El bon y el budismo tibetano

Introducción

Esta tarde me han solicitado hablar sobre la tradición bon y su relación con el budismo. Cuando Su Santidad el Dalai Lama habla de las tradiciones tibetanas, suele referirse a las cinco tradiciones del Tibet: la nyingma, kagyu, sakya, gelug y bon. Desde el punto de vista de Su Santidad, el bon se encuentra en el mismo lugar que los cuatro linajes budistas tibetanos. Su Santidad tiene una mente muy amplia. No todo mundo está de acuerdo con tal postura. Entre los profesores budistas, han existido y todavía existen, una gran variedad de ideas extrañas con respecto al bon. Desde el punto de vista psicológico occidental, cuando la gente hace un fuerte intento de enfatizar lo positivo de sus personalidades sin haber realmente resuelto sus asuntos en un nivel profundo, entonces su lado oscuro se proyecta sobre su enemigo: “Somos individuos buenos en un camino puro y adecuado, y ellos son el demonio.” Desafortunadamente, los bonpos han sido tradicionalmente los objetos de esta proyección en la historia tibetana. Veremos las razones históricas de esto ya que definitivamente necesita ser entendido en el contexto de la historia política tibetana.

Es un hecho que el bon ha recibido mucha publicidad negativa y una mala imagen dentro del mismo Tibet. Los occidentales son frecuentemente atraídos por la controversia, como si algo que recibe una mala imagen resultase más interesante. Las otras tradiciones son aburridas y correctas. Una idea igualmente extraña es que el bon es más exótico que el budismo tibetano. Algunos occidentales lo ven como un lugar donde pueden encontrar magia, el tipo de cosas como las escritas por Lobsang Rampa como el taladrar un agujero en la frente de las personas para abrirles un tercer ojo. Ninguno de estos puntos de vista es preciso. Necesitamos intentar tener una perspectiva mas equilibrada y mirar al bon con respeto, tal como lo hace Su Santidad. Es importante entender la historia tibetana para ver como se ha desarrollado una visión negativa del bon y como su aproximación se relaciona con el desarrollo espiritual del budismo tibetano.

Trazando los origines del bon: Shenrab Miwo

De acuerdo a la tradición misma del bon, éste fue fundado por Shenrab Miwo, quien vivió hace treinta mil años. Eso lo ubicaría en la Edad de Piedra. No creo que quiera decir que fue un cavernícola. Comúnmente, una forma de mostrar gran respeto a un linaje es decir que es ancestral. De cualquier manera es imposible probar las fechas exactas en que vivió. Shenrab Miwo habitó en Omolungring. La descripción de este lugar pareciera ser una mezcla de ideas sobre Shambhala, el Monte Meru y el Monte Kailash. Es la descripción de una tierra espiritual ideal. Se dice que se encuentra dentro de una amplia área llamada Tazig. La palabra “Tazig” puede ser encontrada en persa y árabe para referirse a Persia o Arabia. En otro contexto, se refiere a una tribu nómada. En la tradición bon, Tazig se describe al oeste del reino de Zhang-zhung, que se ubicaba en el Tibet Occidental.

Esto sugiere que el bon proviene de Asia Central, y probablemente de un área cultural iraní. Es posible que Shenrab Miwo haya vivido en una cultura ancestral iraní y luego haya ido a Zhang-zhung. Algunas versiones suponen que llegó en algún momento entre los siglos 7 y 11 AC. Eso fue hace mucho tiempo, y tampoco hay forma de probar ninguna de estas versiones. Lo que si esta claro, es que para la época de la fundación de la Dinastía Yarlung en el Tibet Central (Siglo 127 antes de la era común.) ya existía una tradición nativa. Pero aún no sabemos como fue llamada en esa época.

La conexión iraní

La conexión iraní es fascinante. Ha habido mucha especulación acerca de ella. Tiene que ser vista no sólo desde el punto de vista bon, sino también desde el punto de vista budista. Existe una inmensa cantidad de material en común entre el bon y el budismo. Los bonpos dicen que los budistas lo obtuvieron de ellos, y los budistas dicen que los bonpos lo obtuvieron de ellos. Cada uno afirma ser la fuente. Es algo difícil de decidir. ¿Cómo saberlo?

El budismo fue de la India a Afganistán en épocas muy tempranas. De hecho, se dice que dos de los discípulos del Buda eran originarios de Afganistán y que regresaron llevando al budismo. En los siglos primero y segundo antes de la era común, encontramos al budismo introduciéndose en el mismo Irán y luego en el Asia Central. El budismo se encontraba allí. Si las ideas del bon son muy similares a lo que el Buda enseñó, que vino de un área persa hacia el Tibet Occidental durante un largo periodo antes de que entrara directamente de la India, es muy probable que provinieran de una mezcla de budismo con ideas culturales iraníes presentes en esa área. El lugar que parece ser la fuente más lógica para las ideas budistas iraníes es Kotán.

Kotán

Kotán se ubica al norte del Tibet Occidental. Como saben, Tibet se encuentra en una planicie muy alta con muchas montañas. Al avanzar en dirección norte hacia el final de dicha planicie, hay otra cordillera que desciende al nivel del mar hasta un desierto en el este de Turkistán, hoy llamado provincia Xinjiang de China. Kotán estaba al pie de esas montañas al entrar al desierto. Fue un área cultural iraní; de gente que vino de Irán. Fue un gran centro de budismo y comercio. El impacto cultural que causó en el Tibet fue significativo, aunque los tibetanos no le dan importancia y dicen que todo provino de India o China.

Aún el sistema de escritura tibetano se obtuvo del alfabeto kotanés. Cuenta la historia que proviene de Cachemira. En aquél entonces la ruta comercial pasaba por Cachemira y cuando el Emperador tibetano Songtsen-gampo mandó a un ministro a Kotán, a conseguir un sistema de escritura para su lengua, resulta, que al pasar por Cachemira, se encontraba ahí el gran maestro que esperaba ver al llegar a Kotán, por lo que fue en Cachemira donde obtuvo su sistema de escritura. Si analizamos dicho sistema, podremos ver que de hecho proviene de Kotán. Por supuesto, el sistema kotanés vino originalmente de la India. El punto es que hubo mucho contacto cultural con Kotán.

Podemos observar que la presentación del bon es muy plausible. Ciertamente pudo haber venido de Kotán. Desde este punto de vista, podríamos decir que el budismo llegó al Tibet desde dos direcciones: de Kotán o de las culturas iraníes dentro del Tibet Occidental y posteriormente de la India. En el primer caso, podría haber llegado en la forma de un antiguo bon. Es muy posible que el budismo, y el dzogchen en particular, llegaran de ambas partes y que cada una haya tomado algo prestado de la otra, esto, probablemente sea lo más cierto.

Descripción del universo y el más allá

Un elemento del bon que proviene de una creencia cultural iraní es el relato de cómo se desarrolló el universo. El budismo tiene las enseñanzas del abhidharma en el Monte Meru, pero esa no es la única explicación. Existe también la de Kalachakra, que es un poco distinta. Los textos bon también contienen la explicación del abhidharma, tal como en el budismo, y además su propia y única explicación con ciertos aspectos muy iraníes, tales como un dualismo entre la luz y la oscuridad. Algunos académicos rusos han visto similitudes entre los nombres de varios dioses y figuras tibetanas y antiguas persas, que apuntan hacia esta conexión iraní.

Lo que es realmente exclusivo de las primeras etapas del bon es un énfasis en el más allá, particularmente en el estado intermedio. Cuando los reyes murieron, ellos fueron al más allá. Debido a que necesitaban cosas para su viaje, hubo sacrificios de animales, y posiblemente hasta humanos, aunque eso es debatible. Ciertamente, sepultaban pinturas, comida y todas aquellas cosas que una persona pudiese necesitar en su viaje al más allá.

Es interesante notar que el budismo tibetano adoptó este énfasis sobre el estado intermedio. Hay mención del bardo en el budismo indio pero recibe muy poco interés, mientras que en el budismo tibetano existen muchos rituales sobre el bardo. Podemos también encontrar énfasis en la preparación de un más allá en las antiguas culturas persas. El único aspecto del bon inicial al que nos podemos referir con certeza es la práctica de rituales funerarios y lo que es encontrado en las tumbas muestra esa creencia en el más allá. Lo demás, es sólo especulación. Podemos inclusive examinar las tumbas de los antiguos reyes.

La influencia de Zhang-zhung se adentró en el área de Yarlung del Tibet Central y duró desde tiempos muy remotos hasta la fundación, por Songsten-gampo, del primer Imperio Tibetano. Él logró alianzas casándose con princesas de diferentes países. Es bien sabido que se casó con una princesa de China y una de Nepal, pero también se casó con una de Zhang-zhung. En consecuencia, recibió influencias de cada una de esas culturas.

El Budismo no fue completamente desarrollado en esta época temprana. De hecho su influencia fue mínima, pero el rey construyó templos budistas sobre varios “puntos de poder.” El Tibet era visto como un demonio femenino yaciendo sobre su espalda y se pensó que construyendo templos sobre varios puntos de acupuntura, se sometería a las fuerzas salvajes. Ver las cosas en términos de puntos de acupuntura, domar a los demonio y demás, es una postura muy china que era la forma de budismo existente en el Tibet en esa época. Lo relevante de esto es que Songtsen-gampo, durante su adopción del budismo, mantuvo los rituales funerarios bon que fueron practicados en Yarlung antes de él. Esto, obviamente, fue reforzado por su reina zhang-zhung. Así que los rituales funerarios, con sacrificios y demás, continuaron durante este antiguo período budista.

El exilio de los bonpos

Alrededor del año 760, el Emperador Tri Songdetsen invitó a Gurú Rimpoché, Padmasambhava, desde la India. Construyeron el primer monasterio Samye, y empezaron la tradición monástica. Tenían un grupo encargado de traducciones en Samye para traducir textos no sólo de lenguas indias y chinas, sino también de zhang-zhung, que aparentemente ya era una lengua escrita en esa época. Hay dos sistemas de escritura tibetana. El sistema impreso es lo que Songtsen-gampo obtuvo de Kotán. De acuerdo a la investigación de algunos grandes discípulos, como Namkhai Norbu Rimpoché, Zhang-zhung tenía un sistema de escritura anterior, que fue la base para la caligrafía tibetana. En Samye, fueron traducidos textos bon, supuestamente relacionados con sepulturas, de la lengua zhang-zhung, en su propia forma de escritura, al tibetano.

En Samye se dio el famoso debate entre el budismo indio y el budismo chino, después del cual fue proclamado un consejo religioso; y en el año 779, el budismo fue declarado la religión oficial del Tibet. Hubo sin duda muchas consideraciones políticas involucradas. Poco después, en el 784 se dio una persecución a la facción bon. Aquí es donde las riñas empezaron, por lo que es importante analizar esto y qué es lo que realmente estaba sucediendo.

Dentro de la misma corte imperial existían: una facción pro-China, una pro-India y otra facción ultra conservadora xenofóbica nativa. El padre del emperador Tri Songdetsen estaba casado con una reina china que influyó en gran medida a su postura pro-China en muchas de sus políticas. La facción conservadora asesinó al padre. Creo que esta fue una de las razones por la que los chinos perdieron el debate. De cualquier manera, no había forma de que ellos pudieran ganarlo, ya que los chinos no tenían la tradición de debatir y fueron puestos a prueba en contra del mejor debatiente de la India. No hablaban la misma lengua, entonces ¿en qué idioma debatieron? Todo tenía que ser traducido. Obviamente, fue una táctica política para deshacerse de la facción china. Los chinos eran responsables del asesinato del padre del emperador, además, en ese momento, el rey también quería deshacerse de la facción anti-extranjeros. La facción india era la menos amenazante para el poder político del rey, así que, la facción conservadora política, los bonpos, fue enviada el exilio.

La confusión se da cuando la gente dice que los bonpos hacían rituales funerarios en la corte. Esos no fueron los bonpos enviados al exilio. Los bonpos exiliados fueron los ministros conservadores y las figuras políticas. Curiosamente los rituales funerarios y de sacrificio continuaron llevándose a cabo en la corte aún después de aquel exilio. Para conmemorar un tratado firmado con China en el año 821, se erigió un pilar que describía las ceremonias. Sacrificaron animales. Aunque ya no hacían entierros imperiales, todavía existía algo de esa influencia. Creo que es muy importante darse cuenta que la riñas con los bonpos fue de hecho un asunto político; no fue realmente un asunto de religión o de rituales.

La facción conservadora fue enviada a dos áreas diferentes. Una es Yunnan, hoy día el suroeste de China al norte de Burma, y la otra fue Gilgit al noroeste de Pakistán, muy cerca de donde provino Gurú Rimpoché. Podemos inferir que los bonpos pudieron haber recibido algunas enseñazas dzogchen en esta área, donde también las recibió Gurú Rimpoché, y después haberlas llevado de regreso al Tibet, independientemente de Gurú Rimpoché. Existen muchas explicaciones posibles sobre la adquisición de una tradición del dzogchen por parte del bon aparte de la tradición budista obtenida de Gurú Rimpoché. No se trata de tomar como cierto lo que se dice, es necesario observar la historia.

El tesoro enterrado de textos bon

Muchos textos zhang-zhung fueron sepultados en la época del exilio, puestos dentro paredes de barro del monasterio Samye por el gran maestro llamado Jampa-namka. Al mismo tiempo Gurú Rimpoché también enterró textos porque sintió que no era el momento adecuado, que la gente no tenía una mente suficientemente sofisticada para entenderlos. Enterró sólo textos dzogchen. Los bonpos enterraron todas las enseñanzas bon, incluyendo dzogchen. Aunque tanto bonpos como nyingmas enterraron textos simultáneamente, las razones para hacerlo y el tipo de textos fueron muy distintos.

El siguiente emperador tibetano, Relpachen, fue un fanático. Decretó que siete casas de familia sustentaran a cada monje. Gran parte de los impuestos fueron destinados al mantenimiento de los monasterios. Los monjes del consejo religioso tenían un poder político muy fuerte. El emperador subsiguiente, Langdarma, se muestra como el diablo porque persiguió al consejo religioso y evitó que todos los impuestos fueran destinados a los monasterios. El desmanteló los monasterios, pero no se deshizo de las bibliotecas. Sabemos esto porque al llegar Atisha al Tibet en el siglo once, señaló la maravilla de dichas bibliotecas. Langdarma básicamente puso un alto a las instituciones monásticas porque estaban obteniendo demasiado poder político. Así que durante cierto tiempo los monasterios estuvieron abandonados.

Los textos bon, sepultados en Samye, fueron descubiertos por primera vez en el año 913. Algunos pastores estaban refugiándose en el monasterio y al apoyarse en la pared, ésta se desmoronó revelando algunos textos. El volumen total de dichos textos bon fue descubierto alrededor de un siglo después por un gran maestro bonpo llamado Shenchen Luga quien los codificó en 1017. En su mayoría era material no dzogchen, lo que podríamos llamar enseñanzas en común con el budismo tibetano. Fue sólo después de esto que los nyingmas comenzaron a descubrir textos en Samye y en otros monasterios. Varios maestros encontraron textos tanto bon como nyingma y con frecuencia en el mismo lugar. Los textos nyingma eran en su mayoría sobre dzogchen. Estamos en un terreno histórico más sólido cuando consideramos la nueva fase del bon, siendo la vieja fase aquella antes del exilio y la sepultura de textos.

Comparación del bon y el budismo tibetano

Encontramos que realmente hay mucho en común con las tradiciones del budismo tibetano. Es por esto que Su Santidad considera al bon una de las cinco tradiciones. Aunque los bonpos posiblemente no estarían de acuerdo podríamos considerarlos como otra forma de budismo tibetano, dependiendo de cómo definamos a una tradición budista. La mayoría de la terminología es la misma. El bon habla a cerca de la iluminación, de alcanzar la iluminación, de Budas, etc. Ciertos términos son diferentes así como los nombres de varias deidades, pero las enseñanzas básicas están allí. Existen algunas diferencias muy triviales como el circunambular hacia la izquierda y no hacia la derecha. El sombrero ceremonial es diferente. Las túnicas de los monjes son idénticas excepto por el color de parte del chaleco que cambia a azul en lugar de amarillo o rojo.

El bon tiene la tradición de los debates, exactamente igual a las tradiciones budistas tibetanas. La tradición del debate se remonta mucho tiempo atrás, por lo que nuevamente tenemos que preguntarnos quién la empezó. Estaba ciertamente presente en los monasterios indios mucho antes de su aparición en el Tibet. Sin embargo, pudo haber llegado a las tradiciones budistas tibetanas del bon. Por otro lado, no necesariamente tuvo que haber sido una copiada de la otra.

Los que es muy interesante es que la tradición del debate bonpo sigue muy de cerca a la tradición del debate gelug, a tal grado que muchos de los monjes bonpos se entrenan en el debate en los monasterios gelug y llegan a recibir grados de gueshe. Eso sugiere que aunque el bon tiene dzogchen, la interpretación de la madyámaka es más cercana a la interpretación gelug que a la nyingma. De otra forma, ellos no habrían podido participar en los debates gelug. Las similitudes entre el bon y el budismo tibetano no son exclusivamente en relación con el nyingma. No es un clon del nyingma con nombres distintos, sino algo mucho más complejo.

El bon también enfatiza las distintas ciencias tradicionales indias, las cuales estudian mucho más intensamente que en los monasterios budistas, tales como: medicina, astrología, métrica poética, etc. Dentro de los monasterios budistas, se enfatiza mucho más estas materias en Amdo, Tibet Oriental, que en la parte central.

Tanto el bon como el budismo tibetano poseen monasterios y votos monásticos. Es muy interesante que aunque comparten muchos de los votos en ambas tradiciones, el bon tiene ciertos votos que se esperaría que tuvieran los budistas, y sin embargo no los tienen, como por ejemplo: los bonpos tienen un voto de ser vegetariano y los budistas no. La moralidad bon es un poco más estricta que la budista.

El bon tiene un sistema de tulkus, igual al de los monasterios budistas; tienen gueshes; tienen prajnaparamita, madyámaka, abhidharma, y todas las divisiones que encontramos en los textos budistas. Parte del vocabulario y las presentaciones difieren levemente, pero la variación no es mayor a la que existe entre un linaje budista y otro. Por ejemplo, el bon tiene su propia versión de la creación del mundo, pero también en el Kalachakra se encuentra una versión única. Esto es sólo una visión general, para mostrar que el bon no es tan extraño.

La cultura tibetana y las enseñanzas esenciales

Pienso que es importante intentar discernir los aspectos del budismo que fueron adoptados del bon, los cuales reflejan la aproximación tibetana nativa, para tener una idea más clara de lo que es cultural tibetano y de lo que es esencialmente budismo. También es importante tratar de discernir entre los aspectos culturales y las enseñanzas esenciales del bon.

Un proceso de curación en cuatro pasos ha sido completamente adoptado por todas las tradiciones budista tibetanas. Al recibir a una persona enferma, lo primero que uno hace es lanzar un mo, que es un método de adivinación que proviene del bon. En la antigüedad, no se hacían mos con dados, como se hace comúnmente ahora, sino con una soga atada con varios nudos. El mo indica si la causa de la enfermedad son espíritus dañinos y si es así, los rituales más adecuados para tratarlos. El segundo paso consiste en una consulta astrológica para determinar el momento más apropiado para efectuar los rituales. La consulta astrológica se lleva a cabo en términos de los elementos chinos: tierra, agua, fuego, metal y madera. Como tercer paso, se hacen los rituales para limpiar influencias dañinas extrañas. Como cuarto y último paso, la persona enferma toma la medicina.

La teoría detrás de los rituales es ligeramente distinta entre budismo y el bon. Desde un punto de vista budista, trabajamos con el karma y vemos la situación externa básicamente como un reflejo del karma. Un ritual o puja ayuda a activar los potenciales kármicos positivos. El bon enfatiza de la misma manera el armonizar las fuerzas externas y luego la situación kármica interna.

En ambos casos, esas pujas para la sanación utilizan tormas, que son remanentes diluidos de los antiguos rituales de sacrificios. Las tormas, hechas de harina de cebada, moldeadas en formas de animales y usadas como victimas expiatorias, son sin duda provenientes del bon. Son otorgadas a los espíritus dañinos: “Tomen esto y dejen en paz a el enfermo.”

Todo este asunto sobre el sacrificio es muy interesante. Los bonpos dicen: “Nosotros no lo hacíamos, eso era una antigua tradición en el Tibet.” Los budistas dicen: “Fueron los bonpos, nosotros no hacíamos eso.” Obviamente, todos quieren negar el haber hecho sacrificios, pero sin duda alguna, se hicieron sacrificios. Milarepa menciona que se hacían en su tiempo. Aún recientemente, en 1974 cuando Su Santidad el Dalai Lama dio por primera vez la iniciación de Kalachakra en Bodhgaya habló muy severamente a la gente que asistió de las regiones que bordean el Tibet, en cuanto a poner un alto a las prácticas de sacrificios animales. Esto es algo que se ha practicado durante mucho tiempo.

Imágenes de varias deidades usadas en los rituales bonpos del bardo también son usadas en algunos rituales budistas del bardo. Esto se remonta a los rituales funerarios iraníes/bonpos en los que se ponían objetos dentro de la tumba con la persona muerta.

Otra cosa tomada del bon por el budismo tibetano es el “tejido de la armonía espacial,” una tejido en forma de telaraña de hilos multicolores que representan los cinco elementos. Viene de idea de tener que armonizar los elementos externos antes de poder trabajar con los elementos internos o karma. Se diseña un tejido de acuerdo a la adivinación y otras cosas y se cuelga en el exterior. Algunas veces son llamados “atrapadores de espíritus”, pero no se trata de eso. Más bien tienen la intención de armonizar los elementos y decirle a los espíritus que nos dejen tranquilos. Es algo muy tibetano.

El concepto del espíritu de vida (bla), tanto del bon como del budismo, viene de la idea turca del Asia Central, de “ qut”, el espíritu de la montaña. Quien quiera que gobernara el área alrededor de cierta montaña sagrada era el Khan, el gobernador de los turcos y luego de los mongoles. El rey era quien personificaba este qut o espíritu de vida. El tenía carisma y podía gobernar.

El espíritu de alguien puede ser robado por espíritus dañinos. Todas las tradiciones budistas tibetanas tienen pujas para enganchar de nuevo a un espíritu de vida que ha sido robado. Estas involucran el pago de una recompensa: “toma una torma, devuélveme mi espíritu de vida”. ¿Cómo puedes saber si tu espíritu de vida ha sido robado? Desde un punto de vista occidental, podríamos llamarlo colapso nervioso o trauma de guerra, cuando alguien no puede lidiar con la vida. Alguien cuyo espíritu de vida ha sido robado, es incapaz de organizar su vida. Este espíritu de vida dirige nuestras vidas tal como el Khan dirige al país. La palabra tibetana para espíritu de vida: “la,” es utilizada en la palabra “lama”. Un lama es alguien que realmente tiene un espíritu de vida. “La” también es usada en algunos contextos para traducir bodichita blanca, es la esencia del cuerpo o una fuerza material muy poderosa.

Después, tenemos al espíritu de la prosperidad. Si es fuerte, todo irá bien, y seremos prósperos. La palabra tibetana es “yang” (g.yang). “Yang” es también la palabra china para oveja. Durante el Losar, el año nuevo tibetano, se come la cabeza de una oveja, y se modela con tsampa, grano de cebada tostado, una cabeza de oveja. Esto, que representa al espíritu de la prosperidad, evidentemente proviene de los viejos rituales bon.

La idea de las banderas de oración, también proviene del bon. Son de los colores de los cinco elementos y se cuelgan para armonizar los elementos externos para equilibrarlos y que entonces podamos trabajar internamente. Muchas banderas de oración tienen la imagen del caballo del viento (lungta, rlung-rta), que se asocia con el caballo chino de la fortuna. Fue el primer país en desarrollar el sistema postal en el cual los carteros montaban caballos. Había lugares específicos donde se detenían a cambiar de caballo. Aquellos caballos del servicio postal eran los caballos de viento. En chino, se les da la misma palabra. La idea es que la buena fortuna vendrá a caballo, como el cartero trayendo mercancía, cartas, dinero, etc. Es algo muy chino-tibetano.

Ciertos aspectos de la sanación bon entraron al budismo tales como rociar agua bendita con una pluma de ave. En todos los rituales de iniciación budista, hay una pluma de pavo en un jarrón. Para recibir a alguien que está por llegar, se queman hojas y ramas de enebro, llamado sang en tibetano, en las cimas de las montañas. Cuando Su Santidad regresa a Dharamsala, se queman a todo lo largo del camino. Esto también se asocia con las ofrendas a los espíritus locales.

El énfasis en los oráculos, dentro del budismo tibetano, es usualmente confundido con chamanismo, pero los oráculos y los chamanes son muy distintos. Un oráculo es un espíritu que habla a través de un médium, es canalizar. Los chamanes, encontrados en Siberia, Turquía, África, etc., son personas que entran en trance para ir a diferentes reinos o dominios y hablar con diversos espíritus, por lo general los espíritus de ancestros. Estos espíritus les dan las respuestas a muchas preguntas. Cuando los chamanes salen del trance, entregan los mensajes de los ancestros. Por el contrario, un médium usualmente no recuerda en absoluto lo que el oráculo le dice. Los oráculos se asociaron con protectores. El oráculo Nechung es también el protector llamado Nechung. Sin embargo, la división del lugar de las cosas como: sobre, por encima y debajo de la Tierra, es un vestigio de chamanismo que prevalece en el material bon y fue posteriormente introducido al budismo.

Buda enseñó muchísimo sobre diversos temas. A cualquier lugar de Asia al que llegó el budismo, la gente le dio importancia a los elementos que hacían eco con su cultura. Hay una mención sobre las tierras puras en el budismo indio, pero no se le da mayor importancia. Los chinos, quienes tenían la idea taoísta de ir a la tierra occidental de los inmortales, pusieron un gran énfasis sobre las tierras puras y las expandieron grandemente. De este modo, contamos con el budismo de la tierra pura. Es una de las escuelas budistas chinas más importantes. Asimismo, dentro del budismo indio, encontramos discusiones sobre protectores de varios espíritus, ofrendas de pujas, etc., pero los tibetanos expandieron esos elementos tremendamente porque ya eran parte de su cultura.

Conclusión

Pienso que es muy importante tener un gran respeto por la tradición bon. Existen muchas cosas que pudieran ser identificadas como parte de la cultura bon o tibetana y que no son totalmente compatibles con el budismo tibetano. Hay varios elementos en las enseñanzas budistas encontradas también en el bon. El debate sobre quién copió a quién, no tiene caso. El budismo y el bon han estado en contacto y no hay razón por la cual no se hayan influenciado entre sí.

Es importante entender que hacer de los bonpos los chicos malos es, por un lado, político, una herencia por ser conservadores en extremo durante el siglo octavo. Y por el otro, psicológico, la gente, al profundizar su aspecto positivo, tiende a volcar su lado negativo hacia los demás. Este fenómeno se encuentra particularmente en las tradiciones fundamentalistas budistas con exagerada devoción al gurú y gran énfasis en un protector. El protector se convierte en algo sumamente importante. Los textos dicen cosas terribles acerca de alguien que se opone al Darma o a la tradición. Aplasten a nuestros enemigos, pisotéenlos, sáquenle los ojos, etc. Creo que es más apropiado seguir el ejemplo de Su Santidad pensando que hay cinco tradiciones tibetanas, que enseñan caminos completamente válidos para la iluminación. Ellas comparten cosas y hablan de cómo alcanzar la misma meta, la iluminación.

Dentro de lo que dichas tradiciones comparten, existen ciertas cosas que pueden ser identificadas como cultura tibetana y otras que son más budismo. Depende de nosotros decidir cuáles queremos seguir. Si queremos aceptar ciertos aspectos de la cultura tibetana, está bien ¿por qué no hacerlo? pero no es necesario. Si podemos distinguir los elementos tibetanos de los esencialmente budistas, entonces por lo menos podemos estar claros en cuanto a lo que estamos siguiendo. No podemos ser puristas en el budismo. Aun el budismo indio estuvo en concordancia con la sociedad india. No podemos divorciar al budismo de la sociedad en la que fue enseñado, pero podemos estar seguros sobre lo que es cultural y lo que se relaciona con las cuatro verdades nobles, el camino a la iluminación, bodichita, etc.