Nota sobre la traducción

La diversidad de versiones textuales y ediciones

La traducción de Involucrarse en el comportamiento del bodisatva (sPyod-‘jug, sct. Bodhisattvacarya-avatara) por Shantideva, presenta muchos problemas textuales. A través de los siglos se han transmitido diversas versiones del manuscrito escrito en sánscrito durante la primera mitad del siglo VIII e.c. Por ejemplo, el Proyecto de Catalogación de Manuscritos nepaleses-germanos ha microfilmado cuarenta y un manuscritos de diversas longitudes. Por lo que sé, está todavía pendiente un estudio comparativo de los mismos.

Recientemente se descubrió, entre los manuscritos enterrados en Dunhuang a finales del siglo X, una traducción tibetana de una reseña en sánscrito, que puede o no ser una de las 41 mencionadas anteriormente. Contiene 210 1/2 menos versos que la versión canónica tibetana. 

De acuerdo con el colofón de la versión canónica tibetana, el texto fue traducido por primera vez al tibetano a principios del siglo IX, durante el Antiguo Período de Traducción, basado en un manuscrito cachemir. Los traductores fueron el maestro indio Sarvajnadeva y el monje editor-traductor tibetano Peltseg (dPal-brtsegs). Peltseg fue uno de los compiladores de El Gran (Diccionario) para Entender (Términos) Específicos (Bye-brag-tu rtogs-par byed-pa chen-po, sct. Mahavyutpatti), el primer compendio de términos de traducción tibetanos estandarizados para términos técnicos budistas en sánscrito.

El texto fue retraducido por una edición y comentario de Magadha durante la primera mitad del siglo XI por el maestro indio Dharmashribhadra y los monjes editores-traductores Rinchen Zangpo (Rin-chen bzang-po) (958-1051) y Shakya Lodro (Shakya blo-gros). No queda claro qué comentario fue. Rinchen Zangpo fue el fundador del Nuevo Período de Traducción en el Tíbet.

Más adelante, el texto fue corregido, retraducido y finalizado por el erudito maestro indio Sumati-kirti y el monje editor-traductor Loden Sherab (Blo-ldan shes-rab) (1059-1109). Esta es la versión preservada en el canon tibetano, aunque varias ediciones del canon y de publicaciones posteriores del texto en tibetano muestran numerosas discrepancias textuales. Por lo que sé, las dos versiones recientes de la traducción al tibetano no sobrevivieron. 

De acuerdo con el compilador principal del canon tibetano, Buton (Bu-ston Rin-chen grub) (1290-1364), se escribieron cien comentarios en sánscrito de Involucrarse en el comportamiento del bodisatva, pero solo ocho fueron traducidos al tibetano. La más conocida es Comentario sobre los puntos difíciles de involucrarse en el comportamiento del bodisatva (sPyod-‘jug dka’-‘grel, sct. Bodhisattvacarya-avatara-panjika), quizá por la publicación en el siglo XX de su original en sánscrito. Fue escrito por Prajnakaramati, en el siglo XI, con comentarios solamente sobre los primeros nueve capítulos del texto raíz.

Sumati-kirti, el pandita indio que ayudó con la traducción al tibetano del texto raíz usado para la versión canónica, tradujo al tibetano los capítulos 1, 2, 7, 8, y 9 del comentario de Prajnakaramati en colaboración con el traductor tibetano Darma Drag (Dar-ma grags). Los capítulos intermedios fueron traducidos por el tibetano Lodro Zangdrag (Blo-gros bzang-grags). Sin embargo, es muy posible que la versión en sánscrito usada para la traducción de los primeros nueve capítulos del texto raíz fuera la misma que aparece en el comentario de Prajnakaramati. Tomando en consideración que existen varias versiones manuscritas ligeramente diferentes de esta edición del texto raíz y comentario en sánscrito, surgen todavía un buen número de discrepancias entre el original en sánscrito y la traducción al tibetano del texto raíz. Lo mismo sucede en lo concerniente a las publicaciones en sánscrito y las versiones canónicas tibetanas del capítulo X, ausente en el trabajo de Prajnakaramati. 

Numerosos maestros tibetanos de las cuatro tradiciones del budismo tibetano han escrito comentarios al texto raíz, basados en la versión canónica. Varios de ellos estaban conscientes de las discrepancias textuales e hicieron ocasionales referencias a diferentes lecturas de algunos de los versos raíz, tal como se encuentran en las traducciones al tibetano de los comentarios en sánscrito. Además, dichos comentarios en tibetano presentan una amplia gama de interpretaciones de los versos raíz.

La única conclusión que podemos sacar con seguridad del bosquejo anterior es que es imposible, en este momento, decidir cuál es la versión auténtica del texto y cuál fue su significado original o “real”. Todas las versiones y sus comentarios tienen sentido dentro del contexto de las enseñanzas del Buda. Esto concuerda con el principio de que las palabras de iluminación de un buda contienen muchos niveles de significado y cada discípulo lo entenderá de acuerdo a su nivel de progreso.

Frente a esta situación ¿cuál es la mejor manera de traducir el texto a las lenguas modernas? Ya se han hecho muchas traducciones al inglés de Involucrarse en el comportamiento del bodisatva, algunas de la versión en sánscrito que aparece con el comentario de Prajnaparamita, más el capítulo décimo omitido ahí, y otras de la traducción canónica tibetana. Una de las obras en inglés incluso presenta las traducciones de ambas versiones, en sánscrito y en tibetano, para los versos que difieren significativamente entre sí. Sin embargo, ninguna ha intentado reconciliar las discrepancias que puedan surgir entre ambas simplemente debido a errores de escritura o diferencias en las estructuras de ambos idiomas. Ese ha sido el reto que aquí hemos intentado abordar. 

Además, algunas de las traducciones han favorecido la precisión sobre la poesía, y otras han sacrificado la precisión por el bien de la belleza poética. Aquí, yo he intentado preservar ambas. 

(N.T. En la traducción al español, el objetivo fue ofrecer una lectura lo más fluida y comprensible posible, no se respetó la métrica de la versión en inglés ni se trató de establecer una en español.)

Método de traducción para resolver discrepancias entre el tibetano y el sánscrito

He recibido enseñanzas de Su Santidad el XIV Dalái Lama sobre el texto de Shantideva en dos ocasiones, y otras dos ocasiones de Gueshe Ngawang Dhargyey. Cuando Su Santidad instruye sobre el texto, a menudo corrige la traducción canónica tibetana basado en las explicaciones que él mismo recibió de Khunu Lama Rinpoche Tenzin Gyaltsen, un gran maestro bien versado en el sánscrito. Además, las explicaciones de Su Santidad siempre hacen énfasis en que el texto está destinado para la meditación y la práctica cotidianas. Por lo tanto, es necesario que se hagan correcciones textuales basadas, no solo en lo que corresponde a la gramática sánscrita, sino también en lo que tiene que ver más cercanamente con un consejo práctico en cuanto al comportamiento del bodisatva. Yo he basado la traducción presente en este principio y precedente. De acuerdo con ello, he seguido primordialmente la versión canónica tibetana, pero modificándola, cuando ha sido necesario, de acuerdo con la versión que aparece en el comentario de Prajnakaramati, más el capítulo décimo publicado. 

Decir que el texto está destinado a usarse en meditación significa que el texto completo, o una selección de sus partes, ha de leerse o recitarse de memoria, todos los días, en voz alta o en silencio, y reflexionar sobre su significado. Esto implica que todos los versos se conectan unos con otros para formar una presentación fluida de los diversos temas. El texto no consiste en versos desarticulados. Por lo tanto, preservar la fluidez de la presentación o el argumento, es uno de los criterios principales que he usado para establecer el contexto dentro del que necesita encajar cada verso. Por lo mismo, he tratado, tanto como ha sido posible, de preservar la fluidez añadiendo conjunciones y demás, entre paréntesis, para ayudar a hacer las conexiones más claras. 

Algunas de las diferencias en las versiones tibetana y sánscrita pueden haber surgido debido a que la tibetana se haya basado en una versión sánscrita manuscrita ligeramente diferente a la actualmente publicada y disponible. En esos casos, he seguido la versión tibetana, siempre y cuando concuerde con el contexto de la fluidez. Sería extraño tratar de traducir e incorporar las versiones de ambos idiomas en un texto para líneas que son totalmente diferentes, además de que no hay una forma clara para decidir cuál de las versiones es más auténtica. 

Algunas de las discrepancias se deben a la diferencia de una letra en una palabra, tal como ākāra (apariencia) en sánscrito y, obviamente, la traducción tibetana de āhāra (sustento). La mancha de una gota de agua sobre la página del manuscrito, o un error del escribano, pueden ser causas de dichas discrepancias. En tales casos, cuando ambos significados tienen sentido en el contexto de la fluidez de los versos, he traducido ambos, con el sánscrito en paréntesis. Cuando solo una de las versiones tiene sentido en el contexto de la fluidez de los versos, solo he traducido esa. Usualmente, esos casos han favorecido a la versión sánscrita. 

Algunas veces, los sustantivos tibetanos van seguidos por una partícula instrumental cuando la gramática sánscrita requiere que sea genitivo, o viceversa. Dichas discrepancias también pueden haber surgido debido a un error del escribano o a una mancha en el manuscrito. En cuyo caso, también he seguido la versión sánscrita cuando tiene mayor sentido dentro del contexto.

Un párrafo y medio de la versión en sánscrito no aparece en la versión tibetana, así que lo he añadido entre paréntesis. Cuando se han omitido palabras y frases de la versión en sánscrito en la versión en tibetano, y encajan adecuadamente en el contexto, también las he añadido entre paréntesis. 

Sin embargo, la mayor fuente aparente de discrepancias es la dificultad de traducir adecuadamente la complejidad de la gramática sánscrita al tibetano. Ambas lenguas son extremadamente diferentes en estructura. El sánscrito es una de las lenguas indoeuropeas con más declinaciones, mientras que el tibetano pertenece a la familia sinítica de lenguas, con menos declinaciones. Además, se declina de acuerdo a diferentes parámetros. Cuando es obvio que en la versión tibetana se está tratando de traducir bajo la construcción sánscrita, y las formas verbales o sustantivas son ambiguas en el tibetano debido a las limitaciones de la gramática tibetana, he seguido la gramática sánscrita.

Por ejemplo, el tibetano a menudo traduce los casos dativo y ablativo de los sustantivos sánscritos con la posposición phyir, y no distingue entre los casos vocativo y nominativo. Los tiempos presente, pasado y futuro del participio, tanto activos como pasivos, a menudo son representados con el tiempo pasado de un verbo en tibetano, junto con el auxiliar byas. Los tiempos optativo, imperativo y futuro del sánscrito, generalmente se traducen todos al futuro de un verbo en tibetano con el auxiliar bya. La construcción del imperativo en tercera persona, así como los locativos absolutos, presentan desafíos particulares. El tibetano también tiene dificultad para distinguir claramente las voces activa, media y pasiva del sánscrito y a menudo omite las distinciones de singular, dual y plural. No es fácil distinguir entre los pronombres interrogativo y relativo, y otras situaciones similares.

La única excepción a este lineamiento concierne a la persona de los verbos. La versión en sánscrito algunas veces usa la primera persona, como cuando el meditador habla consigo mismo. En otras ocasiones, usa la segunda persona, cuando el meditador se dirige a su mente. Y otras veces usa la tercera persona, como al hacer un enunciado general, o una construcción en participio, que evita el asunto de la persona. Los verbos en tibetano no tienen terminaciones personales, mientras que en sánscrito sí. Cuando en la versión en sánscrito se usa ocasionalmente un pronombre, el tibetano lo traduce; de lo contrario, el tibetano no es claro. He traducido los verbos de la primera y segunda personas del sánscrito, a la primera y la segunda personas en inglés. No obstante, con la finalidad de que el texto sea más obviamente aplicable a la práctica personal de la meditación, he traducido, ocasionalmente, la tercera persona y la construcción de participio de la versión sánscrita a la primera persona en inglés. 

Ni el sánscrito ni el tibetano diferencian el género en los verbos de la tercera persona del singular. Para favorecer la simplicidad, los he traducido todos al masculino, basado en el hecho de que Shantideva era un monje y que escribía primordialmente para monjes. La presentación de Shantideva de la meditación sobre la suciedad del cuerpo como antídoto para el deseo anhelante, el apego y la distracción durante la meditación, es de género neutro, tanto en la versión sánscrita como en la tibetana. Aunque algunos de los comentarios especifican que la discusión se refiere al cuerpo de la mujer, en vista de que eso sería relevante para una audiencia de monjes, yo he dejado la discusión de género neutro como en las versiones originales.

En algunas ocasiones lo términos tibetanos elegidos para traducir los términos sánscritos tienen diversos significados. Cuando el significado secundario del término tibetano corresponde más cercanamente al término sánscrito, y el principal significado no lo hace, he elegido al significado secundario, ya que, obviamente, esta fue la intención de los traductores. Cuando tanto el término tibetano como el sánscrito tienen varios significados discrepantes, he elegido el significado que es común a ambos. 

Además, algunas veces existe una discrepancia en ambas versiones en cuanto a qué palabra modifica o empata con qué otras palabras en el verso. En la versión en sánscrito, las terminaciones de caso y número indican con mucha claridad las conexiones, mientras que en la versión en tibetano no se declinan de la misma manera. Cuando el sentido del contexto es más claro en la versión en sánscrito, he seguido esta versión. Cuando las diferencias son insignificantes, he seguido la versión en tibetano. 

Ocasionalmente, el orden de las frases en los versos no corresponde en ambas versiones, y eso cambia el énfasis en el verso. Cuando el orden sánscrito brinda un énfasis que encaja mejor en el contexto de la fluidez de los versos, o es más poética, he seguido la versión en sánscrito. Cuando el orden no hace mucha diferencia, he seguido la versión en tibetano.

Otra complicación concierne a las formas poéticas. La versión en sánscrito con frecuencia usa la aliteración, los dobles sentidos y los juegos de palabras, que no se expresan en la versión en tibetano. He tratado de expresar estas formas usándolas esporádicamente a lo largo de la traducción al inglés, aunque no necesariamente cuando aparecen en la versión en sánscrito. La versión en sánscrito a menudo repite una palabra varias veces dentro de un verso, o la usa en diferentes formas e inflexiones, mientras que en la versión en tibetano se usan términos diferentes. Aunque el estilo en inglés puede reprochar tales repeticiones, he seguido el estilo sánscrito tanto como me ha sido posible, para transmitir algo del sabor de la poesía sánscrita. Cuando en la versión en tibetano se repite varias veces una palabra dentro de un verso, pero en la versión sánscrita se usan términos diferentes, he seguido, generalmente, la versión sánscrita, especialmente cuando las repeticiones en el tibetano pueden haberse debido a la escasez de sinónimos en esa lengua. 

Además, tanto la versión sánscrita como la tibetana tienen una métrica. Aunque no usé una métrica estricta en el texto en inglés, traté, dentro de lo posible, de traducir en una métrica inglesa libre, para que fluyera fácilmente. Confío en que esto propicie que el texto pueda recitarse, meditarse y memorizarse. Las reglas de la métrica, tanto en sánscrito como en tibetano, frecuentemente exigen añadir conjunciones, partículas y palabras enfáticas para completar la métrica, yo las he traducido cuando también contribuyen al significado dentro del contexto e igualmente he añadido, ocasionalmente, conjunciones como “y” -(and) en inglés-, para completar la métrica. 

Muchos pasajes, especialmente en el capítulo noveno sobre el darse cuenta que discrimina de largo alcance (la perfección de la sabiduría) tienen varias interpretaciones, como lo evidencia la amplia variedad de comentarios al mismo. Por lo tanto, como texto raíz, los versos necesitan ser lo más neutrales posible en significado, para que pueda funcionar como la raíz desde la cual puedan surgir diversas explicaciones y niveles de entendimiento. Por otro lado, los versos también necesitan tener su propio sentido, aun sin comentarios. He intentado satisfacer ambos propósitos añadiendo, en dichos pasajes, el menor número de palabras entre paréntesis. Cuando, por ejemplo, entre paréntesis he añadido “verdadera” antes de “existencia”, esto concuerda con el hecho de que todos los comentarios interpretan el texto desde el punto de vista Madyámaka, independientemente de las diferencias en las presentaciones Madyámaka.   

Reconocimientos 

Deseo agradecer a Renata y a Rainer Noack que me pidieron dar enseñanzas semanales sobre Involucrarse en el comportamiento del bodisatva en el Buddhistiche Gesellschaft Berlín, y a los estudiantes de ese lugar que me pidieron lo hiciera de manera lenta, exhaustiva y profunda, sin importar el tiempo que esto pudiera implicar. El curso inició en noviembre del 2000, tomó un año completo cubrir los primeros ocho capítulos y ha continuado con el noveno capítulo durante los últimos tres años, cubriendo apenas poco menos de la mitad del mismo. Esto me ha dado la oportunidad de indagar sobre cada palabra del texto y sus antecedentes, y de preparar para la clase un borrador rápido de la traducción de los versos, que concordara más estrechamente con las explicaciones.

Deseo agradecer a Christian Dräger y a Christian Steinert, que han estado traduciendo estos borradores de los versos del inglés al alemán a medida que avanzamos, y por alentarme a continuar con el proceso. 

También deseo agradecer a Albrecht Seeger, que me pidió revisar con él el texto en tibetano durante el último semestre. Esto se convirtió en la circunstancia para revisar toda mi traducción, de acuerdo con la versión en sánscrito, para que pudiera explicar cada construcción gramatical y las elecciones de las palabras tibetanas del traductor. La revisión del texto con él, palabra por palabra, me ha ayudado a afinar la precisión de la traducción para que, en lo posible, cada palabra de la versión en tibetano se tome en cuenta en la versión en inglés. 

Finalmente, deseo agradecer a Su Santidad el Dalái Lama, que estará dando enseñanzas sobre el texto completo en Zúrich, Suiza, en agosto del 2005. Sus planes de enseñanza me han inspirado para preparar esta traducción a tiempo, para que pueda ser de beneficio a tal ocasión y servir a los objetivos de Su Santidad. Que pueda ser de beneficio para todos. 

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