Renuncia: ¿Un escape o un análisis constructivo?

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La renuncia se enfatiza muy fuertemente en las enseñanzas budistas. Es uno de los tres principales aspectos del camino de los que Tsongkapa escribió, los cuales son absolutamente esenciales, tanto para la práctica del sutra como del tantra: renuncia, bodichita y el correcto entendimiento de la vacuidad (vacío). Y así, obviamente, es algo que necesitamos entender y tratar de desarrollar. Así es como Tsongkapa habla de ella en su texto “Los tres principales aspectos del camino” (Lam-gtso rnam-gsum):

Cuando nunca generas, ni siquiera por un instante, una mente que anhela las cosas maravillosas del samsara recurrente, y desarrollas la actitud que día y noche está siempre interesada intensamente en la liberación, entonces en ese momento has generado la renuncia.

Con la renuncia no estamos anhelando la iluminación; nuestro objetivo es la liberación del samsara. Ambas metas son muy diferentes. Con la liberación, superamos nuestro renacimiento incontrolablemente recurrente, de tal forma que ya no estemos bajo la influencia de las emociones perturbadoras y el karma; y, en este sentido, ya no experimentamos ningún sufrimiento. Pero eso no nos pone en la posición de saber cómo ayudar mejor a todos los demás porque, aunque somos liberados del aferramiento a la existencia verdaderamente establecida – la cual, dado que no nos damos cuenta y estamos confundidos acerca de ella, causa nuestras emociones perturbadoras; y, al actuar estas emociones perturbadoras, eso acumula karma, mismo que luego dirige nuestro renacimiento incontrolablemente recurrente o samsara – y así, aunque estamos libres de este aferramiento por la existencia verdaderamente establecida, con la liberación nuestra mente aún creará apariencias de existencia verdadera. Y entonces, eso significa que todo nos parece – la forma en que aparece ante nosotros – como si estuviera encapsulado, existiendo por sí mismo. Eso significa que es muy difícil para nosotros entender realmente la causa y el efecto por completo. En otras palabras: ¿Cuáles son las causas de los problemas de todos en el samsara? ¿Y cuál será el efecto de cualquier cosa que les enseñamos? No solo el efecto que tendrá en ellos, sino en todas las personas con las que interactúen como resultado de lo que les hemos enseñado. Pero primero tenemos que dejar de creer en estas apariencias, lo cual sucede con la liberación, y solo entonces lograremos, poco a poco, que nuestra mente deje de producir estas falsas apariencias. De cualquier forma, no hablamos aquí de iluminación, y dejemos muy claro que estamos hablando de liberación cuando hablamos de renuncia.

Los términos utilizados para “renuncia” en las lenguas budistas tradicionales

Siempre es útil revisar los términos budistas en sus lenguas tradicionales. La palabra sánscrita que se traduce como “renuncia” es nihsarana. Está constituida de un prefijo, nih, y una raíz como tal, la cual es sarana. Ahora, nih es un prefijo que significa “afuera” o “lejos”. Y sarana significa “moverse” o “moverse rápidamente”. Así, es el estado mental que desea alejarse de, o salir de algo, muy rápidamente. Y de lo que queremos salir rápidamente es del renacimiento incontrolablemente recurrente: samsara.

Y no es que nazcamos en el samsara. El samsara no es un lugar. Tenemos que ser muy cuidadosos de no pensar en términos de renacer en el samsara. El samsara es una situación. De hecho, a lo que se refiere – digo esta frase todo el tiempo – es al renacimiento incontrolablemente recurrente. Eso es samsara. Samsara: seguir dando vueltas. Habla específicamente del renacimiento. No tenemos control sobre él, y continúa y continúa y continúa. Está bajo la influencia de las emociones perturbadoras y el karma que se acumula por ellas al actuarlas o darles rienda suelta. Así que el término sánscrito aquí significa que queremos salir de esto tan rápidamente como sea posible.

Ahora, este prefijo nih o nis, de hecho, también puede significar, si lo buscan en el diccionario, “seguro” o “definitivo”. Y, con la palabra ngey (nges), los tibetanos eligen traducir ese significado del prefijo, la cual probablemente no es la connotación original de la palabra sánscrita. De cualquier forma, los tibetanos eligieron este significado posible. Y luego, para sarana, que significa moverse, los tibetanos eligieron una palabra, jung (byung), que significa convertirse, manifestar, hacer que algo suceda. Así que es el estado mental que manifiesta certeza. Esto agrega una mayor dimensión a la palabra sánscrita. Así que yo traduzco eso como “determinación”: estás seguro. ¿Y es una determinación para qué? Determinación para salir del samsara; liberarse.

Cuando revisamos la traducción china de la palabra, se tienen dos traducciones diferentes. Y una, li, (离) significa “dejar” – así que es similar al sánscrito – se refiere al estado mental de dejar, dejar el samsara. Y la segunda traducción que utilizan, shi chuxian (实出现), que significa “manifestar lo auténtico”. Es interesante, “lo auténtico”. Y así, de nuevo, esto significa – si pensamos en ello –obtener esta cosa realmente definitiva: que realmente quiero salir.

Así, cuando revisamos todas estas traducciones diferentes, cómo las diferentes culturas entienden la palabra, eso nos da una imagen mayor de lo que quiere decir. ¿Cuál es el objeto que queremos dejar, del que queremos salir? Y estamos realmente determinados – ¿definitivamente lo vamos a hacer, tenemos que hacerlo? Es, básicamente, el sufrimiento, y se refiere específicamente al renacimiento incontrolablemente recurrente. Es un tipo de sufrimiento, ¿verdad? Ejemplo de la primera verdad noble – sufrimiento verdadero – y, de hecho, el significado más profundo de la primera verdad noble. Y queremos deshacernos de sus causas también – segunda verdad noble – y esto significa no ser atraídos por nada que involucre el renacimiento incontrolablemente recurrente. Así, dado que la expresión “renacimiento incontrolablemente recurrente” son muchas palabras, lo acortaré solamente a “renacimiento”. Así que no pensemos solamente en el sasmara, porque, a menudo, cuando pensamos en el samsara, tenemos una idea diferente de lo que se trata. Estamos hablando de renacimiento. Ahora, no es que queramos huir, la idea de: es un escape del mundo. No estamos hablando de huir ni de querer escondernos y, en este sentido, escapar del mundo. Por el contrario, queremos enfrentar el renacimiento y analizar sus causas, y salir de él de una forma muy racional.

¿Por qué dejar el samsara?

Así que la pregunta es: ¿por qué queremos dejarlo? ¿Por qué queremos salir de él? (Porque la renuncia está hablando de una motivación). En el budismo, con la motivación tenemos cierto objetivo de lo que queremos alcanzar, y esto es salir del renacimiento. Y el segundo aspecto es cierto tipo de emoción que nos conduce a alcanzar esa meta, ¿no es así? Una emoción. Un estado mental. Por qué queremos alcanzar esto.

Ahora tenemos que hablar en términos muy prácticos qué significa realmente esto. Uno puede explicar toda la teoría y todas las listas y demás. Y eso está muy bien, pero ¿qué significa realmente en términos de nuestro propio desarrollo personal en la vida ordinaria? Esto es lo importante.

Estamos tratando de avanzar a través de las etapas graduales del camino, el lam-rim, y no deberíamos pensar que eso es tan fácil. Con mucha frecuencia nos saltamos los niveles inicial e intermedio y vamos directo al nivel avanzado. Así, vamos al nivel avanzado y decimos: “Anhelo la iluminación para poder beneficiar a todos los seres sintientes”. Y estas son muy lindas palabras, pero realmente no significan nada en términos de lo que en verdad sentimos en nuestro corazón, porque realmente no tenemos una idea clara de qué es realmente la iluminación. Y está más allá de la habilidad de la mayoría de nosotros el pensar absolutamente en cada uno de los seres con mente, alrededor del universo; ese es un alcance muy grande. Así que son palabras lindas, pero no tan sinceras realmente, en términos de: ¿es eso realmente lo que estamos sintiendo?

Una motivación de nivel inicial para la renuncia

Así que empecemos con el nivel inicial que, de hecho, es extremadamente difícil. No deberíamos trivializarlo, ya es un nivel muy avanzado. Por lo general, la mayoría de nosotros estamos, en el mejor de los casos, en la etapa cero antes del nivel inicial, el cual es beneficiar esta vida a través de la práctica del Darma; disminuir un poco nuestro sufrimiento. Y eso está perfectamente bien, siempre y cuando nos demos cuenta de que ese es el paso cero, que hay más pasos y que nos gustaría ser capaces de progresar a través del resto de los pasos. Pero tenemos que empezar en el paso cero. Incluso el solo hecho de pensar en términos de mejorar las cosas más adelante en esta vida y no solo querer una mejora instantánea, ese ya es un logro.

Pero el nivel es pensar en términos del renacimiento futuro. Y eso, por supuesto, implica que tenemos que entender qué significa el renacimiento futuro en el budismo. Así que necesitamos entender las enseñanzas budistas del renacimiento, lo cual significa entender toda la enseñanza de la mente sin principio, lo cual implica comprender qué significa la mente en el budismo. Y también necesitamos entender el karma, cómo la forma en que actuamos afecta las vidas futuras. Y tenemos que estar convencidos de que todo esto es realidad: es verdadero. Y, sobre la base de eso, de hecho, hacer algo para tratar de asegurar que sigamos teniendo preciosos renacimientos humanos en el futuro. Y realmente hacerlo. Entonces, alcanzar ese nivel y tener eso como el pensamiento principal es un inmenso logro. No deberíamos menospreciarlo.

El nivel inicial no es nuestro tema. Así que necesitamos revisar el nivel intermedio. Y, con este nivel intermedio, una de los aspectos es que realmente no podemos garantizar que siempre tendremos un precioso renacimiento humano, ¿o sí? Un precioso renacimiento humano, no solo un renacimiento humano.

Con el nivel inicial, nos enfocamos mucho en el “sufrimiento del sufrimiento (sdug-sngal-gyi sdug-bsngal)”, uno de los tres tipos de sufrimiento, el cual es el sufrimiento de la infelicidad. Básicamente, es eso. Porque podríamos experimentar infelicidad con muchos, muchos objetos, no solo dolor. El dolor es una sensación física. No estamos hablando de sensaciones físicas. Estamos pensando en términos de estados mentales; infelicidad. Pero con el nivel inicial, estamos pensando en situaciones terribles y la infelicidad que experimentaríamos con ellas, y queremos evitar eso. Así que el preciado renacimiento humano ciertamente es mejor que un renacimiento como una criatura infernal o como un fantasma o un animal.

Un nivel intermedio de motivación para la renuncia

Ahora, este es el problema. El problema es que ahora necesitamos enfocarnos, con el nivel intermedio, en lo que se llama “sufrimiento del cambio (‘gyur-ba’i sdug-bsngal)”. Así que el sufrimiento del cambio es nuestra felicidad ordinaria, la cual no dura y nunca satisface; y mientras más tenemos de ella, de hecho, se pone peor. Quizás deba aclarar eso. El ejemplo clásico es: si comer nuestra comida favorita fuera felicidad verdadera, mientras más comiéramos de una vez, más felices seríamos. Pero, después de cierto punto, mientras más comemos, la felicidad cambia a sufrimiento. Esta es la razón por la que se le llama sufrimiento del cambio. Así, aun si tenemos un precioso renacimiento humano, podemos perderlo, podemos volver a caer y tener muchísimo sufrimiento del sufrimiento. Incluso dentro de nuestro precioso renacimiento humano, no todo será nuestra felicidad ordinaria; también habrá mucha infelicidad.

Pero el objeto principal que queremos superar con este nivel intermedio no es solo este sufrimiento del cambio, sino el llamado “sufrimiento que todo lo impregna (khyab-par ‘du-byed-kyi sdug-bsngal)”, el cual es el renacimiento incontrolablemente recurrente, porque el renacimiento, que recurre incontrolablemente bajo la influencia del karma y las emociones perturbadoras, es la base de los dos primeros tipos de sufrimiento. Así, con este tipo de cuerpo y mente, será la base para experimentar el sufrimiento de la infelicidad y el sufrimiento de la felicidad ordinaria. Por lo tanto, que seguirá teniendo altibajos.

Problemas con el nivel inicial de motivación

¿Qué pasa cuando realmente tratamos de desarrollar esto? Hay muchos problemas con el nivel inicial, porque en el nivel inicial hacemos muchas aspiraciones: “Pueda yo seguir teniendo un precioso renacimiento humano, con todas las circunstancias y condiciones y libertades para poder continuar con mi práctica de Darma”. Y nos refrenamos de la conducta destructiva, que es lo principal para ayudar a producir un precioso renacimiento humano. Y estamos practicando las seis actitudes de largo alcance tanto como podemos: generosidad, disciplina, paciencia, etc. Y ofrecemos plegarias. Pero, ¿con qué se mezcla todo esto? Se mezcla con “y que en mis vidas futuras pueda yo siempre estar con mis seres queridos, con mis familiares, mis amigos, con mis compañeros estudiantes de Darma y con mis maestros. Y que pueda siempre tener los recursos financieros para poder estudiar” – y hay mucho apego ahí. Entonces realmente no estamos buscando la liberación, ¿no es así? Queremos este precioso renacimiento humano, pero con todas las cosas buenas, por así decirlo, que vendrían con ello. Es muy atractivo.

Así, esto es en lo que necesitamos empezar a enfocarnos en términos de renuncia. Tenemos que empezar a pensar en el sufrimiento involucrado. Porque estar con nuestros amigos, estar con nuestros seres amados, etc. – ¿es esa realmente la verdadera fuente de la felicidad? ¿Eso significa que tenemos que ignorarlos? No, pero tenemos que verlos de una forma muy realista. Pensar en términos de liberación del renacimiento, eso es sumamente profundo. Quiero decir, es muy difícil para nosotros imaginar siquiera lo que eso significa. Así que es muy difícil. Entonces, pensamos, bueno, ¿qué significa eso? ¿Eso significa que ya no puedo tener ningún amigo? ¿Ya no puedo tener ninguna relación amorosa con nadie? ¿Qué significa eso realmente?

No estamos hablando de un muy desinformado concepto de renuncia: que renuncias a todo y te vas a vivir a una cueva. De eso no es de lo que estamos hablando. La renuncia – estamos hablando de algo mucho más profundo, y acerca de todos los tipos de emociones y sentimientos que vienen con ello. Nosotros, como dije, necesitamos enfocarnos en el renacimiento mismo. Y cuando pensamos, bueno, muy bien, mis amigos y familiares y demás – podrían ser buenas circunstancias, pero ese no es el punto; eso no es en lo que queremos enfocarnos cuando pensamos en términos de este nivel inicial. Tener mejores renacimientos futuros; seguir teniendo preciosos renacimientos humanos. Y es muy fácil desviarse en este nivel inicial, pensar en términos de eso. “Siempre quiero estar con mis amigos, mis seres queridos, en las vidas futuras”. Queremos tener… ¿cuál es el punto de obtener un precioso renacimiento humano en el futuro? Ser capaces de continuar en el camino espiritual; seguir desarrollándonos.

Ahora, si lo vemos de forma un poco más realista – es asumir que podemos obtener un precioso renacimiento humano cada vida, lo cual es increíblemente difícil; no hay garantía de que lo obtendremos – si lo vemos en términos de lo que hemos hecho mayoritariamente en nuestra vida y qué tipo de pensamientos hemos tenido principalmente en nuestra vida, estoy seguro de que la mayoría de nosotros encontraremos que el lado destructivo y el lado perturbador supera con mucho el lado constructivo, positivo. Así, en términos de causa y efecto, no va a ser fácil seguir obteniendo preciosos renacimientos humanos una y otra vez, o incluso una vez más.

Pero, incluso si tenemos preciosos renacimientos humanos, cuán terrible es tener que empezar casi por completo de nuevo en cada vida. “Quiero continuar en el camino espiritual”, ¿verdad? El nivel inicial. “Me lo tomo realmente en serio, he trabajado muy duro en esta vida y he alcanzado cierto nivel – conforme envejezco, más maduro en mi práctica de Darma – un cierto entendimiento, un cierto nivel de concentración, un cierto nivel de compasión y demás. Y ahora he renacido de nuevo. Y aunque quizás sea un poco más fácil la siguiente vez debido a los instintos que he cultivado, qué horrible que tenga que atravesar todas las etapas otra vez para ser capaz de realmente alcanzar el punto donde me quedé la última vez, continuar desde ahí y avanzar”. Eso es en lo que tenemos que pensar, no solo que en cada vida tendremos emociones perturbadoras, habrá altibajos, enojo, codicia, etc.  

Una versión Darma-light del nivel intermedio de motivación

Verán, existe una versión muy light de este nivel intermedio, esta renuncia, la cual consiste en que queremos deshacernos de nuestras emociones perturbadoras y karma, pero no hacemos la conexión entre eso y el renacimiento. Por supuesto, eso tiene mucho sentido. Es horrible tener estos altibajos y enojarse y todas las dificultades que suceden en nuestras relaciones y demás debido a nuestro enojo y a nuestro apego. Así que reducimos nuestra práctica de Darma, realmente, a un tipo de psicoterapia, quizás a una forma más profunda de la que a menudo está disponible, con una gran cantidad de métodos y demás, de miles de años de experiencia budista. Pero, aun así, estamos pensando en lo que yo llamaría una versión muy light del nivel intermedio. Porque, de hecho, de lo que anhelamos deshacernos es de los dos primeros tipos de sufrimiento: el sufrimiento de la infelicidad y el sufrimiento de la felicidad ordinaria. No estamos pensando en términos de renacimiento.

Así, el verdadero nivel intermedio “Auténtico” es, además de lo que acabamos de mencionar, también el renacimiento – el tercer tipo de sufrimiento – el cual es la base de los dos primeros tipos de sufrimiento. Porque podemos enfocarnos en deshacernos de las emociones perturbadoras y demás – es poco probable que nos deshagamos de ellas en esta vida. Así que el renacimiento sucederá. Y si no hemos pensado en términos de cómo detenemos eso, cómo evitamos eso, ciertamente no estamos en el camino hacia la liberación porque, de hecho, estamos indudablemente perpetuando nuestro samsara. ¿Por qué? Porque realmente no hemos entendido toda la enseñanza budista sobre la causa y el efecto y probablemente no tenemos una clara base en nuestra comprensión del renacimiento. Así que todo el asunto se vuelve muy revuelto en nuestra mente. Y aunque obviamente es beneficioso pensar en términos de: “Tengo que deshacerme de todas mis emociones perturbadoras” y demás, en el mundo budista nuestro objetivo es mucho mayor.

Pienso que podemos desarrollar este desagrado con todos los problemas que tenemos – estoy en una mala relación, se termina y luego entro en otra mala relación, y estos síndromes se repiten y se repiten – nos determinamos a tratar de liberarnos de eso. Pero eso también podría motivarnos a ir a psicoterapia. ¿Para qué necesitamos el budismo entonces? ¿Solo convertimos el budismo en otra forma de psicoterapia o qué? Así que tenemos que desarrollar esta renuncia por… es casi por – es algo muy peligroso de decir – por nuestro tipo ordinario de vida. Y digo que es peligroso porque puede fácilmente malentenderse. Pero es este tipo de vida: que tienes que empezar otra vez como bebé y atravesar nuevamente todas las dificultades de ser un bebé: no podemos expresarnos por nosotros mismos, no podemos hacer nada, tenemos que aprender todo de nuevo, estamos impotentes. ¡Qué colosal pérdida de tiempo!, ¿no es así? Quiero continuar en el camino. Quiero desarrollarme. Y -el nivel intermedio- salir completamente del sufrimiento. O -nivel avanzado- quiero ser capaz de ayudar a otros.

Un nivel avanzado de motivación para la renuncia

Aquí nuestra renuncia se vuelve aún más fuerte, cuando estamos trabajando en el nivel avanzado. Tengo que alcanzar el estado iluminado de un buda para poder ayudar realmente a todos. Y nuestra mente está lo suficientemente ampliada como para entender qué significa la “iluminación” y “todos”. Y es realmente fuerte, realmente queremos hacerlo. Todos han sido nuestra madre y han sido tan amables con nosotros – todos estos pensamientos están ahí. Y qué colosal pérdida de tiempo que una y otra vez voy a tener que regresar al punto cero y estar en un vientre, y luego ser un bebé, luego ir de nuevo a la escuela, luego hacer de nuevo todas las prácticas preliminares y hacer todo el entrenamiento una vez más. Y quizás cuando tenga cuarenta o cincuenta años podré seguir donde me quedé la última vez. Qué aburrido, semejante pérdida de tiempo. Muy, muy ineficiente. A esto es a lo que estamos renunciando.

Y olvídense de: “Oh, quiero estar con mis amigos. Será muy lindo” y todo eso, tener eso. Olvídenlo. En eso no es en lo que nos estamos enfocando. Y eso es algo que puede atraparnos, con apego, de tal forma que no nos enfoquemos en aquello de lo que realmente necesitamos salir. Y no solo que queremos estar con nuestros amigos y seres queridos. “Será tan lindo estar con mi maestro de nuevo”. Así, incluso eso puede atraparnos. El punto no es que podamos estar de nuevo con nuestro maestro que tanto nos gusta. El punto es poder tener maestros espirituales – no importa quién sea – y poder continuar en el camino. Pero no se trata solo de pasar un buen rato porque se siente bien estar con mi maestro. Incluso eso no es realmente lo que queremos, ¿cierto? Quiero decir, como un arjat podríamos estar en una tierra pura estudiando con budas sambogakaya. Eso es mucho mejor que un centro de Darma.

Entonces, cuando tratamos de imaginar cómo sería realmente tener renuncia en nuestra vida cotidiana, no estamos hablando de renunciar al helado, o dormir menos horas en la noche o este tipo de cosas, sino realmente pensar: “me pregunto ¿qué quiero en el futuro, y qué me da la energía para practicar tanto y tan fuerte como ahora puedo? Quiero avanzar tanto como pueda ahora, de tal forma que la siguiente vida, si obtengo un precioso renacimiento humano, quizás me tome un poco menos de tiempo regresar a donde estoy ahora, hacia el final de mi vida”. Y, con ello, trabajar realmente fuerte en deshacernos de nuestro apego, nuestro enojo, este tipo de cosas; ahí es donde entra eso.

Así que, en nuestras aspiraciones – muy bien, aspiramos a tener un precioso renacimiento humano, pero, además, hacemos aspiraciones por la liberación. Y no solo preciosos renacimientos humanos de tal forma que podamos seguir con nuestros amigos y familiares, ¿verdad? Porque eso es, a menudo, lo que la mayoría de nosotros pensamos cuando pensamos en querer un siguiente renacimiento maravilloso, ¿no es así? Si somos honestos con nosotros mismos. Y lo único que estamos haciendo es perpetuar más y más samsara debido a ese apego. ¿Ven la contradicción aquí? Quiero estar con mis amigos y mis seres queridos para poder trabajar en superar mi apego. Es contradictorio, ¿no es cierto? Queremos tener las circunstancias más maravillosas de tal forma que podamos trabajar en superar nuestro apego a las circunstancias maravillosas. Eso es raro, ¿no les parece? Así, como dije, tenemos que ser bastante fuertes con nosotros mismos para realmente tratar de enfocarnos en qué es lo que nos gustaría alcanzar y qué necesitamos alcanzar.

Renunciar a los activadores del karma para el renacimiento  

Entonces, un aspecto de la renuncia es superar este tercer tipo de sufrimiento, el renacimiento incontrolablemente recurrente, y luego las causas del mismo. Así que ahora entramos en las emociones perturbadoras, etc. Esto es lo que estaba tratando de enfatizar. No solo queremos renunciar a las causas – las emociones perturbadoras son las causas; esa es la segunda verdad noble – queremos renunciar a la primera verdad noble y a la segunda verdad noble: el resultado de las causas, el cual es el sufrimiento. Recuerden, el Buda enseñó la primera verdad noble primero y la segunda verdad noble después. Esa es la razón por la que están en este orden. Así que queremos renunciar al sufrimiento, la primera verdad noble; y luego a la causa, el renacimiento incontrolablmente recurrente. E identificar correctamente lo que queremos decir con primera verdad noble. No es solamente el sufrimiento del sufrimiento y el sufrimiento del cambio. Es también el sufrimiento que todo lo impregna. Porque, como señala Su Santidad el Dalai Lama, hay muchas otras religiones y filosofías que anhelan deshacerse del sufrimiento del sufrimiento y del sufrimiento del cambio, ¿cierto? Nacer en el cielo, en el paraíso y superar los placeres mundanos, la felicidad mundana. Otras religiones enseñan eso. Esa no es la característica especial del budismo.

Ahora, las causas. Segunda verdad noble. ¿Qué queremos detener para poder detener el renacimiento? Lo cual nos indica con qué tenemos realmente que lidiar si tenemos renuncia: ¿Cómo conducimos nuestra vida en términos de esta actitud de renuncia? Así que la respuesta a esto la encontramos en las enseñanzas de los doce eslabones de surgimiento dependiente; eso describe el mecanismo del renacimiento, del samsara. Es un sistema muy complejo, y realmente no es el lugar ni el momento de entrar en la discusión de los doce eslabones; en resumen, solo nos enfocaremos aquí en los puntos relevantes.

De nuestro no darnos cuenta de la realidad, de cómo existen las cosas, construimos, esto es, actuamos de formas destructivas o de formas constructivas mezcladas con confusión, y esto construye o desarrolla tendencias kármicas (sa-bon). Éstas son imputadas sobre la continuidad mental y se activan en el momento de la muerte, produciendo lo que se llama “karma que arroja” (‘phen-byed-kyi las) para continuar en vidas futuras. Incluso en la vida diaria éstas se activan para producir nuestros altibajos ordinarios – sufrimiento de la infelicidad, sufrimiento de la felicidad ordinaria.

Así que, ¿cómo detenemos el renacimiento? En breve, lo que necesitamos hacer es dejar de activar estas tendencias kármicas. Si es imposible activar una tendencia kármica entonces ya no tenemos esas tendencias, ¿cierto? Una tendencia solo puede ser imputada si hay ocasiones pasadas y si existe la posibilidad de ocasiones futuras de algo. Si ya no es posible tener ocasiones futuras de algo, ya no podemos decir que hay una tendencia presente: una tendencia es solo imputada en términos de algo previo y algo posible que aún no ha acontecido. Así, si es imposible activar las tedencias de tal forma que haya un evento futuro, la tendencia se ha ido.

Eso es difícil de entender. Tratemos de usar un ejemplo. Esta mesa – usemos un ejemplo mecánico – existe la posibilidad de que esta mesa sostenga un vaso con agua sobre ella. En el pasado ha tenido vasos con agua sobre ella, y aún existe la posibilidad de que sostenga un vaso con agua. Ahora, si esta mesa se quema y se convierte en cenizas, ya no existe la posibilidad de que la mesa tenga un vaso con agua sobre ella, ¿no es así? Así que esa posibilidad o esa tendencia se ha ido. De eso es de lo que estamos hablando, en un ejemplo muy simple. Lo que queremos hacer es deshacernos de lo que activa las tendencias kármicas, y esto lo encontramos muy bien descrito en los doce eslabones.

Tener ansia o sed

Dos cosas que activan las tendencias kármicas (por supuesto, cada una tiene muchas, muchas partes, como encontramos en las enseñanzas budistas). La primera se llama “ansia” (sred-pa). Es la palabra que se utiliza para estar sedientos. Así que, tener ansia: realmente tienes sed de algo. ¿Cuál es este objeto? El objeto es la felicidad, la infelicidad o una sensación neutra. ¿Y de qué tenemos sed? ¿Qué es lo que ansiamos? No ser separados de la felicidad ordinaria que tenemos ahora, ser separados de la infelicidad que tenemos o ansiar solo una sensación neutra de simplemente seguir existiendo. También existen otras explicaciones.

¿Qué está involucrado aquí? Lo que está involucrado aquí es que tenemos, a lo largo de nuestra vida, como todos sabemos: algunas veces nos sentimos felices, algunas veces nos sentimos infelices. Y esto no tiene que ser dramático; puede ser en un nivel muy bajo. Y no parece importar cuál sea el objeto que estemos viendo o escuchando u oliendo o probando, o qué tipo de sensación física estemos teniendo – calor, frío, placer, dolor – o lo que estemos pensando. Algunas veces nos sentimos felices exactamente con el mismo objeto con el que a veces nos sentimos infelices. Y algunas veces tenemos una sensación neutra, que no es feliz ni infeliz; por ejemplo, cuando estamos en sueño profundo.

Ahora, ¿qué sucede con el ansia? Quiero decir, experimentaremos estos altibajos toda nuestra vida – feliz, infeliz, neutro. Lo que estamos haciendo es exagerarlos. Exageramos las buenas cualidades de la felicidad, y negamos los defectos – que va a terminar, que cambiará, etc. El sufrimiento del cambio. Y tenemos que obtener esa felicidad; tenemos que mantenerla y no perderla. Porque la exageramos al, primero convertirla en una cosa sólida, y luego explotarla en algo realmente fantástico. Y hacemos lo mismo con la infelicidad. La convertimos en una cosa sólida y luego exageramos sus cualidades negativas y nos olvidamos de sus buenas cualidades – como que podría ayudarnos a desarrollar compasión por los demás que tienen un sufrimiento similar – y tenemos que deshacernos de esta cosa horrible, esta infelicidad. Y esta sensación neutra, la convertimos en una cosa sólida y queremos continuar en ella – nos quedamos inconscientes, dormidos para siempre.

Así, esto indica que necesitamos trabajar en ella, porque este tipo de ansia, en términos de nuestras sensaciones de felicidad e infelicidad, activará tendencias kármicas, perpetuará el samsara. Por lo tanto, queremos dejar de perpetuarlo. ¿Qué significa eso? Significa no hacer la gran cosa de si nos sentimos felices o infelices. O cuando nos sentimos neutros: podría ser con el sueño: “Oh, no puedo esperar a estar dormido y no tener que pensar en nada. Así no tendré que pensar en nada, en mis problemas de la vida diaria”. Pero estos sentimientos tienen altibajos, suben y bajan; por ello, en lugar de apegarnos a ellos, queremos deshacernos de nuestra tendencia a exagerarlos.

En un nivel más profundo, nos queremos deshacer de estos sentimientos que suben y bajan. Pero hay una parte complicada, porque entonces es muy fácil convertir los altibajos de los sentimientos en una cosa sólida y ansiar deshacernos de ellos. Entonces, ¿cómo desarrollamos la renuncia sin que eso se convierta en ansiar ser libres? Esta es la parte delicada. Esa es la parte que es sumamente delicada. Tenemos que trabajar en eso. ¿Por qué no piensan en ello un minuto, quizás dos o tres minutos?

Muy bien. Así que la respuesta es que necesitamos entender que estas sensaciones no existen de la forma sólida en que nuestra mente las hace aparecer. En otras palabras, cuando tenemos ansia después por estas sensaciones – o ansia por liberarnos de esas sensaciones o estar libres de las ansias hacia esas sensaciones – si tenemos ansia hacia eso, estamos convirtiéndolas en cosas sólidas. Nos estamos aferrando a la existencia sólida de las sensaciones de felicidad e infelicidad, y del ansia misma. Y entonces pensamos: “¡Oh, tengo que deshacerme de ella!”. Bueno, ¿cómo nos deshacemos de ella?

La vacuidad como el antídoto para el ansia

Nos deshacemos de ella con el entendimiento de la vacuidad: que no existen de esa forma. Esa es una forma imposible. Las cosas no existen como una entidad sólida, encapsuladas completamente por sí mismas. Obviamente, el tema de la vacuidad es sumamente largo y profundo; y, nuevamente, no tenemos tiempo de adentrarnos en él. Pero ¿qué es feliz? ¿Qué es infeliz? Tenemos la palabra “feliz”. Tenemos la palabra “infeliz”. Se refieren a algo. Pero lo que experimentamos y llamamos “feliz” en este momento y lo que experimentamos y llamamos “feliz” en cinco minutos son muy diferentes, ¿no es así? Y lo que experimentamos también es algo diferente. Lo llamamos “feliz”. ¿Sentimos algo? Sí. Pero, ¿podemos encontrarlo? ¿Podemos ponerlo en un solo paquete y decir esto es “feliz” y entonces sentirlo, y ahora tú lo sientes como lo siento yo, momento a momento, como si fuera la misma cosa – sólida? No. No es así.

Así, en lugar de convertir estas cosas en un monstruo del que tenemos que deshacernos, las disolvemos con el entendimiento de la vacuidad. ¿Eso qué significa en la vida cotidiana? Por eso dije en palabras muy simples: no hacemos la gran cosa de lo que sentimos. “Ahora me siento feliz”. “Ahora me siento infeliz”. ¿Y eso qué? Simplemente seguimos con nuestra práctica, con nuestro trabajo: si estamos ayudando a otros, lo que estemos haciendo para tratar de ayudar a otros. Simplemente continuamos. No importa si nos sentimos felices o infelices. Simplemente lo hacemos. “Me siento infeliz ahora”. Esa no es ninguna sorpresa. ¿Por qué no? Hemos hecho muchas cosas destructivas en el pasado, así que ahí está. ¿Qué esperaba? ¿Qué voy a estar feliz todo el tiempo en este punto de mi desarrollo espiritual?

Es como cuando vivimos, como yo, en una calle transitada. Hay tráfico bajo mi ventana durante el día. De hecho, vivo en una esquina muy transitada, así que hay tráfico por ambos lados. Y, para vivir en una situación así, es necesario aprender a ignorar totalmente el ruido de la calle. Y, debo decir que, durante el día, cuando estoy trabajando y enfocado en mi página de internet, no escucho el ruido del tráfico en absoluto. No le presto atención.

Es lo mismo: estoy sentado aquí. No estoy eufóricamente feliz. No estoy completamente deprimido ni nada. Como cualquier ser humano, algunas veces me siento ligeramente feliz, otras veces ligeramente infeliz. ¿Y eso qué? Lo ignoro. Así que pienso que esa es la clave, pero hacerlo con el objetivo de “no quiero seguir activando este samsara, este asunto del renacimiento, el cual será la base para tener más de estos constantes altibajos”. Al no hacer un escándalo de ello, entonces evitamos el apego y la repulsión.

Ahora entramos en las emociones perturbadoras: apego a la felicidad (tengo que tenerlo) y repulsión por la infelicidad (tengo que deshacerme de él). Así que eso significa deshacernos también de las expectativas de lo que queremos, y preocupaciones de lo que podría pasar que no queremos que pase. No tenemos expectativas de que seremos felices ni preocupaciones de que seremos infelices. Y no nos quedamos atorados en el presente: “Tengo que conservar lo que tengo ahora porque es muy bueno”. Esta es una parte de la renuncia. Con el entendimiento de que quiero dejar de activar todas las tendencias para perpetuar estos altibajos y, particularmente, las vidas futuras que seguirán siendo la base para los altibajos de feliz/infeliz.

Una actitud que se obtiene

Luego hay toda una lista de cosas que pertenecen a al segundo aspecto que activa las tendencias kármicas. Así que la primera era el ansia, la cual tenía que ver con los sentimientos – feliz e infeliz. Y la segunda se llama, literalmente, lo que se obtiene (len-pa, nye-bar len-pa). Es una emoción o actitud que obtendrá (o nos dará) un renacimiento futuro. ¿Bien? Así que hay una larga lista de esto. Cinco cosas.

La primera sería el deseo por algún objeto sensorial. Ahora, estoy explicando todo esto en general. A menudo – o por lo general – se explican en términos de lo que sucede solo al momento de la muerte, pero pienso que podemos aplicarlo en general; existen explicaciones así. De tal forma que es el deseo por los objetos sensoriales: lo visible, sonidos, sabores, olores, sensaciones físicas. Estamos apegados a sentirnos felices, ansiamos que eso continúe. Y ahora, dentro de ese estado, ansiamos un objeto sensorial que estamos experimentando y que nos gusta mucho, nos sentimos muy felices. O somos infelices y queremos obtener algún objeto sensorial que no tenemos. Así que, de nuevo, no exageramos las cualidades de los objetos sensoriales; no los convertimos en una gran cosa sólida – chocolate, la cosa más maravillosa en el mundo – que “¡tengo que tener!”. Así que, de nuevo, no exagerar ningún tipo de objeto sensorial.

Verán, a menudo pensamos en la renuncia en términos de “tengo que dejarlo” – no comer chocolate nunca más – pero de lo que estamos hablando es de soltar este aferramiento: “Si lo tengo, tengo que conservarlo. Si no lo tengo, tengo que obtenerlo. Y si me hace falta, quiero deshacerme de ese estado mental de no tenerlo, y obtenerlo”.   Si alguna vez han tenido una adicción, pienso que esa es una muy buena forma de entender de lo que estamos hablando. No tiene que ser adicción a una droga, a una droga dura; podría ser adicción a los cigarros; podría ser adicción al café; podría ser adicción a muchas cosas. Oh, estamos preocupados. Estoy preocupado: “¿Podré fumarme mi siguiente cigarro? ¿Podré tomarme mi siguiente taza de té? ¿Cómo podré atravesar el resto de la mañana si no tengo mi café?”. ¿Cierto? Y luego lo estamos esperando, con grandes expectativas, lo esperamos con muchas ganas: “Oh, después de esta taza de café despertaré, podré volver a mi trabajo y ser eficiente”.

De esto es exactamente de lo que estamos hablando. Esto es parte de lo que perpetuará nuestros renacimientos samsáricos. Nos quedamos atrapados en todas estas cosas alrededor de nosotros que podríamos experimentar, que son casi como pegamento. Pensamos que eso nos traerá felicidad. Y, por supuesto, ¿qué nos trae? Nos trae felicidad ordinaria – sufrimiento del cambio – y ese no es el objetivo. Ahora, ciertamente, la felicidad ordinaria es un estado mental más propicio que experimentar, en términos de progreso espiritual, que la infelicidad. Es un estado más propicio para ser capaces de practicar, siempre y cuando no sea el extremo, como se describe en el reino de los dioses. En otras palabras, los extremos de infelicidad extrema, sufrimiento, como en los reinos infernales, o felicidad extrema, como en el reino de los dioses, no son conducentes para la práctica en absoluto. Es mucho mejor algún lugar intermedio, como ser humano; si, como ser humano, con un precioso renacimiento humano, tenemos algunos altibajos, de hecho, podemos beneficiarnos mucho más de practicar en ese estado. En otras palabras, un poco de infelicidad nos ayuda a desarrollar compasión. Con un poco de felicidad, de hecho, podemos estar más interesados en realmente trabajar con nosotros mismos. Si somos muy felices entonces no queremos hacer nada.

Así que, en cualquier caso, es lo mismo con los objetos sensoriales. Si los tenemos y son útiles, está bien. Si no los tenemos, no nos preocupamos por ello. Si necesitamos algo, hacemos el esfuerzo de obtenerlo sin hacer la gran cosa al respecto. Pienso que, en el nivel más simple, la clave está aquí: no hacemos la gran cosa de nada, el cual, de hecho, es un estado mental muy relajado. Queremos tratar de disminuir – y, con el tiempo, detener – la activación de todo este karma, y usar nuestro tiempo para tratar de desarrollar más y más potenciales positivos.

Luego, el resto de esta lista tiene que ver con diferentes actitudes. Las revisaremos rápidamente dado que no tenemos mucho tiempo. Esto tiene que ver con nuestra actitud hacia vidas futuras, hacia el renacimiento.

Primero, una perspectiva distorsionada (log-lta). Así, pensamos en términos de vidas futuras como que nuestro disco duro se borra completamente en nuestra computadora interna y empezamos todo de nuevo. En otras palabras, no hay causa ni efecto. O podría ser una completa negación del renacimiento. O pensar que no hay dirección positiva y segura – no hay Buda, Darma ni Sanga que puedan indicar la dirección en la que queremos ir hacia la liberación. De esta forma, si no tomamos en serio la causa y el efecto ni el renacimiento, entonces haremos muchas cosas que garantizarán que sigamos renaciendo, ¿no es así? Así, mientras trabajamos con la práctica del Darma, sin exagerar lo que sentimos ni hacer la gran cosa por ningún objeto, también tenemos que pensar en términos de: “existe el renacimiento. Tengo que salir de él. Y la causa y efecto sucederán. Y hay una salida, indicada por el Buda, el Darma y la Sanga”. No tenemos tiempo de entrar con mucho detalle en lo que eso realmente significa. Es muy profundo, de hecho.

La siguiente se llama perspectiva extrema (mthar-lta), la cual es la sensación de que nuestro cuerpo durará para siempre y no moriremos. O pensamos que no habrá continuidad después morir, y habrá una gran nada – de hecho, por lo general tenemos mucho miedo de la Gran Nada. Pero, de nuevo, necesitamos evitar eso. Cuando pensamos en ello, nuevamente, a través de nuestra confusión, eso solo activa el karma. Pero, en lugar de ello, pensamos que moriremos y que seguirá el renacimiento. Verán, lo que estoy tratando de señalar es que necesitamos enfrentar todo este asunto del renacimiento – tomarlo en serio, analizarlo y trabajar para deshacernos de él – en lugar de solo negar que existe y tratar de escapar pensando: “bueno, viviré para siempre”. Así, al tiempo que no estamos exagerando las cosas, pensamos: “Sí, me tomo en serio el renacimiento. Sí, quiero salir de él. Sí, la causa y efecto serán la clave aquí, en términos de karma. Y sí, no quiero activar el karma”.

La siguiente es considerar una perspectiva engañosa como suprema (lta-ba mchog-‘dzin). Esto tiene que ver con lo que se llama consideración incorrecta (tshul-min yid-byed). Esto es con respecto a considerar nuestro cuerpo, por ejemplo, como limpio y como fuente de felicidad verdadera. O considerar nuestro cuerpo como sucio y como fuente verdadera de dolor, como cuando se padece cáncer. Así que esto también nos mantendrá atados al renacimiento, porque sobreestimamos el tipo de cuerpo que podríamos tener. Pensamos que el cuerpo es tan maravilloso o pensamos que es horrible. Pero, de nuevo, no hacemos la gran cosa del cuerpo. ¿De acuerdo? Más de la sensación neutra. Así que, sin apego, pero haciendo el mejor uso posible de él.

La siguiente es la conducta o moral engañosa como suprema (tshul-khrims-dang brtul-zhugs mchog-tu ‘dzin-pa). Se refiere a considerar un tipo de moralidd o conducta engañosa como la forma suprema de moralidad o conducta. Así, “moralidad” es renunciar a algo; eso es lo que significa. Por ejemplo, deshacernos de una manera trivial de comportarnos, tal como una mala dieta – nos vamos a deshacer de nuestra mala dieta y nuestros malos hábitos físicos – para poder vivir para siempre. Ese es todo el punto: que pensamos que algunas cosas triviales, comparadas con lo que está implicado en alcanzar la liberación, va a salvarnos. “Si como de forma apropiada y…” La moralidad es renunciar a algo: “Renuncio a los malos hábitos alimenticios, renuncio al hecho de no hacer ejercicio, y cosas así, entonces viviré para siempre. Esto es lo superior, esta es la cosa suprema por hacer”. Eso solo perpetuará nuestro apego al renacimiento, a los cuerpos, a este tipo de alimentación.

Y “conducta engañosa” se refiere a hacer algo. En lugar de renunciar a algo, significa hacer algo. Por ejemplo: “solo voy a comer comida orgánica. Voy a ser vegetariano. Y esto me convertirá en un santo y viviré para siempre”. Eso es tonto. No significa que sea inapropiado comer comida orgánica o ser vegetarianos. Eso está bien, pero no hagamos la gran cosa de ello. De nuevo, no queremos apegarnos a solo apoyar la vida samsárica. Ese es el punto.

Y la última de esta lista es afirmar nuestras identidades (bdag-tu smra-ba). Afirmar nuestra identidad, lo cual se refiere a una perspectiva engañosa hacia nuestros agregados (‘jig-lta). Y esto es lo más profundo: es el aferramiento a un “yo” sólido y a identificar ese supuesto “yo” sólido como el poseedor de estos agregados – de este cuerpo y mente – el controlador de ellos, el habitante que vive dentro de ellos; y estos agregados, este cuerpo y mente, son “míos”. Así, de nuevo, si pensamos en términos de un “yo” sólido y hacemos la gran cosa del “yo”, la gran cosa de nuestros sentimientos, la gran cosa de los objetos, la gran cosa de mi cuerpo, estaremos atrapados en el renacimiento. Estaremos atrapados en renacimientos. Vamos a activar las tendencias kármicas y eso producirá, no solo renacimientos, sino también madurará en nuestra infelicidad y felicidad ordinarias.

¿Qué pasa después de alcanzar la liberación?

Así que, la renuncia. Tenemos este sufrimiento del que queremos deshacernos, el cual es el renacimiento, básicamente. Sus causas, las cuales son todas las cosas que activarán el karma que produce el renacimiento. ¿Cuál es el resultado? ¿Qué pasaría si nos convirtiéramos en un arjat liberado? ¿Entonces qué? Eso es muy importante saberlo. Si anhelamos la liberación, ¿cuál es nuestro objetivo? ¿Qué me va a pasar después de eso? ¿Por qué desearía eso? De lo contrario, pensamos en la liberación como, de nuevo, esta visión de que, bueno, simplemente te apagas como una vela. No es así.

Lo que sucede es que, en el resto de la vida en la que alcanzamos la liberación, nuestro cuerpo es un tipo de fenómeno físico, aún hecho de los elementos burdos, y puede ser visto o conocido por conciencia visual o conciencia mental, incluso por seres ordinarios; y aunque aún es sujeto de enfermarse, envejecer y morir, no se experimenta ninguno de los tres tipos de sufrimiento. Así que no tenemos infelicidad, no tenemos felicidad ordinaria y no tenemos renacimiento. Dependiendo de en qué nivel de absorción meditativa nos involucramos, tendremos un nivel más estable de felicidad o de una sensación neutra.

Luego, en vidas siguientes, después de eso, nuestro cuerpo todavía es un fenómeno físico, pero está hecho de elementos sutiles – no el viento más sutil, como el nirmanakaya y el sambogakaya de un buda que se puede manifestar de incontables formas; no es eso, sino que está hecho de elementos sutiles y se llama “forma de fenómeno físico que tiene la naturaleza funcional de la mente (yid-kyi rang-bzhin-gyi gzugs)”. O, de forma resumida, se llama “cuerpo mental (yid-lus)”. Pero eso no significa que sea una forma de darse cuenta de algo (shes-pa). Es un fenómeno físico. Pero el nombre significa cómo funciona para producir una cognición de ellos. Es similar a un objeto conocido solo por conciencia mental. El cuerpo funciona para producir cognición de él, del cuerpo, similar a un objeto que es conocible solo por conciencia mental. Es como los cuerpos de sueño. Un cuerpo de sueño solo puede ser conocido por conciencia mental. Así que este tipo de cuerpo funciona de esa forma; esa es la razón por la que se le llama así. Esta palabra “funciona (rang-bzhin)” se encuentra ahí. ¿Cómo funciona, que conozcas a este objeto? ¿Cómo conoces el cuerpo de un arjat en sus vidas siguientes? El cuerpo está hecho de elementos sutiles, similares al cuerpo del sueño. ¿Cómo lo conocerías? Los seres ordinarios no pueden verlo; solo pueden conocerlo mentalmente. Así que funciona como un cuerpo del sueño, que solo puede ser conocido por conciencia mental, no por conciencia visual. Por eso se le llama cuerpo mental. Así que no piensen que es un tipo de mente; no lo es. Pero los arjats mismos pueden ver su cuerpo y los cuerpos de otros arjats.

Si, como un arjat… Imaginemos que ahora somos un arjat. Soy un ser liberado. ¿Ahora qué? Aunque es posible que los arjats desarrollen la bodichita, quizás yo no. Así que, ¿qué hago como arjat? Estamos en una tierra pura, con este tipo de cuerpo puro que cambia momento a momento, pero que continuará para siempre – no envejecerá, no degenerará, no enfermará, no morirá – y haremos diversas meditaciones. Algunas veces estaremos totalmente absortos en la vacuidad. Algunas veces estaremos absortos en otras cosas. Mientras estemos absortos en la vacuidad, nuestra mente no fabrica una apariencia de existencia verdadera. Y mientras estamos enfocados en otras cosas, o no meditando, nuestra mente aún genera apariencias de existencia verdadera. Pero podemos desarrollar la bodichita, ya sea antes de alcanzar la liberación o después. Así, en esa etapa, podemos quedarnos en una tierra pura y estudiar mahayana con un Buda Sambogakaya, recibir las enseñanzas y luego hacer las meditaciones, hacer la práctica (quedarnos en una tierra pura y alcanzar la iluminación) o podemos manifestarnos como humanos (o como cualquier otra cosa; por lo general, como humanos) y, como un bodisatva, trabajar para ayudar a los demás. Ahora, en ese caso, aún tenemos cuerpos mentales que no se degeneran. Cambian momento a momento, pero nuestro verdadero cuerpo mental no envejece, ni se enferma ni muere, pero tiene una base para la imputación (gdags-gzhi). Este es un punto importante. No es tan fácil, el último punto.

Este es un punto difícil. Tenemos los elementos burdos de un cuerpo ordinario, que proviene de una madre y un padre. Este es exactamente el mismo mecanismo que con un Buda, el Buda nirmanakaya. Los elementos burdos, que provienen de los padres, son la base para la imputación del cuerpo mental de un arjat. Así como los elementos burdos de un cuerpo humano serían la base para la imputación del nirmanakaya de un Buda. Tenemos un cuerpo de sueño. ¿Correcto? Así que, ¿cuál es la base para su imputación en un sueño? O tenemos un nirmanakaya de un buda. En el caso de un buda, la base para la imputación es el viento más sutil. En el caso de un arjat, son los elementos sutiles. Y no piensen en términos de ninguno de estos – el nirmanakaya de un buda, el cuerpo mental de un arjat o el cuerpo de sueño de una persona ordinaria – como si fueran una entidad sólida que, como un atman, entra y se sienta adentro de un cuerpo, lo posee y lo controla, y luego sale cuando ha terminado. Eso es completamente falso.

La relación entre el cuerpo real de un buda o el cuerpo mental de un arjat y esta base física, es la relación entre una imputación y una base para la imputación. Entonces, la base y la imputación sobre ella están cambiando momento a momento, ¿correcto? Como el clima cambiante como una imputación sobre las cambiantes temperatura, humedad, presión del aire, velocidad del viento, capa de nubes y demás. ¿Cierto? El clima está cambiando todo el tiempo; la capa de nubes y la temperatura están cambiando todo el tiempo. ¿El clima es algo sólido? No. ¿La base para la imputación del clima es algo sólido? No. ¿Siempre hay clima? Sí. Pero ¿siempre está la misma temperatura y demás? No. La temperatura siempre está cambiando. La situación siempre está terminando: había una tormenta y luego termina. Pero siempre hay clima, ¿cierto?

Es un tipo de relación similar entre un cuerpo mental y su base física. Un cuerpo mental continúa para siempre, cambiando momento a momento. Algunas veces podría tener una base física más burda, y es una imputación sobre eso. Así que ese cuerpo burdo también está cambiando momento a momento; envejece, se enferma, muere. Pero el fenómeno imputado sobre él, el cuerpo mental, aunque está cambiando momento a momento conforme el cuerpo hace diferentes cosas – no piensen que está estático: no es como un atman, no es como un alma –no tiene ninguno de los sufrimientos samsáricos: no envejece ni muere. Esto no es fácil de entender, lo dije al principio. Es muy difícil de entender, pero esa es la clave para comprender lo que sucede cuando nos convertimos en un ser liberado si no nos vamos a quedar solamente en una tierra pura.

Pero si realmente – con bodichita – queremos venir y trabajar en este mundo y ayudar a otros tanto como sea posible, otras personas nos verán. Las personas ordinarias verán este cuerpo burdo, y envejecerá, etc.  Pero nuestra forma de experimentarlo será en términos de este cuerpo mental sin sufrimiento. Y el gran, gran peligro aquí es que solemos pensar en este cuerpo mental como un atman, como un alma, que va a ser una cosa estática permanente, y pensamos que eso es lo que queremos. Y eso es cien por ciento falso. Estático – nunca cambiante – y eso es lo que queremos: la vida eterna de eso. Y eso es cien por ciento incorrecto. Así que, si nuestro objetivo es algo como eso, con la idea errónea de lo que sería ser un arjat, nunca lo vamos a alcanzar.

Pregunta

¿El renacimiento significa renacer como un bebé o podría significar “renacer” en esta vida con una actitud diferente?

No, quiere decir muy literalmente renacer como un bebé. No que signifique algo más que eso – solo significa eso, según se describe en la presentación de los tres tipos de sufrimiento. Esta es nuestra tendencia como occidentales: queremos de alguna manera no lidiar realmente con el renacimiento en términos de convertirnos en un bebé de nuevo. Eso es muy difícil de comprender para la mayoría de nosotros. Y por eso digo que podríamos practicar una versión más ligera de esto, la cual es solamente deshacernos de nuestras emociones perturbadoras y demás, las cuales solo traerán un “renacimiento” de malas relaciones y demás en esta misma vida. Pero esa sería una versión light. Eso no es realmente lo auténtico de lo que se habla en las enseñanzas budistas. Es beneficioso, pero no es lo auténtico, ¿de acuerdo?

Resumen

En resumen, necesitamos entender la renuncia, la determinación de ser libres, para dejar atrás, para salir del renacimiento incontrolablemente recurrente al deshacernos de sus causas. Necesitamos entender qué es el renacimiento. Necesitamos entender cuáles son las causas. Tenemos que desarrollar un absoluto desagrado hacia él, y aburrimiento. Sin embargo, no hacer la gran cosa de él, no exagerarlo. No hacer la gran cosa de nuestra felicidad; no hacer la gran cosa de nuestra infelicidad; no hacer la gran cosa de nuestro cuerpo y de lo que estamos experimentando, sino trabajar con la vacuidad para deshacernos de toda esa ansia, de todo ese malentendido. Y también aplicar ese entendimiento de la vacuidad e imputación al resultado, a lo que estamos tratando de alcanzar, de tal forma que entendamos cómo sería el cuerpo de un arjat. Liberación. Esta es la etapa en la que estamos ahora con la renuncia. Y, por supuesto, esto será necesario como un paso hacia la iluminación, pero la renuncia habla acerca de la liberación. Recuerden lo que dijimos al principio: no está hablando de la iluminación.

Hemos cubierto mucho material y nos hemos pasado del tiempo, pero hay mucha teoría que tenemos que entender. Pero también la hay en términos de: “¿Qué significa eso realmente en un sentido práctico?”. Y, en un nivel práctico, no menospreciarlo. Como digo, una de las cosas que siempre destaca en mi mente es “qué aburrido tener que atravesar todo: ser bebé, la educación y todo eso, para poder seguir en el camino. Qué aburrido. Y realmente quiero evitar eso. Así, para evitar eso, tengo que superar todas las causas de eso, este karma que conduce el renacimiento. Así, mientras estoy practicando, no exagero nada”. Pienso que eso es lo central aquí. No hacer la gran cosa de lo que estoy sintiendo. No hacer la gran cosa de todo lo que me rodea. No hacer la gran cosa de lo que anhelamos. Solo lo hacemos. Hacemos la práctica. Hacemos el trabajo. ¿De acuerdo?

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