Vacuidad de todos los fenómenos

Otros idiomas

Hemos discutido las formas imposibles de existir de una persona y la vacuidad, o vacío, que es la ausencia de algo que corresponda a estas formas imposibles. Si deseamos profundizar, entonces necesitamos discutir las formas imposibles de existir de todos los fenómenos, que incluirían a las personas e individuos. Una vez más, podemos aprender algunas de ellas de un sistema, por lo que estarían basados en la doctrina y algunos los podemos experimentar como que surgen automáticamente. No entraremos en distinciones precisas aquí. También podemos profundizar más y más y ser más sutiles en nuestro reconocimiento de lo que es imposible y nuestras refutaciones de ello.

La visión Chitamatra "solo mente"

Primero, consideremos el punto de vista Chitamatra “solo mente”. Con este punto de vista, primero debemos comprender que los fenómenos, como las mesas, un cuerpo o una persona, que dependen de otras cosas, en el sentido de ser afectados por otras cosas, no son estáticos. Cambian de un momento a otro ya que surgen en función de causas y condiciones. Además, tales fenómenos carecen de existir en la manera de algún objeto totalmente conceptual, como una categoría. 

Una categoría es algo que está fijo y no se ve afectado por causas y condiciones. Una categoría, como "una mesa", se define por convención de cierta manera y luego se puede etiquetar mentalmente y conceptualmente sobre varios objetos que también tienen las mismas características definitorias. Una categoría no se ve afectada por aquello sobre lo que está etiquetada mentalmente. No cambia, aunque las características definitorias de una categoría pueden cambiarse mediante una nueva convención. 

Los fenómenos dependientes surgen de manera dependiente de causas y condiciones y se ven afectados por estas causas y condiciones; no existen como una especie de categoría. Tomemos, por ejemplo, el fenómeno dependiente "yo". No soy solo una especie de categoría conceptual. Hay un "yo". Cambia de un momento a otro y se ve afectado por un cuerpo, una mente, emociones, lo que le sucede, etc. Aunque es una imputación sobre una continuidad individual de agregados en constante cambio, una persona puede verse de forma no conceptual. No es como la categoría "mesa" o "persona" etiquetada mentalmente sobre muchos elementos individuales que comparten las mismas características definitorias y que solo pueden conocerse conceptualmente.

Según el Chitamatra, cuando los fenómenos dependientes se conocen de forma no conceptual, por ejemplo, cuando vemos una mesa o una persona como una imputación sobre un cuerpo, el holograma mental de la mesa o el cuerpo y la persona no se derivan de una llamada "fuente natal" externa. El holograma mental que aparece y la conciencia que lo conoce, más todos los factores mentales que lo acompañan, surgen de la mente de la persona que los conoce. Más específicamente, todos surgen de la misma fuente natal, es decir, una tendencia kármica, o semilla, para esta cognición, que es una imputación sobre la llamada "conciencia base" (alayavijnana) de la persona que la conoce. Sin embargo, ese holograma mental que aparece y la conciencia y los factores mentales que lo conocen tienen existencia verdaderamente establecida. Esto significa que su existencia no se establece meramente en el contexto de la cognición conceptual. Esto se debe a que los fenómenos dependientes están desprovistos de existir en la forma de objetos totalmente conceptuales, como categorías.     

Además, de acuerdo con este punto de vista Chitamatra, una persona, "yo", tiene una característica definitoria que se puede encontrar por sí misma, pero solo dentro del contexto de una cognición válida de ella, que la hace o la establece como un fenómeno individual, específico y válidamente conocible. Permite el hecho de que cuando alguien, con cognición no conceptual, nos ve, puede distinguir al "yo" como un objeto distinto de todo y de todos los que nos rodean. Una vez más, esto es solo dentro del contexto del holograma mental de un cuerpo que aparece en la cognición de un cuerpo en una habitación. En cuanto a otros fenómenos dependientes, como un cuerpo, también tienen una característica definitoria que se puede encontrar desde su propio lado y que permite que alguien, cuando los vea, los distinga como objetos distintos de la pared que hay detrás. 

Sin embargo, cuando un fenómeno dependiente, como una persona o un cuerpo, es un objeto de cognición conceptual, de lo que carece totalmente es de una característica definitoria que se pueda encontrar por sí misma y que pueda servir como base sobre la cual colocar una categoría o un nombre. Debido a esa ausencia, me pueden etiquetar mentalmente con la categoría "ser humano", "hombre", "estadounidense", etc., así como con las categorías "gordo", "delgado", “joven" y "viejo", y designar con los nombres "Alex", "Alexander", "Dr. Berzin”, “maestro”, etc. Tales categorías etiquetadas y nombres designados se establecen simplemente por convenciones que pueden ser validadas por otros. En otras palabras, soy un individuo, pero mi nombre no está establecido del lado del "yo". Antes de que mis padres me nombraran, no tenía nombre. Sin embargo, Alex, Alexander, etc., son mis nombres convencionalmente correctos y no "Fritz".

Esto es bastante significativo cuando aplicamos esto a categorías como: "Soy estúpido, no soy bueno, soy esto o aquello". No hay una característica definitoria que se pueda encontrar en el lado de "yo" que por su propio poder me establezca o me haga ser así. Todas estas etiquetas son relativas al marco conceptual de alguien y cómo definen estas diversas categorías. No obstante, hay un "yo" y una característica definitoria que se puede encontrar del lado del "yo" que me convierte en un individuo. Ser una cosa individualmente cognoscible no es solo una construcción conceptual.  

Esto se vuelve muy interesante si revisamos más profundamente este punto de vista. Solo podemos hablar de un objeto en términos de nuestra experiencia de él. "¿Qué es esta mesa?" y "¿qué es una persona?". Si hablo de cualquiera de ellos, es con relación a una mente que habla de ello. Si veo un objeto así, es con relación a una mente que lo ve. Si lo pienso, es con relación a una mente que lo piensa. ¿Cómo podríamos establecer la existencia de una mesa o de una persona independientemente de una mente que la conozca? Podríamos preguntar: "Bueno, ¿qué pasa con el Big Bang o la Tierra antes de que hubiera vida en ella?". Bueno, no estamos viendo esas cosas, pero estamos hablando de ellas, y eso es con relación a la mente.

Lo único con lo que realmente podemos lidiar es con las apariencias de las cosas, los hologramas mentales, en el contexto de nuestra cognición de ellas. Dentro de ese contexto, la visión Chitamatra afirma que los objetos son como un casete o disco en blanco, o algo así, que existe como un elemento individual, y luego, sobre él, nuestra mente conceptual etiqueta o imprime categorías como "bueno", "malo, "Alex", "Fifí" o lo que sea. Aunque la visión Chitamatra es algo así, y los sistemas filosóficos budistas más sofisticados refinarán esta visión, el punto principal que debemos comprender en esta etapa inicial es que solo podemos establecer la existencia de cualquier cosa dentro del contexto de una mente. No es que los objetos existan como casetes en blanco o disquetes por sí mismos. Considerar que existen así es otro tipo de consideración incorrecta.

Esta es la visión Chitamatra, la visión de "solo mente". Digamos que tenemos un ser querido, alguien a quien amamos. No hay forma de establecer que existe ahí fuera, como una especie de disco en blanco, como un individuo con un nombre, una edad, un nivel de inteligencia, etc., establecido desde su propio lado independientemente de una mente. Solo podemos establecer su existencia en el contexto de verlo, hablar de él o ella, leer sobre él o ella, pensar en esa persona, etc., todo lo cual está relacionado con una mente. No podemos establecer su nombre o que es "bonito" o "feo" y demás, fuera de la convención de su nombre, dado por una mente, y los conceptos de "bonito", "feo", etc., creados por la mente. Por lo tanto, todos estos son relativos a la mente que los conoce.

La Chitamatra es una visión muy compleja y no muy fácil de entender, pero en realidad es muy profunda. No tenemos tanto tiempo, y la forma habitual es ir bastante rápido al final con el material más complicado y difícil. La teoría detrás de eso es que o lo entenderemos o no lo entenderemos, si no estamos del todo listos para comprenderlo, aunque pasemos horas y horas revisándolo, porque requiere mucha reflexión y pensamiento en torno al tema. Si al menos entendemos el punto principal de esta discusión, que una persona no se establece desde su propio lado como maravillosa, horrible o incluso como Claudia, sino que solo se establece como tal en relación con una mente, eso, al menos, es una gran ayuda. 

Es justo ahora en nuestro momento de experiencia de esta persona - de pensar en ella o verla - que estamos proyectando "maravilloso", "horrible", etc. sobre la base de este individuo. Sin embargo, hay un objeto válidamente conocible en nuestra experiencia y en cada momento diferente que lo experimentamos o pensamos en él, podemos proyectar otras cosas sobre él. Cuando alguien más lo ve o piensa en él o ella, proyecta otras cosas sobre ellos. Lo que está ausente es que estas proyecciones estén establecidas como "eso es lo que realmente son". No es así. Aunque una persona es una imputación sobre una continuidad cambiante de agregados y puede verse de forma no conceptual, no es lo mismo que "bueno" o "malo" que es meramente etiquetado mentalmente sobre una persona por una mente conceptual.

Una breve pregunta; no quiero responder demasiadas preguntas porque entonces nunca terminaremos. Hay dos posiciones más que explicar.

Es imposible enamorarse si solo piensas en las cosas de esta manera.

Sí, en cierto sentido. Podemos amar a alguien y, por supuesto, esa persona sí existe. No es solo un producto de nuestra imaginación. Es solo que no podemos establecer su existencia fuera de nuestra percepción y pensamientos sobre ella. Pero el enamoramiento suele exagerar burdamente las buenas cualidades de la persona y esa imagen exagerada de ella es lo que surge como el holograma mental cuando la vemos. Enamorarse es un estado mental perturbador porque cuando no está allí, sufrimos y perdemos todo el autocontrol, porque ignoramos a todos los demás en nuestra vida, como nuestro trabajo, etc.

No más canciones de amor.

No más canciones de amor. Sin embargo, no refuta el amor. El amor es el deseo de que la otra persona sea feliz, de que tenga las causas de la felicidad, independientemente de lo que nos haga y de lo que les haga a otros. Les deseamos, con amor, que sean felices solo porque son seres vivos y todos quieren ser felices, nadie quiere ser infeliz.

Si nos deshacemos de todas las proyecciones, ¿la persona sigue ahí?

Según este punto de vista, la persona todavía existe, pero solo podemos establecer su existencia en el contexto del holograma mental de la misma que aparece en nuestra mente. No podemos establecer la existencia externa de la persona en el momento previo a que la veamos o pensemos en ella.  

Al comienzo de esta discusión, solo estaba usando "proyección" como una palabra general, pero tenemos que diferenciar aquí entre un holograma mental de una persona cuando la veo y una proyección de "maravilloso", "horrible”, etc. No es que estas etiquetas mentales sean necesariamente incorrectas. Podrían ser convencionalmente correctas, de acuerdo con una cierta convención de lo maravilloso y lo horrible, y así sucesivamente. Sin embargo, estos conceptos y sus características definitorias son meras convenciones; son relativos. Estas características definitorias no se establecen ni se pueden encontrar por parte de la persona. 

Un ejemplo: le servimos una comida a alguien y al final de la comida eructa. En la sociedad árabe, eso es muy educado. Demuestra que disfrutamos la comida. En la sociedad occidental eso es muy descortés. Un eructo es solo un eructo, independientemente del nombre que le demos; sin embargo, válido dentro del contexto de una convención y una sociedad, es "cortés" o "descortés".

Entonces, si no conocemos el objeto, ¿el objeto no existe?

No, no es que el objeto no exista si no lo conocemos; es solo que no podemos establecer o probar que existe fuera del contexto de la cognición que una mente tiene de él. ¿Cómo podemos hablar de un objeto fuera del contexto de hablar de él? ¿Cómo podemos pensar en un objeto fuera del contexto de pensar en él? No tiene ningún sentido. Entonces, ¿cuál es la consecuencia de esto? Básicamente, no nos preocupamos por cómo son los objetos allá afuera por sí mismos. Si queremos superar el sufrimiento, lidiamos con la superación del sufrimiento en el contexto de algo de lo que estamos hablando o pensando, o viendo o escuchando. Ese es el contexto. ¿Qué sentido tiene el budismo? Es superar el sufrimiento. Eso es en términos de nuestra experiencia.

Si tomamos la mesa como ejemplo y nos deshacemos de todos los conceptos como "bueno", "malo", "grande", "pequeño", etc., ¿qué queda de la mesa?

Desde este punto de vista Chitamatra, nos quedamos con un elemento individual dentro de nuestra percepción de él que podemos señalar y decir: “Ahí está; aquí está el objeto". Desde su propio lado tiene la característica definitoria que lo establece como un objeto distinto distinguible de los otros objetos que conocemos a su alrededor. Es como si esta característica definitoria que se puede encontrar encapsulara a este objeto con un revestimiento de plástico. Pero no hay nada del lado de este objeto que lo establezca como una "mesa" o una "silla", o como una "antigüedad" o un "pedazo de basura". Todos estos están establecidos por convenciones, que son establecidas por una mente. Puedo llamarlo "grande"; puedo llamarlo "pequeño". ¿Qué diferencia hace? ¿Por qué deberíamos discutir sobre eso? Todo es relativo. 

Ahora, podríamos preguntar: "¿Existe la mesa en la habitación cuando no hay nadie mirándola?". Pero ahora estamos hablando de eso y haciendo la pregunta, así que eso está relacionado con una mente. Si hacemos la pregunta al respecto: "¿Existe en la habitación cuando no hay nadie?" - aquí está, en el contexto de una mente que hace esa pregunta.

Si en la otra habitación hay un individuo que está sufriendo, entonces ¿sí está sufriendo?

Sí, pero solo podemos establecer que está sufriendo en el contexto de nuestro pensamiento de que la persona en la otra habitación sufre. En ese sentido, sabemos que la persona está sufriendo. Las otras personas no existen solo en nuestra mente; esa otra persona no existe solo en nuestra mente. Sin embargo, solo podemos considerar a la otra persona en el contexto de nuestro pensamiento, ver o hablar sobre ella. No tiene ningún sentido fuera de ese tipo de contexto.

La Chitamatra es una escuela Mahayana. Hay compasión, hay amor, está el hecho de ayudar a todos los seres. Los demás no son solo ficciones en nuestra cabeza. Sin embargo, como mencioné, esta es una visión muy, muy difícil de entender. Requiere mucho pensamiento y consideración, por lo que, si no hemos oído hablar de esto antes, esta es una introducción. No esperen entenderlo al instante. Es difícil y muy, muy, muy sutil.

La versión simple: siempre que entendamos que alguien no es "bueno", "malo" o "maravilloso", etc., desde su propio lado, eso es un comienzo. Obviamente, cuando creemos que existe así desde su propio lado: "eres realmente una persona terrible", entonces obtenemos la inquietante emoción de la ira.

Por supuesto, esto tiene que entenderse dentro del contexto de la vacuidad del alma imposible de una persona, por lo que tampoco es que alguien sea permanente, estáticamente terrible, independiente de lo que le haya pasado en la vida, lo que haya hecho y así sucesivamente... Nuestra comprensión de cómo existen el yo o las cosas está en el contexto de esta presentación más amplia.

Tomaremos solo un minuto para digerir esta visión Chitamatra, y luego continuaremos.

[Meditación]

Qué establece la existencia de las cosas según la visión de Svatántrika

La pregunta que tenemos que considerar más profundamente es: "¿Qué establece que algo existe?", "¿qué prueba que algo existe?". No estamos hablando de: "¿Qué crea algo?". Estamos hablando de: "¿Qué establece que existe?". Algunos puntos de vista menos sofisticados dirían: “Bueno, si algo desempeña una función, existe. Eso establece que existe, aunque, obviamente, desempeñar una función, hacer algo, no lo crea”. ¿Qué establece que el fuego está caliente? Meto el dedo en el fuego y me quemo. Quemarme el dedo no enciende el fuego; no crea el fuego como caliente. Simplemente establece que está caliente. Esta no es una visión sumamente sofisticada. Podemos mirar mucho más profundamente. Esta visión tiene algunos problemas, como: ¿cómo sabemos que algo puede desempeñar una función si no lo observamos?, que es lo que aborda la visión Chitamatra. 

La siguiente visión más allá de la Chitamatra dice: “Bueno, ya estabas hablando de la relación con la mente, y que establecer la existencia de algo tiene que ver con su apariencia ante la mente. Ahora analicemos más profundamente la relación con la mente en términos de cómo establecemos precisamente que algo existe". Esto entra en la sofisticada discusión del etiquetado mental. 

Primero viene la visión Svatántrika. ¿Qué establece que algo existe? El Svatántrika dice que la existencia de algo como esto o aquello, o incluso simplemente como un objeto válidamente conocible, se establece por el hecho de que, cuando una categoría o concepto se etiqueta mentalmente sobre una base apropiada, o un nombre o palabra se designa sobre una base apropiada, se refiere a algo que la cognición válida puede verificar. Se puede establecer la existencia de algo si puede ser válidamente etiquetado o designado sobre una base que tenga la misma característica definitoria que el concepto o categoría con la que es etiquetado o como el nombre o palabra con el que se designa. Esta estipulación está ahí porque, de lo contrario, podríamos etiquetar y designar cualquier cosa como cualquier cosa. El ejemplo clásico es etiquetar mentalmente a alguien como "rey". Podríamos etiquetar y designar mentalmente a un mendigo como "un rey" o un perro "un rey", pero eso no sería válido. Eso no establecería la existencia del mendigo o del perro como rey. Según este punto de vista Svatántrika, debe existir la característica definitoria de un rey que se puede encontrar del lado de alguien que, en conexión con el concepto y la palabra "rey", establece a la persona como un "rey". 

Hay palabras y conceptos para las cosas, pero no crean cosas. ¿Cómo sabemos, cómo establecemos, que existe tal cosa como una pared? Bueno, existe el concepto de "pared". Puedo etiquetarlo mentalmente sobre ese objeto de allí. Además, del lado de este objeto, hay una característica definitoria que se puede encontrar sobre la que estoy etiquetando "pared". Esa característica definitoria es "una superficie plana entre un piso y un techo". La combinación de una característica definitoria que se puede encontrar del lado del objeto, más la palabra o concepto "pared", que es una categoría después de todo, establece la existencia de este objeto como una pared.

"Pared" es una categoría. Tiene una definición: una superficie plana entre un piso y un techo. Sin embargo, para que esa categoría se etiquete correctamente sobre un objeto, el objeto debe tener las mismas características definitorias que tiene la categoría. Quizás “muro” y “pared” se definan de la misma manera; quizás no. No obstante, para poder llamar a algo un “muro” o una “pared” o cualquier otra cosa, tiene que haber alguna característica definitoria del lado del objeto, en relación con la etiqueta que tiene esa misma definición, que establece que es un muro. Sin embargo, el etiquetado mental no crea el muro. La pared está hecha de piedra y yeso y fue hecha por personas.

Incluso si no lidiamos con llamarlo "muro", “pared” o algo por el estilo, hay algo del lado del objeto que lo convierte en un "objeto válidamente conocible". Es como si hubiera algo que se puede encontrar desde su propio lado que, en cierto sentido, lo separa del techo y el piso y lo convierte en un objeto distinto, distinguible y válidamente conocible. Lo que lo convierte en un objeto distinguible y válidamente cognoscible es que tiene desde su lado la característica definitoria de un "objeto válidamente cognoscible", y en conexión con la etiqueta "objeto válidamente cognoscible", "cosa" o algo así, eso establece que es una "cosa".

Si aplicamos esto a las personas, ¿qué es una persona? Puedo designar a alguien como "persona". Una "persona" es a lo que la palabra "persona" se refiere sobre la base de una continuidad individual de agregados en constante cambio. Sin embargo, hay algo del lado de los agregados, como una característica definitoria, que lo convierte en un individuo; soy "yo", no "tú". La base de la mesa no es una base para etiquetar "yo". No es una base válida; aunque a veces tenemos formas de hablar realmente locas. No sé si lo expresan así en italiano, pero en inglés estacionamos el coche en algún lado. "¿Dónde estás estacionado?". "Estoy allí". ¿Estoy allí? No, el auto está ahí. Realmente es bastante divertido. Según el Svatántrika, la característica definitoria de una persona se puede encontrar del lado de una continuidad individual de conciencia mental.

Nosotros, como persona, "yo" no es solo una categoría. Las categorías no existen independientemente de los elementos que encajan en categorías como base sobre las que se etiquetan. Si aplicamos una etiqueta de una categoría, la aplicamos válidamente solo a artículos individuales que tienen la misma característica definitoria que la categoría. Este objeto aquí tiene las características definitorias de una mesa, ese objeto frente a ustedes también tiene las características definitorias de una mesa. También tiene las características definitorias de un objeto individual, válidamente conocible. Esta mesa no es esa mesa. Sin embargo, lo que lo establece como mesa es la palabra o concepto "mesa" y que la base tenga las características definitorias de la palabra o concepto "mesa".    

¿Es el objeto algo que solo se puede conocer conceptualmente? No. Puedo verlo y ver es no conceptual. Puedo verlo válidamente como un objeto válidamente conocible y la mayoría de la gente estaría de acuerdo en que lo que estoy viendo es una mesa. ¿Qué establece que es un objeto y una mesa válidamente conocibles? Bueno, hay una etiqueta, un concepto de un "objeto válidamente conocible" y una etiqueta, un concepto de "una mesa", definido de cierta manera, además, del lado del objeto, las mismas características definitorias que estos dos conceptos. El mero hecho de tener el rasgo característico definitoria de una mesa por su propio poder no establece su existencia como mesa. Del mismo modo, el concepto o categoría y la palabra "mesa" solo por su propio poder no establecen la existencia de este elemento como una mesa. Solo la combinación de los dos establece su existencia como mesa.   

El etiquetado mental no es un tema muy fácil de entender; es algo con lo que realmente tenemos que trabajar. El etiquetado mental es lo que establece la existencia de algo; no crea cosas. No creamos la mesa solo porque le damos a algún objeto el nombre "mesa". ¿Cómo establecemos la existencia de algo como mesa? Se establece como existente como una mesa por el hecho de que, cuando este objeto se etiqueta mentalmente como una "mesa", la etiqueta "mesa" se refiere correctamente a este objeto, porque este objeto tiene las características definitorias de una mesa desde su propio lado.  

Supongamos que estamos enamorados de una persona. ¿Qué es una persona? Una persona es un fenómeno de imputación que existe y puede ser conocido válidamente, no conceptualmente, sobre la base de una continuidad individual de agregados en constante cambio. Pero "¿qué establece la existencia de una persona?" es una pregunta diferente de "¿qué es una persona?". Todo lo que podemos decir es que existe el concepto y la categoría de una “persona, con una determinada característica definitoria, y esa misma característica definitoria se encuentra del lado de la continuidad de la conciencia mental en ese conjunto de agregados. Debido a esa correspondencia de características definitorias, el concepto de una "persona" etiquetada mentalmente de forma conceptual sobre esa continuidad de agregados, se refiere a lo que se acepta convencionalmente como una "persona". Eso es lo que establece que el objeto que amo es una persona y no una mesa. No es una mesa porque, aunque podría etiquetar ese objeto frente a ustedes como una persona, eso no lo establecería como una persona porque ese objeto no tiene la característica definitoria de una persona desde su propio lado; tiene las características definitorias de una mesa. 

El mismo análisis se aplica a etiquetar a esta persona como bella. La persona solo puede ser etiquetada válidamente como bella si tiene de su lado las características definitorias de lo bello, tal como lo afirman las convenciones de nuestra sociedad o quizás simplemente nuestra propia convención de lo bello. El mismo análisis se refiere a las palabras con las que designamos las cosas. Si los sonidos que componen las palabras no se hubieran acordado convencionalmente en los significados, basados en definiciones, la comunicación sería imposible. No podríamos comunicarnos entre nosotros.

La visión Prasánguika

Dentro del Madyámaka, la escuela Prasánguika va un paso más allá y afirma que lo único que establece la existencia de algo es simplemente que es a lo que se refiere un concepto o palabra etiquetada o designada sobre una base, pero no hay una característica definitoria que se pueda encontrar del lado de esa base u objeto. Incluso las características definitorias se etiquetan mentalmente según la convención. 

El ejemplo que siempre uso, que creo que es un ejemplo fácil de entender, es el color. ¿De qué color es esta alfombra? Bueno, podría etiquetarlo como "rojo" y otra persona podría etiquetarlo como "naranja". ¿Qué establece que sea rojo o naranja? ¿Existe una cierta longitud de onda del lado del objeto que sea rojo o naranja? Bueno, si revisamos las longitudes de onda de la luz, no hay límites del lado de la luz que delinee que de este lado del límite es rojo y de ese lado del límite es naranja. Las categorías y palabras como "rojo" y "naranja" son construcciones mentales; se componen de convenciones fabricadas por mentes, al igual que sus definiciones.  

Esto se vuelve bastante profundo cuanto más lo pensamos. ¿Qué pasa con las emociones? ¿Existen las emociones en las cajas de categorías? De este lado de la línea, lo que siento es "me gusta a alguien", y de ese lado de la línea es "amar a alguien". ¿Dónde está el límite entre que alguien nos guste y amar a alguien? Estas categorías y sus características definitorias están etiquetadas mentalmente sobre algo que experimentamos, pero son creadas por una mente.

Otro ejemplo, experimentamos celos. ¿Cada momento y cada incidencia de celos en nuestra vida fue exactamente igual? ¿Es lo que yo experimento y llamo "celos" lo mismo que tú has experimentado y llamado "celos"? No, no lo es, pero hay una categoría y un concepto "celos" y hay una palabra "celos", y se refieren a algo que experimentamos. Sin embargo, no hay nada que se pueda encontrar del lado de lo que experimentamos que por su propio poder solo o en conjunto con la categoría "celos" establezca su existencia como "celos". Los celos son simplemente a lo que la categoría o palabra "celos" se refiere con base en lo que estamos experimentando. Lo que estamos experimentando no tiene nada desde su propio lado que genere una línea sólida o una capa de plástico a su alrededor como una “cosa” sólida que estamos experimentando cada vez que experimentamos lo que llamamos “celos”. 

Necesitamos diferenciar aquí en esta visión entre un "objeto al que se refiere una etiqueta" y una "cosa referente". Si utilizo la palabra "celos", o la palabra "bueno", "rojo" o "naranja", se refiere a algo que existe convencionalmente, un objeto al que se refiere la palabra, un objeto referente. ¿Qué es una persona? Una persona es a lo que la palabra "persona" se refiere, sobre la base de los agregados, por ejemplo. Una persona existente convencionalmente es el objeto al que se refieren la palabra "persona" y el concepto o categoría de una "persona". 

Una "cosa referente", por otro lado, sería algo establecido como el objeto referente de una palabra o concepto por el poder de una característica definitoria que se puede encontrar desde su propio lado, como si ese objeto existiera como una "cosa" que se pueda encontrar en la caja mental de la categoría. Creo que esa es la diferencia en un lenguaje muy simple. Las cosas no existen en cajas mentales, que es lo que implicarían nuestros diccionarios y palabras. Nos parece que, dado que podemos señalar la palabra en esta entrada en forma de cuadro en el diccionario, con su definición allí mismo, eso debe significar que el objeto o cosa a la que se refiere debe existir también en un cuadro. Sin embargo, las cosas no existen así; es imposible. Considerar que existen de esa manera es otra consideración incorrecta.

Sin embargo, las palabras y los conceptos se refieren a algo, y la única forma en que podemos establecer la existencia de algo como esto o aquello es en nuestra comunicación y pensamiento: es a lo que se refieren nuestras palabras y pensamientos.

Incluso las palabras están simplemente hechas por convención. Los sonidos en sí mismos no tienen ningún significado. Algunas personas antiguas juntaron algunos sonidos y decidieron: "Este sonido significa ese objeto de allí". Entonces, incluso el significado de las palabras se establece mentalmente mediante el etiquetado. Es lo mismo que tuvimos con “sin embargo, no te caes de la silla”; sin embargo, las palabras comunican, ¿no es así?

Cuando digo: "Amo a una persona", ¿qué es una persona? Hay toda una continuidad de un cuerpo en crecimiento y envejecimiento, una historia de momentos de conciencia de varios eventos y los objetos conocidos de esos eventos, y toda su experiencia, que ha sido influenciada por todas las personas que han conocido, todas las cosas que alguna vez han hecho, sus emociones, su salud, etc. Entonces, ¿de quién estoy enamorado? La persona es una imputación sobre toda esa continuidad. Pero no hay ninguna característica definitoria que se pueda encontrar en ninguna parte del lado de su base de imputación, sus cinco agregados. ¿En dónde, en toda esa red de factores en constante cambio, podría ubicarse y encontrarse?

Cuando nos encontramos con instrucciones que preguntan: “Trata de encontrar tu mente. ¿Está en tu cerebro? ¿Tiene color? - cosas como esta, si no tenemos todo este trasfondo de estas enseñanzas graduales sobre la vacuidad, entonces, como dije antes, la conclusión a la que llegamos es: “¿Y qué? Por supuesto, mi mente no es algo que pueda encontrar en mi cerebro y no tiene color". Si concluimos, "y qué", nuestra comprensión es demasiado superficial. Sin embargo, si entendemos la instrucción en el contexto de toda la progresión de la explicación que hemos cubierto, y específicamente en el contexto de las afirmaciones sobre la imputación, el etiquetado mental, la designación y las características definitorias, entendemos que la mente no es alguna especie de "cosa" con una característica definitoria que se puede encontrar del lado de su base, el cerebro, y que establece su existencia allí como una "mente". Una mente es simplemente el objeto de referencia del concepto y la palabra "mente" sobre la base de un cerebro.  

El maestro indio Shantideva usa el ejemplo de una mano. ¿Dónde está la mano? ¿Está la mano en este dedo, o en ese dedo, o en ese dedo? ¿Dónde está el dedo? ¿Podemos encontrar un dedo? Bueno, están las articulaciones. ¿Es solo esa articulación o esa articulación? No podemos encontrar nada. ¿Hay una mano? Claro, hay una mano. ¿Cómo establecemos eso? Bueno, existe el concepto de "mano" y se refiere a algo que puede hacer cosas, etc. Entonces nos metemos en problemas: “¡Oh! Mi mano es fea” y “¡Uf! Mis dedos son demasiado cortos”, y así sucesivamente. Entonces tenemos que volver a lo que decíamos antes. No hay nada desde su propio lado que la establezca como fea o corta; tales conceptos dependen de sus definiciones y son relativos.

No negamos la existencia de las cosas. Cuando hablamos de vacuidad, estamos hablando de una ausencia de formas imposibles de existir, como algo que existe como una cosa referente real y localizable que podamos señalar. Hay una diferencia entre a qué se refieren las palabras y los conceptos y qué corresponde a ellos. Las palabras y los conceptos se refieren a objetos convencionales; pero no hay nada que les corresponda, porque algo que les corresponda tendría que existir “ahí afuera” sentado en una caja llamada “roja”, o la caja de “buenos”, o la caja de “malos”, como en una entrada de diccionario. No existen tales cosas. Los objetos referentes de las palabras están desprovistos de ser establecidos como "cosas" referentes. Eso es imposible. Sin embargo, nuestras palabras se refieren a algo y podemos reconocer válidamente a qué se refieren y otras personas estarían de acuerdo. 

Esto es muy, muy sutil. Yo existo; tú existes; sin embargo, ¿qué establece que existo? ¿Es algo desde mi propio lado? ¿Es una característica definitoria que se puede encontrar lo que hace que “yo” sea yo? Somos un individuo; es verdad. No soy tú, pero ¿hay algo especial que me hace ser "yo"? Podríamos decir: "Bueno, este genoma". Sin embargo, ¿qué es un genoma? Tiene una enorme cantidad de partes. Como una mano, ¿es esta parte o esa parte? ¿Qué es lo que se puede encontrar en el genoma que hace que “yo” sea yo? Creemos que hay algo que te hace "tú", por lo tanto, "tú" eres especial y necesito ser amado por "ti". Alguien más no cuenta. Tengo que ser amado por "ti". Cuando entendemos este punto de vista, podemos deconstruir en un nivel mucho más profundo la confusión que causa nuestro sufrimiento.

Si tenemos un tipo de amor muy perturbador con apego y deseo, y nos sentimos miserables cuando no estamos con la persona, entonces tenemos que aplicar estas etapas graduales de análisis para examinar por qué amo a esta persona. ¿Qué es una persona? ¿Qué es lo que estoy amando? ¿A qué estoy tan apegado? ¿Y quién es el “yo” que siente que, de alguna manera, va a ganar algo con tener este amor? Esta es la forma en que trabajamos con esta comprensión de la vacuidad y deconstruimos estas diversas cosas.

Entonces, encontramos una base más razonable para amar a la otra persona, no porque "¡eres tan especial!" o por el concepto de “bello” que tenemos, que hemos definido a nuestra manera personal. Nos quedamos con que todo el mundo quiere ser feliz y nadie quiere ser infeliz, así que deseamos que tú también seas feliz.

"¿Quizás hay alguna conexión kármica?" entonces tenemos que adentrarnos en la vacuidad de causa y efecto de la "conexión especial" que podríamos tener. ¿Dónde está esa conexión especial? ¿Qué es? ¿Cómo existe? ¿Es un vínculo que se puede encontrar entre nosotros, como una especie de palo que une dos bolas? ¿Qué es? Necesitamos analizar más y más y más.

¿Por qué te quiero? Bueno, podría decir: “Porque eres amable conmigo y me haces sentir bien. Me demuestras afecto”, etcétera. Pero esa es mi propia definición. Quizás incluso podríamos encontrar "mostrarnos afecto" en el diccionario como una característica definitoria de alguien "adorable". Sin embargo, ¿qué es "mostrar cariño"? ¿Es siempre igual en cada momento? ¿Qué haces realmente que hace que lo que hagas sea "mostrar afecto"? ¿Es tu dedo tocándome? ¿Es tu palma tocándome? ¿Es otra parte que me toca? ¿Puedes simplemente tocarme o tienes que tocar alguna parte de mi cuerpo para poder tocarme? ¿Qué parte? ¿Puede ser alguna parte? ¿Por cuánto tiempo? Así, deconstruimos nuestro amor por ti. Al final, no es que nos quedemos sin emoción alguna. Sin embargo, no hay exageración; no hay perturbación. Nos quedamos con sentimientos cálidos y afectuosos, no solo por alguien que consideramos “especial”, sino por todos, porque todos somos iguales en el deseo de ser amados.

Sobre esta base de una actitud igual hacia todos, sin favoritos, con el tiempo podremos funcionar como un buda para poder ayudar a todos. Por supuesto, algunas personas serán más receptivas con nosotros que otras. Eso es otra cosa. No obstante, nuestra disposición y actitud hacia todos son las mismas; no hay favoritos.

Terminemos aquí con una dedicatoria. Pensamos que, sea cual sea el entendimiento, cualquier fuerza positiva que haya sido construida por nuestra discusión, que pueda ir en la dirección de poder deshacernos de la consideración incorrecta y obtener una comprensión correcta de la vacuidad, de modo que podamos ayudar a todos a alcanzar la iluminación con una actitud igualitaria de amor y compasión hacia todos. 

Top