La visión Prasánguika entre los no budistas

Otros idiomas

Incluso un no budista puede entender la visión Prasánguika de la ausencia de existencia autoestablecida (rang-bzhin-gyis grub-pa med-pa) tanto de forma correcta como con certeza. En otras palabras, incluso los no budistas pueden tener una aprehensión válida (rtogs-pa) de la vacuidad (vacío).

  • La aprehensión es una forma de conocer que toma cognitivamente a su objeto de forma correcta y con certeza de que es “esto” y no “aquello”. 

Esta aprehensión por parte de los no budistas puede incluso ser una absorción total (mnyam-bzhag) en la vacuidad. Si una aprehensión es una absorción total implica que se hace con una mente tranquila y estable de shámata (zhi-gnas). La aprehensión no budista de la vacuidad no puede, sin embargo, ser también con una mente excepcionalmente perceptiva de vipáshyana (lhag-mthong).

La absorción total de un no budista en la vacuidad no puede ser con vipáshyana porque el desarrollo de un par unido de shámata y vipáshyana (zhi-lhag zung-‘brel) enfocado en la vacuidad requiere de la inspiración (byin-rlabs, “bendiciones”) obtenida de la convicción firme (mos-pa) en las buenas cualidades del propio maestro espiritual y de la deidad excepcional (lhag-pa’i lha) de las figuras búdicas asociadas con desarrollar el darse cuenta que discrimina (shes-rab) de la vacuidad, tales como Manjushri. Tal convicción firme implica tres tipos de creencia (dad-pa) de que es un hecho que poseen estas buenas cualidades: 

  • Creer que un hecho acerca de un objeto es verdad, basado en la razón (yid-ches-kyi dad-pa).
  • Con la mente lúcida creer que un hecho acerca de un objeto es verdad (dang-ba’i dad-pa), lo cual, como un purificador de agua, limpia la mente de emociones y actitudes perturbadoras acerca del objeto. 
  • Creer que un hecho acerca de un objeto es verdad con una aspiración con respecto a él (mngon-’dod-kyi dad-pa), con la cual uno no solo cree que las buenas cualidades del maestro espiritual y las deidades excepcionales son verdaderas, sino que también se tiene creencia confiada en que uno mismo puede alcanzar las detenciones verdaderas (’gog-bden) de los sufrimientos verdaderos y sus causas verdaderas, basado en la cognición no conceptual de la vacuidad que ellos enseñan.

Aunque los no budistas deben escuchar (thos-pa) o leer acerca de la visión Prasánguika correcta de la vacuidad como la enseña un maestro budista, luego contemplarla (bsam-pa) o pensar acerca de ella, y finalmente meditar (sgom-pa) en ella con el fin de obtener un estado de shámata que aprehenda la vacuidad, carecen de la convicción firme en los maestros espirituales budistas y en las deidades excepcionales que enseñaron esta visión. En consecuencia, aunque los no budistas pueden alcanzar un par unido de shámata y vipáshyana con aprehensión de los objetos distintos de la vacuidad, carecen de la inspiración de los maestros espirituales budistas y de las deidades excepcionales necesaria para obtener un par unido de shámata y vipáshana con aprehensión de la vacuidad. 

Por las mismas razones, la aprehensión de la vacuidad por parte de lo no budistas solo puede ser conceptual. Son incapaces de tener una aprehensión no conceptual de la vacuidad.

Además, su absorción total conceptual que tiene aprehensión de la vacuidad solo puede funcionar de forma óptima como un oponente (gnyen-po) para su no darse cuenta de la naturaleza misma de la realidad (de-kho-na-nyid ma-rig-pa). No puede funcionar como un oponente obliterante (gnod-pa’i gnyen-po) para este tipo de no darse cuenta que tienen. 

  • En el contexto de la meditación, un oponente en el continuo mental de un meditador es un estado mental que tiene la habilidad (nus-pa) meramente de debilitar y suprimir temporalmente algo que ha de eliminarse (spang-bya) en el continuo mental de esa persona. Por ejemplo, la meditación en la fealdad y en la suciedad del cuerpo actúa como un oponente para meramente debilitar y eliminar temporalmente el apego de esa persona hacia el cuerpo.  
  • Un oponente que oblitera (literalmente, un oponente que daña) algo que ha de eliminarse en el continuo mental de un meditador es un estado mental que tiene la habilidad de realmente liberar al continuo mental de esta persona de una parte de algo de lo que ha de deshacerse. 

Por ejemplo, la conciencia profunda (ye-shes) de la absorción total no conceptual de la vacuidad en el estado mental que es el camino ininterrumpido de un arya (bar-chad-med lam) actúa como un oponente obliterante que libera al continuo mental de esa persona de una parte de su no darse cuenta de la naturaleza misma de la realidad. 

  • Un oponente obliterante debe ser lo opuesto de aquello que destruye y de lo que se deshace, y aquellos oponentes que, de hecho, sí eliminan algo de lo que hay que deshacerse en un continuo mental y, por lo tanto, producen las detenciones verdaderas (’gog-bden) ocurren solamente en el continuo mental de un arya.

Por lo tanto, la aprehensión total de un no budista que tiene aprehensión de la vacuidad puede funcionar como un oponente que debilita y elimina temporalmente el no darse cuenta de esa persona de la naturaleza misma de la realidad, pero no puede servir como un oponente que oblitera ese no darse cuenta en el continuo mental de esta persona. Esto es porque esa aprehensión no solo carece de un estado excepcionalmente perceptivo de vipáshyana, sino también porque aún es conceptual. 

A modo de contraste, la absorción total de un no budista con aprehensión de la vacuidad no necesariamente funciona siquiera como un oponente para debilitar y eliminar temporalmente ese no darse cuenta de la persona sobre la causa y el efecto (las-’bras ma-rig-pa), mucho menos sirve como un oponente que oblitera ese no darse cuenta. Esto es porque un no budista con tal absorción total aún podría creer que hacer un sacrificio animal resultará en un renacimiento en el paraíso. Así, los no budistas con una absorción total que tienen aprehensión de la vacuidad aún podrían renacer en un peor estado de renacimiento. 

Sin embargo, a través de la absorción total que tiene aprehensión de la vacuidad, los no budistas pueden construir un entramado constructor de samsara de conciencia profunda (ye-shes-kyi tshogs, colección de sabiduría), pero no necesariamente ni siquiera un entramado constructor de samsara de fuerza positiva (bsod-nams-kyi tshogs, colección de mérito). Lo no budistas, por supuesto, no construyen ninguna de las formas constructoras de liberación o constructoras de iluminación de los dos entramados, porque carecen de renuncia y de un anhelo por la bodichita. 

Los no budistas incluso pueden aprehender que la vacuidad significa surgimiento dependiente (rten-cing ’brel-ba) en términos de mero etiquetado mental (rtog-pa btags-tsam). Sin embargo, al construir solamente un entramado constructor de samsara de conciencia profunda, existe el peligro de que los no budistas aprehendan solamente la vacuidad y no la aprehendan como que significa surgimiento dependiente. Esto puede resultar en el miedo de que la verdad superficial (kun-rdzob bden-pa) de las cosas no exista, en otras palabras, el miedo de que no haya existencia convencional (tha-snyad-du yod-pa) de nada. Por lo tanto, pueden caer en el extremo del nihilismo (med-mtha’).

En general, construir un entramado de fuerza positiva sirve para afirmar la existencia convencional de los fenómenos válidamente conocibles. Por lo tanto, aunque los no budistas podrían tener una visión Prasánguika (lta-ba), eso no los convierte en una persona Prasánguika (gang-zag). Para ser una persona Prasánguika se requiere tanto una visión Prasánguika como una conducta Prasánguika (spyod-pa), es decir, una visión correcta de la vacuidad, además de un anhelo por la bodichita y una conducta del bodisatva basada en un entendimiento correcto de la causa y el efecto.

Sin embargo, por la fuerza de la inspiración meramente a partir de una visión correcta de la vacuidad, un no budista con tal visión puede, con el tiempo, entender correctamente qué significan las detenciones verdaderas, las verdaderas mentes que son el camino, la liberación y la iluminación. Por lo tanto, con el tiempo, tales no budistas pueden tomar dirección segura (refugio) en el Buda, el Dharma y en la Sangha y, por lo tanto, convertirse en un budista que anhela la liberación o la iluminación. 

Top