El nivel avanzado y preguntas sobre los budas y el etiquetado mental

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Una persona del nivel espiritual avanzado

Atisha continúa:

(5) Cualquiera que desee totalmente eliminar por completo todos los sufrimientos de los demás como (él o ella haría con) los sufrimientos incluidos en su propia continuidad mental, es alguien de la motivación suprema.

Esto introduce el tema de alguien con un nivel avanzado o del gran nivel de motivación. La mente que desea que todos los seres se liberen del sufrimiento es lo que se define como “compasión”. La mente con la que deseamos que todos tengan felicidad se define como “amor”. La actitud con la que decimos: “Yo mismo voy a liberar a todos del sufrimiento y llevarlos a un estado de felicidad”, se conoce como “determinación excepcional”.

Nosotros mismos podemos tener esta determinación excepcional de hacer esta cosa extraordinaria; sin embargo, no tenemos la capacidad para hacerlo. Incluso los arhats de las clases shrávaka y pratyekabuda carecen de la capacidad de liberar a todos de sus sufrimientos. Si preguntamos: “¿Quién tiene esta habilidad?”, la respuesta es nadie, excepto los budas. Por lo tanto, necesitamos sentir que debemos alcanzar este estado iluminado de un buda. No deseamos hacer esto por nuestro propio placer o felicidad, deseamos alcanzar el estado iluminado de un buda para poder ayudar a todos a liberarse del sufrimiento. Esto se conoce como el “anhelo iluminador de la bodichita”.        

La ceremonia ritual para generar la bodichita

A continuación, Atisha establece su intención de explicar los métodos utilizados por los grandes maestros anteriores para guiar a sus discípulos a través de la ceremonia ritual para generar un anhelo y objetivo iluminador de la bodichita:     

(6) Para estos seres sagrados que han llegado a desear la suprema iluminación, explicaré los métodos perfectos que los gurús han mostrado.

Un anhelo iluminador de la bodichita tiene dos etapas: 

  • Está el estado de aspiración de la bodichita.  
  • Y el estado comprometido, con el que realmente nos involucramos en las prácticas que nos llevarán a la iluminación.  

Generar el estado de aspiración de la bodichita implica dos cosas: 

  • Primero, generar el deseo mismo de alcanzar la iluminación en beneficio de todos los seres. 
  • Sin embargo, generarlo requiere, además, ciertas acciones que contribuyan a generarla. Esas acciones son las segundas cosas necesarias. 

Atisha menciona las acciones necesarias donde dice:

(7) Delante de pinturas, estatuas y demás de los budas plenamente iluminados, así como estupas y sagrados (textos de Dharma), ofrece flores, incienso y cualesquiera cosas materiales que puedas tener.
(8) También con la ofrenda de las siete ramas mencionada en (Aspiración de) la Conducta Excelente, con la mente que nunca retrocede hasta la (realización) última de tu esencia de Buda,
(9) Con la creencia suprema en las Tres Joyas Supremas, con la rodilla doblada tocando el suelo y las palmas presionadas juntas, en primer lugar, toma dirección segura tres veces.

Podemos colocar figuras reales o visualizar ante nosotros ya sea simplemente un buda, que representa todos los objetos de refugio incorporados en uno, o un árbol de mérito muy grande con todas las diversas figuras de refugio. No importa si lo hacemos de forma extensa o sencilla. A continuación, ofrecemos la Plegaria de las siete ramas.     

La plegaria de las siete ramas

¿Cuáles son las siete ramas de esta plegaria? 

  • La primera es la postración.
  • La segunda es hacer ofrendas. 
  • En la tercera rama, admitimos que ha habido ocasiones en las que hemos cometido acciones negativas. Esto a veces se traduce como “confesión”, pero es mejor traducirlo como “admitir nuestras fallas o errores pasados”. 
  • Luego, lo siguiente es regocijarse, 
  • Seguido por la solicitud de girar la rueda del Dharma o solicitar las enseñanzas. 
  • Entonces pedimos que los gurús vivan una larga vida y no fallezcan. 
  • Y la última rama es la dedicatoria.   

Postración

La primera de ellas, la postración, es algo que debemos hacer correctamente colocando nuestras manos juntas en estas tres posiciones: 

  • En la parte superior de nuestra cabeza para establecer el instinto y la capacidad de lograr el cuerpo vajra de un buda,    
  • Y luego en la garganta para lograr la palabra vajra de un buda. 
  • Y luego en el corazón para lograr la mente vajra de un buda.  

Luego bajamos al suelo. 

La forma correcta en la que debemos hacer la postración es no apretar las manos en un puño cuando están en el suelo. Nuestras palmas deben estar planas sobre el suelo. Excepto si somos muy mayores y no podemos levantarnos muy rápido, debemos intentar levantarnos lo más rápido posible.    

Al hacer postraciones, imaginamos corrientes de néctar y luz que nos llegan de los objetos de refugio visualizados frente a nosotros: los budas o lo que sea que estemos visualizando. Imaginamos que entran en nosotros y nos purifican de todos los potenciales kármicos negativos. De la misma manera, visualizamos una imagen réplica de lo que sea que visualizamos frente a nosotros que viene y se fusiona con nosotros.  

La connotación de esta palabra “postración”, que proviene de la palabra sánscrita pranama, es inclinarse en humildad. Incluso si solo inclinamos nuestra cabeza y juntamos las palmas de las manos, se considera una postración. Además, también está la postración de cuerpo entero en la que nos extendemos por completo en el suelo. A esto se le llama el “método extendido de postración”. Este es el método de postración practicado por los grandes gurús del pasado, como Tilopa y Naropa. El tipo de postración que se describe en los textos de disciplina del vinaya se conoce como el “tipo de postración doblada”, en la que nos agachamos con las rodillas dobladas. Un sinónimo de esto es el “tipo de postración karma”. Todos estos son ejemplos de postración física o postración del cuerpo.      

Cuando en realidad recitamos la plegaria de refugio o diversas alabanzas de las buenas cualidades de las Tres Joyas, nuestro discurso se conoce como postración del habla o postración verbal. Para la postración mental, por ejemplo, podemos visualizar una flor de loto frente a nosotros y sentada sobre sus pétalos y en su centro están todos los budas. Cuando nos postramos ante esto, debemos imaginar que estamos emanando innumerables réplicas de nuestro cuerpo, todas haciendo postraciones con nosotros. Asimismo, deberíamos imaginarnos completamente rodeados por todos los seres vivos y todos ellos igualmente haciendo postraciones. Visualizar una magnitud tan enorme de figuras es un ejemplo de postración mental.   

Nos detendremos aquí por ahora.

Comentarios adicionales sobre la población humana

Ayer, hubo una pregunta sobre la población humana y tengo algunos comentarios adicionales al respecto. En el Tíbet, había un lama que hablaba de la rareza de un preciado renacimiento humano. Un mongol asistió al discurso y comentó: “¡Obviamente, este lama nunca ha estado en China!”.     

Hay mucha gente en China, ¿verdad? Pero este es un ejemplo de no prestar realmente atención a lo que es el punto más importante y crucial. El punto no está en términos de mirar el mundo externo y considerar la población humana, sino más bien el punto es mirar dentro de nuestro propio continuo mental en términos de qué tipos de acciones hemos realizado en el pasado y qué tipos de potencial kármico hemos construido a partir de llevarlas a cabo. Se trata de cuánto potencial kármico tenemos para renacer como ser humano y cuánto potencial kármico positivo para renacer como un ser humano plenamente dotado. También se trata de examinar cuánto potencial kármico negativo tenemos de las acciones destructivas que hemos realizado para renacer en uno de los estados inferiores, y comparar estos dos dentro de nuestro continuo mental para comprender y apreciar la rareza de lograr un preciado renacimiento humano. Se trata de esto más que de mirar el mundo exterior.         

Pregunta sobre los budas

¿Están los budas en nuestro mundo y, si no, dónde están?

Incluso si vinieran a este mundo, nadie podría verlos y no tendrían la capacidad de ayudar a nadie. Pero podrían, por ejemplo, tener emanaciones milagrosas y así, a través de las emanaciones podrían manifestarse en este mundo y serían visibles.  

¿Qué es el “yo” que se convierte en buda?

Si refutamos el “yo” falso y no hay ninguna persona, entonces, ¿quién se convierte en un buda? ¿Qué se convierte en un buda? 

Su pregunta es semánticamente extremadamente difícil porque no podemos decir que un “quién” es una mente, porque una mente es un fenómeno consciente. La mente no es un “quién”. La pregunta de “quién” solo puede relacionarse con una persona. Cuando preguntas “qué”, ¿estás preguntando qué tipo de fenómeno es? ¿Es un fenómeno consciente o un fenómeno físico? No puedes responder que una persona es una mente o algo físico. Sin embargo, podemos responder a la pregunta: “¿Qué experimenta la mente?”. Lo que experimenta la mente somos nosotros, tú, yo o quien esté meditando. Eso es quien está experimentando. Tú, como persona, experimentas eso.          

¿Es que piensas que cuando refutas el “yo” falso entonces no queda ningún “yo” convencional? Si ese es el caso, no hay nadie allí que pueda tener la comprensión de la vacuidad, y preguntas: “¿Queda alguien allí que pueda tener esto?”. ¿Estás pensando en términos de esto?   

Si. Además, ¿qué pasa con la individualidad si refutamos el “yo”?

Estás preguntando: “Si refutamos el 'yo' que debe ser refutado, ¿queda algo?”. Examinemos eso. 

En tu continuo mental, ¿tienes un sentido de “yo”? ¿Piensas en términos de “yo”? ¿Tienes un sentido de “yo” o no? ¿Eres un “yo”?    

No sé si realmente existe un “yo” o no.

¿Tienes cabeza o no?

Sí.

Si tienes cabeza, si puedes decir: “Yo tengo cabeza”, si puedes pensar en términos de “mi cabeza”, entonces debes tener un “yo” que tenga esa cabeza. Quiero decir, sí tienes una cabeza; puedes decir “mi cabeza” o “estoy caminando, estoy comiendo, estoy sentado”. “Yo estoy...” ¿No es eso acerca del “yo”? Por lo tanto, tienes un “yo”. Piensas en términos de “yo estoy haciendo algo”. No hay nadie que negaría que hay un “yo”. Todo el mundo aquí es un “yo”, ¿no es así? ¿Hay alguien aquí que no sea un “yo”? No hay nadie que diga eso.   

Ahora, la verdadera pregunta es ¿qué es este “yo”?   

Es una colección de muchas cosas, el cuerpo y demás.

¿La colección es el “yo”? ¿Cada una de estas partes son individualmente el “yo” o solo la colección es el “yo”? 

Creo que es la colección.

¿Significa esto que cuando vayas a un futuro renacimiento, toda la colección te acompañará? Si sabes que el “yo” continúa hacia el futuro, ¿qué es realmente este “yo” que va al futuro?   

Si tienes un coche y desmontas todas las piezas y las colocas en el suelo, ¿dirías que el coche es equivalente a esta colección de sus piezas? Si el automóvil no es la colección de todas las partes del automóvil, entonces, ¿cómo puede el “yo” ser la colección de todas estas partes como tú dices?   

Pensemos, dejemos de lado el “yo”. ¿Y el coche? ¿Qué es el coche? ¿Es el automóvil la forma en que se han juntado y ensamblado las piezas? ¿Es la comida la forma en que se han preparado y cocinado sus ingredientes? La comida es el resultado de la forma en que se han ensamblado y cocinado sus ingredientes, y no la acción de juntarlos y cocinarlos. 

Todo esto es para plantear una cuestión; así es como se supone que debemos analizar.

Existencia establecida solo por etiquetado mental

Quizás podamos hacer que sea un poco más fácil de entender en términos de una mesa. ¿Qué es la mesa? Esta es una mesa y tengo estos libros colocados encima. De hecho, sin embargo, se establece que este objeto existe como algo solo en términos de aquello como lo que es etiquetado mentalmente. En otras palabras, etiquetamos mentalmente esto como una mesa y luego sirve como mesa. Si la etiquetamos mentalmente como silla, sirve como silla. Sin embargo, nos parece que existe independientemente como una mesa por sí misma, autoestablecida como una mesa independientemente del etiquetado mental. El ejemplo de una mesa prueba que, de hecho, está establecida como existiendo como una mesa solo por el poder del etiquetado mental. Solo se establece como una mesa en dependencia de la etiqueta mental “mesa”.      

Puede resultar muy confuso si pensamos en términos de vidas que ya no están aconteciendo y esta vida que acontece en el presente, así que pensemos en términos de algo más simple. ¿Vas a casa esta noche? ¿Viniste aquí? ¿Hay alguien que haya venido de tu casa aquí esta noche?   

Hay tres “yo” en este ejemplo: el “yo” que está aquí ahora, el “yo” que se va a casa más tarde esta noche y el “yo” que vino aquí esta noche. Puedes decir que el “yo” que está aquí ahora se irá a casa esta noche; sin embargo, no puedes decir que el “yo” que se va a casa esta noche es el “yo” que está aquí ahora. No puedes decir que es el “yo” que se irá a casa esta noche, pero puedes decir que “yo” se irá a casa esta noche. Sin embargo, no es el “yo” que está aconteciendo en el presente el que realmente se va a casa.     

Del mismo modo, el “yo” de una vida que aún no acontece, no es el “yo” de ahora que está aconteciendo en el presente. Asimismo, también se puede decir que el “yo” que acontece en el presente vino de una vida que ya no está aconteciendo; pero no se puede decir que el “yo” que está aconteciendo en el presente es el mismo “yo” que vino. Vino, pero no es el que realmente vino. En el futuro, deberíamos realizar un análisis realmente serio de estos asuntos.      

Del mismo modo, podemos entender que tenemos esta habitación aquí y, si de repente tuviéramos que instalar una estufa y algunas mesas y sillas y cosas así, podríamos llamarlo un “restaurante”. Pero solo se establecería existente como restaurante en dependencia de la etiqueta “restaurante” que se le aplique. No podría establecerse de antemano como un restaurante por sí solo. Es simplemente una habitación con mesas, sillas y una estufa. Solo ahora se establece que existe como restaurante por el hecho de que ahora lo etiquetamos como restaurante y lo llamamos restaurante.      

Del mismo modo, en términos de persona, si una persona es elegida para un cargo en el gobierno, digamos un funcionario en un tribunal de justicia, solo después de que se le haya otorgado el título de “juez”, se considera a sí mismo en términos de ser el juez. Es solo después de recibir el título que otras personas ahora piensan en él como un “juez”. Solo se establece que existe como juez en función de la etiqueta de “juez” que se le aplica; sin embargo, no existe inherentemente desde su propio lado, desde el tiempo sin principio, autoestablecido como juez. Solo se establece que existe como juez en virtud de su título, la etiqueta “juez”.       

Asimismo, todas las cosas existen, establecidas como siendo esto o aquello, en dependencia solo de sus etiquetas mentales como siendo esto o aquello. Sin embargo, parece que su existencia como esto o aquello está autoestablecida desde sus propios lados, independientemente de las etiquetas mentales que se les apliquen como esto o aquello.

Desde el principio, imaginamos que están establecidas como esto o aquello por sí mismas, pero de hecho eso es falso. Esa no es la forma en que se establecen como existentes como esto o aquello. Las cosas se establecen como existentes como esto o aquello en dependencia solo de las etiquetas mentales aplicadas a la base para etiquetarlas como tales: el entramado de todas sus partes, causas, etc. Están etiquetadas mentalmente como esto o aquello sobre la base de ese entramado. Este es también el caso incluso en términos de la etiqueta mental “fenómeno existente válidamente conocible”.     

¿Significa esto que podemos etiquetar cualquier cosa como queramos y se convierte en eso?

Estás confundiendo dos cosas. No porque alguien te etiquete como algo en el pasado automáticamente te convertirás en eso. No es así. El hecho de que alguien diga que tienes mal genio no te hace tenerlo automáticamente. Puede que tengas mal genio o puede que no. Si alguien dice que tienes mal genio, es un nombre que se aplica a ti o no se aplica a ti. Si digo que este libro tiene mal genio, es absurdo. Eso no hace que el libro se enoje todo el tiempo o tenga mal genio, allí no hay inclusión.   

El hecho de que alguien te dé una etiqueta mental no significa que estés establecido como lo que dice esa etiqueta. Si te etiquetan mentalmente sobre la base de tu mal genio como alguien que tiene mal genio, entonces existes válidamente como alguien que tiene mal genio en la medida en que estés correctamente etiquetado. Esa sería una etiqueta mental correcta de alguien que tiene mal genio sobre la base de tener mal genio.       

La existencia de “yo” está establecida en dependencia de la etiqueta “yo” etiquetada mentalmente sobre la base de un continuo individual de agregados. El “yo” se establece como existente como aquello a lo que se refiere la etiqueta “yo” sobre la base de estos agregados. Sin embargo, no es que el “yo” sea la etiqueta “yo” o los agregados que son su base para el etiquetado. El “yo” es a lo que se refiere la etiqueta “yo” sobre la base de los agregados. Del mismo modo, cuando dijimos que el automóvil es el producto resultante del ensamblaje de todas las partes, no podemos decir que el automóvil es el resultado en sí mismo. El automóvil es a lo que la etiqueta “automóvil” se refiere sobre la base del resultado de lo que se ha ensamblado de todas sus partes. No es el resultado mismo.             

Entonces, tenemos la base del etiquetado mental y aquello a lo que se refiere la etiqueta mental. A lo que se refiere la etiqueta mental “automóvil” es al automóvil; y la base para este etiquetado mental es el producto de este ensamblaje. No debemos confundir a qué se refiere una etiqueta mental con la base sobre la que se aplica la etiqueta mental.            

Entonces, ¿la base no tiene que estar etiquetada?

Para aclarar, la base para el etiquetado mental y aquello a lo que se refiere el etiquetado mental son dos cosas diferentes, aunque están integralmente relacionadas. No puede haber una base para el etiquetado mental independientemente de aquello que está mentalmente etiquetado sobre él, porque los dos surgen de manera dependiente entre sí. Tampoco podemos decir que los dos existan de forma completamente independiente el uno del otro; tampoco podemos decir que sean idénticos entre sí.          

Tomemos dos automóviles diferentes como ejemplo para dos personas. Los dos automóviles se detienen. Han muerto y nos quedamos con este montón de piezas y ninguna de ellas ya es un automóvil. Aun así, podemos reconocer que eran partes de automóviles. Pero con las personas, ¿cómo saben quiénes son después de vivir y morir? ¿Es que andan dando vueltas como fantasmas donde estaban, pero su recuerdo de quiénes eran se desvanece con el paso del tiempo? Con cada vez más tiempo, ¿su recuerdo de cómo era su cuerpo desaparece gradualmente? ¿Todos los atributos de la personalidad se desvanecen con el desvanecimiento de la memoria del cuerpo, de modo que finalmente no queda nada?   

¿Estás diciendo que a medida que los fantasmas olvidan sus cuerpos anteriores, esto hace que ya no existan?

Quizás el “yo”, en ese caso, está unido al cuerpo anterior, cuyo recuerdo se está desvaneciendo.  

La persona puede perder el sentido del “yo” como haber sido esa persona anterior, ese ser humano anterior, pero aún tiene un sentido de que “yo” es un fantasma. La identidad del “yo” como ser humano se basaba en la etiqueta “yo” aplicada sobre los agregados de un ser humano. Sin embargo, un fantasma obviamente tiene sus propios agregados y se etiqueta a sí mismo como “yo soy este fantasma” sobre la base de los agregados del fantasma.     

¿No empieza diciendo: “Soy el fantasma de tal y tal”?

Es muy difícil de decir. En general, los fantasmas pertenecen a la categoría de espíritus hambrientos, pretas. Hay muchos tipos diferentes de fantasmas y algunos de ellos pueden tener un recuerdo de que fueron una persona en particular en una vida anterior. Sin embargo, la mayoría de ellos no tiene ese tipo de memoria.     

¿No son todo s espíritus hambrientos lo que queremos decir cuando, en Occidente, nos referimos a fantasmas?

No, no todos los fantasmas son espíritus hambrientos. ¿Todos los seres humanos son ladrones? No.

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