Lidiar con otros

Versos 7 al 10

Verso 7: Deshacernos de las distracciones en nuestra meditación

Permítanme deshacerme de todas las cargas materiales y adornarme con las joyas de un arya. Así, permítanme deshacerme de todas las actividades bulliciosas y vivir en soledad.

Vivir en soledad para evitar alterarnos con los demás

Aquí, Atisha está hablando de forma muy parecida a Shantideva en su octavo capítulo de Involucrarse en la Conducta del Bodisatva con respecto a la constancia de la mente o concentración – diciendo que es importante, cuando queremos hacer meditación, vivir una vida muy simple y, de preferencia, vivir en soledad.  

Vivir en aislamiento es importante cuando nuestra mente está muy apegada a las personas que nos rodean. Como dice Togmey-zangpo en Las 37 Práctica del Bodisatva:

(2) La práctica de un bodisatva es dejar nuestro lugar de origen, en donde el apego por los amigos nos agita como el agua; el enojo hacia los enemigos nos quema como el fuego; y la ingenuidad, que hace que olvidemos lo que debe ser adoptado y abandonado, nos envuelve en la oscuridad.
(3) La práctica de un bodisatva es confiar en el aislamiento en el que, al habernos liberado de objetos nocivos, nuestras emociones y actitudes perturbadoras se desgastarán gradualmente; al carecer de distracciones, nuestras prácticas constructivas se incrementan naturalmente; y al aclarar nuestro darnos cuenta, nuestra certeza en el darma crece.

Tomar cierta distancia, incluso si es solo por un año – por ejemplo, las personas con frecuencia van a la India o cosas así –  nos ayuda a alejarnos un poco más de estas causas que nos perturban, a nuestra meditación y a nuestra práctica. Obviamente, cuando estamos bien entrenados, regresamos a lugares muy atareados debido al desafío que implica. Los grandes bodisatvas vuelven y “meditan en los cruces de caminos”, dicen. Van a donde hay mucho tráfico y este tipo de perturbaciones para poder perfeccionar su concentración. Quieren ser capaces de practicar incluso en situaciones desafiantes muy caóticas. Así, todo tiene que estar de acuerdo con nuestras propias necesidades y nivel.

Deshacernos de las cargas materiales que requieren mucho cuidado

El verso empieza: “Permítanme deshacerme de todas las cargas materiales”. Una carga material es definida como un objeto que es difícil de obtener, difícil de mantener y difícil de proteger. Si tales objetos se perdieran o fueran robados, estaríamos muy alterados. Podríamos incluso perder la vida debido a un ladrón que tratara de robarlas. Estas son las llamadas cargas materiales: es una carga tener tales objetos. Esto no significa que no debamos tener ninguna posesión material. Sin embargo, los mejores tipos de posesiones son aquellas que son fáciles de obtener, que no son raras, invaluables ni nada por el estilo, y que no causarían que nos alteremos si algo les sucediera, esto es, si se perdieran o las robaran o dañaran.

Por ejemplo, si viajamos por tren en la India, no usamos nuestra mejor ropa. Usamos algo que no nos importe que se ensucie o se maltrate. Estos son los mejores tipos de posesiones materiales, especialmente porque no causarán que seamos miserables o mezquinos con nuestras cosas: “Oh, mi preciosa computadora, no quiero que nadie más la toque” – situaciones por el estilo.

Me parece que esa definición de carga material es muy útil. Es como cuando las personas conservan sus casas muy elegantes y lindas, y luego tienen que cubrirlo todo con plásticos porque no quieren que nadie ensucie nada. Si alguien los visita con un bebé o un niño, se alteran mucho porque el bebé o el niño harán un desastre del lugar y lo ensuciarán. Y no quieren sostener al bebé porque quizás escupa en su linda camisa, así que lo sostienen a un metro de distancia.  

Lo que también es carga material, es aquello que requiere una enorme cantidad de trabajo – por ejemplo, un jardín muy grande y elegante. No podemos dejar la casa porque requiere mucho cuidado. Tenemos que conseguir que alguien venga a cuidarla todo el tiempo. Nos ata y consume todo nuestro tiempo. Nos volvemos esclavos del jardín. O esclavos de nuestro peinado – tener peinados muy complicados implican mucho tiempo para quedar bien.

Las Joyas del Arya: Estados mentales que se pueden llevar a donde sea

En lugar de tener estos tipos de posesiones, podemos adornarnos a nosotros mismos con las joyas de un arya. Esto se discute más adelante en el verso 26, así que solo los enlistaremos aquí. Estas joyas son: (1) creencia en un hecho, (2) autodisciplina ética, (3) generosidad, (4) escuchar, (5) interés por cómo nuestras acciones se reflejan en los demás (6) autodignidad moral, y (7) darse cuenta que discrimina. Estas son cosas que podemos desarrollar más y más, obteniendo, por lo tanto, una gran riqueza de disciplina, una gran riqueza de enseñanzas, poder para escuchar, una gran riqueza de generosidad, creencia y demás.

Como explicó Gueshe Ngawang Dhargyey, no podemos usar toda la joyería al mismo tiempo. Si tenemos una gran colección de joyería, solo podemos usar unas cuantas piezas a la vez. Si usáramos toda nuestra joyería al mismo tiempo, nos veríamos absolutamente ridículos. Pero podemos usar todas estas joyas del arya al mismo tiempo. Incluso si fuéramos a prisión o a un campo de concentración, podríamos traerlas con nosotros y ser ricos. Tendríamos una gran riqueza, incluso mientras estamos ahí. Y cuando volemos en un avión, no tendríamos que preocuparnos por el sobrepeso.

Así que este es el mejor tipo de riqueza a acumular. Son mejores que los objetos materiales, los cuales son tan difíciles de cuidar, y son la causa de tantas preocupaciones y problemas. Solo imaginen irse a un retiro de meditación y estar constantemente preocupados por “mis plantas” y “mi casa”, siempre pensando en todas las cosas que podrían salir mal. Sería una gran distracción.  

Deshacernos de actividades bulliciosas, que causan que perdamos tiempo

Atisha escribe: “Permítanme deshacerme de todas las actividades bulliciosas”. Estas son, de nuevo, grandes distracciones. Ejemplos de actividades bulliciosas son encontrarnos con nuestros amigos todo el tiempo o siempre estar chateando con ellos en grupos o en el teléfono o en el Facebook, etc. – todo lo cual es una enorme pérdida de tiempo. Si lo hacemos de vez en cuando, está bien; pero si pasamos todo nuestro tiempo haciéndolo, entonces no tendremos tiempo para la práctica, para meditar, estudiar y demás.

Como escribe Shantideva:

(VIII.13) Si me asocio con personas infantiles, entonces la conducta destructiva surge inevitablemente, tal como alabarme a mí mismo y menospreciar a los demás, y parlotear acerca de los placeres del samsara.

Esto no significa que ignoremos a estas personas. Esto solo significa que corramos de una a otra y “parloteemos”, lo cual significa hablar de cosas superfluas.

U holgazanear en la casa – es muy fácil pasar todo el día solo haciendo pequeñas cosas en la casa, cosas que realmente no importan. Al final, realmente no hemos hecho nada. También podría ser saltar de un entretenimiento a otro, cambiar los canales de televisión todo el tiempo, navegar interminablemente por internet – este tipo de cosas. Hay muchos, muchos ejemplos de actividades bulliciosas.

Podríamos ser igual con los libros. Hay personas que son adictas a comprar libros, pero que no tienen tiempo para leer ninguno de ellos – o si los leen, solo ven un poco aquí y un poco allá. Y la cantidad de libros que tienen simplemente se vuelve una carga. Nunca pueden mudarse ni irse a ningún lado. Si lo hacen, entonces tienen que cargar – como un prisionero que lleva una pesada carga de rocas en su espalda – todo un paquete de libros con ellos.

Tuve una maravillosa experiencia con eso. Probablemente tenía más de mil libros al final de mi educación universitaria. Cuando fui a la India, los dejé en el ático de mi madre. Luego, cuando mi madre se retiró y se mudó a Florida, hizo que los llevaran al garaje de mi tío, en donde estuvieron en cajas de cartón en el suelo. Luego hubo una inundación. El garaje se inundó y todos los libros se convirtieron en sopa. Eso me curó de comprar libros.  Así, en la India tenía muy pocos libros, y algunos de los libros que tenía los regalé cuando me fui. Uno se da cuenta que hay bibliotecas para cosas así. No tenemos que tenerlo absolutamente todo – y luego preocuparnos y alterarnos cuando se convierten en sopa por una inundación.

Evitar desanimarnos debido a los demás

Así, quiero deshacerme de todas estas cosas y – siguiendo el consejo que da Shantideva, luego Atisha dice – vivir en soledad. Vivir en soledad es, como dice Shantideva, vivir en “aislamiento”. Queremos separar o disociar tanto a nuestra mente como a nuestro cuerpo de las cosas que nos distraen o que voltean nuestra atención hacia cosas destructivas o que nos hacen perder nuestro tiempo. Esto no significa que tengamos que vivir en confinamiento solitario – lo cual está bien para algunas personas. En lugar de ello, significa vivir con personas que apoyan lo que estamos haciendo, tales como maestros y personas que comparten nuestra perspectiva. Vivir en soledad así puede ser muy útil. Depende de nuestra conformación personal, individual.

Asimismo, no es suficiente con solo aislar nuestro cuerpo. Si nuestra mente todavía está apegada – siempre estamos pensando en las personas que dejamos en casa y vamos constantemente al Internet para conectarnos con ellos – no sirve de nada.

En los votos secundarios del bodisatva, dice que es necesario no pasar más de siete días y noches en la casa de una persona hinayana. A lo que se refiere eso no tiene nada que ver con si alguien practica Teravada o Hinayana. A lo que se refiere es a vivir con alguien que podría burlarse de nuestra práctica y decir: “Lo que haces es tonto, esta práctica Mahayana de tratar de ayudar a los demás”, alguien que constantemente trataría de desanimarnos y alejarnos del camino espiritual. Si tenemos una mentalidad débil y una motivación e intención débiles, estas personas pueden tener una gran influencia en nosotros y eso puede ser muy dañino para nuestra práctica.

Sin embargo, seguir este consejo puede ser muy difícil. Imaginen tener que ir al ejército y estar en la habitación con todos los soldados que se emborrachan, son alborotadores y que querrán acosarte cuando trates de hacer tu práctica. O estar en prisión con otros – una situación muy difícil para hacer tu práctica. Esa es la razón por la que es importante conocer todas las prácticas de memoria, tenerlas en nuestra mente, como estas joyas de los aryas. Entonces podemos llevar nuestra práctica con nosotros a donde sea que vayamos; entonces no importará quién esté alrededor de nosotros.

Hace años viajaba con mi maestro Tsenzhab Serkong Rinpoche, yendo de un lugar a otro todo el tiempo. Una vez olvidé mi maletín, en donde llevaba todas mis prácticas de recitación, y no podía recuperarlo sino hasta el siguiente día. Serkong Rinpoche – quien siempre me regañaba, aunque siempre de una manera muy amable o, al menos, yo lo percibía de una manera amable – señaló que era ridículo que dependiera tanto de esos pedazos de papel y que él, por supuesto, no tenía que depender de ninguna de esas cosas. Luego, de forma muy amable, escribió con su propia mano las prácticas más importantes que yo necesitaba recitar para que no rompiera completamente mis compromisos – lo cual realmente me hizo sentir avergonzado. Era increíblemente amable. Me hizo sentir muy avergonzado que tan grandioso lama se sentara ahí y escribiera mis plegarias a mano porque yo había olvidado llevarlas conmigo.

Verso 8: Cómo comportarse cuando se practica con amigos y maestros

Cómo comportarse incluso practicando con amigos afines

Permítanme deshacerme de palabras ociosas y siempre controlar mi habla

No solo necesitamos aislar nuestro cuerpo y nuestra mente, alejarnos de todos estos apegos y demás, incluso si vamos a un retiro con amigos afines, necesitamos deshacernos de palabras ociosas. El solo charlar y charlar sobre nada, desperdicia todo nuestro tiempo. Esto, por supuesto, siempre es el caso, incluso cuando no estamos en una situación en la que nuestra práctica sea el enfoque principal. Como dice el maestro: “Siempre estamos ansiosos y despiertos para la plática ociosa, pero si empezamos a meditar o a escuchar una conferencia, inmediatamente nos quedamos dormidos”.

Trijang Rinpoche, el difunto tutor de Su Santidad, solía decir: “Si no tienes ganas de hacer ninguna práctica de Darma ni nada constructivo, es mejor tomar una siesta. Al menos es mejor que chismear y parlotear, porque entonces despiertas renovado y no habrás perdido completamente el tiempo”. No hay fin para el parloteo mundano, así que deshagámonos de la plática ociosa.

Aquello de lo que hablemos no tiene que ser profundo, significativo e intenso todo el tiempo. Eso también puede ser un poco excedido. Sin embargo, sí queremos que nuestro discurso sea principalmente acerca de cosas que sean constructivas. Por lo tanto, controlamos nuestra habla cuando se trate solo de parlotear sobre nada o chismear sobre los demás, quejarse, etc.

Pasar tiempo significativo con nuestro maestro espiritual

Así, cuando vea a un maestro sublime o a un erudito, permítanme ofrecer mi servicio con respeto.

En otras palabras, en lugar de pasar nuestro tiempo solo charlando y charlando con personas infantiles, lo cual inevitablemente conducirá a algún tipo de conducta destructiva, tratamos de extender nuestra ayuda a nuestro maestro, o si un gran maestro o erudito está ahí, tratamos de ser de ayuda para él o ella. En otras palabras, si vamos a pasar nuestro tiempo con otras personas, queremos usar ese tiempo en algo que sea constructivo en lugar de en algo que sea una pérdida de tiempo. Y la cosa más constructiva que podemos hacer es ayudar a nuestros maestros a ayudar más y más a otros.

Una de las líneas maravillosas de Shantideva es una plegaria: (III.14) “Que cualquier cosa enfocada en mí, nunca se torne insignificante”, no solo una pérdida de tiempo – un maravilloso pensamiento.

Y en términos de relacionarnos con los maestros:

Verso 9: Obtener inspiración de nuestra práctica de los demás

Con relación a personas con el ojo del Darma y seres limitados que son principiantes, permítanme ampliar mi discernimiento de ellos como mis maestros.

Podemos aprender de muchas personas, no solo de aquellos con el ojo del Darma, lo cual se refiere a los grandes maestros. También podemos aprender de los seres limitados que son principiantes, principiantes en el camino espiritual. Podemos regocijarnos en su interés, y podemos obtener una gran cantidad de estímulo de ellos. Cuando alguien obtiene algo a partir de hacer la práctica, escuchar las enseñanzas y este tipo de cosas, podemos regocijarnos. Podemos aprender más acerca de la causa y el efecto de ellos porque los vemos trabajar y obtener resultados.

Si estamos en el camino, de hecho, obtenemos una gran cantidad de inspiración de los principiantes. Obtenemos inspiración, no solo de nuestros maestros, sino también de aquellos principiantes que están realmente muy interesados y son muy sinceros. Y podemos aprender de sus errores. También aprendemos paciencia, la cual es una de las mejores cosas que podemos dar, tanto a aquellos que están por encima de nosotros -es decir, los grandes maestros-, como a aquellos que están menos avanzados o que son más jóvenes que nosotros en el Darma. Estas son personas con las que vale la pena pasar el tiempo.

Estos jóvenes principiantes en el Darma quizás no sean nuestros maestros en el sentido en que lo son los grandes maestros – sin embargo, como dice aquí, pueden enseñarnos muchas cosas. Aun así, en las vidas futuras, seremos los jóvenes y ellos serán los viejos. Esta es otra forma en la que opera la causa y el efecto. Así, pasar las cosas de generación en generación es muy importante.

Gueshe Potowa Kadampa aconsejó que, si un discípulo que acude a ti es arrogante y piensa que lo sabe todo, deberías evitarlo, aun si es muy inteligente. Si un discípulo es muy obstinado y no quiere escuchar cuando das un consejo y este tipo de cosas – ese no es un discípulo apropiado. Pero si un discípulo realmente quiere aprender, está abierto y toma los consejos en serio, entonces, aun si no es muy inteligente, será buen discípulo porque tendrá buen carácter. Este es el mejor tipo de discípulo que se puede admitir. Que pueda aprender o no depende de la habilidad y la paciencia de nosotros como su maestro.

La cualidad que uno busca en un discípulo, entonces, no es la inteligencia; uno busca sinceridad y apertura. Tener una mente abierta significa tener la disposición de aprender, la disposición de trabajar y de corregir las propias fallas, sin ponerse a la defensiva o discutir. Este es el mejor discípulo.

Verso 10: Cómo considerar a otros y evitar las malas influencias

Desarrollar un sentido igualitario de cercanía con todos

Siempre que vea seres limitados, permítanme ampliar mi discernimiento de ellos como mi padre, mi madre, mi hijo o mi nieto.

Esta es parte de la enseñanza sobre desarrollar la bodichita, es decir, que para poder ser de beneficio a los demás, primero necesitamos ser capaces de ver a todos como iguales y pensar en ellos con amor reconfortante. Este amor reconfortante es lo que sentimos cuando vemos a nuestro amigo más querido o a nuestro familiar más amado. Verlos reconforta nuestro corazón. Realmente sentimos: “¡Qué maravilloso es ver a esta persona!”.

Vemos esto con Su Santidad el Dalai Lama. Sin importar a quién se encuentre, él actúa como si estuviera viendo a su mejor amigo perdido hace mucho tiempo. Simplemente está absolutamente deleitado de encontrarse con otro ser humano, otro animal o lo que sea. Es una maravillosa cualidad. 

La forma en que podemos acudir a esta sensación más fácilmente es pensar en la otra persona como alguien que es realmente muy cercano a nosotros. El texto relata esto en términos de las familias indias y tibetanas tradicionales, en donde las relaciones familiares son muy buenas. Por ejemplo, si estamos con una persona mayor, pensamos en esa persona como nuestra madre o nuestro padre. No estamos hablando aquí de una transferencia en el contexto psicoanalítico freudiano, con el que proyectamos todo tipo de cosas sobre el padre o la madre. Simplemente nos enfocamos en una sensación de cercanía. Si se trata de una persona más joven, pensamos en ella como si fuera nuestro hijo o nieto. Si es alguien de nuestra misma edad, pensamos en ella como nuestro hermano o hermana. El punto es sentir esta sensación de cercanía, sin aferrarse, rechazar o ignorar. Todo esto, como dije, está basado en una imagen bastante ideal de familia amorosa, saludable.

Obviamente, somos muy avanzados si podemos hacerlo con una mosca o un mosquito que entre a nuestra habitación – dándole la bienvenida y deleitándonos de que ha llegado: “¡Bienvenido! Gracias por venir a visitarme”. Entonces seremos muy avanzados. Hay una historia de alguien que estaba en prisión, viviendo en confinamiento solitario. Estaba completamente aislado, excepto por una araña que solía entrar a su celda. Era su mejor compañía. Su mejor compañía era una araña porque no había nadie más. Pero no piensa: “las arañas están bien, pero las moscas son formas de vida inaceptables” – invasores alienígenas.

Aunque estaba bromeando con lo de “invasores alienígenas”, trae a colación un punto interesante acerca de lo que nos parece hermoso. Recuerdo cuando estuve en la India por primera vez. No era gran aficionado a los insectos y la India es la tierra de los insectos. El lugar en donde vivía, había grandes arañas lobo, que son del tamaño de tu mano. Una vez le señalé tontamente a mi maestro – en esa época, era Gueshe Ngawang Dhargyey – lo horribles que eran. Me reprendió diciendo: “Desde su punto de vista, tú te ves como un monstruo. ¿Quién está en lo correcto?”.

Deshacernos de los amigos engañosos

Así, permítanme deshacerme de amigos engañosos y poner mi confianza en amigos espirituales.

Esto trae consigo las maravillosas definiciones que tenemos en el budismo de amigo engañoso y amigo espiritual o buen amigo. Un amigo engañoso es alguien que nos conduce a la conducta destructiva. La cosa destructiva que nos anime a hacer no necesariamente tiene que ser algo súper destructivo, como robar una tienda, ir a cazar o a pescar o ese tipo de cosas. Puede ser simplemente que quieren que salgamos y estar de fiesta todo el tiempo, consumir drogas o beber, o solo sentarnos y hablar de fútbol, política o estrellas de cine. Este es un tipo de amigo engañoso – uno que nos aleja de la práctica positiva.

La palabra que a menudo se traduce como “amigo espiritual” es kalyana-mitra en sánscrito, que en tibetano se traduce como “gueshe.” Kalyana, la primera parte de la palabra, no significa “espiritual”; “constructivo” o “virtuoso”. Es un amigo que, a través de su influencia, nos lleva a hacer cosas constructivas. En lugar de decir: “Vamos a salir a emborracharnos”, dice: “vamos a meditar juntos”, “vamos a hacer algo positivo juntos”, “vamos a estudiar juntos” – este tipo de cosas. Este es un amigo espiritual, un amigo constructivo – uno que nos anima y nos ayuda a avanzar en nuestra práctica.

Podría ser algo como: “Vamos a hacer algo de ejercicio físico para darte más fuerza para practicar” – no que vayamos a hacerlo como nuestra actividad principal; eso es otra cosa. Esto no tiene que ser tan pesado: “Oh, solo nos vamos a sentar a orar juntos”. Así, lo que se nos anima a hacer podría ser algo que es directamente constructivo, constructivo en sí mismo, o podría simplemente ser algo que nos ayude a sostener nuestra conducta constructiva.

Cuando somos débiles en nuestra práctica y somos muy fácilmente influenciables, es especialmente importante evitar a los amigos engañosos. Si pasamos la mayor parte de nuestro tiempo con amigos engañosos, empezaremos a imitarlos y a actuar como ellos. Por otro lado, si pasamos la mayor parte del tiempo con amigos espirituales, amigos positivos, entonces empezaremos a imitarlos y a ser positivamente influenciados por ellos. Esto es muy importante.

De forma gradual, aprendemos a tener más y más fortaleza, de tal forma que no seamos como un perro que – para usar el ejemplo tibetano – cuando todos los perros del vecindario empiezan a ladrar, también empieza a ladrar. Un ejemplo de eso sería que, cuando alguien con quien estamos empieza a quejarse del gobierno y todo ese tipo de cosas, nos unimos y nos involucramos en ello. “Si puedes hacer algo, hazlo; si no puedes hacer nada, no te quejes” – solo te hará sentir peor.

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