Aferramiento que surge automáticamente al yo de una persona

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Comprendiendo la vacuidad

Hemos estado hablando de la vacuidad, o vacío, en general. Hemos visto que se refiere a la ausencia de formas imposibles de existir. Hay formas imposibles de existir que se refieren solo a personas o individuos, y luego hay formas imposibles de existir que pertenecen a todos los fenómenos, incluidas las personas y los individuos.

Con "no darse cuenta", que a menudo se traduce como "ignorancia", o no sabemos cómo existen realmente las cosas, o creemos incorrectamente que estas proyecciones de formas imposibles de existir corresponden a la realidad. Hay dos formas de formular el no darse cuenta: no saber o creer incorrectamente. Basado en este no darse cuenta, tenemos todo tipo de emociones perturbadoras.

Con la comprensión de la vacuidad, entendemos la ausencia total de un referente real de estas formas imposibles de existir. No existe tal cosa, nunca ha existido y nunca lo habrá. Cuanto más seamos capaces de enfocarnos no conceptualmente en esta ausencia, más capaces seremos de dejar de creer gradualmente en esta basura que proyecta la mente y, finalmente, lograr que la mente deje de proyectarla. Cuando dejamos de creer en estas formas falsas de existir, estas formas imposibles de existir, entonces ya no desarrollamos emociones perturbadoras. No solo nos deshacemos de las emociones perturbadoras, sino también de las actitudes perturbadoras, estados mentales perturbadores, etc.

Cuando nuestra mente deja de proyectar toda esta basura, entonces, como un buda, podemos ver y comprender la interrelación entre todo, las causas de la situación de todos y el efecto de enseñar algo a alguien. De esta manera, podemos ayudar mejor a todos. 

Básicamente, cuando nos deshacemos del no darse cuenta, ya sea de no saber o de saber incorrectamente, y de las tendencias que hacen que se repita, alcanzamos la liberación. Eso significa que nos deshacemos del samsara, el renacimiento incontrolablemente recurrente, que es la base para experimentar los altibajos que todos enfrentamos: a veces el "sufrimiento del sufrimiento", en otras palabras, la infelicidad, y a veces el "sufrimiento del cambio”, que es nuestra felicidad ordinaria, que nunca satisface, es frustrante, termina, etc.

Sin embargo, cuando hemos alcanzado la liberación, todavía nos quedamos con los hábitos de este no darse cuenta, y es solo con una mayor familiaridad con la cognición no conceptual de la vacuidad que nos deshacemos de esos hábitos. Son los hábitos los que hacen que la mente proyecte estas formas imposibles de existir. La mente seguirá proyectándolas, incluso después de que ya no creamos que corresponden a nada real. Con este logro, alcanzamos la iluminación.

El no darse cuenta como causa de las emociones perturbadoras

También vimos que cuando investigamos las causas de las emociones perturbadoras como la codicia, el apego, la ira, la hostilidad, el orgullo, los celos, etc., descubrimos que la causa principal de ellas es el no darse cuenta, la ignorancia, como cuando creemos que existe este “yo” sólido, para ponerlo en un lenguaje muy simple. Entonces, ¿qué pasa? Nos sentimos inseguros acerca de este “yo” sólido; sentimos que tenemos que asegurarlo. ¿Cómo intentamos hacerlo sentir seguro? Consiguiendo suficientes cosas para que esté seguro. Eso es lo que hacemos con el deseo, la codicia, etc. Por ejemplo, si tenemos algo, no queremos dejarlo ir; así que hay apego, esperando que me haga sentir seguro. Por supuesto, nunca sucede.

O tenemos ira y hostilidad: "Si tan solo pudiera quitarme algo de ‘mí’ o destruirlo, entonces, con suerte, eso hará que ‘yo’ esté seguro". No obstante, siempre nos sentimos amenazados; entonces nunca funciona.

O tenemos celos: "Si tan solo pudiera tener lo que la otra persona tiene, eso hará que 'yo' esté seguro", o "si esa persona no ama a alguien más, sino que me ama a 'mí', entonces eso me hará sentir seguro a ‘mi’”. Una vez más, nunca funciona.

U orgullo y arrogancia: "Si me envanezco, entonces soy el mejor, eso me hará sentir seguro". Pero entonces, siempre sospechamos que tal vez alguien sea mejor, por lo que aún estamos inseguros en nuestra arrogancia. La arrogancia suele esconder la inseguridad.

Todas estas son emociones y actitudes perturbadoras, que - si revisamos la definición - son estados mentales que, cuando surgen, nos hacen perder la paz mental y el autocontrol. Cuando perdemos el autocontrol, actuamos de muchas maneras tontas y decimos toda clase de tonterías a otras personas. Eso solo causa más problemas, por ejemplo: "No me dejes nunca, no puedo vivir sin ti", y eso simplemente aleja más a la otra persona.

Todas estas emociones y actitudes perturbadoras surgen de nuestro no darnos cuenta de la realidad. No nos damos cuenta de que estas proyecciones sobre cómo existimos no corresponden a nada real. Entonces, creemos que son realidad y por eso las entendemos de manera incorrecta.

Consideración incorrecta

Vimos que este no darse cuenta y emociones perturbadoras se alimentan de una consideración incorrecta. Con una consideración incorrecta, la mente proyecta algo que no está ahí. Con fenómenos no estáticos, proyecta que las cosas son estáticas. Entonces, con las cosas que son impermanentes, que van a terminar, la mente proyecta que van a estar ahí para siempre. Además, con las cosas que cambian de un momento a otro, proyecta que no cambian, que son estables y que no se ven afectadas por nada.

Con situaciones que son sufrimiento y conllevan sufrimiento, la consideración incorrecta proyecta que son felicidad - la segunda forma de consideración incorrecta - o cosas que son sucias, proyecta que son limpias.

La palabra "consideración" en el término "consideración incorrecta" significa literalmente "tener en cuenta", entonces, está proyectando algo que es incorrecto y tiene ese objeto en mente o le presta atención de esta manera incorrecta, como si fuera estático o limpio, o como si fuera felicidad.

Entonces, el cuarto tipo de consideración incorrecta es que hay un "yo" o un "sí mismo" que existe separado de los agregados, una mente y un cuerpo, aunque en realidad no lo hay. No existe tal cosa. Puede haber cosas que estén separadas de nuestros agregados, que no estén conectadas con nuestros agregados, como esta mesa cuando no la estamos viendo, pero ese no es el caso de la identidad o el "yo". 

Consideración incorrecta basada en la doctrina y que surge automáticamente

Ahora, estos tipos de consideración incorrecta pueden tener una base doctrinal (alguien podría habernos enseñado a través de algún tipo de sistema filosófico o religioso, o simplemente a través de la publicidad) o pueden simplemente surgir automáticamente. Aunque estos cuatro tipos de consideración incorrecta no se consideran emociones perturbadoras, porque proyectan algo y las emociones perturbadoras en sí mismas no proyectan nada, sin embargo, al igual que las emociones perturbadoras, estos cuatro tipos tienen aspectos o formas de base doctrinal y que surgen automáticamente.

Cuando nos deshacemos de las emociones perturbadoras basadas en la doctrina, también nos deshacemos de las consideraciones incorrectas basadas en la doctrina. Del mismo modo, cuando nos deshacemos de las emociones perturbadoras que surgen automáticamente, nos deshacemos de la consideración incorrecta que surge automáticamente. Van juntas de esta forma.

Cuando preguntamos: "¿Cuáles son las causas de que surjan emociones perturbadoras?". Hay tres causas que trabajan juntas. Existe una consideración incorrecta, una tendencia o hábito de una emoción perturbadora, y la proximidad o cercanía de un objeto que podría estimular la emoción perturbadora - algo o alguien hacia quien sentimos codicia, apego u hostilidad - y nuestra falta de aplicación de cualquier oponente para evitar la emoción perturbadora. Necesitamos todas estas circunstancias para que surjan emociones perturbadoras. No es solo por sus tendencias y hábitos. Sin embargo, la causa raíz de las emociones perturbadoras es el no darse cuenta, y si nos deshacemos de este no darse cuenta, nos liberaremos de las emociones perturbadoras y la consideración incorrecta también desaparecerá.

Aferrarse a un yo imposible de una persona

Comenzamos nuestra discusión sobre el no darse cuenta de cómo existen las personas o los individuos, que tiene tanto una forma basada en la doctrina como una forma que surge automáticamente. Estos dos tipos de no darse cuenta conducen a lo que generalmente se traduce como “aferrarse al yo de una persona”, aferrarse al alma imposible de una persona, que también tiene ambas formas. Si simplemente los entendemos como aferrarse a un yo o un "yo" en general, y no especificamos que se trata de aferrarse al tipo de yo que posiblemente no podría existir, es fácil caer en un extremo nihilista. No estamos negando la existencia de una "identidad" o un "yo"; aquí estamos negando, o refutando, un tipo imposible de "yo", un alma imposible.

Primero, trabajamos para deshacernos del aferramiento basado en la doctrina a un "yo" imposible, un alma imposible. Aquí, el budismo se refiere específicamente a una visión incorrecta de un alma, o un atman, que se enseña en los diversos sistemas no budistas de la India. Se trata de un alma, una identidad o un “yo” que combina ciertas características sobre las que tenemos una consideración incorrecta.

Pensamos que hay un “yo” o un alma, que es estático, lo que significa que no cambia de un momento a otro, siempre permanece igual y no se ve afectado por nada. También pensamos que es un monolito sin partes, ya sea del tamaño de todo el universo o como una pequeña chispa de vida. Además, imaginamos que es una entidad separada, una cosa separada, que entra en un cuerpo y una mente en un renacimiento – de la que hay varias versiones, como si es consciente o no - y luego se va a otro cuerpo y mente en el próximo renacimiento. Pero cuando se libera, sigue existiendo de forma totalmente independiente del cuerpo y la mente. Mientras está en un cuerpo, vive dentro del cuerpo y la mente y es el poseedor de él; lo posee y lo controla, como si presionara los botones y luego saliera disparado, ya sea hacia un renacimiento repetido o hacia algún tipo de estado liberado.

El budismo refuta específicamente un alma que tiene todo este paquete de cualidades, y alguien tendría que habernos enseñado eso, ya que no creeríamos automáticamente en tal alma. También vimos que, en nuestras filosofías y religiones occidentales, tal vez no tengamos una afirmación de un alma que tenga todas estas cualidades, pero podríamos tener la afirmación de un alma con algunas de estas cualidades, y refutar tal alma sería abordado en términos de refutar los diversos tipos de consideración incorrecta. De esta manera, el budismo aún aborda las visiones imposibles de las filosofías y religiones no indias. Usando la lógica, podemos entender que todos estos tipos de almas son imposibles. No existen tales cosas. Cuando tenemos plena convicción de que son imposibles, la forma en que nos enfocamos en la vacuidad es simplemente "cortar" por completo esta visión falsa, esta visión incorrecta; simplemente la cortamos como "no existe tal cosa".

Luego vimos que el budismo afirma que hay una identidad, o un "yo", una persona que cambia de un momento a otro; es afectado por varias cosas. Es eterno, no tiene principio ni final y es individual. Pero cambia de un momento a otro y se ve afectado por causas y condiciones. No es algo que se pueda separar de una continuidad de cuerpo y mente, sino que es una imputación sobre una continuidad individual de cuerpo, mente, emociones, etc., de una vida a otra, y continúa como una imputación sobre una base incluso con la liberación y la iluminación. 

El ejemplo que siempre uso para explicar esto es una película, digamos "Star Wars". Tenemos una continuidad de una escena tras otra escena tras otra escena. No estamos hablando de la película de plástico; estamos hablando de ver una película en sí. Hay una escena tras otra tras otra. Está cambiando constantemente; nada permanece igual a lo largo de ella, y nos referimos a todo como "Star Wars". "Star Wars" no es solo un pequeño, diminuto momento de ella. No se reproduce completa a la vez, pero hay una película, "Star Wars", que es una imputación basada en la continuidad de todas estas escenas.

Cuando vemos cualquier escena, ¿qué estamos viendo? Estamos viendo "Star Wars". ¿Estamos viendo toda la película al mismo tiempo? No. ¿"Star Wars" es solo un nombre? No, no es solo un nombre, es a lo que se refiere el nombre. ¿Dónde está "Star Wars"? No es una escena y no es toda la película junta porque no podemos verla toda en un momento, pero hay una película llamada "Star Wars". El "yo" convencional es así.

Cuando decimos: “Me conozco a mí mismo. Aquí estoy". ¿Se refiere esto solo a este pequeño instante? ¿Se refiere a toda nuestra vida? ¿Alguien puede conocer toda su vida en un instante? No. ¿Soy solo un nombre "yo" o un nombre "Alex"? No, pero el nombre se refiere a algo, a una persona, sobre la base de la continuidad de cuerpo, mente, sentimientos, experiencia, etc.

Debido a que la base de "yo" cambia de un momento a otro, una persona, "yo", también está cambiando de un momento a otro. Es no estática. Una persona tiene partes porque su base tiene partes. En cualquier momento hay un cuerpo, una mente, algunas emociones, etc. Una persona también tiene partes temporales y todas ellas son la base de "mí": el Alex de joven, el Alex como hombre de mediana edad, etc., así como la vida social, la vida académica, la vida deportiva, etc. Hay partes; no es un monolito. No es como la visión simple de Tintín en los cómics: Tintín como la misma persona inmutable y sin partes ahora en el Tíbet, Tintín en Egipto, Tintín en Suiza, etc. No es como si ahora existiera este Alex sólido, estático, que permanece igual, sin partes, y que ahora está en esta o aquella situación. El “yo” en cada momento y en cada situación es diferente, pero no está totalmente desvinculado, por supuesto. Hay una continuidad. 

Hemos hablado de un "yo" imposible basado en la doctrina que aprenderíamos de algún sistema. También hay un "yo" imposible que surge automáticamente. Antes de describir eso, sería bueno dedicar unos momentos a digerir lo que acabo de explicar.

[Meditación]

Aferramiento que surge automáticamente a un "yo" imposible

Con el aferramiento que surge automáticamente a un "yo" imposible, imaginamos que existe lo que se llama un "yo autosuficientemente cognoscible". Eso significa un "yo" que puede ser conocido por sí mismo, sin conocer primero y luego simultáneamente a su base para la imputación; lo explicaré. “Autosuficientemente” significa que, para conocerlo, es suficiente o basta con conocerlo por sí mismo. No requiere nada más, es decir, una base, también para que sea conocido en el proceso. Un yo autosuficientemente cognoscible también se denomina, literalmente, un "yo que puede valerse por sí mismo", por sí solo. Aferrarnos a que el yo exista de esa manera imposible "surge automáticamente", lo que significa que nadie tuvo que enseñarnos esto en absoluto. Un perro también tiene esto.

Por ejemplo, estoy mirando hacia acá y ¿qué me parece? Me parece que veo a Massimo. No me parece que veo un cuerpo y luego, a partir del cuerpo y junto con el cuerpo, el fenómeno de imputación de la persona, Massimo. No. Simplemente parece que veo a Massimo. 

Ahí está Claudia. Conozco a Claudia. ¿Qué sé cuando digo: "Conozco a Claudia"? ¿Conozco su mente? ¿Sé cómo es ella? Cuando la escucho por teléfono: "Ah, estoy hablando con Claudia" o "escucho a Claudia". Bueno, ¿qué escucho? No escucho solo a Claudia por sí sola; escucho una voz. Ni siquiera escucho una voz; escucho una vibración de algunas cosas electrónicas y, sobre esa base, escucho, como una imputación, la voz de una persona. Además, sobre la base de eso, escucho, como imputación, a Claudia. ¡Pero no! Parece que estoy hablando con Claudia y que escucho a Claudia. La persona Claudia parece ser autosuficientemente cognoscible y considero que esa apariencia engañosa corresponde a la realidad.

En otras palabras, una base tiene que aparecer primero y luego al mismo tiempo que conocemos, pensamos o vemos a una persona. Sin embargo, nos parece que solo conocemos a una persona, solo vemos a una persona. Cuando comenzamos a analizar y nos damos cuenta de que realmente nos aferramos a la existencia de las personas de esa manera equivocada, descubrimos todo tipo de pensamientos y emociones perturbadoras que surgen de eso. “Pobre de mí, nadie me ama”. ¿En qué estamos pensando? ¿Estamos pensando en un cuerpo? ¿Estamos pensando en una mente? ¿En qué estamos pensando? Estamos pensando solo en "mí". “Quiero que alguien 'me’ ame por 'mí mismo', no por mi dinero, no por mi buen aspecto, no por mi cuerpo, no por mi inteligencia. Quiero que simplemente me amen a 'mí'”, como si hubiera un “yo” que pudiera ser amado por separado, por sí mismo, separado de todas estas cosas. No es sólo que el “yo” exista por separado, sino que puede ser conocido y amado por separado, por ejemplo. Estoy usando eso como una ilustración aquí, que una persona puede ser amada por separado de un cuerpo, una mente, posesiones, sentido del humor, etc. “Simplemente ámame ‘a mí’ por ‘mí mismo’”, decimos.

“No conoces al verdadero 'yo'; simplemente conoces mi escritura”, “no conoces el verdadero 'yo'”, como si hubiera un verdadero “yo” que alguien pudiera conocer por separado de todo esto. Gracioso, ¿no? A veces se vuelve un poco más complejo, así que pensamos: “El verdadero 'yo' es mi vida emocional; no es mi vida profesional, es solo este aspecto". Hay muchas variaciones que surgen aquí. Estas se derivan de otra visión incorrecta de que el "yo" real solo puede ser conocido sobre la base de ciertos aspectos, pero no de los otros aspectos: esos no son el "yo" real. Esta es la forma que surge automáticamente de aferrarse a un "yo" imposible o alma de una persona.

Dediquemos unos minutos a tratar de reconocerlo y comprenderlo. Cuando hablamos de vacuidad, generalmente se habla en términos de la falta de un "yo" imposible. Tal "yo" está totalmente ausente porque no existe tal cosa. Hay muchas, muchas consecuencias de esto. A menudo decimos que amamos a alguien, pero solo basamos eso en algunos aspectos de la persona. Por lo general, son los puntos buenos los que exageramos y ni siquiera consideramos los puntos negativos. Creemos que solo podemos conocer a la persona en términos de este pequeño aspecto, y luego hay una consideración incorrecta, "esto es simplemente fantástico", mientras que podría ser bastante común.

Es como el síndrome “no soy 'yo mismo' hoy” o “tú no eres 'tú mismo'”. Pensemos en todo esto.

Preguntas:

¿Cuál es su consejo para llevar esta conciencia a la vida cotidiana?

Mi consejo es, como este ejemplo, si estoy pensando en términos de una relación con alguien y quiero que me ames por mí mismo y no por todos estos otros aspectos, que te des cuenta de que eso es ridículo. Eso no corresponde a nada real; no existe un "yo" como ese. Si me aman a “mí”, ese “yo” solo puede conocerse sobre la base de mi personalidad, mis posesiones, lo que he logrado, mi cuerpo y todas estas otras cosas. No hay nada de malo en ello. Tiene que ser sobre esa base; no puede ser otra cosa que sobre esa base.

Además, si amo a alguien, no puedo simplemente amar a esta persona, aunque pueda parecer: "Simplemente te amo y te quiero". Vamos a recibir el paquete completo de esta persona: todos sus puntos fuertes, sus puntos débiles, sus relaciones familiares y su nivel de inteligencia y fuerza física. Recibimos el paquete completo; no podemos simplemente amar a esta persona. Pero muchas veces queremos negar y no ocuparnos de ciertos aspectos que nos resultan desagradables y, con la mayor rapidez, los ignoramos. No podemos ignorarlos, ya que vienen con todo el paquete. No hay un "yo" que esté separado, que podamos amar por separado de todo eso. Si nuestro amor por alguien se basa en toda su base de imputación, entonces se vuelve mucho más realista.

Además, sé que algunas personas aquí están involucradas con el entrenamiento de Tara Rokpa, que es un entrenamiento en el que uno revisa toda la vida en esta vida, desde el presente hasta los primeros días, luego de regreso al presente, y luego de regreso hasta los primeros días. No sólo uno se da cuenta - no he hecho el entrenamiento yo mismo, sino que imagino que uno se da cuenta - de la no estaticidad, que cambiamos y somos influenciados y afectados por tantas cosas diferentes, etc. Sin embargo, a la luz de lo que hemos estado discutiendo aquí, uno también se daría cuenta de que el "yo" es una imputación sobre toda esta historia y que realmente no podemos conocer al "yo" cuando argumentamos que hay un "yo" que es cognoscible y funciona por separado de todo esto. Tal entrenamiento puede ayudarnos a integrar toda nuestra historia, todo lo que hemos estudiado, todo los que hemos conocido y todas las experiencias que hemos tenido y que ellos han tenido que les han influido.

Entiendo que el "yo" no es un instante, y que no es toda la película vista en un instante, porque eso es imposible. ¿Entonces, qué nos queda? ¿Qué es el "yo"? Entiendo lo que no es, pero no lo que es. La segunda pregunta es sobre la consideración incorrecta que surge automáticamente de un "yo" imposible. ¿Por qué surgiría eso automáticamente? Debe haber una razón por la que surja automáticamente.

En primer lugar, lo que nos queda es un "yo" que existe como una imputación sobre la enorme base de los cinco agregados siempre cambiantes y sólo puede ser conocido a partir de estos agregados. Profundizar más en lo que nos queda nos lleva al siguiente tema, que es la vacuidad de todos los fenómenos, y solo en el contexto de esa discusión podemos profundizar en esa pregunta: “¿Qué nos queda?" y "¿podemos refinar eso más?".

¿Por qué surge automáticamente el aferramiento por este "yo" imposible? Bueno, como acabo de explicar antes en términos de las causas de una consideración incorrecta: hábito, tendencia, refuerzo de otras personas, la influencia de objetos, por ejemplo, como un teléfono cuando solo escuchamos una voz y no vemos a alguien, etc. Esto es lo horrible: nuestra mente ha estado haciendo tal apariencia sin ningún comienzo, por lo que el hábito está profundamente arraigado. Cada causa anterior tiene su propio conjunto de causas anteriores. Es así.

¿No es esto extraño?

Sí, esto es extraño. Este es el samsara sin principio.

Con el ejemplo de una relación, hablaste de cómo queremos que alguien nos ame de cierta manera y cómo queremos que alguien sea. Creo que la mayoría de las veces no es así en una relación. Intentamos ver a la otra persona de una manera “holística”, en la que conocemos y aceptamos “todo el paquete” del otro con sus aspectos buenos y sus aspectos no tan buenos, y que pueden cambiar día a día. No es que tengamos una imagen del otro que simplemente tomamos por esto, pero no por eso, y todo el tiempo estamos engañados. La mayoría de las veces, en las relaciones con nuestros amigos o nuestras parejas, tratamos de ver espontáneamente a los demás en todos sus aspectos y no separarlos en esta parte que quiero y aquella que no quiero.

Si eres capaz de hacer eso, es maravilloso. Sin embargo, creo que, para la mayoría de nosotros, surge una cierta situación y, "¡Acabas de hacer eso!" o "¡Me decepcionaste!". Entonces, nos enojamos y alteramos. Pensamos solo en ese tipo de "tú": "Tú hiciste eso". No pensamos en toda la base: “Bueno, tal vez estaba involucrado en otras cosas. Quizás no se sentía bien”, quizás esto o quizás aquello. Entonces, la idea errónea surge automáticamente; este es el punto de esta idea de una persona que puede conocerse por sí misma. Otro ejemplo: "Ojalá estuvieras aquí". ¿Qué hay detrás de eso?

Gran deseo.

Lo que hay detrás es solo "tú". No pensamos en todas las otras cosas que son la base para ti.

No tuve oportunidad de hacer mi pregunta.

“No tuve oportunidad de hacer mi pregunta” es otro buen ejemplo. ¿Qué significa eso? ¿Tu cuerpo no tuvo oportunidad de preguntar? ¿Tu voz no tuvo oportunidad? No. Solo "yo". No tuve la oportunidad de preguntar. Así que ahora, cuando respondo: "¿cuál es tu pregunta?", ¿a quién o a qué le estoy preguntando? ¿Le estoy preguntando al cuerpo? ¿Le estoy preguntando a la mente? No, solo te estoy preguntando a "ti". Y ahora vas a responder. ¿Qué o quién responde? Es una voz que proviene de un cuerpo sobre la base del cual, como imputación, está la persona Lisa.

Mi pregunta es, cuando hablamos de proyección, ¿está mal proyectar o hay proyecciones incorrectas y proyecciones correctas? Proyecto algo como permanente, que es impermanente. Proyecto felicidad y eso es infelicidad. Ahora, estas también las explicaste como consideraciones incorrectas. ¿Son las consideraciones proyecciones? ¿Las proyecciones son incorrectas o hay proyecciones correctas e incorrectas?

Lamento si te confundí, pero estaba tratando de simplificar las cosas, así que usé la palabra "proyección" y no la estaba usando como un término técnico. Hay muchos términos técnicos diferentes que se incluyen aquí, pero al principio realmente no los diferencié.

Por ejemplo, tenemos algo llamado "interpolación". Esto significa agregar algo que no está allí. Se describe como poner una pluma en el extremo de una flecha. La pluma no estaba naturalmente allí. Básicamente, podemos agregar algo que es imposible, que nunca estuvo allí, como una forma imposible de existir, o podríamos agregar algo que podría existir, pero que no existe allí ahora, o podría estar exagerando algo que está allí. Agregamos o exageramos las buenas cualidades de algo cuando tenemos apego o deseo. Agregamos o exageramos las cualidades negativas de algo cuando tenemos ira y repulsión.

Lo opuesto a la interpolación se llama “repudio”: negamos algo que está ahí. Negamos que haya algo malo en nuestra relación cuando resulta que no es saludable. Negamos que exista la muerte. Muchos problemas provienen de un estado de negación.

Luego, también se incluye en esta amplia palabra general "proyección" el "etiquetado mental de una categoría", que es lo que está involucrado en la cognición conceptual. Tomemos, por ejemplo, la categoría "mesa". Podemos etiquetarla mentalmente de forma conceptual sobre este objeto a mi lado, ese objeto de allí, que tiene una forma ligeramente diferente, y cada uno de estos objetos frente a ustedes. Podemos colocarlos a todos en esta categoría con la que los etiquetamos mentalmente. Además, podemos "designar" conceptualmente un nombre sobre la categoría, por ejemplo, "mesa", y mediante la categoría, designarla sobre cada elemento que etiquetamos mentalmente como perteneciente a esa categoría. Obviamente, existen diferentes nombres en diferentes idiomas con los que se puede designar la categoría.  

Estas categorías y nombres pueden ser convencionalmente precisos o pueden ser inexactos. Si miramos este objeto y pensamos en él como una mesa, eso es convencionalmente correcto. Todos aquí estarían de acuerdo. Sin embargo, si lo miramos y lo etiquetamos como "un perro", otras personas no estarían de acuerdo con eso, y no podría funcionar como un perro. Si pongo esto en la puerta para que ladre y expulse a la gente, no va a hacer eso, así que hay algo incorrecto aquí. “Consideración incorrecta” es un término muy técnico, pero podría incluir, por ejemplo, considerar este objeto como un perro en lugar de una mesa.

El “yo” se imputa sobre los agregados o se etiqueta en los agregados.

El "yo" o una persona es una imputación sobre los agregados, puede ser conocido conceptual o no conceptualmente - podemos pensar en una persona o ver a una persona - mientras que la categoría "yo" o la categoría de "una persona" se puede etiquetar sobre muchas personas individuales. La categoría solo se puede conocer conceptualmente. Investigaremos más a fondo qué significa eso.

Si voy a un hospital psiquiátrico, vemos que los pacientes allí tienen muchos problemas con el "yo". El "yo", entonces, debería ser más que algo que es una imputación sobre los agregados. Si no fuera algo más, ¿por qué hay tantos problemas? Su "yo" no está bien estructurado, así que les va bien porque no deconstruyen el "yo". Sin embargo, tienen muchos problemas.

Tenemos que volver a lo que mencioné. Quizás no lo enfaticé lo suficiente. Hay una diferencia entre el "yo convencional" y el "yo falso". El yo convencional es el que es una imputación sobre los agregados, como lo es la edad, y nos adentraremos más y más en lo que eso realmente significa. Lo que en Occidente llamamos “un ego sano” es aquel que se considera a sí mismo en términos de este yo convencional. Ahora bien, un "ego falso", un "ego inflado", es cuando interpolamos o ponemos encima de este yo convencional cualidades de las que carece. Algunas son cualidades que podrían existir, pero no existen en nuestro propio caso, como la capacidad de hacer trabajo físico como si tuviéramos 25 años cuando tenemos 75. Algunas cualidades que interpolamos son cualidades que son imposibles, como ser la persona más importante en el mundo que siempre debería salirse con la suya o ser autosuficientemente conocible. Con ambos tipos de interpolación, tendríamos un ego inflado. Las personas que tienen muchos problemas psicológicos tienen un ego tremendamente inflado o no tienen un ego sano, en cuyo caso ni siquiera tienen sentido del yo convencional.

No sé si hacen esta distinción en el idioma italiano, pero hay una distinción en inglés al menos entre un "ego" y un "yo". Un ego es una forma de ser consciente de uno mismo como "yo". Con un ego sano, somos conscientes de nosotros mismos como un yo convencional. Con un ego inflado, somos conscientes de nosotros mismos como un falso yo. Así es como juntamos la explicación budista con la psicología occidental. El yo convencional y el yo falso son en realidad los objetos, respectivamente, de un ego sano y un ego inflado. Un ego y "yo" no son equivalentes; están relacionados entre sí.

Por eso es muy importante que, cuando profundicemos en el estudio del budismo, básicamente, estemos calificados como estudiantes. La principal cualidad es que somos maduros y tenemos algún tipo de sentido saludable del "yo". Porque si deconstruimos el "yo" y no tenemos un sentido saludable del "yo", entonces nos quedamos sin nada. Por lo tanto, no se recomienda enseñar la vacuidad a los niños o adolescentes, que aún no han desarrollado un sentido saludable de un “yo” individual, porque deconstruirían demasiado. Escuchamos una y otra vez en las enseñanzas esta advertencia, y podemos hacer votos por esto, para no enseñar la vacuidad a aquellos que no están preparados. Ese es el peligro, que lo refuten todo y luego pueda resultar en una psicosis real.

¿Existe también el peligro de que el ego se vuelva aún más fuerte?

Sí, con la arrogancia de que realmente hemos entendido la vacuidad, cuando en realidad no lo hemos hecho, el ego podría inflarse y fortalecerse debido a esta interpolación.

Hablaste del sufrimiento en las relaciones que resulta de las emociones perturbadoras, que surgen de la proyección de formas imposibles de existir de una persona, o un “yo”. Sin embargo, hay otro tipo de sufrimiento, tal vez más profundo, que surge como falta de propósito, falta de sentido. Veo eso en mis hijos.

¿Estás hablando de no encontrarle sentido a la vida? Una vez más, eso no es tener un sentido saludable del yo convencional. Hay varios factores involucrados aquí. Un factor tiene que ver con lo que llamamos "refugio", que yo llamo una "dirección segura" en la vida. La dirección en la vida en la que vamos con el budismo es lograr una verdadera detención de todas las emociones perturbadoras y demás que causan el sufrimiento, y alcanzar una verdadera mente que es el camino: la comprensión y las realizaciones que nos traerán, no solo felicidad, sino también la capacidad de ayudar a otros, como el Buda lo ha hecho en su totalidad y la comunidad Sangha Arya lo ha hecho en parte. Con esto como nuestro objetivo, tenemos una dirección, una dirección segura; nos da un sentido en la vida.

El término “refugio” es demasiado pasivo, ya que tiene que ver con buscar a alguien o algo que asuma la responsabilidad de protegernos y nosotros no tenemos que hacer nada más que someternos a ello. De esto no se trata el refugio. Más bien, si le damos una dirección segura a nuestra vida, una en la que cuanto más avanzamos en ella, más nos protegemos del sufrimiento, entonces sabremos hacia dónde vamos en la vida. Eso nos ayuda a establecer un sentido del yo convencional. Por supuesto, podríamos inflar eso: "Voy a salvar el mundo porque soy San Alex". Sin embargo, tener esta dirección segura y positiva en la vida es muy, muy fundamental. Ahí es donde comenzamos en el budismo; es absolutamente esencial.

Con los niños, no es necesario darles jerga técnica. Simplemente hablarles en términos de cuál puede ser su propósito y significado en la vida. Por ejemplo, crecer, convertirse en una persona buena y amable, no enojarse, aprender todo lo que puedan para ayudar a los demás, etc. Al hacer eso, que creo que un niño puede entender sin mencionar al Buda, Dharma, Sangha y todo ese tipo de cosas, entonces un niño tiene la sensación de que "estoy haciendo algo", "voy a algún lugar en mi vida". Esto ayuda a establecer un ego saludable basado en el yo convencional.

No tenemos que explicar en términos de "imputación" y "yo convencional", y así sucesivamente. Tener una dirección segura y positiva en la vida ayuda a establecer un sentido de "yo" con un propósito. Entonces, podemos preocuparnos más adelante por una exageración. Por supuesto, la forma en que explicamos y presentamos esto a un niño depende de la edad del niño. No le explicaríamos a un niño de tres años de la misma manera que lo haríamos con un niño de diez.

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