La práctica de dar y tomar: “Tonglen”

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Cómo practicar el dar y tomar: Tonglen  

Ahora, eso nos lleva a nuestra discusión sobre tonglen y la comprensión de cuán importante es y por qué puede ser nuestra práctica central. “Tonglen” es dar y tomar, y es una práctica extremadamente, extremadamente avanzada y difícil de realizar; es importante no trivializarla. La idea principal es que estamos, con un sentimiento de compasión, deseando que los demás estén libres del sufrimiento y sus causas. Nos imaginamos que se los quitamos y lo tomamos en nosotros, y con amor, el deseo de que los demás sean felices y tengan las causas de la felicidad, e imaginamos que les damos felicidad.

Se hace con una visualización. Hacerlo con un tipo de visualización muy, muy simple, con luz negra y luz blanca –aunque obviamente la luz no puede ser negra, pero podemos referirnos a ella así– imaginar que la luz negra proviene de otros, la luz blanca se apaga, y realmente no sentimos nada y todo se trivializa absolutamente. Eso no es en absoluto lo que se pretende aquí. Lo que en realidad estamos imaginando y deseando que suceda, sinceramente, es que en lugar de que esa persona lo sufra, lo sufrimos nosotros, con toda la valentía y la voluntad de experimentar ese sufrimiento nosotros mismos. Eso implica un gran desarrollo de valentía y fortaleza que necesitamos como bodisatvas para enfrentar los problemas de todos. En otras palabras, hago de su problema mi problema y lo trataré como si fuera mi problema. Cuando damos felicidad a los demás, les damos no solo lo que resolverá su problema, sino lo que lo contrarrestará: lo que realmente necesitan.

Ahora, en la mayoría de los casos, esto no va a funcionar, no podremos eliminar el problema del otro, pero el punto principal es construir la valentía, la disposición de tomar o asumir su problema y experimentarlo. En algunos casos muy raros, cuando hay una conexión kármica especialmente fuerte con la otra persona y nuestra práctica es totalmente sincera, entonces nuestra práctica puede actuar como una circunstancia para que un karma más positivo madure del lado de la otra persona de tal forma que contrarreste su situación de sufrimiento, o madura algún karma en ellos para poner fin a su situación de sufrimiento; actuará como una circunstancia para que un tipo similar de karma negativo dentro de nosotros madure de tal forma que experimentemos algo similar. En otras palabras, en realidad no podemos tener una transferencia de karma de una persona a otra, de lo contrario el Buda habría hecho eso con todos. Como solía decir Serkong Rinpoche, deberíamos estar dispuestos incluso a morir en este proceso; en realidad, él falleció en el contexto de hacer esta práctica con Su Santidad el Dalái Lama.

Lo que estamos haciendo en este método o situación en la que hacemos tonglen es desarrollar esta valentía para tomar o asumir el sufrimiento de los demás, o realmente tratar de ayudarlos. Una situación en la que hacemos esto es cuando nosotros mismos no tenemos ese problema, o la otra situación es cuando nosotros mismos tenemos ese problema –como estar enfermos–, y luego imaginamos que tomamos un tipo similar de enfermedad de todos los demás. En lugar de solo pensar “pobre de mí”, desarrollamos esta fortaleza y valentía para enfrentar la enfermedad de todos. Incluso desde un punto de vista médico, desarrollar esa fortaleza y valentía fortalece nuestro sistema inmunológico y, de hecho, nos ayuda a superar la enfermedad. Cuando imaginamos que tomamos el sufrimiento de otros, lo hacemos con visualizaciones muy fuertes, por lo que debemos ser bastante maduros y emocionalmente estables para hacer esto, de lo contrario, nos volveríamos locos. Por lo tanto, usar luz negra y luz blanca en nuestra visualización es un nivel muy, muy principiante, pero cuando esto se enseña realmente en la manera del "Dharma auténtico", tenemos tres niveles de visualización.

Imaginamos, primero, que el problema de los demás nos llega en forma de sustancias sucias –como aceite, alquitrán, tinta, agua sucia, lodo–, todo este tipo de sustancias sucias que realmente no nos gustaría tener en nuestras manos o en nuestro cuerpo, porque lo que estamos haciendo es "voy a lidiar con tu horrible problema" –así que eso es realmente ensuciarse las manos– e intentar encontrar algún tipo de solución que sea útil para todos los que tengan ese tipo de problema. Entonces, tenemos que estar dispuestos a ensuciarnos las manos.

El segundo nivel de visualización es imaginar que los problemas y el sufrimiento de los demás vienen a nosotros en forma de diarrea, vómito, orina, etc. – este tipo de sustancias que rechazamos aún más que nos caigan encima, y no solo que nos caigan encima, sino que entren en nosotros.

Luego, el tercer nivel es que imaginamos que los problemas y el sufrimiento de los demás nos llegan en la forma de lo que sea que más nos asusta, por lo que podrían ser ratas, podrían ser arañas, podrían ser serpientes, podría ser fuego, lo que sea a lo personalmente temamos más. Podemos ver que, para poder estar sinceramente dispuestos a tomar eso en nosotros y lidiar con eso, es una práctica increíblemente poderosa desarrollar fortaleza y valentía y superar nuestra resistencia y miedos para poder ayudar a otros. Es como si alguien estuviera dispuesto a correr hacia un edificio en llamas para salvar a un bebé que está atrapado dentro.

Cuando tomamos este sufrimiento de los demás, no es que simplemente lo guardemos dentro de nosotros, sino que debemos ser capaces, en cierto sentido, de dejar que se asiente. Para esto, creo que las enseñanzas de tipo mahamudra son muy útiles, porque con eso imaginamos que todo este sufrimiento e infelicidad y demás que realmente sentimos de los demás son como olas en el océano de la mente, y se asienta en la claridad natural de la mente. A medida que esto se calma en la claridad de la mente, en la vacuidad de la mente, también accede a la dicha o felicidad innata de la mente. Es esta felicidad la que podemos hacer que brille desde nosotros y dársela a los demás en la forma de lo que sea que necesiten, ya sea comida, consuelo, enseñanzas para alcanzar la iluminación, lo que sea que necesiten, puede ser salud, etc.

Este es un aspecto muy importante de la práctica –a eso me refería con una descripción de la práctica del mahamudra–, de lo contrario, es extremadamente difícil hacer este cambio de sentir el sufrimiento y la infelicidad de los demás, a sentir felicidad y dar esta felicidad a otros. Eso es muy difícil de hacer en un nivel emocional sincero sin este tipo de práctica mahamudra, pero esto es muy importante incluso en un tipo de práctica muy modesto. Cuando vamos a visitar a alguien que está muy enfermo, o alguien que se está muriendo de cáncer o lo que sea, por supuesto, nos sentimos tristes, sentimos empatía por el dolor de esa persona, especialmente si se trata de un ser querido. Sin embargo, no le ayuda que nos sentemos allí y lloremos y nos sintamos tristes e infelices. Necesitamos poder animar de alguna manera a la otra persona con una sonrisa, con amabilidad y cariño. ¿Como hacemos eso? No es que estemos felices de que esté enferma y sufriendo, ¿o sí? Esta guía de la práctica del mahamudra es muy importante, muy útil, incluso en este nivel tan simple de este tipo de práctica.

Esa es la instrucción básica sobre tonglen. Esta no es una ocasión para hacer una práctica extensa sobre eso, pero cuando hacemos esta práctica, también la hacemos en conexión con nuestra respiración. Imaginamos que alternamos. Con pensamientos de compasión, imaginamos que el sufrimiento nos llega con la inhalación, con estas visualizaciones, y se asienta con esta remembranza o recordación de la claridad, la dicha y la vacuidad de la mente misma. Al exhalar, entonces, con pensamientos de amor – “Que el otro sea feliz y tenga las causas de la felicidad” – imaginamos que sale la felicidad innata de la mente, con una visualización de lo que el otro necesita. Conforme tomamos el sufrimiento de los demás, imaginamos que los abandona. La analogía que se usa es cuando le afeitamos la cabeza a alguien, y el pelo negro – los tibetanos tienen pelo negro, los indios también – se quita, entonces el sufrimiento los deja. Entonces, cuando les exhalamos felicidad, imaginamos que la reciben y disfrutan y generan felicidad con lo que sea que les demos que necesiten: buena salud, alimentación, enseñanzas, etc.

Aunque no hemos entrado en ningún detalle en términos de cómo desarrollamos el amor y la compasión aquí, son una parte integral de la práctica del tonglen para tomar el sufrimiento de los demás. Esto es, con un fuerte sentimiento de compasión, “Que estén libres de ese sufrimiento y de sus causas”, y el dar felicidad es con amor, “Que sean felices y tengan las causas de la felicidad”. Cuando hablamos sobre en qué se basan todas las prácticas de la bodichita Mahayana, mencionamos que uno de los factores esenciales es la renuncia, lo que significa la determinación de ser libres, y eso es un fuerte deseo de liberarnos del sufrimiento y de las causas del sufrimiento, y nuestra lucha por la felicidad de la liberación. Ya hemos desarrollado estas actitudes dirigidas hacia nosotros mismos por lo que, cuando practicamos el intercambio de actitudes de nosotros mismos con los demás, cambiamos ese deseo de estar libres de sufrimiento y tener felicidad nosotros mismos a los demás. De esta manera, aplicamos y desarrollamos el amor y la compasión.

Además, este desarrollo del amor y la compasión en tonglen también se basa en lo que teníamos en estos puntos acerca de igualar nuestra actitud. En otras palabras, se basa en este entendimiento de que todos quieren por igual ser felices y no tener sufrimiento e infelicidad, y todos tienen el mismo derecho a ser felices y el mismo derecho a estar libres de sufrimiento. Es sobre esa base que podemos intercambiar nuestras actitudes.

Preguntas sobre dar y tomar: Tonglen  

Cuando visualizamos que el sufrimiento de los demás llega a nosotros y entra en nosotros, hay una explicación que he leído: que visualizamos nuestro egoísmo dentro de nuestro corazón, y estos sufrimientos entran en nosotros y destruyen este egoísmo. ¿Qué visualización es la mejor? ¿Y en qué etapa hay transformación de esta infelicidad en otra cosa?

Hay muchas variaciones de las visualizaciones que se utilizan. Cuando pensamos en términos de tomar estas diversas sustancias, una elaboración adicional es que, cuando entran en nosotros, destruyen o aplastan la actitud egocéntrica, la cual se imagina como un bulto muy apretado, generalmente negrura en nuestro corazón, y que rompe eso.

Podemos usar nuestra imaginación y ser creativos en cómo lo imaginamos. Realmente no importa. ¿Qué representa esto realmente? No solo estamos haciendo una caricatura aquí, sino que si examinamos y analizamos cuándo tenemos resistencia a tomar sustancias sucias, a ensuciarnos o a lidiar con algún problema muy complicado que alguien tiene, ya sea un problema legal o de salud o emocional – “es complicado y simplemente no quiero tener que lidiar con eso”, entonces hay un sentimiento apretado en nuestro corazón, que queremos mantener eso fuera de nosotros. Eso es lo que estamos tratando de relajar con esta visualización de la sustancia que entra y aplasta ese bulto de oscuridad en nuestro corazón, porque para acceder (al menos en nuestra imaginación) a este nivel mental más sutil al que me refería con la práctica del mahamudra, es totalmente esencial poder relajar todas las tiranteces, no solo del cuerpo, sino de la mente y las emociones. En los textos Kagyu del mahamudra, siempre hablan de relajarse y calmarse en el estado natural de la mente, por lo que se representa con este relajar y aplastar este bulto.

¿Cómo puedo reemplazar estos objetos, estas sustancias que mencionaste (aceite y tinta y estas criaturas como arañas o serpientes), si no me parecen desagradables?

Bueno, nuevamente, lo que estaba diciendo es que usamos nuestra creatividad e imaginación para imaginar cualquier cosa que nos resulte desagradable y que nos resistamos a enfrentar. Tratamos de usar visualizaciones progresivamente más fuertes para vencer nuestra resistencia. Por supuesto, cuando imaginamos que estas cosas entran en nosotros y aplastan este bulto de oscuridad dentro de nosotros, desaparecen, se disuelven; no solo mantenemos arañas o ratas caminando dentro de nosotros. Si no hay nada a lo que nos resistamos y nada que encontremos difícil de manejar, entonces probablemente ya estemos muy avanzados en el camino del bodisatva. Quiero decir, si estamos completamente libres de miedo... Debe haber algo a lo que la mayoría de nosotros tengamos miedo, cuando no es un objeto, puede ser la soledad, o puede ser el rechazo, puede ser lo que sea, que luego podemos representar como una especie de demonio o lo que sea.

¿Podría ser miedo, o cualquier otro sentimiento?

Correcto, exactamente. Cualquier cosa que tengamos resistencia de enfrentar y tratar. El punto es desarrollar la valentía para lidiar con el sufrimiento de los demás.

¿No fortalecerá el sentimiento de miedo? Digamos que le tengo miedo al agua, no a las arañas.

Esta es una muy buena razón por la cual este tipo de práctica, la práctica tonglen, es muy avanzada. Necesitamos ser ya bastante maduros emocionalmente para poder hacer esto; de lo contrario, esta práctica solo aumentará nuestro miedo. Además, en las instrucciones de los textos lojong (el entrenamiento de actitudes) siempre dice que esta es una práctica que es “secreta”, se le llama, lo que significa que debe hacerse de manera oculta y privada; la palabra “secreto” también se puede traducir como oculto o privado. Entonces, hay dos puntos aquí. Una es que no hacemos una exhibición de esto: "Estoy haciendo esto, sentado allí tomando tu problema", porque la mayoría de las veces no funciona, así que hacemos el ridículo: construimos la esperanza en la otra persona y luego la decepcionamos. Esto no debe hacerse así en absoluto. El otro punto es que la mantenemos oculta, en el sentido de que no la enseñamos a aquellos que son emocionalmente inmaduros y no están listos para practicarla, porque tratar de hacerlo los dañará emocionalmente o psicológicamente. Eso también es cierto para muchas de las prácticas de tantra, que se necesita ser extremadamente maduro y estable antes de emprenderlas.

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