Ejercicios de fase dos para aquietar la mente
Hemos completado la fase de ejercicios para aquietar la mente usando fotografías de simples conocidos, amigos y enemigos. La segunda fase consta de dos partes. En la primera, nos sentamos en círculo, mirándonos a cierta distancia. La siguiente parte consiste en trabajar con un compañero individualmente. Al practicar directamente con las personas, la energía es mucho más intensa y el desafío es mayor.
Aunque seguimos este procedimiento en los ejercicios con fotografías, sentarse con la mente en silencio mirando a los demás no es apropiado porque, si no tenemos una actitud cuidosa, simplemente mirarnos unos a otros con la mente en silencio puede hacer que las personas se sientan muy incómodas. Puede parecer crítico o frío y distante, así que no lo hacemos de esa manera. Como sustituto de eso, las personas deben mirarme con la mente en silencio. No me hace sentir incómodo ya que está sucediendo todo el tiempo de todos modos. Simplemente miraré al suelo porque algunas personas podrían sentirse incómodas si les regreso la mirada. Esto aplica a cualquier maestro o facilitador que ayude a otros con estos ejercicios. Para aquellos del fondo, por favor, pónganse de pie o acérquense. No me vean en el monitor de televisión, sino en vivo. Hay una gran diferencia entre verme en vivo y en la televisión.
Meditación guiada
- Primero, tranquilízate.
- Por favor, mírame con la mente tranquila, utilizando cualquiera de los diversos métodos que hemos presentado.
- Deja que la experiencia se asiente.
- Enfócate en la respiración.
Observa la diferencia entre cuando me movía y cuando no. Solemos ser como un locutor, comentando todo lo que vemos con una voz interior. Es una tontería, ¿verdad? ¿Qué tan rápido te recuperaste cuando hice un movimiento repentino? Al observar diferentes situaciones, uno se da cuenta de cómo funciona nuestra mente y de todo el ruido que genera. Cuando suceden cosas a nuestro alrededor, es asombroso cuánto comentamos sobre ellas, en lugar de verlas, experimentarlas y lidiar con ellas.
De nuevo, con el método del Dharma, el llamado método Prasánguika de llevar las cosas hasta su conclusión absurda, es útil observar y cuestionar lo que estamos haciendo. ¿Somos un comentarista de radio comunicando al mundo? ¡Qué enorme pérdida de tiempo y cuánta distancia se crea entre notar algo y responder! Es algo en lo que debemos trabajar. Tampoco necesitamos al comentarista ni al quejoso criticándolo todo.
Por ejemplo, cuando conducimos y vemos a alguien conduciendo mal y pensamos: "¡Qué idiota!", seguimos hablando, y después de adelantarlo, seguimos con los comentarios mentales. Si podemos mantener la mente en silencio mientras conducimos por la autopista detrás de un camión y no hay carril para adelantar durante un buen rato, entonces sí que lo hemos logrado. ¿Podemos hacer esto sin los comentarios mentales sobre el camión y el conductor? Es todo un reto.
Ejercicios de la fase tres para aquietar la mente
Continuemos. La tercera fase consiste en tener una mente tranquila respecto a nosotros mismos. Este ejercicio se realiza en tres partes. En la primera, observamos nuestra mano con una mente tranquila. Observamos ambos lados de la mano; la giramos sin comentar cómo se ve la mano ni las uñas; por ejemplo, pensando en lo bonita o fea que es. Simplemente observamos la mano con una mente tranquila.
Meditación guiada — Primera parte
- Primero nos tranquilizamos.
- Luego, mira tu mano con la mente tranquila y utiliza cualquiera de los tres métodos para calmar el comentario o cualquier emoción que pueda surgir.
- Suelta todo lo que surja.
- Baja la mano y deja que la experiencia se asiente.
- Enfócate en la respiración.
Preguntas o comentarios
Nunca me había dado cuenta de cuánto ruido había en mi cabeza y los ejercicios me están resultando muy útiles. Al hacer el ejercicio de enfocarme en ti, intentar estar en silencio me llevó a la indiferencia. ¿Cuál es el límite entre no comentar y ser indiferente? ¿Podrías aclarar esto?
De nuevo, esto es solo la mitad. Desafortunadamente, vivimos en un tiempo lineal y solo podemos aprender una mitad a la vez. La actitud compasiva compensa esta indiferencia. No podemos limitarnos a la observación. Con frecuencia, cuando las personas comienzan estudios budistas, solo realizan prácticas de observación de la respiración y las sensaciones corporales, etc. Si eso es lo único que hacen, se desequilibran mucho. En la tradición Teravada, este tipo de meditación siempre se equilibra con la llamada meditación metta sobre el amor y la compasión. No podemos tener solo una.
Durante el ejercicio de la mano, surgieron problemas físicos, como picazón en el oído, pero no pude aplicar estos métodos a eso.
Esos no son los métodos más fáciles de aplicar para esos casos. En primer lugar, no hay ninguna razón por la que no puedas rascarte. No estamos haciendo una meditación zen estricta donde se supone que no debemos movernos o nos golpearán con un palo. Otro método que podemos usar, aunque esto viene mucho más adelante en el entrenamiento, es simplemente darnos cuenta de que es una sensación. Es solo una sensación y no es para tanto. No podemos simplemente exhalar la picazón; eso no la va a hacer desaparecer. Podemos exhalar la tensión que sentimos al respecto, los pensamientos que tenemos al respecto y convertirlo en nuestra principal atención. En la vida, hay ocasiones en las que está bien rascarse, y otras, como cuando llevamos una bandeja grande y pesada llena de platos, en las que no podemos rascarnos. Tenemos que esperar a bajar la bandeja. Si llevamos un bebé en brazos, no lo soltamos simplemente para rascarnos la nariz. Es cuestión de cuánta atención le prestemos. Cuando nuestra atención se enfoca principalmente en el bebé, entonces, en cierto sentido, la picazón casi desaparece.
¿Podrías explicarnos un poco más sobre por qué la escuela Prasánguika lleva las cosas al absurdo y si ese método también se puede aplicar a lo que estamos haciendo aquí?
No podemos analizar a fondo por qué usan ese método en este momento. Se complica mucho en términos de si hay o no una existencia inherente de la lógica en el universo. ¿Hay algo inherente en el universo que lo haga ser lógico? Eso es muy metafísico. La escuela Prasánguika no acepta que haya algo inherente en el universo que, por sí mismo, lo haga ser lógico. Por lo tanto, usan este método de conclusiones absurdas básicamente porque, cuando una línea de razonamiento conduce a este absurdo, entonces, con base en eso, podemos decir que algo es ridículo. No continuamos con esa forma de pensar. En la filosofía real, se usa mucho más en términos de absurdos lógicos que seguirían de una línea de razonamiento. Parece que también se puede aplicar en términos de imágenes, como cuando alguien salta como un cachorro, emocionado de vernos. ¿Somos como un cachorro o un ser humano?
Tengo mucha ansiedad y un fuerte deseo de evadir esto. Cuando intento no hacer comentarios ni proyecciones, parece casi imposible; tiene que haber algo que dé una interpretación personal a todo lo que ocurre aquí. Incluso me resulta difícil mantenerme despierto o presente porque no puedo interpretar lo que sucede según mi propia lógica de sentir o pensar.
Planteas algunos puntos importantes que necesitan aclaración. En primer lugar, hablamos de silenciar los comentarios disruptivos e innecesarios. No hablamos de dejar de pensar ni de evaluar las cosas. Hablamos de cómo detener el ruido compulsivo en nuestra cabeza para poder pensar con claridad. Lo importante de esa frase es que nos estamos silenciando para poder pensar con claridad. Ciertamente, no queremos eliminar nuestra evaluación de las cosas. Esa es la base del darse cuenta que discrimina, o sabiduría, como se suele traducir.
¿Qué es pensar? En Occidente, solemos identificar el pensamiento con un proceso mental verbal. De hecho, resulta bastante lento e ineficiente si tenemos que verbalizar cada paso de nuestro proceso de pensamiento. Comprender que gran parte de la energía verbal mental es innecesaria, nos ayuda a pensar con mayor rapidez para poder responder con mayor inmediatez y evitar esta demora. Podemos entrar en una habitación y, con solo mirar, evaluamos qué está sucediendo, cuál es la situación y cómo debemos actuar. Desde la perspectiva del budismo tibetano, este es un proceso de pensamiento; sin embargo, no tiene por qué verbalizarse mentalmente. Eso lleva mucho más tiempo.
Lo primero que mencionaste es que no queremos ser como el policía; no se trata de que no debamos pensar ni que no debamos verbalizar. Esto introduce una ética completamente diferente en este tipo de entrenamiento, lo cual es inapropiado. Esta actitud crítica proviene de nuestras actitudes culturales. Si pensamos que somos malos y que no seguimos las instrucciones. En nuestro contexto occidental, la ética es básicamente una cuestión de obediencia. Obedecemos las leyes, ya sean celestiales y bíblicas o legislativas. Desde este contexto, creemos que aquí están las instrucciones y que, si queremos ser buenos practicantes de una sensibilidad equilibrada, debemos seguirlas. Naturalmente, en cuanto a seguir la ley y ser obedientes, eso trae consigo al policía, al juez, la culpa y una enorme restricción emocional. Sentimos que tenemos que ser buenos y eso puede incomodarnos bastante. Es muy útil que lo hayas señalado, porque muchas personas pueden sentirse así. Esto es muy relevante no solo para este tipo de entrenamiento, sino para cualquier tipo de entrenamiento budista. Mucha gente se siente incómoda por esto.
Enfoque budista de la ética basado en el darse cuenta que discrimina
En el enfoque budista, la ética no se basa en la obediencia, sino en el darse cuenta que discrimina. Discriminamos entre lo que útil y lo que es dañino. Buscamos una explicación para los desequilibrios de la sensibilidad que conducen a relaciones difíciles. Si hay más equilibrio, las relaciones son menos difíciles. Existen ciertos métodos para lograrlo. Lo evaluamos. Primero, verificamos si es una fuente de información válida; si el Buda dijo algo que pudiera contradecirlo. Luego, evaluamos si es lógico. Si juzgamos, comentamos, pensamos en todo tipo de cosas y no prestamos atención, ¿eso dificulta la conexión con alguien? Por último, evaluamos nuestra propia experiencia durante estos ejercicios y observamos el ruido en nuestra mente. Lo probamos y vemos si el método funciona para facilitar un poco las relaciones, aunque, por supuesto, seguirá habiendo altibajos. Con base en eso, tomamos una decisión. Nadie dice que "tengamos" que hacerlo.
Si queremos seguirlo, lo hacemos. ¿Por qué? Porque hemos discriminado por nosotros mismos que es útil. Si no nos parece útil, olvídenlo. Todo este enfoque ético, en cuanto a dañar o herir a otros, no se basa en absoluto en la obediencia a las leyes. Este enfoque budista es muy diferente. Sin embargo, incluso cuando lo entendemos, debido a nuestro condicionamiento, esta obediencia surge automáticamente y contamina nuestra práctica. Meditamos y practicamos por culpa, y la relación con el maestro se convierte en una relación de obediencia. Puede complicarse.
Necesitamos trabajar con la comprensión del enfoque budista, especialmente con el maestro espiritual. Si tenemos dificultades en nuestra relación con un maestro, tenemos que discriminar si nuestra incomodidad proviene de una ética basada en la obediencia. Si es así, es inapropiada. La ética debe basarse en el darse cuenta que discrimina de lo que es correcto o incorrecto, acorde o no con el Dharma, apropiado o inapropiado, útil o inútil. Nunca se basa en la obediencia. Esa es una cultura diferente. Gracias por mencionar estos puntos en tu pregunta. Es muy útil.
Meditación guiada — Segunda parte
Hagamos las dos siguientes partes del ejercicio antes de que se acabe el tiempo. La siguiente parte se hace con un espejo y es bastante desafiante. Ya podemos ver a la gente mirándose al espejo, arreglándose el pelo, etc. Eso no es lo que intentamos hacer aquí.
Nos miramos al espejo sin juzgar; sin pensar en lo gordos, viejos o delgadas que estamos. Detrás de todo esto, por ejemplo, puede estar la sensación de que tenemos que vernos atractivos, lo que provoca una preocupación constante por nuestro cabello. Si nuestra mente permanece en silencio, sin los factores que nos juzgan, podemos ver si nos vemos cansados, por ejemplo, y descansar. Si nos quedamos hablando sin parar de cualquier cosa que vemos, no nos sirve de nada. Hay una diferencia entre discriminar y juzgar. El juicio suele ir acompañado de comentarios verbales que no son útiles. Incluso si no comentamos mentalmente, incluso si guardamos silencio, puede haber juicios no verbales. También necesitamos exhalar lo no verbal.
Intentemos mirarnos al espejo sin hacer comentarios, con calma y serenidad emocional. Recuerden que esto es solo el primer paso: aquietar la mente, y que necesitamos añadir el segundo paso: la actitud cuidadosa para evitar los sentimientos de disociación.
- Tranquilízate y enfócate en la respiración.
- Mírate al espejo con la mente tranquila. Al igual que con las fotografías, intenta levantarlo un poco, porque si está en nuestro regazo, podemos marearnos.
- Simplemente veámonos tal como somos. No hay necesidad de juzgar, comentar ni quejarse.
- Utiliza los tres métodos que hemos aprendido para aquietar la mente.
- Recuerda también dejar de lado los juicios no verbales.
- Deja el espejo y deja que la experiencia se asiente.
- Enfócate en la respiración.
Para la mayoría de las personas, esto es más desafiante que lo que hemos hecho antes. Aunque lo ideal es tener un poco de tiempo entre los ejercicios, tenemos un tiempo limitado. Pasemos a la última parte para que podamos tener una idea de los pasos del entrenamiento.
Meditación guiada — Tercera parte
El procedimiento es el mismo. Queremos mirar y reflexionar sobre nuestro pasado sin juzgar ni hacer comentarios. Simplemente queremos ser capaces de lidiar con nuestro pasado de forma equilibrada.
- Nuevamente comenzamos tranquilizándonos.
- Miramos las fotografías de nosotros mismos en el pasado con la mente tranquila.
- Si no tenemos fotos, pensemos solo en nosotros mismos del pasado.
- Luego baja las fotos o simplemente para.
- Permite que la experiencia se asiente.
- Enfócate en la respiración.
Preguntas o comentarios finales
La conclusión a la que he llegado después de todos los ejercicios es que la mayoría de mis comentarios se centran en cosas que no me gustan o que no acepto. Eso me hace muy crítico. Entro en relaciones con esta actitud y me causa problemas. Con estos ejercicios, logro acallar parte de esto y me siento más relajado y capaz de relacionarme con los demás y conmigo mismo desde otra perspectiva, sin rechazos tan fuertes.
Cuando nos tranquilizamos, esto sienta las bases de muchas buenas cualidades. Una de ellas es la aceptación; sin embargo, esto no significa simplemente ser pasivos. Aceptamos la realidad de una situación y lo que le sucede a otra persona. Por ejemplo, si una persona se comporta de forma desagradable y abusiva, la aceptación no implica negarlo ni ignorarlo y desear que no suceda. Una vez que aceptamos la realidad, con darse cuenta que discrimina, podemos evaluar si es apropiado o inapropiado. Podemos evaluar cómo abordarlo de una u otra manera. No es algo pasivo.
Esto también aplica a nosotros. Podemos notar que estamos sobrecargados de trabajo y cansados. En lugar de negarlo, aceptamos la realidad, nos damos cuenta de si no es algo saludable para nosotros y hacemos algo al respecto.
Al mirar a otras personas, sentía que tenía el control. Sin embargo, al mirarme a mí mismo, mi nivel de ansiedad empezó a aumentar y me sentí fuera de control. Me di cuenta de la dualidad entre mí y el resto del universo.
Esto es muy bueno; parte del proceso consiste en identificar el origen de nuestras dificultades. Si, a partir de esta experiencia, percibimos que pensamos en un "yo" interior que controla, que debe tener el control, esto dificulta mucho tener una sensibilidad equilibrada en las relaciones con los demás y con nosotros mismos. Existe una gran cantidad de entrenamiento enfocado en cambiar nuestra perspectiva en cuanto a nuestra experiencia. Queremos dejar de ser el observador distante o el controlador, ya que ambos implican la dualidad de un "yo" separado de todo lo demás. Podemos cambiar nuestra perspectiva hacia una forma mucho más directa y saludable de abordar las cosas. Es bueno empezar a reconocer qué nos incomoda.
Es muy interesante cuando empezamos a relacionar estas cosas. Está la cuestión de la obediencia y el policía, que nos incomoda. Esto es armonioso y encaja con la cuestión del controlador.
Tengo una pregunta práctica: vivo lejos y no podré asistir el próximo fin de semana para continuar. ¿Cómo puedo continuar con la capacitación? ¿Hay videos o grabaciones?
Conseguir las cintas y los videos será muy útil para, al menos, tener la segunda parte y no apoyarse solo en la primera. Si quieres continuar con este entrenamiento, en diferentes países, incluyendo aquí en la Ciudad de México, hay grupos que lo imparten. También hay un libro, y es muy claro en el libro y en su edición revisada. No está completamente terminado, pero hay una traducción al español que puedes usar; forma un grupo y adelante. Si tienes preguntas, pregúntame. Como dije, hay un grupo en la Ciudad de México, y también puedes aprovechar sus experiencias. Recomiendo que el grupo no supere las quince o veinte personas. Si se vuelve demasiado grande, se vuelve inmanejable. Es mejor hacer dos grupos. Hay tanta emoción en el entrenamiento que la gente se siente más cómoda en un entorno más pequeño. No es que nadie se sienta excluido en una esquina, sin nadie que lo escuche.
En las próximas sesiones, trabajaremos la actitud cuidadosa. Inicialmente, reconocemos que la otra persona también es un ser humano y tiene sentimientos como nosotros. Si podemos reconocer eso en los demás y verlos de esta manera, es muy útil. Podemos reconocer que la forma en que tratamos a los demás afectará sus sentimientos, al igual que la forma en que nos tratan afecta los nuestros.
De igual manera, tenemos esta actitud hacia nosotros mismos, especialmente en personas que niegan sus propios sentimientos o son insensibles a ellos mismos. Es importante reconocer que somos seres humanos como todos los demás. Debemos cuidarnos como cuidamos de los demás. Necesitamos tomarnos en serio al lidiar con nuestros sentimientos y no solo reprimirlos o negarlos. Podemos hacer alarde de nuestro amor por todos y de que todo es maravilloso, cuando en realidad esto puede ser una cortina de humo que oculta un dolor interno negado de lo que realmente sucede en nuestro interior. La base para poder lidiar con esto es el respeto por nosotros mismos y el reconocimiento de que somos humanos y tenemos sentimientos como todos los demás. Aprender a tener una mente tranquila es beneficioso, junto con este segundo aspecto, desarrollando una actitud cuidadosa.
Dedicatoria
La dedicatoria debe estar en consonancia con nuestra motivación original. Por ejemplo, si asistimos a las sesiones para aprender a mejorar esta vida en un contexto no budista, hacemos esta dedicatoria: Que esto se profundice cada vez más y podamos aplicarlo en nuestra vida diaria para construir relaciones más equilibradas.
Si nuestro objetivo era avanzar hacia la liberación y la iluminación, desde una perspectiva de Dharma-light o Dharma auténtico, hacemos esta dedicatoria: Que cualquier fuerza positiva, cualquier comprensión que hayamos adquirido, contribuya a la causa de alcanzar la iluminación para ser de la mayor ayuda posible para todos. Muchas gracias.