¿Por qué no nos hemos iluminado todos ya?

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El samsara no tiene principio y, sin embargo, puede haber una primera vez que desarrollemos un anhelo de la bodichita. ¿De qué manera surge esta decisión de anhelar alcanzar la iluminación en beneficio de todos los seres? ¿Es una cuestión de libre albedrío, elegimos anhelar la iluminación? ¿Está todo determinado por nuestro karma y sucede de manera mecánica, por lo que no tenemos otra opción? ¿O la pregunta es más compleja que eso?       

Ni libre albedrío ni determinismo

Ni el libre albedrío ni el determinismo explican cómo tomamos decisiones y elecciones. El libre albedrío implica un “yo” verdaderamente existente que puede tomar decisiones de forma independiente, sin verse afectado por causas y condiciones. También implica decisiones que existen de forma independiente por sí mismas, como opciones en un menú. Si tal “yo” existiera, no podría tomar ninguna decisión ni hacer nada. Eso es porque existiría de forma independiente por sí mismo, como si estuviera encapsulado en plástico.

El determinismo implica que el resultado ya existe verdaderamente, se puede encontrar en la causa, y solo está esperando aparecer y manifestarse. Si ese fuera el caso, el resultado ya se habría producido y, por lo tanto, no podría verse afectado por ninguna condición que se presente. Además, no habría necesidad de que vuelva a surgir algo que ya ha surgido.  

Esta última refutación es la misma si el resultado ya existe verdaderamente, determinado en el momento de la causa. No habría necesidad de hacerlo surgir de nuevo. Por otro lado, si el resultado fuera totalmente inexistente en el momento de la causa, no podría llegar a existir. Una “nada” verdaderamente existente no puede convertirse en un “algo” verdaderamente existente.

Entonces, si no se trata de libre albedrío ni de determinismo en la toma de decisiones y elecciones, nuestra discusión realmente se reduce a un análisis de cómo ocurre la toma de decisiones, como las decisiones involucradas en el desarrollo de la bodichita por primera vez, es decir, la decisión de anhelar y trabajar para lograr la iluminación en beneficio de todos. 

¿Por qué todos ya han sido nuestras madres, pero no todos han alcanzado la iluminación?

Me gustaría discutir este tema en términos de una pregunta más amplia: si nuestro continuo mental no tiene comienzo y, en consecuencia, todos han sido nuestra madre en alguna vida anterior, entonces ¿por qué no todos han decidido desarrollar la bodichita y por qué no han alcanzado la iluminación todavía?

La pregunta más completa es: dado que el tiempo no tiene principio, el número de seres limitados (seres sensibles) es finito, todos son iguales y siempre ha habido budas, entonces ¿por qué no todos los seres limitados han alcanzado ya la liberación y la iluminación?     

Esta situación es bastante diferente de la pregunta: dado que el tiempo no tiene principio, el número de seres limitados es finito y todos son iguales, ¿por qué todos los seres han sido mi madre en algún momento?   

Por qué todos los seres han sido nuestras madres

En el caso de ser mi madre, no existe una fuerza opuesta sin principio y mutuamente excluyente que impida que alguien sea mi madre. Nada sin principio necesita ser superado para convertirse en mi madre. Además, en cada vida que he nacido de un útero o de un óvulo he tenido una madre, por lo que he tenido un número infinito de madres.

La prueba al estilo Prasánguika es que, si un ser ha sido mi madre, entonces todos los seres han sido mi madre, porque todos son iguales y ninguna fuerza opuesta sin principio necesita ser superada para haber sido mi madre. Si ese no fuera el caso, entonces si un ser no ha sido mi madre, se seguiría la conclusión absurda de que nadie ha sido mi madre, incluida mi madre en esta vida, también porque todos son iguales y ninguna fuerza opuesta sin principio ha tenido que ser superada para haber sido mi madre.

Por qué no todos han alcanzado ya la iluminación

El caso de todos que hayan alcanzado ya la liberación y la iluminación es diferente. Aquí, hay fuerzas opuestas mutuamente excluyentes que impiden la liberación y la iluminación, a saber, el no darse cuenta (ignorancia) y el aferramiento a la existencia verdaderamente establecida, además de sus tendencias y hábitos constantes. Todos los seres limitados son iguales al haber tenido este no darse cuenta y aferramiento como partes de su continuo mental sin principio.           

Ahora bien, es cierto que todos los seres limitados son de la misma forma iguales en haber tenido, sin principio, como parte de su continuo mental, los factores de naturaleza búdica que permitirán que este no darse cuenta y aferramiento se detengan para siempre. Estos factores incluyen sus entramados de fuerza positiva (colección de mérito) y conciencia profunda (colección de sabiduría), además de la naturaleza más profunda de su mente, la vacuidad (vacío). Sin embargo, cuando la combinación sin principio de los dos entramados va acompañada de un no darse cuenta sin principio y un aferramiento a la existencia verdaderamente establecida, funciona como las causas del renacimiento samsárico sin principio. Esto se debe a que, a menos que vayan acompañadas de renuncia o de renuncia y bodichita, los entramados de fuerza positiva y conciencia profunda son entramados de construcción del samsara.              

Para que los dos entramados constructores de samsara se conviertan en entramados constructores puros (resultando en liberación o iluminación), un ser limitado necesita desarrollar la renuncia, o renuncia y bodichita, por primera vez y luego desarrollarlas más. A diferencia de convertirme en mi madre, el desarrollo de la renuncia y la bodichita no puede ocurrir de forma natural, sin la inspiración y las enseñanzas de un buda y sin esfuerzo individual. Parte de la naturaleza búdica es la capacidad de nuestro continuo mental para inspirarse y los factores mentales sin principio que permiten el esfuerzo, pero nuevamente están nublados por el darse cuenta sin principio y el aferramiento a una existencia verdaderamente establecida.              

¿Por qué algunos seres han desarrollado la bodichita por primera vez y otros no?

Si hubiera un principio y al principio todos los seres limitados fueran iguales en tener las mismas fuerzas de no darse cuenta y apego a la existencia verdaderamente establecida, entonces sería difícil explicar las diferencias en cómo este número finito de seres limitados se desarrolló espiritualmente. ¿Por qué algunos seres limitados habrían desarrollado la renuncia y la bodichita por primera vez y avanzaron hacia la liberación y la iluminación, mientras que otros no? Después de todo, incluso el darse cuenta que discrimina correcto de la vacuidad, que es necesario para superar el no darse cuenta y el aferramiento a la existencia verdadera, no es suficiente para alcanzar la iluminación. La cognición discriminativa correcta de la vacuidad debe ser sostenida por la fuerza de la bodichita.               

Sin embargo, dado que no hay principio, cada ser limitado es un individuo, con diferentes fuerzas de no darse cuenta y apego a la existencia verdaderamente establecida, diferentes fuerzas de los dos entramados constructores del samsara, diferentes fuerzas de las repercusiones kármicas y de tendencias de emociones y actitudes perturbadoras, y diferentes fuerzas de los factores mentales que permiten el crecimiento espiritual, como la concentración y el darse cuenta que discrimina. Debido a estas diferencias, ocasionalmente algunos seres limitados pueden desarrollar renuncia y bodichita. Pero para que esto suceda, se requiere una gran acumulación de fuerza positiva constructora del samsara antes de que el entramado de fuerza positiva sea lo suficientemente fuerte como para madurar en conocer a un buda, recibir enseñanzas, seguirlas y desarrollar la renuncia y la bodichita por primera vez. Luego se necesitan tres trillones de eones de acumulación de fuerza positiva para alcanzar la iluminación. Pero incluso desarrollar un pensamiento positivo, no bajo la influencia de emociones perturbadoras, es extremadamente raro.                    

Como escribió Shantideva en Involucrarse en el comportamiento del bodisatva (I.5-6):  

Tal como un relámpago en una noche nublada y oscura, por un instante, ilumina todo con brillantez; de la misma manera, en este mundo, por el poder de los budas, rara y brevemente aparece una actitud positiva.
Así, el (comportamiento) constructivo es constantemente débil, mientras que las fuerzas negativas son extremadamente poderosas y sumamente insoportables. A excepción de un completo anhelo por la bodichita, ¿puede alguna otra cosa constructiva eclipsarla? 

¿Todos ya han alcanzado la iluminación, pero simplemente no la reconocemos?

Aquí puede surgir una duda. Tal vez todo el mundo ya ha alcanzado la iluminación, pero simplemente no la reconocemos, así como no reconocemos que todos han sido nuestras madres a pesar de que, de hecho, han sido nuestras madres.     

En el caso de que todos los seres limitados hayan sido mi madre, excepto mi madre en esta vida mientras todavía está viva, el “estado de ser mi madre” de todos los demás seres limitados ya no está aconteciendo. En el caso de alguien que esté iluminado, su “estado de iluminación” continúa aconteciendo en el presente una vez que lo alcanza. Por lo tanto, si por la razón del tiempo sin principio, todos deberían haber alcanzado la iluminación, entonces el “estado de iluminación” de todos aún estaría aconteciendo actualmente, incluido el mío. Sin embargo, esto es contradicho por cognición válida de al menos mi propia forma de actuar, hablar y pensar; no estoy iluminado. Entonces no es como el caso de que todos hayan sido mi madre, pero no los reconozco como tales porque no son mi madre en esta vida. No es que todos hayan alcanzado la iluminación ya, pero no los reconozco como tales porque no están iluminados en esta vida.     

Las leyes de la probabilidad y el papel de la fuerza positiva y la plegaria

Ahora podemos hacer la pregunta: ¿Cómo es que algunos, pero no todos los seres limitados, han acumulado suficiente fuerza positiva para haber conocido a un buda, recibir enseñanzas, seguirlas y desarrollar la renuncia y la bodichita por primera vez? ¿Qué papel jugaron la elección y la toma de decisiones en esto?      

En el caso de convertirse en mi madre, no se requirió una fuerza positiva para que esto sucediera y tampoco hubo ninguna decisión o elección involucrada. Simplemente sucede que alguien se convierte en nuestra madre porque, durante un tiempo infinito, todos habrán interactuado entre sí. Esto se debe a que todos los seres son iguales en el sentido de que todos los seres se involucran en la actividad samsárica y todos los seres experimentan un renacimiento. Es como el ejemplo de que todas las partículas de polvo en una habitación durante un tiempo infinito chocarán entre sí porque todas están igualmente en movimiento. No es como el caso de nuestro encuentro con el Dharma y nuestro encuentro y estudio con maestros espirituales en todas nuestras vidas como resultado de ofrecer plegarias y dedicar nuestra fuerza positiva para que eso suceda. Normalmente, nadie ofrecería plegarias ni dedicaría fuerza positiva para nacer como hijo de una persona específica en todas sus vidas.

Aunque las leyes de la probabilidad llevan a la conclusión de que todo el mundo ha sido mi madre en algún momento, las leyes de la probabilidad no llevan a la conclusión de que todo el mundo ha conocido a un buda en algún momento. ¿Por qué? Porque se requiere una acumulación de fuerza positiva para encontrarse con un buda, recibir enseñanzas, etc. Si hubiera un comienzo en el que el entramado de fuerza positiva de todos fuera igual, entonces se aplicaría la misma línea de razonamiento que se demostró de que todos han sido mi madre. Si una persona hubiera conocido a un buda y así sucesivamente, todos habrían conocido a un buda; de lo contrario, si una persona no hubiera conocido a un buda, nadie habría conocido a un buda, incluidos los discípulos personales de Shakyamuni.           

Sin embargo, dado que no hubo un comienzo, entonces, el entramado de fuerza positiva de todos siempre ha tenido diferentes puntos fuertes. Debido a eso, solo algunos seres limitados han acumulado suficiente fuerza de fuerza positiva para haber conocido a un buda y demás. Necesitamos haber alcanzado un preciado renacimiento humano. Por lo tanto, como explican todos los textos del lam-rim, si hemos acumulado suficiente fuerza de fuerza positiva para haber alcanzado un preciado renacimiento humano completamente dotado, tenemos la base de trabajo para desarrollar la renuncia y la bodichita por primera vez y continuar hasta alcanzar la liberación e iluminación.              

Resumen

En resumen, aunque todos somos iguales en tener igualmente:

  1. Factores de naturaleza búdica sin principio. 
  2. No darse cuenta de la realidad y aferramiento a la existencia verdadera sin principio. 
  3. Otros factores mentales sin principio, incluidos en tener cinco agregados en cada vida:  
    • Los neutrales, tales como el impulso, la intención, la fijación mental, el darse cuenta que discrimina.    
    • Los constructivos, como una actitud considerada (cuidar de la propia descendencia).  
    • Emociones y actitudes perturbadoras, como enojo, codicia y apego.   

No es que todos estos comenzaran en “valor igual a cero” al principio. No hubo principio. Entonces la fuerza de cada uno de estos siempre ha sido diferente en cada ser.

¿Qué necesitamos para poder tomar la decisión de trabajar hacia la iluminación?

La siguiente pregunta es: ante la elección de esforzarse por desarrollar la bodichita o no por primera vez, ¿cómo ocurre la toma de decisiones si ni el libre albedrío ni el determinismo lo explican? 

En primer lugar, para estar siquiera en la posición de decidir si anhelar la iluminación para beneficiar mejor a todos los seres, necesitamos una creencia confiada en la existencia de las cualidades de un buda, nuestra capacidad para lograrlas y una aspiración para alcanzarlas nosotros mismos.     

Para desarrollar esto, necesitamos encontrar las enseñanzas de un buda y tener interés en ellas y en el maestro, el Buda, quien las enseñó, lo que significa no tener una actitud antagónica distorsionada hacia ellas. También necesitamos amor y compasión para ayudar a otros a lograr esto también.     

Para desarrollarlos, necesitamos como mínimo un preciado renacimiento humano para que las enseñanzas y los maestros estén disponibles, reciban apoyo, seamos seres humanos, nos encontremos con las enseñanzas y los maestros, seamos receptivos a ellos, etc.

Las causas de un preciado renacimiento humano son la disciplina ética, las aspiraciones o plegarias y las otras cinco actitudes de largo alcance. Estas acumulan la fuerza kármica positiva o el potencial para alcanzar un preciado renacimiento humano.     

  • La disciplina ética significa abstenerse de la conducta destructiva, basada en el darse cuenta que discrimina de las desventajas de la conducta destructiva y los beneficios de refrenarse de ella.   
  • Según Vasubandhu, en Tesoro de temas especiales de conocimiento (Chos mngon-pa'i mdzod, sct. Abhidharmakosha), darse cuenta que discrimina significa “darse cuenta inteligente” (blo-gros), definido como el factor mental que discrimina decisivamente que algo es correcto o incorrecto, constructivo o destructivo, etc. Agrega cierto nivel de decisión para distinguir un objeto de cognición, incluso si ese nivel es extremadamente débil, y puede ser correcto o incorrecto.             

Pero solo podemos desarrollar tal darse cuenta que discrimina (la causa de un preciado renacimiento humano) durante un preciado renacimiento humano. Entonces, ¿acaso es un proceso acumulativo que, cuanto más darse cuenta que discrimina construyamos y más comportamiento constructivo tengamos, más preciados renacimientos humanos lograremos? Si ese fuera el caso, entonces, debido al renacimiento sin principio, a estas alturas todos deberíamos haber acumulado suficiente fuerza positiva o potencial para desarrollar la bodichita por primera vez y alcanzar la iluminación, es decir, tres incontables eones acumulados de fuerza positiva.              

¿Por qué no hemos acumulado ya suficiente fuerza positiva para desarrollar la bodichita?

Pero esto no ha sucedido. ¿Por qué? Porque:

  • El no darse cuenta de la realidad no tiene principio y, aunque nuestro factor mental de darse cuenta que discrimina tampoco tiene principio, que tengamos darse cuenta que discrimina correcto, por ejemplo, darse cuenta que discrimina de lo que es beneficioso y lo que es dañino a largo plazo (no solo a corto plazo, como huir instintivamente del peligro), o de la vacuidad o de las Cuatro Verdades Nobles – sí tiene principio. También es necesario desarrollarlo por primera vez.               
  • Solo podemos desarrollar tales tipos de darse cuenta que discrimina correcto durante un preciado renacimiento humano.
  • A pesar de un renacimiento sin principio, el número infinito de renacimientos inferiores que hemos tenido es un número infinitamente mayor que el número infinito de preciados renacimientos humanos que hemos tenido. Por ejemplo, si por cada preciado renacimiento humano, tenemos un millón de renacimientos inferiores, entonces el número infinito de renacimientos del reino inferior que hemos tenido es mayor que el número infinito de preciados renacimientos humanos que hemos tenido. Según la matemática india clásica y occidental, los infinitos pueden ser de diferentes tamaños.  
  • Estamos acumulando fuerza kármica negativa y fortaleciendo la fuerza de nuestra ignorancia y emociones perturbadoras en todos nuestros renacimientos, pero estamos fortaleciendo nuestra fuerza kármica positiva y darse cuenta que discrimina solo a veces en algunos renacimientos. Por lo tanto, nuestra fuerza kármica negativa y la ignorancia son mucho más fuertes e irresistibles que nuestra fuerza kármica positiva y nuestro darse cuenta que discrimina correcto.                   
  • Aunque el comportamiento constructivo puede debilitar los potenciales kármicos negativos y el comportamiento destructivo puede debilitar los potenciales kármicos positivos, dado que la cantidad de nuestro comportamiento destructivo es mucho mayor que la cantidad de nuestro comportamiento constructivo, estamos constantemente debilitando nuestra fuerza o potencial kármico positivo.
  • Además, aunque los potenciales kármicos negativos y positivos ya no existen una vez que han terminado de madurar, dado que nuestros potenciales negativos superan en número a los positivos, siempre nos quedan más potenciales kármicos negativos que positivos. 

Entonces, ¿cómo podemos fortalecer nuestros entramados de fuerza positiva y darse cuenta profundo para que puedan superar a nuestros potenciales negativos y a nuestro no darse cuenta, para que podamos alcanzar un preciado renacimiento humano y desarrollar la renuncia y la bodichita por primera vez? ¿Podemos simplemente decidir hacerlo con libre albedrío, está determinado o hay alguna otra explicación? Para analizar este tema, necesitamos revisar más de cerca estos dos entramados.    

Los dos entramados

Nuestros entramados de fuerza positiva y darse cuenta profundo pueden ser constructores del samsara, constructores de la liberación o constructores de la iluminación, dependiendo de la motivación y la dedicatoria involucradas con las que los construimos. Limitemos nuestra discusión solo a la fuerza positiva constructora del samsara y de la iluminación.    

Si nuestra fuerza positiva se construye con bodichita no elaborada, entonces no puede debilitarse con un comportamiento destructivo y no se agota; continúa madurando hasta la iluminación. La bodichita no elaborada es la bodichita que surge sin que tengamos que construirla mediante pasos y líneas de razonamiento, tal como distinguir que todos los seres han sido nuestras madres. De acuerdo con los libros de texto de Panchen, lo mismo ocurre incluso si nuestra fuerza positiva se construye con bodichita elaborada, bodichita que surge al construirla a través de pasos y líneas de razonamiento. Pero en el caso de la bodichita elaborada, debemos generar los factores mentales de cada paso para desarrollar la bodichita: ecuanimidad, amor, compasión, determinación excepcional y luego bodichita. Por otro lado, la fuerza positiva constructora del samsara, por ejemplo, tener un preciado renacimiento humano, puede debilitarse, por ejemplo, por el enojo.                    

Por lo tanto, es posible que la fuerza positiva supere a la fuerza negativa si esa fuerza positiva es una fuerza positiva constructora de iluminación, porque la fuerza positiva construida con la bodichita real, ya sea elaborada o no elaborada, no puede debilitarse ni destruirse. Pero, primero, necesitamos una fuerza positiva constructora del samsara para alcanzar un preciado renacimiento humano; y solo en un preciado renacimiento humano podemos desarrollar la bodichita artificial de modo que construyamos la fuerza positiva constructora de iluminación artificial que, en algún momento, puede conducir a una bodichita elaborada y luego no elaborada, y a la construcción de una verdadera fuerza positiva constructora de iluminación.              

El papel del karma

¿Dónde entran la elección y la toma de decisiones en este análisis? ¿Qué papel juega el karma en esto? Sin embargo, necesitamos tener claro a qué se refiere el karma. El karma, como algo que queremos superar y de lo que queremos deshacernos, no se refiere a acciones; de lo contrario, para liberarnos o iluminarnos, simplemente tendríamos que dejar de hacer, decir o pensar cualquier cosa. Karma significa compulsión. Según los sistemas filosóficos Sautrántika, Chitamatra y Svatántrika, el karma es el factor mental de la compulsión (sems-pa, un impulso compulsivo) que nos impulsa a pensar, hablar o actuar de cierta manera. Según los sistemas filosóficos Vaibáshika y Prasánguika Gelug, el karma es el factor mental de la compulsión que nos impulsa simplemente a pensar de cierta manera. En el caso de actuar o hablar, el karma es la forma compulsiva que toma nuestro cuerpo cuando actuamos, o el sonido compulsivo que toma nuestra voz cuando hablamos, más la energía sutil compulsiva que los acompaña y continúa después como parte de nuestro continuo mental mientras no renunciemos al deseo de repetir la acción. De estas definiciones se desprende claramente que karma no significa “acciones”, a pesar de que la traducción tibetana de la palabra sánscrita “karma”, “las”, es la palabra tibetana coloquial para “acciones”.     

El análisis de tomar la decisión de refrenarse de un comportamiento destructivo

Ahora para el análisis: para construir incluso la fuerza positiva constructora del samsara, necesitamos el darse cuenta que discrimina correcto para elegir refrenarse de un comportamiento destructivo cuando surgen dos sensaciones o deseos: 

(1) La sensación o deseo de actuar destructivamente, que madura a partir de un potencial kármico negativo y ocurre antes de que surja la compulsión (el karma) que nos impulsa a pensar en actuar ese deseo.   

(2) La sensación o deseo de actuar de manera constructiva (en otras palabras, refrenarse de actuar de manera destructiva) madura a partir de un potencial kármico positivo.

Según Vasubandhu, en Tesoro de temas especiales de conocimiento, este deseo (‘dod-pa) de actuar o de refrenarse de actuar es equivalente a una intención (‘dun-pa), el factor mental de hacer algo o de obtener un objeto o meta, o hacer algo con ese objeto o meta una vez que lo obtenemos.      

Pero la oportunidad de siquiera tomar esta decisión solo surgirá si, cuando un potencial kármico negativo madura para dar lugar al deseo de actuar destructivamente, también madura un potencial kármico positivo para dar lugar al deseo de refrenarse de actuar destructivamente. Solo entonces podremos experimentar el titubeo indeciso entre los dos deseos. El potencial negativo y positivo madura, sin embargo, solo cuando ciertas circunstancias están presentes.

Para que madure el potencial negativo, estas circunstancias incluyen:  

  • Una emoción perturbadora de enojo, codicia o apego, etc.   
  • La influencia negativa de los demás.
  • Consideración incorrecta (por ejemplo, del sufrimiento como felicidad).  
  • Una situación física (por ejemplo, pasar hambre, ser pobre y, por tanto, tener ganas de robar comida).  

El potencial positivo madurará y tener ganas de refrenarse ocurrirá cuando tengamos: 

  • Un factor mental constructivo de desapego, paciencia, ecuanimidad o imperturbabilidad (no enojarse), etc.     
  • La posible influencia positiva de los demás.
  • Inspiración de los budas y nuestros maestros. 
  • Recordación: recordar sus enseñanzas. 
  • Concentración en ellas. 

Entonces, es necesario que estén presentes muchas circunstancias incluso para encontrar la situación en la que podemos tomar una decisión entre actuar destructivamente o refrenarnos, y cada una de estas circunstancias surge de sus causas.

Pero incluso si las circunstancias están presentes, si el potencial kármico positivo es demasiado débil, no dará lugar al deseo de refrenarse de actuar destructivamente. Esta es la situación más habitual. Una vez que surge el deseo de actuar de forma destructiva (tener ganas de actuar de forma destructiva, por ejemplo, gritar) y está acompañado de una emoción perturbadora (enojo), una consideración incorrecta (que gritar traerá felicidad), etc., entonces surge un nuevo karma (nueva compulsión). Con la compulsión, pensamos en gritar y luego actuamos con una forma compulsiva de nuestro cuerpo o un sonido compulsivo de nuestra voz gritando. Toda la secuencia sigue sin deliberación, solo compulsivamente.   

Entonces, cuando el deseo de gritar surge del potencial kármico negativo de gritar, no podemos elegir, deliberadamente, refrenarnos de actuar en consecuencia, a menos que un potencial kármico positivo para refrenarnos de gritar también dé surgimiento al deseo de refrenarnos. Además, el potencial positivo necesita ser fuerte para que la fuerza de ese deseo sea poderosa y todas las circunstancias y factores de apoyo para elegir actuar ese deseo, como la perseverancia, la disciplina ética, etc., también necesitan haber surgido de sus tendencias y ser fuertes.      

Pero solo podemos tener fuertes potenciales kármicos positivos si los hemos construido refrenándonos de un comportamiento destructivo. Y para hacer eso, necesitamos haber tenido un darse cuenta que discrimina. 

Dado que ese darse cuenta que discrimina necesario para construir la fuerza positiva solo se construye durante un preciado renacimiento humano, y para lograr un renacimiento humano tan preciado, necesitamos fuerza kármica positiva, y siempre estamos debilitando nuestra fuerza kármica positiva a través del enojo, etc., es como intentar llenar de agua un balde que tiene un agujero. Esto describe el samsara y es la razón por la que todos los seres aún no han alcanzado la iluminación. Es porque, en resumen:           

  • Es necesario que se reúnan muchas circunstancias positivas y estas tienen un principio.
  • Las circunstancias negativas surgen de causas sin principio.  
  • Las causas negativas debilitan o destruyen continuamente las positivas que hemos construido.

Por qué la iluminación es posible

Pero la iluminación es posible. La razón por la que es posible es que el darse cuenta que discrimina incorrecto puede ser perjudicado por el darse cuenta que discrimina correcto, pero el darse cuenta que discrimina correcto no puede ser dañado por el darse cuenta que discrimina incorrecto, una vez que el factor mental de la convicción firme, en otras palabras, la decisión, esté presente.     

  • Según Asanga, Antología de temas especiales de conocimiento (Chos mngon-pa kun-las btus-pa, sct. Abhidharmasamuccaya), la convicción firme (mos-pa) se centra en un hecho que hemos comprobado válidamente que es así y no asá. Su función es hacer que nuestra creencia de que un hecho es cierto (dad-pa) sea tan firme que los argumentos u opiniones de los demás no nos disuadan.       

Entonces, cuando nos enfrentamos al surgimiento de las dos sensaciones o deseos - actuar destructivamente o refrenarse de actuar así - y conocerlas con titubeo indeciso, ¿cómo ocurre una decisión? ¿Cómo ocurre, ya sea basada en una suposición (suponemos que es mejor refrenarse, pero no estamos completamente convencidos) o en una inferencia válida basada en la convicción de que el Buda es una fuente válida de información sobre la causa y el efecto kármico? En cualquier caso, experimentamos la ocurrencia de una decisión que surge como “hacer una elección”, pero ¿cómo sucede?     

¿Cómo es posible tomar una decisión?

Como hemos discutido, no es a través del libre albedrío, porque no hay un “yo” verdaderamente existente e independiente que exista separado de estas dos sensaciones (actuar destructivamente o refrenarse de actuar así) y separado del titubeo indeciso - todo lo cual surge como parte de nuestros cinco agregados. Por otro lado, no está determinado porque, aunque podemos imputar y conocer válidamente lo que aún no acontece de una decisión sobre la base de la ausencia de una decisión que acontece en el presente en nuestro continuo mental, no podemos imputar válidamente una decisión que acontece en el presente sobre la base de esa ausencia de una decisión que acontece en el presente. Entonces, una decisión que acontece en el presente no puede estar sentada dentro de esa ausencia de una decisión que acontece en el presente en nuestro continuo mental, predeterminada y esperando a surgir.       

Cuando ocurre una decisión que acontece en el presente, significa que conocemos una opción, digamos refrenarnos de gritar, con un darse cuenta que discrimina correcto de que este curso de acción es beneficioso. Óptimamente, esta discriminación se basa en haber analizado las elecciones con los factores mentales de la detección burda (rtog -pa) para investigar la situación de forma general, y el discernimiento sutil (dpyod-pa) para escudriñar los detalles. Este análisis solo puede haber ocurrido si hemos construido el hábito del análisis de tal forma que la tendencia a analizar dé surgimiento a estos factores mentales, sobre la base de que estén presentes diversas condiciones para que surjan, como la motivación. De manera óptima, entonces, con una detección burda y un discernimiento sutil, hemos analizado las condiciones que han causado que surjan estos dos deseos: gritar o refrenarse de gritar. En otras palabras, hemos analizado por qué tenemos ganas de gritar o por qué tenemos ganas de refrenarnos de gritar. También podemos haber analizado por qué queremos gritar o queremos refrenarnos, y por qué necesitamos gritar o necesitamos refrenarnos. Con un darse cuenta que discrimina correcto, hemos evaluado la fuerza y validez de todas las razones de todos estos y hemos discriminado correctamente las desventajas de gritar y los beneficios de refrenarse. Al concluir este proceso, la decisión se produce con el surgimiento de un impulso que nos conduce a refrenarnos de gritar. Este impulso va acompañado de un darse cuenta que discrimina correcto de los beneficios de hacer esto. También va acompañado de los factores mentales positivos que hicieron que el potencial kármico positivo de refrenarse madurara en tener ganas de refrenarse, como recordación del Dharma, etc. Subjetivamente, experimentamos este proceso como hacer una elección.                       

El papel de la fuerza de voluntad

¿Dónde entra la fuerza de voluntad en este análisis de la toma de decisiones? La fuerza de voluntad es parte de la perseverancia como armadura, la perseverancia para soportar cualquier dificultad que pueda surgir al implementar nuestra decisión. La perseverancia, sin embargo, es un complejo de muchos componentes. En Involucrarse en el comportamiento del bodisatva (sPyod-‘jug, sct. Bodhicharyavatara), Shantideva explica seis de ellos:         

  • Vigor y fortaleza entusiastas, acompañados por una fuerte intención de implementar nuestra decisión. 
  • Constancia para no dar marcha atrás a nuestra decisión y orgullo propio con el que pensamos: “podré llevar a cabo mi decisión”. 
  • Estar satisfechos y felices con la decisión que estamos tomando, de lo contrario más adelante estaremos plagados de arrepentimientos.
  • Dejar ir que, en este caso de tomar una decisión, se refiere a no preocuparse sobre la decisión que hemos tomado una vez que la hemos tomado, sino continuar con lo que sigue.
  • Aceptar sin reparos las dificultades que pudieran estar involucradas con nuestra decisión.
  • Tomar el control de nosotros mismos para superar la pereza y decidir que “lo voy a hacer”.   

En Antología de temas especiales de conocimiento, Asanga explica otros cinco aspectos de la perseverancia:   

  • Valentía como armadura, para soportar las dificultades, obtenida al recordarnos a nosotros mismos el gozo con el que tomamos nuestra decisión.  
  • Aplicación constante y respetuosa de nosotros mismos a la tarea de implementar nuestra decisión.
  • Nunca quedar desalentado o deprimido por nuestra decisión.  
  • Nunca apartarse de ella.
  • Nunca llegar a ser complaciente, por ejemplo, que refrenarse una vez de gritar es suficiente y no es necesario que nos dediquemos a refrenarnos de nuevo en el futuro.  

Todos estos factores y aspectos de la perseverancia gozosa se interconectan entre sí para dar fuerza y energía al proceso de toma de decisiones. Nosotros podemos etiquetar el entramado de estos factores como “fuerza de voluntad”, y si imputamos nuestro “yo” convencional sobre esta fuerza de voluntad, experimentamos el suceso de la decisión de refrenarse de gritar como “tomé la decisión”. Y esta es una etiqueta mental correcta. Nadie más tomó la decisión.     

Pero si atribuimos un “yo” verdaderamente existente sobre este complejo, creemos que tomamos la decisión de no gritar basándonos en el libre albedrío y se siente así. Si imputamos una “decisión de no gritar” verdaderamente existente sobre la decisión surgida en dependencia que ocurrió, entonces creemos que la decisión de no gritar fue determinada y se siente así. Pero si imputamos al mero “yo” convencional sobre la base de los cinco factores agregados de nuestra experiencia que acontecen en el presente, que incluyen la toma de decisiones de no gritar, y no nos aferramos a la existencia verdaderamente establecida de los tres círculos involucrados – “yo”, la decisión y la toma de decisiones - entonces nuestra decisión está acompañada también por un darse cuenta que discrimina correcto de la realidad.  

Surgimiento dependiente

Al final, hemos visto que desarrollar la bodichita por primera vez surge en dependencia de muchos factores y condiciones muy básicos: un preciado renacimiento humano, refrenarse de comportamientos destructivos y todas las causas y condiciones para ambos. Todos estos factores y condiciones se pueden condensar en dos: fuerza positiva y darse cuenta que discrimina. Las oportunidades para desarrollar estos dos solo están disponibles en las raras ocasiones en que hemos logrado un preciado renacimiento humano. Por lo tanto, es extremadamente crucial que aprovechemos los preciados renacimientos humanos que tenemos actualmente y los usemos para desarrollar la bodichita, la fuerza positiva constructora de la iluminación y el darse cuenta que discrimina correcto.       

La inspiración de los budas no puede superar la compulsión de nuestro karma. Esto se debe a que la fuerza de la influencia iluminadora de la inspiración del Buda y la fuerza de la compulsión de nuestro karma son iguales. Nuestro no darse cuenta y nuestro aferramiento a una existencia verdaderamente establecida sin principio están anulando continuamente cualquier progreso que hagamos. Necesitamos fuerza de voluntad para superar la compulsión del karma negativo de tal forma que tomemos las decisiones correctas con un darse cuenta que discrimina correcto que, en algún momento, conducirá al desarrollo de la bodichita por primera vez y a la construcción de una fuerza positiva constructora de iluminación que no se pueda agotar. La fuerza de voluntad consiste en un entramado de muchos factores y surge en dependencia de muchos factores, cada uno de los cuales surge de otras causas y condiciones. La fuerza de voluntad está desprovista de existencia autoestablecida precisamente porque surge de manera dependiente.

La importancia de la fuerza de voluntad

Tsongkapa enfatizó la importancia de la fuerza de voluntad en Gran presentación de las etapas graduales del camino (Lam-rim chen-mo) en su presentación de las cuatro fuerzas con las que podemos desarrollar la bodichita por primera vez. Estas son a través de:       

  • La fuerza de nuestra propia fuerza, por nuestros propios esfuerzos y fuerza de voluntad.
  • La fuerza de los demás: al confiar en la inspiración, el apoyo y la ayuda de otros, por ejemplo, nuestros maestros espirituales y la comunidad espiritual. 
  • La fuerza de una causa: por la fuerza de haberse familiarizado con las enseñanzas Mahayana en vidas anteriores, los instintos para la bodichita surgen simplemente al escuchar alabanzas a los budas y bodisatvas en esta vida.  
  • La fuerza de la aplicación: al habituarnos a factores constructivos durante mucho tiempo en esta vida, como confiar en un maestro espiritual y pensar en el Dharma que hemos escuchado.    

Tsongkapa luego parafrasea a Asanga, quien en Etapas de la mente del bodisatva (Byang-chub sems-dpa'i sa, sct. Bodhisattvabhumi) escribió que el desarrollo de la bodichita a partir de confiar en nuestra propia fuerza o en la fuerza de una causa de vidas anteriores será firme, mientras que desarrollarla a partir de confiar en la fuerza de otros o de aplicarnos nosotros mismos en esta vida, no será tan firme.     

A partir de estas citas, queda claro que la fuerza de voluntad también juega un papel importante al tomar la decisión de refrenarse de actuar cuando surge el sentimiento de hacer algo destructivo. Y, como hemos visto, la toma de decisiones que surge de manera dependiente basada en la fuerza de voluntad que surge de manera dependiente, no es un caso de libre albedrío ni de determinismo.

En resumen, no todo el mundo se ha iluminado todavía porque la miríada de decisiones necesarias para desarrollar la bodichita por primera vez ocurren solo a través del surgimiento dependiente. Si ocurrieran a través del libre albedrío o el determinismo, todos se habrían iluminado ya y no lo han hecho. Por lo tanto, “a través del surgimiento dependiente” es la respuesta a la pregunta: “¿Cómo desarrollamos la bodichita por primera vez?”.     

Pero si el tiempo no tiene principio, ¿no hemos renunciado a la bodichita en innumerables ocasiones?

El sutra de la guirnalda de flores (mdo Phal-cher, Avatamsaka Sutra) habla de bodisatvas que generan la bodichita por primera vez, y Haribhadra también lo analiza en Un comentario que aclara el significado (‘Grel-ba don-gsal, Abhisamayalamkaravrtti Sputartha), su comentario a Filigrana de realizaciones (mNgon-rtogs rgyan, Abhisamaya-alamkara) de Maitreya. Pero dado el tiempo sin principio, es posible que todavía no estemos satisfechos con nuestro análisis. Después de todo, dado el tiempo sin principio, no solo hemos desarrollado la bodichita en innumerables ocasiones en el pasado, sino que también hemos renunciado a la bodichita en innumerables ocasiones. Entonces, aunque podemos aplicar nuestro análisis para explicar cómo es posible desarrollar la bodichita por primera vez, podríamos aplicarlo de manera diferente. Podríamos aceptar que nunca hubo una primera vez que desarrollamos la bodichita y, en cambio, aplicar el análisis a cómo es posible no renunciar a la bodichita por primera vez. Esta es quizás una pregunta más relevante en términos de nuestra práctica.                   

Para alcanzar la iluminación, nunca debemos abandonar la bodichita, eso está claro. Si renunciamos a la bodichita, perdemos nuestros votos del bodisatva y, como resultado, experimentamos una enorme cantidad de renacimientos en los peores estados de renacimiento. Se necesitará una enorme acumulación de fuerza positiva para lograr un preciado renacimiento humano una vez más y una fuerza aún más positiva para desarrollar la bodichita nuevamente. Por eso, se pone un enorme énfasis en tomar los votos del bodisatva y mantenerlos de forma pura. Esto explica por qué, al tomar estos votos, prometemos nunca renunciar a ellos, aunque nuestras vidas estén en juego. Para tomar los votos del bodisatva y mantenerlos puramente, como Atisha hace hincapié en Lámpara en el camino a la iluminación (Lam-sgron, Bodhipathapradipa), requiere tomar los votos laicos o los votos monásticos de antemano y mantenerlos de forma pura, y para tomar los votos pratimoksha necesitamos un maestro espiritual y una relación adecuada y saludable con él o ella. Esto requiere maestros bien calificados y circunstancias de apoyo por parte de los demás y determinación, fortaleza, autodisciplina y fuerza de voluntad.               

Entonces, al final, necesitamos refinar nuestro análisis. La cuestión no se trata simplemente de cómo es posible desarrollar la bodichita por primera vez, sino de cómo es posible desarrollar la bodichita por primera vez en la que no la abandonemos. La conclusión, entonces, es que debemos enfatizar en nuestra práctica nunca renunciar a la bodichita y mantener nuestros votos del bodisatva de la manera más pura posible.      

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