Consejo respecto de las prácticas preliminares del ngondro

Introducción

La palabra tibetana ngondro (sngon-‘gro) es traducida usualmente como “prácticas preliminares”, pero Tsenzhab Serkong Rinpoche, uno de mis maestros principales, siempre enfatizó que ese no era el verdadero sabor de la palabra. Aunque literalmente signifique “ir antes que”, de modo que es algo que va antes que otra cosa y lleva a la siguiente, la connotación primaria de esto es “preparación”. Si piensan viajar en una caravana en el Tíbet, necesitarán prepararse antes de emprender el viaje. Tienen que preparar todo el equipaje y subirlo en los animales de carga. Es imposible hacer el viaje en la caravana sin la preparación apropiada. De manera similar, para continuar cada día después de descansar por la noche, necesitan volver a cargar a los animales. Cada día requiere preparación antes de seguir avanzando en el camino.

Esta es la idea principal de estas prácticas ngondro. Son absolutamente necesarias para poder emprender y sostener el llamado “viaje espiritual”. Si las concebimos como un preliminar, puede que también concibamos no realizarlas, pensando: “no necesito hacer un preliminar; solo quiero comenzar con lo principal”. Pero, si las entendemos como prepararnos para el viaje y darnos energía a nosotros mismos para continuar el viaje, ganaremos apreciación y entusiasmo para hacerlas.

Maneras de hacer las prácticas ngondro

La manera en que las prácticas ngondro nos preparan para nuestro viaje espiritual, es desarrollando la fuerza o energía positiva y agotando la fuerza o potencial negativo. Después de todo, sin principio, hemos desarrollado el hábito de pensar y actuar basados en la ignorancia y el no darse cuenta de la realidad. Esto ha acumulado una enorme potencia de fuerza negativa que, inconscientemente, nos conduce a seguir actuando compulsivamente de la misma manera. Tomará un enorme esfuerzo anular y, eventualmente, eliminar estos caminos y desarrollar los positivos. Los cientos de miles de repeticiones que hacemos con las prácticas ngondro son un buen modo de comenzar. Sin embargo, 100.000 repeticiones de algo positivo es minúsculo en comparación con las vidas sin principio que llevamos repitiendo los patrones negativos; aun así, las prácticas ngondro comienzan a desarrollar nuevos caminos neurales en nuestra mente.

Hay dos estilos de hacer las prácticas ngondro: como preparación al comienzo de nuestro estudio o práctica budista, o como un estímulo para incrementarlas durante el camino. Por supuesto, también está el estilo de hacer ambas.

(1) En muchas tradiciones tibetanas, los maestros instruyen a los nuevos estudiantes a realizar ngondro desde el comienzo. Si los principiantes en verdad están de acuerdo en hacerlas, es usualmente porque han acudido al maestro buscando ayuda para superar algunas dificultades que están teniendo en la vida. Dado que tienen fe y confianza en el maestro espiritual, siguen su consejo de hacer ngondro. Hacer las prácticas ngondro prueba su compromiso y desarrolla disciplina y perseverancia.

(2) En la tradición Guelugpa, las prácticas ngondro se realizan durante el camino, no al comienzo de la práctica budista, y son realizadas para incrementar, tanto la práctica del sutra, como del tantra. El énfasis está primero en aprender sobre y desarrollar en alguna medida los estados mentales que acompañarán a las repeticiones físicas y verbales, y también en desarrollar una motivación sincera para realizar las prácticas. Los estudiantes, entonces, incorporan las prácticas a lo largo del curso de sus estudios, y se involucran en ellas siguiendo el consejo de sus maestros o bajo su propia iniciativa, para así fortalecer su motivación y entendimiento.

El punto es ayudar a los estudiantes a superar cualquier tipo de bloqueos mentales que puedan tener y hacerlos más receptivos para los siguientes pasos de su entrenamiento. Específicamente, los siguientes pasos son la práctica tántrica. Aunque los estudiantes nuevos quizás reciban algo de enseñanzas básicas de sutra a lo largo del camino, la instrucción principal que reciben para su ngondro se refiere a los detalles de las visualizaciones y el ritual. En el proceso de hacer su ngondro, los estudiantes desarrollan estados mentales y motivación que acompañan a las prácticas físicas y verbales. Pero el objetivo principal pareciera ser hacer las 100.000 postraciones y similares, y luego comenzar con el tantra.

Con cualquier método, el peligro principal a evitar es que estas prácticas se vuelvan mecánicas, ya sea que no esté pasando nada por nuestra mente mientras las hacemos, o con una actitud negativa hacia las prácticas. Cuando son realizadas apropiadamente, sin embargo, ambos métodos son igualmente efectivos. Podemos ver esto a partir de los ejemplos clásicos.

El ejemplo de Milarepa

El gran yogui Kagyu, Milarepa, había acumulado un tremendo potencial negativo durante la parte temprana de su vida, practicando magia negra y demás, para vengarse de sus parientes, que lo habían engañado a él y a su familia. Obviamente, él tenía muchos obstáculos por superar para poder ser exitoso en las enseñanzas. Como ngondro, su maestro Marpa no le dijo: “Haz 100.000 de esto y 100.000 de aquello”; más bien, le hizo construir torres de piedra. Este fue un trabajo increíblemente difícil, pero Milarepa tenía un gran arrepentimiento por lo que había hecho en el pasado y un deseo sincero de ser capaz, de alguna manera, de compensar aquello y seguir el camino budista. Así que, Milarepa tenía una fuerte motivación positiva para hacer este trabajo duro que Marpa había diseñado específicamente para él, como una preparación antes de darle cualquier iniciación tántrica. Y Marpa no transigió hasta que sintió que Milarepa había quemado suficiente fuerza kármica negativa. Después de que Milarepa había completado la torre, le dijo: “¡Nada bien! ¡Derrúmbala y construye otra!”.

El ejemplo de Tsongkapa

Un ejemplo clásico de otro estilo de hacer ngondro es con Tsongkapa, el fundador de la tradición Guelug. Tsongkapa tenía una cantidad tremenda de instintos del Darma provenientes de vidas pasadas. Cuando estaba en sus veintes, ya había estudiado el Kangyur y el Tengyur enteros – todos los textos traducidos de las enseñanzas del Buda y sus comentarios indios, y ya había comenzado a enseñar, primero abhidarma, los temas especiales del conocimiento.

Cuando tenía 32 años, escribió su texto principal, El Rosario Dorado de Explicaciones Excelentes (Legs-bshad gser-‘phreng), un comentario gigantesco sobre el Abhisamayalamkara, Una Filigrana de Realizaciones, citando diversas partes del Kangyur y el Tengyur. Este texto detalla todas las diferentes etapas de realización de la prajnaparamita, la perfección de la sabiduría, a lo largo del camino hacia la liberación y la iluminación. A esta edad, también comenzó a dar iniciaciones tántricas, particularmente en la práctica de Sarasvati, la contraparte femenina de Manjushri. También continuó su estudio del tantra, especialmente de Kalachakra. Antes de hacer cualquier ngondro formal, como postraciones, también hizo su primer retiro tántrico principal, que fue sobre Chakrasamvara. Durante este retiro, también practicó y obtuvo maestría de los seis yogas de Naropa y de los seis yogas de Niguma.

Luego, a la edad de 34, realizó un estudio intensivo de las cuatro clases de tantra, especialmente la etapa de completación de Guhyasamaja y Kalachakra. Luego de esto, fue a estudiar aún más las enseñanzas Madyámaka sobre la vacuidad (vacío), con el gran lama Karma Kagyu, Lama Umapa. Este lama tenía visiones diarias de Manjushri y, a través de él, Tsongkapa le haría preguntas a Manjushri sobre Madyámaka. Luego, Tsongkapa y el Lama hicieron juntos un retiro intensivo sobre Manjushri, tras lo cual Tsongkapa comenzó a recibir instrucciones directas de parte de Manjushri mismo.

En este punto, Tsongkapa sentía que aún no tenía un entendimiento correcto del Madyámaka y del Guhyasamaja, así que buscó el consejo de Manjushri. Manjushri le aconsejó hacer un retiro largo de prácticas ngondro, tras lo cual, entendería completamente. Así que, en este punto, Tsongkapa hizo un retiro de cuatro años con ocho de sus discípulos. Cada uno de ellos completó 35 conjuntos de 100.000 postraciones – un conjunto cada uno dedicado a los 35 llamados “Budas de confesión” – y 18 conjuntos de 100.000 ofrendas del mandala. Además, cada día hicieron la autoiniciación larga de Yamantaka para renovar sus votos. También estudiaron el Avatamsaka Sutra, el cual es un sutra enorme que describe todas las diversas acciones de los bodisatvas. Este es uno de los pocos sutras que fue traducido del chino al tibetano; el original sánscrito se había perdido. Tsongkapa dijo que fue gracias a este sutra que las enseñanzas completas de la actividad de los bodisatvas fueron preservadas y estuvieron disponibles. Sin esto, no las tendríamos.

Al final del retiro de cuatro años, Tsongkapa tuvo una visión de Maitreya. Así que, cuando dejó el retiro, restauró la estatua de Maitreya en el templo principal en Lhasa. Maitreya será el siguiente Buda y, mediante la restauración de la estatua, desarrolló incluso más fuerza positiva ayudando a que, la gente que viera esa estatua, estableciera una conexión con Maitreya.

Luego regresó a otro retiro de cinco meses con estos ocho discípulos para continuar haciendo más preliminares. Después de eso, hizo un retiro en la etapa de completación de Kalachakra y luego un retiro de un año en Madyámaka. Fue durante el retiro de Madyámaka que finalmente obtuvo una cognición no conceptual de la vacuidad y revolucionó completamente las enseñanzas sobre la vacuidad y el modo de explicarlas.

El ejemplo de Tsongkapa es muy inspirador e ilustrativo. Tsongkapa no era ningún tonto; él era extremadamente inteligente. Era el erudito-practicante más avanzado de su tiempo y ya había realizado todos estos retiros tántricos. Pero no estaba satisfecho con su entendimiento de la vacuidad y, ciertamente, no estaba satisfecho tampoco con el entendimiento que el resto tenía. Y fue Manjushri, la encarnación de la sabiduría e inteligencia, quien le dijo que, para avanzar hacia un entendimiento no conceptual correcto, él necesitaba hacer prácticas de ngondro intensivas para desarrollar más fuerza positiva y deshacerse de más potencial negativo. Este es el modelo para hacerlas durante el curso de tus estudios y de tu práctica como una forma de incrementar su efectividad.

De alguna manera, he seguido el modelo de Tsongkapa de forma modificada. Mientras vivía en la India y escribía o traducía algo, algunas veces experimentaba algún bloqueo. Mi trabajo no estaba yendo realmente a ninguna parte. En tales momentos, aceptaba invitaciones que recibía para visitar diferentes países y dictar clases de Darma en centros budistas y en universidades. Yo llamaba a estos tours “retiros de bodichita”, dado que viajaba enseñando, compartiendo e intentando ayudar a la gente, de modo que desarrollaba más fuerza positiva. Cuando volvía a la India, mi mente estaba mucho más fresca, y usualmente era capaz de superar lo que fuera que antes me estaba bloqueando.

Ahora también, mientras estoy escribiendo o traduciendo y no puedo encontrar la expresión correcta o no puedo darme cuenta bien de cómo decir algo en un modo simple y claro, me detengo y repito mantras de Manjushri y mantras de Sarasvati por un rato, con visualizaciones especiales. Inevitablemente, mi mente se vuelve más clara y puedo idear una solución.

Prácticas ngondro comunes y no comunes

Hay dos etapas en la práctica ngondro. En la tradición Nyingma las llaman “ngondro externo” y “ngondro interno”, mientras que otras tradiciones tibetanas especifican un “ngondro común” y un “ngondro no común”. “Común” significa compartidas en común con la práctica del sutra y del tantra, mientras que “no común” significa como preparación específicamente para la práctica tántrica. Quizás un modo más claro de traducir estos términos sea prácticas ngondro “compartidas” y “no compartidas”. Sin embargo, sin importar cómo sean llamadas, muchas de las prácticas internas y no compartidas, tales como el refugio y la bodichita, son comunes, tanto para el sutra, como para el tantra.

Las compartidas son básicamente las enseñanzas llamadas “etapas graduales del lam-rim” en la tradición Guelug. En la tradición Kagyu, están los “cuatro pensamientos que voltean la mente hacia el Darma”, que corresponden a las prácticas ngondro externas en Nyingma. La tradición Sakya presenta “la separación de los cuatro aferramientos”. Hay muchos modos distintos de estructurar el mismo material de sutra en las diferentes tradiciones tibetanas. Así que, realmente no importa con cuál trabajemos. Algunos pueden dar más detalles que otros en ciertos puntos, pero básicamente, todos son lo mismo.

Con respecto a las no compartidas, hay una gran variedad de las que pueden realizarse, cada práctica siendo repetida 100.000 o 108.000 o 130.000 veces. El ngondro Kagyu estándar implica postración, el mantra de las 100 sílabas de Vajrasatva, ofrendas del mandala y yoga del gurú. Cada tradición del texto tesoro Nyingma (terma) tiene su propio conjunto de prácticas ngondro. Pero los maestros pueden modificar los ngondro estándar y diseñar prácticas individuales para estudiantes específicos. En mi propio caso, Su Santidad el Dalai Lama me indicó hacer 600.000 mantras de Avalokiteshvara y 600.000 mantras de Manjushri, en los inicios de mis estudios del Darma. Luego, por propia iniciativa, hice 100.000 mantras de Vajrasatva y, antes de hacer mi primer retiro tántrico largo, Serkong Rinpoche me hizo realizar 100.000 repeticiones del verso del yoga del gurú de Tsongkapa. Cada una de estas prácticas, por supuesto, involucró, no solo visualización, sino la generación de los estados mentales específicos que las acompañan.

Personalmente, creo que, en última instancia, no hace ninguna diferencia el tipo de práctica preliminar que hagas. La práctica específica que hagas genera un vínculo estrecho entre tú y un linaje específico, y eso es muy benéfico y necesario. Sin embargo, todos los linajes conducen a la misma meta, la iluminación. Así que, al final, todas son lo mismo. No se puede decir que una sea mejor que otra, su efectividad depende totalmente de la motivación, el estado mental que la acompaña y el nivel de concentración.

Además, sin importar qué tradición tibetana sigas, cada práctica de sadana completamente tántrica que hagas, contiene una sección preparatoria con postración, ofrenda del mandala, Vajrasatva y yoga del gurú. Esto claramente indica que necesitamos estas prácticas ngondro principales a lo largo del camino.

Las nueve prácticas ngondro no comunes en la tradición Guelug

En la tradición Guelug, hay nueve prácticas ngondro tradicionales no comunes, cada una de las cuales se repite 100.00 veces. A pesar de que hay nueve, esto no significa que todas las personas deban hacer las nueve. Tu maestro puede sugerir que hagas solamente algunas de ellas o que hagas alguna otra cosa. Las nueve son realizadas en el contexto de la plegaria “Cien Deidades de Tushita” (Ganden Lhagyama).

(1) Postración – se hacen mientras se toma refugio y se recitan los nombres de los 35 Budas de la Confesión y los 8 Budas de la Medicina. Serkong Rinpoche dijo que solo se recitan todos los nombres en una ronda; no se trata de que, con cada nombre, hagas una postración. Solo recorres la ronda de recitación de los nombres y, mientras lo haces, vas haciendo las postraciones. De lo contrario, es posible que se confundan mucho y se queden preocupados por tratar de coordinar las postraciones y los nombres. En algunas otras tradiciones, mientras hacen las postraciones, recitan la plegaria de las siete ramas. De hecho, hay muchas variaciones diferentes de cosas que se pueden recitar mientras se hace la postración. En última instancia, no creo que haga alguna diferencia. Solo haces la que sea la práctica particular del linaje ngondro que estés siguiendo.

(2 & 3) Ofrenda del mandala junto con el refugio y la bodichita – estas segunda y tercera prácticas ngondro son realizadas juntas en la tradición Guelug. Se ofrenda un mandala mientras recitas, no solo el verso estándar de ofrenda del mandala, sino que se agrega cada vez el verso estándar para el refugio y la bodichita. En algunos otros linajes, estas dos prácticas se realizan de manera separada.

(4) Cuencos de agua – llenas y ofreces 100.000 de ellos con agua pura y limpia.

(5) Yoga del Gurú – en la tradición Guelug, se hace mientras se recita el verso “migtsema” (dmigs-brtse-ma) que Tsongkapa escribió dedicado a su maestro Sakya, Rendawa, quien luego se lo dedicó de vuelta a Tsongkapa. Ya sea que hagas la versión de cinco líneas o la versión de nueve líneas, no creo que, en última instancia, haga alguna diferencia. De nuevo, haz lo que sea que tu maestro recomiende.

(6) Mantra de las 100 sílabas de Vajrasatva – hay varias formas de Vajrasatva – como una figura individual o con pareja. Respecto del mantra mismo, está la versión estándar basada en el Guhyasamaja, pero también están las versiones de Yamantaka, las versiones de Heruka y las versiones de Padma. En cada una de estas variantes, se reemplazan unas cuantas palabras. Algunas veces, algunas de las líneas invierten su orden. En última instancia, no hace ninguna diferencia cuál versión se recite. La que sea recomendada por tu maestro y realizada por tu linaje está bien. Todas son efectivas. En el budismo, hay muchas, muchas variantes de casi todo.

(7) Mantra de Samayavajra – Samayavajra (Dam-tshig rdorje) es una forma de Amoghasiddhi que viene del tantra de Guhyasamaja. Repetir este mantra purifica cualquier ruptura que uno pueda haber tenido en su vínculo estrecho (dam-tsig, samaya) con el maestro.

(8) Tablillas votivas tsa-tsa – tsa-tsas son pequeñas estatuas de relieve de diversas figuras de budas que se hacen con un molde. En el Tíbet, hay mucho espacio abierto en donde uno puede construir un pequeño templo para tener 100.00 de estas, pero en Occidente esto es más difícil. Creo que fue Lama Zopa a quien se le ocurrió la idea de usar muchas bandejas de cubos de hielo con un molde. Uno hace las tsa-tsas de agua y las congela. Luego, las deja derretirse y llena de nuevo las bandejas. Hacer tsa-tsas acumula causas para obtener el cuerpo físico de un buda.

(9) Ofrendas quemadas de Vajradaka – algunas veces las personas conocen a esta figura bajo el nombre tibetano, Zachey-kadro (Za-byed mkha’-‘gro). Esta es una práctica, similar a la de Vajrasatva, para quemar potenciales negativos. Uno la hace mediante la recitación del mantra mientras ofrece semillas de sésamo en una fogata u hoguera con carbones al rojo vivo. Es un proceso físico mucho más gráfico para imaginar la purificación.

Hay muchos yogas del gurú diferentes con muchas figuras diferentes. Así que, ya sea que lo hagas con Gurú Rinpoche o con Karma Pakshi (el segundo Karmapa) o con Gampopa, Milarepa, Marpa o Virupa, de nuevo, no creo que haga alguna diferencia. Te conecta con el linaje particular de esta figura, pero, en un nivel último, todos son budas. El punto es ligar o unir tu cuerpo, voz y mente, con los de un buda, tal como es representado por el gurú del linaje, pero, por supuesto, aún mantienes tu individualidad.

Si van a realizar una práctica de yoga del gurú en la cual visualizan o imaginan al gurú en la forma del maestro del linaje, es muy útil saber algo de la historia de vida de ese maestro, si realmente la encuentran inspiradora. Tiene que ser inspiradora. Si no es inspiradora, no será muy efectivo para ustedes.

Formas de hacer las prácticas ngondro

Así que, ¿cómo se hacen estas prácticas ngondro? En algunas tradiciones, especialmente aquellas en las cuales hacen ngondro al inicio de su práctica del Darma, se hacen todas estas preliminares en línea. Es lo mismo si uno va a hacer un retiro de tres años. En algunas tradiciones, la primera parte del retiro de tres años consiste en realizar ngondro una vez más.

Algunas personas pueden realizar estas prácticas todo el día. Por ejemplo, en Bodh Gaya o en Boudanath, uno ve tibetanos haciendo 100.000 postraciones a un ritmo de 3.000 por día. Para la mayoría de nosotros, eso sería casi imposible. Pero también pueden hacer una cantidad más modesta cada día – ya sea en cuatro sesiones al día, o solo una sesión en la mañana y una en la noche, o solo una vez al día. Sin importar cómo se hagan, es muy importante hacer solo tres recitaciones en la primera sesión del primer día y no más. Este número se convierte en la cantidad mínima que uno necesitará hacer cada día. Así, si uno está enfermo o viajando o algo así, se vuelve conveniente. Esta es la misma instrucción para hacer un retiro de una deidad – solo hacer tres recitaciones del mantra la primera vez. Serkong Rinpoche enfatizó esto mucho, porque la gente se enferma y entonces se vuelve difícil. No querrán romper la continuidad. Si rompen la continuidad, tienen que empezar todo de nuevo. Y si lo hacen apropiadamente, entonces necesitan hacer su práctica en el mismo lugar, en el mismo asiento, cada día.

Algunas veces hay excepciones. En mi propia experiencia: yo estaba haciendo un retiro en Dharamsala y se me solicitó ir a Manali para traducir alguna iniciación y enseñanzas que Su Santidad el Dalai Lama estaba dando. Yo estaba vacilante con respecto a romper mi retiro e ir, pero Serkong Rinpoche me retó, diciendo: “Por supuesto que vas. Ni siquiera cuestiones o dudes en ir. Solo haz tu cantidad mínima cada día; luego vuelve y continúa”. Este es el tipo de excepción en el que está bien hacerlo así. Y 100.000 no es tanto, si realmente lo piensan. Como Vajrasattva; el modo en que lo hice fue haciendo 300 repeticiones del mantra cada día durante un año, y así se completaron las 100.000. No es una cosa difícil tan horrible hacer 300 de cualquier cosa en un día.

Cómo evitar volverse mecánicos

El factor principal que impedirá que estas prácticas se vuelvan mecánicas es haber tenido la motivación apropiada para hacerlas – refugio y bodichita. Además, necesitamos saber cuándo tomar un descanso breve y no presionar demasiado durante una sesión. Mientras más fuerte sea nuestro entendimiento de lo que estamos haciendo y por qué lo estamos haciendo, y mientras más fuertemente reafirmemos esto antes de comenzar cada sesión, menos problemas tendremos al hacerla. Entonces no será: “Lo estoy haciendo porque mi maestro me dijo que lo hiciera y quiero ser un buen chico o chica y quiero agradarle a mi maestro” o “quiero deshacerme de esta parte desagradable de una vez por todas”, como si fuese un impuesto desagradable que tengo que pagar para poder llegar a la cosa buena, a lo tántrico, que vendrá después de esto.

Práctica grupal

Un último punto. Hay algunas personas que hacen prácticas ngondro como retiro grupal. Este no es un método tradicional, sino uno desarrollado particularmente para occidentales. Puede que haya otras personas en la estupa de Bodh Gaya haciendo 100.000 postraciones, pero no es como que estén en un grupo y el líder diga “ahora comiencen” y entonces todos lo hagan en conjunto. Cada uno está haciendo postraciones individualmente a su propia velocidad.

La ventaja principal de un retiro o actividad grupales – sea ngondro, alguna práctica de una deidad o meditación de lam-rim – es que proporciona disciplina. Si no tuvieras al grupo haciéndola y la presión grupal, no la harías. Es como ir a un club de ejercicio y trabajar con un entrenador. Haces ejercicios rigurosos durante una hora, ya sea porque es una clase o porque estás trabajando individualmente con un entrador, y esta es la circunstancia. Nunca lo harías por tu cuenta, para la mayoría de las personas es así. Así que, de este modo, se obtiene la ventaja de hacerlo grupalmente. Incluso las personas que hacen ejercicios por su cuenta con pesas y máquinas, no lo harían en casa. Necesitan ir a un lugar específico y en una atmósfera específica en donde otras personas lo están haciendo también, y así obtienen la disciplina para hacerlo. Está muy bien, si eso ayuda.

La desventaja de estas prácticas grupales es que no las haces a tu propia velocidad. Puede ser que el grupo lo esté haciendo muy rápido o muy lento para ti, y eso podría molestarte bastante. Para algunas personas es mucho mejor fijar su propia velocidad. De este modo, se sienten cómodas con lo que están haciendo. Así que, si van a hacer un retiro grupal, tengan cuidado de evitar esa frustración y hostilidad que surge cuando la velocidad del grupo es diferente a la velocidad con la que se sienten cómodos.

Conclusión

Esta es un poco una introducción a la práctica ngondro – prácticas que hacemos para prepararnos para la siguiente etapa.

Es muy útil observar todo el camino espiritual como una gran aventura. Por supuesto, será duro – si toman una caravana y caminan de una parte del Tíbet a otra, será duro – pero es una aventura, una aventura que vale la pena. Habrá muchos desafíos en el camino. Pero si nos preparamos con estas prácticas ngondro y nos revitalizamos con ellas de tiempo en tiempo durante el camino, eventualmente llegaremos a nuestro destino.

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