ha sido declarado en los sutras, tantras y tratados, he arreglado (estas) prácticas de bodisatvas, treinta y siete, para los propósitos de aquellos que deseen entrenarse en el camino del bodisatva.

Togme Zangpo establece que él no originó este material. Siguió las palabras de los grandes maestros y el significado de lo que se encuentra en los grandes textos. Podemos verque una gran cantidad del material que viene en las 37 Prácticas se deriva del texto de Shantideva Involucrarse en la conducta del bodisatva y del texto de Gueshe Chekawa Entrenamiento mental en siete puntos, textos de los que Togme Zangpo también escribió comentarios, así como otra literatura de lojong.

Luego continúa:

Dado que mi inteligencia es débil y mi educación pobre, quizás no tengan la métrica poética que complacería al erudito. Sin embargo, dado que me he apoyado en los sutras y en las palabras de los sagrados, pienso que (estas) prácticas del bodisatva no son engañosas.

Togme Zangpo se disculpa por su poesía dado que este texto está escrito en versos con métrica. Básicamente dice que quizás no sea el mejor y que no es tan inteligente ni hábil, sin embargo, dado que me he apoyado en los sutras y en las palabras de los grandes maestros como Shantideva y Gueshe Chekawa, dice, pienso que estas prácticas del bodisatva no son engañosas. En otras palabras, no se equivoca en el hecho de que estas realmente son las prácticas del bodisatva.

Togme Zangpo continúa:

Sin embargo, puesto que es difícil para alguien de poca inteligencia como yo desentrañar la profundidad de las grandes olas de la conducta del bodisatva, solicito a los sagrados ser pacientes con mi gran cantidad de fallas, tales como contradicciones, falta de conexión y similares…

De nuevo, es muy humilde. Dice: “¿Cómo puede alguien de tan poca inteligencia y de mente tan simple como yo realmente entender la vasta conducta del bodisatva que los grandes bodisatvas practican?”. Solicita a los grandes seres ser pacientes con él, con cualquier error que pudiera haber cometido, tales como contradicciones. En otras palabras, si al escribir acerca de las prácticas del bodisatva presenta las cosas como si parecieran ser contradictorias o tuvieran falta de conexión, o una debilidad al conectar los versos uno con el otro para que sean fáciles de entender, y similares.

Después el verso final:

Por la fuerza constructiva que proviene de esto, puedan todos los seres errantes, a través de las bodichitas supremas convencional y más profunda, equipararse al Guardián Avalokiteshvara, quien nunca mora en los extremos de la existencia samsárica compulsiva ni en la complacencia nirvánica.

Noten que él no escribe: “Que pueda yo equipararme al Guardián Avalokiteshvara”. Esto es similar a lo que discutimos antes en términos de la dedicatoria. Está diciendo: “Que todos puedan equipararse al Guardián Avalokiteshvara”. En otras palabras, que todos se vuelvan iluminados a través de desarrollar las supremas bodichitas convencional y más profunda. Ese estado de Avalokiteshvara es uno de iluminación, que no mora en los extremos del samsara o el nirvana, como explicamos antes.

Luego el colofón:

Esto ha sido compuesto en la cueva Rinchen en Ngulchu (un distrito en el Tíbet) por el disciplinado monje Togmey, un maestro de escritura y lógica, para su propio beneficio y el beneficio de los demás.

Esto completa la enseñanza sobre Las 37 Prácticas del Bodisatva, escrito por el gran bodisatva Togme Zangpo.

Es realmente importante tratar en verdad de poner todo esto en práctica tanto como sea posible. Como una práctica diaria es útil leerlo, no solo mecánicamente, “bla bla bla”, sino mantener el significado real en nuestra mente. Cada día podríamos pasar un poco de tiempo enfocándonos en un verso en particular. Este es un método útil para integrar lentamente el material de una forma en la que realmente podamos familiarizarnos con él, y ser capaces de recordarlo en nuestra vida cotidiana. De esta forma, podremos ponerlo todo en práctica, poco a poco.

Resumen

Para volverse un bodisatva, alguien con bodichita sin esfuerzo – un corazón y mente totalmente dedicados a alcanzar la iluminación para poder ayudar de la mejor forma a todos a superar el sufrimiento – necesitamos seguir un curso gradual de desarrollo. Las etapas graduales del lam-rim proveen ese seguimiento. Especialmente necesitamos convertir las circunstancias negativas en positivas superando el egocentrismo y practicando las seis actitudes de largo alcance. Las 37 prácticas del bodisatva presentadas en este texto corto proveen las directrices para el camino del bodisatva completo.

Lee el texto original "Las 37 prácticas del bodisatva" por Togme Zangpo.