Ver las ocho preocupaciones mundanas como una ilusión

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Verso ocho: El verso final

(8) Que a través de una mente no empañada por manchas de concepciones referentes a ocho cosas pasajeras, a lo largo de todo esto, y que entiende todos los fenómenos como una ilusión, pueda yo liberarme de mis ataduras, sin aferramiento alguno.

Los ocho dharmas mundanos

La frase, a lo largo de todo esto, se refiere a todas las prácticas involucradas en los siete versos anteriores. Además, las ocho cosas pasajeras se refieren a las ocho cosas transitorias en la vida, o a los ocho dharmas mundanos: recibir elogios o críticas, escuchar buenas o malas noticias, recibir ganancias o experimentar pérdidas, o que las cosas vayan bien o vaya mal. El verso describe una mente no empañada por manchas de las concepciones sobre estas ocho cosas transitorias.

En otras palabras, no nos sentimos demasiado emocionados cuando recibimos elogios o escuchamos buenas noticias, o cuando se nos da algo o ganamos algo. Y no nos deprimimos ni nos molestamos cuando escuchamos críticas, recibimos malas noticias, sufrimos pérdidas o las cosas salen mal, pensando "pobre de mí". La forma en que nos liberamos de esta montaña rusa emocional es sabiendo que todos los fenómenos son como una ilusión. Este conocimiento proviene de nuestra comprensión de la vacuidad. Por lo tanto, con el tiempo podemos estar libres de nuestras ataduras, la atadura al samsara, sin aferramiento alguno. Cuando esto ocurra, ya no habrá aferramiento al "yo" ni identificación con los ocho dharmas mundanos.

Hay muchas citas de Shantideva que expresan un tipo de pensamiento similar:

(VIII. 3) Las preocupaciones mundanas no se descartan debido a los pegajosos apegos y la sed de ganancia material y similares; por lo tanto, para dejar estas cosas a un lado, alguien con conocimiento discerniría así: 
(VIII. 4) "Un estado mental excepcionalmente perceptivo, unido a un estado tranquilo y estable, destruye por completo las emociones perturbadoras". Habiendo entendido esto, primero buscaré una mente tranquila y estable; y eso se logra a través del deleite en el desapego de las preocupaciones mundanas.

En este último verso, las "emociones perturbadoras" son el apego a las ganancias y la repulsión y la ira por sufrir pérdidas, y así sucesivamente. Un estado mental excepcionalmente perceptivo se refiere a un estado de vipáshana, y un estado mental tranquilo y estable se refiere a un estado de shámata.

Shantideva menciona, además:

(VIII. 20) Ha habido muchas personas con riqueza material y ha habido muchos con fama y reputación. Pero nunca se ha sabido que han pasado a algún lugar donde su riqueza y fama han ido con ellos.
(VIII. 21) Si hay otros que me menosprecian, ¿qué placer hay cuando estoy siendo alabado? Y si hay otros que me elogian, ¿qué descontento hay cuando estoy siendo menospreciado?

Necesitamos una combinación de shámata, una mente tranquila y estable, y un estado mental excepcionalmente perceptivo de vipáshana que pueda entender la verdadera naturaleza de las ocho cosas transitorias. Con el par unido de estos dos estados mentales, podemos romper los altibajos de estos ocho sentimientos mundanos y ver todo como una ilusión.

Ver todo como una ilusión o un sueño

Shantideva describe esta habilidad como ver las cosas como un sueño:

(VI. 57) Alguien que se despierta después de haber experimentado cien años de felicidad en un sueño y otro que se despierta después de haber experimentado solo un momento de felicidad:
(VI. 58) Una vez que han despertado, esa felicidad no regresa, después de todo, a ninguno de los dos. (De manera similar,) se trata exactamente de lo mismo para alguien que ha vivido por mucho tiempo y alguien que ha vivido por corto tiempo.
(VI. 59) Aunque pude haber obtenido una gran ganancia material e incluso haber disfrutado de muchos placeres por mucho tiempo, seguiré adelante con las manos vacías y desnudo, como si me hubiera robado un ladrón.

Si somos elogiados y las cosas van bien por un corto tiempo, o incluso por mucho tiempo, cuando se termina, es como si fuera un sueño. Al final, ¿qué significado profundo aporta? También podemos cuestionar si hay algún beneficio real. ¿Hay alguna esencia subyacente en el elogio y la fama?

 Shantideva dice, además:

(VI. 90) El elogio y la fama, (estas) muestras de respeto, no traerán fuerza positiva, no traerán una larga vida, no traerán fuerza corporal, ni libertad de la enfermedad; tampoco traerán placer físico. 
(VI. 91) Si fuera consciente de lo que es mi propio interés, ¿qué de mi propio interés habría en ellos? Si solo quisiera la felicidad mental, debería dedicarme a apostar y demás, y al alcohol también. 
(VI. 92) Por el bien de la fama, (la gente) regalaría riquezas o se mataría; pero, ¿de qué sirven las palabras (de la fama)? Una vez que hayan muerto, ¿a quién traerán placer?  
(VI. 93) En el derrumbe de su castillo de arena, un niño llora por la desesperación; de manera similar, por la pérdida de elogios y fama, mi mente muestra el rostro de un niño.

Por ejemplo, cuando una relación en la que estamos se desmorona, perdemos nuestro trabajo, o algo más va mal en nuestra vida, es como si nuestro castillo de arena se hubiera derrumbado. Esto se debe a que exageramos algo o a alguien y nos emocionamos demasiado; entonces, cuando las cosas colapsan, nos perturbamos mucho. El punto es no hacer un gran alboroto por las cosas que van bien o mal. Necesitamos verlas a ambas como un sueño o como una ilusión. Para desarrollar verdaderamente este profundo nivel de comprensión, necesitamos hacer meditación en la vacuidad.

Shantideva analiza estos ocho dharmas mundanos, las ocho cosas transitorias, al final del capítulo nueve de su texto:

(IX. 151) Con todos los fenómenos vacíos de esa manera, ¿qué es lo que habría sido recibido; qué es lo que habría sido quitado? ¿Quién es a quien se le mostrará respeto o desprecio, y de parte de quién?
(IX. 152) ¿Qué hay ahí, a partir de lo cual hay placer o dolor? ¿Qué hay ahí, a ser gustado o rechazado? ¿Qué ansia hay ahí, que está buscando una naturaleza real (encontrable), y para qué es que hay ansia?

La capacidad de ver las cosas como una ilusión proviene del análisis de la vacuidad de las cosas que tanto nos emocionan, examinando lo que nos gusta y lo que no nos gusta, así como quién es el que experimenta el gusto y el disgusto. De esta manera, me libero de mis ataduras, sin aferramiento alguno.

En el Entrenamiento mental en siete puntos, Gueshe Chekawa también resume:

Piensa en todos los fenómenos como en un sueño.

Comprender la vacuidad para practicar Tonglen

Esta discusión sobre las ocho cosas transitorias en la vida se relaciona muy bien con lo que hemos discutido en la parte anterior del texto. Es por eso que este octavo verso dice a lo largo de todo esto. Por ejemplo: "Aceptar la derrota sobre nosotros mismos y dar la victoria a los demás" es asumir la pérdida y luego dar la ganancia a los demás. La práctica de dar y tomar también implica asumir malas noticias, críticas, etc., y dar a los demás lo que les gustaría: ganancias, elogios, etc.

Por lo tanto, para practicar tonglen, asumir la derrota sobre nosotros mismos y dar la victoria a los demás, es muy importante entender que las cosas negativas que estamos asumiendo y las cosas positivas que estamos dando son como una ilusión. Es por eso que la comprensión de la vacuidad es, de hecho, muy importante para todas estas prácticas.

Práctica diaria

Esto concluye nuestra discusión sobre los Ocho versos del entrenamiento mental de Langri Tangpa. Es muy útil leer o recitar estos ocho versos cada día como parte de nuestra práctica diaria, como lo hace Su Santidad el Dalái Lama. Tenemos que reflexionar sobre ellos cada día y tratar de incorporarlos a nuestra vida diaria. Las prácticas del entrenamiento mental que se enseñan en ellas resumen maravillosamente las prácticas del bodisatva, como hemos visto en todas las referencias a otros textos esenciales que indican de dónde vinieron estas enseñanzas y en qué se desarrollaron. Ciertamente no toma mucho tiempo leer o recitar estos ocho versos, por lo que vale la pena incluirlos en nuestra práctica diaria.

Dedicatoria

Terminamos con una dedicatoria. Pensamos que, sea cual sea la fuerza positiva y el entendimiento que haya surgido de nuestra discusión, que esto actúe verdaderamente como una causa para alcanzar la iluminación en beneficio de todos.

Lee y escucha el texto original  "Ocho versos del entrenamiento mental"  de Langri Tangpa.

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