Autodesprecio: Igualar nuestras actitudes hacia nosotros mismos

La baja autoestima y el auto-desprecio provienen de una perspectiva negativa de nosotros mismos, emocionalmente cargada, basada en exagerar y aferrarnos a nuestros defectos, e ignorar o negar nuestros puntos fuertes. Con ecuanimidad hacia nosotros mismos (evitando los extremos de la auto-recriminación, la auto-indulgencia y la auto-negligencia) nos volvemos abiertos para desarrollar una actitud más positiva hacia nosotros mismos. Con semejante actitud, podemos alimentar nuestras buenas cualidades para ser de más ayuda, tanto a los demás como a nosotros mismos.