Evitar las causas de la divagación mental de la bodichita

Versos 2 y 3

Repaso

Postración y Naturaleza de Buda

Hemos estado discutiendo el primer verso de La Guirnalda de Joyas de un Bodisatva, que tiene que ver con cómo meditar en general y, más específicamente, cómo meditar en la bodichita.

El tema fue introducido por la postración o versos de homenaje – hacer postración a la gran compasión, a los maestros sublimes, los gurús que personifican la gran compasión, y a las figuras búdicas, que son inseparables de los maestros, concretamente los yidams que representan la naturaleza búdica de los maestros. Cuando hacemos postraciones, lo hacemos creyendo en el hecho de la inseparabilidad de estos tres.

Cuando hacemos postraciones, por ejemplo, al principio de nuestras clases, estamos ofreciendo postraciones a los budas y a los maestros que siguieron al Buda, que han alcanzado la iluminación; a nuestra propia iluminación futura que anhelamos alcanzar – el cual es el anhelo de la bodichita; y a los factores de naturaleza de buda dentro de nosotros mismos que nos permitirán, tanto a nosotros como a todos los demás, alcanzar la iluminación. Por lo tanto, hacemos postraciones, no solo a nuestra propia iluminación individual futura, sino también a las iluminaciones futuras de todos los demás y a los factores de naturaleza de buda dentro de ellos.

La forma en que hacemos postraciones en clases, entonces, es muy similar a lo que tenemos aquí en este verso de homenaje, en el sentido de que también podemos pensar en términos de que todos sean diversas figuras búdicas (como se hace en el tantra: ver a todos como Avalokiteshvara y demás) y, por lo tanto, que tengan cualidades de naturaleza de buda – todas las cuales están muy conectadas con la gran compasión y la bodichita. Es muy importante, cuando se hacen esfuerzos para alcanzar la iluminación, estar convencidos de que es posible, no solo que nosotros alcancemos la iluminación, sino todos alcancen la iluminación. Después de todo, ¿por qué habríamos de esforzarnos por llevarlos a la iluminación si no pensáramos que es posible?  

También, si podemos postrarnos y mostrar respeto ante la persona borracha que está tirada en la calle – rendir homenaje a la iluminación futura y naturaleza de buda de este borracho – o, si vamos un poco más allá, si podemos postrarnos ante la iluminación futura y naturaleza de buda de una cucaracha.

Quizás se pregunten, bueno, qué hay con las amibas, ¿también tienen naturaleza de buda? Entonces, cuando hablamos de amibas y demás, necesitamos examinar, ¿estamos hablando de algo sintiente? Es muy difícil saber en dónde dibujar la línea entre qué es un ser sintiente y qué no lo es. Esa es una pregunta muy difícil porque, por un lado, consideramos a los espíritus y a las criaturas infernales como seres sintientes y, por otro lado, no consideramos que las plantas o los hongos de nuestros pies sean seres sintientes. Así que no es tan fácil determinar cuáles formas de vida realmente son sintientes en el sentido de que tengan cierto tipo de darse cuenta y sean capaces de experimentar placer y dolor como resultado de sus acciones kármicas en vidas previas.

En cualquier caso, el punto es que, si podemos hacer postraciones a la iluminación y a la   naturaleza de buda de la cucaracha confiando en la habilidad de la cucaracha de alcanzar la iluminación, ¿cómo podríamos desanimarnos de la posibilidad de que nosotros alcancemos la iluminación? Shantideva lo dice muy bien:

(VII.17) Nunca te desanimes al pensar: “¿Cómo puede haber iluminación para mí?” El Decidor de la Verdad, el Así Ido (Buda), ha pronunciado esta verdad, así:

(VII.18) “Incluso aquellos que se han convertido en mosquitos, avispones y gusanos también, alcanzarán la iluminación insuperable, tan difícil de alcanzar, al generar la fuerza del vigor entusiasta”.

(VII.19) ¡(Cuánto más para) alguien como yo, teniendo la naturaleza (de Buda) y nacido como un humano, capaz de percibir lo que es útil o dañino! ¿Por qué no habría de alcanzar la iluminación, siempre y cuando no renuncie a la conducta del bodisatva?

Si realmente tenemos bodichita, entonces estamos armados con el tipo de oponente más poderoso – junto con el entendimiento de la vacuidad, por supuesto. Pero, incluso por sí misma, la bodichita es un oponente muy poderoso para superar cosas tales como la pereza de pensar: “No puedo hacerlo, soy demasiado tonto”, o “es demasiado para mí”. Es muy importante superar ese tipo de pensamiento. De lo contrario, no hay esperanza de realmente trabajar con la bodichita. La vacuidad puede ayudarnos a superar tales obstáculos al enseñarnos que: “esa no es mi naturaleza desde mi propio lado – ser inherentemente incapaz. Alcanzar la iluminación es solo un asunto de desarrollar las causas y tener las condiciones, la influencia y la inspiración correctas”.

El estado mental necesario para meditar en la bodichita

Con respecto a cómo meditar en la bodichita, Atisha primero dice que necesitamos deshacernos del titubeo indeciso. Eso no solo tiene que ver con indecisión acerca de lo que es la bodichita, cómo meditar en ella y cuáles son los métodos válidos; también tiene que ver con indecisión acerca de si nosotros podemos desarrollar la bodichita y, especialmente, si nosotros podemos alcanzar la iluminación y si todos los demás pueden alcanzarla. Si tenemos alguna duda en nuestra habilidad para alcanzar estas metas, no podremos poner nuestro corazón plenamente en la concentración unipuntual y enfocarnos en la bodichita.

Trabajamos para aclarar cualquier duda y deshacernos del titubeo indeciso con respecto a estos puntos durante el proceso de escuchar y pensar acerca de las enseñanzas. Entonces, podemos estar incondicionalmente comprometidos con mi práctica, dice Atisha, lo cual significa que podemos poner todo nuestro corazón en la práctica. Ahí, se refiere específicamente a la meditación en la bodichita. Hemos entendido lo que es la bodichita; nos hemos convencido de que podemos desarrollarla y que podemos alcanzar la iluminación. Así que podemos enfocarnos en ella plenamente y realmente acumularla como un hábito beneficioso de la mente y el corazón – que es lo que la palabra “meditación” significa.

Un punto que me gustaría añadir es que también necesitamos ser claros acerca de no ser indecisos con respecto a la forma en la que podríamos ayudar a otros a alcanzar la iluminación. No sería como un dios todopoderoso – que lo único que tenemos que hacer es tocar a alguien con el dedo y entonces, instantáneamente, se ilumina. Esa es otra cosa con la que no podemos ser indecisos. Necesitamos tener una idea clara de cómo realmente podríamos ayudar a otros a alcanzar la iluminación y estar convencidos de que las formas en las que lo haríamos, funcionarían. Hay un viejo chiste: “Si fueras Dios todopoderoso, ¿por qué tendrías que tocar a la persona con el dedo para llevarla a la iluminación? ¿Eso parece convincente?”.

Después necesitamos deshacernos de los obstáculos que surgen en la meditación misma. Con respecto al obstáculo del sopor, Atisha dice que necesitamos deshacernos de estar somnolientos, obnubilados y perezosos. Una vez que nos hemos liberado de estos diferentes tipos de pereza, podemos siempre hacer esfuerzo con perseverancia. La perseverancia es la valentía heroica de nunca darse por vencido, poner toda nuestra energía en algo constructivo, hacerlo de manera firme y con dignidad, y regocijarnos en eso. Esa energía es una energía que sale al universo.

En muchos textos, “perseverancia” se describe como “gozosa”, e incluso con frecuencia se traduce como “perseverancia gozosa”. La forma en que la palabra “gozosa” ha sido traducida del sánscrito al tibetano es un poco extraña. El término tibetano, spro-ba, tiene dos significados. El significado que, por lo general, se enfatiza, es “gozoso”, pero el otro significado, que es más cercano al sánscrito utsaha, es el de “energía que sale”. Es la misma palabra que “emanar”. Así, la energía sale en una forma gozosa – como un buda: el juego de la mente de un buda es radiar sin esfuerzo las emanaciones e influencia iluminadora. Ese es el significado de la palabra que se usa aquí. Es lo directamente opuesto de ser perezoso.

Así, cuando nos encontramos con la traducción “perseverancia gozosa”, recuerden que no se trata del simple hecho de “silbar mientras trabajas” y una sensación de “soy tan feliz”. “Soy tan feliz de saltar al infierno más bajo para ayudarte” – no es tan así.

Verso 2: Los factores mentales necesarios para superar el vagabundeo mental

Permítanme proteger siempre las puertas de mis sentidos con presencia mental, alerta y cuidado. Así, permítanme revisar repetidamente mi flujo mental, tres veces cada día y cada noche.

Este verso continúa abordando la pregunta de cómo nos concentramos y cómo meditamos en la bodichita. Necesitamos siempre proteger las puertas de los sentidos. Eso es lidiar con el vagabundeo mental. El vagabundeo es cuando nuestra mente se siente atraída por cosas placenteras de las que estamos apegados o por las que sentimos deseo. El verso anterior atendió el sopor mental. Este verso aborda el vagabundeo mental. Estos son los dos obstáculos principales al alcanzar la concentración unipuntual.

Presencia mental (recordación), alerta y actitud considerada

La forma en que lo hacemos es usando los poderes de la presencia mental (recordación), la alerta y el cuidado. Eso también es algo que Shantideva discute ampliamente. Tiene dos capítulos en torno a ello. Recuerden los capítulos en los que dice – refiriéndose a cuando nos encontramos empezando a hacer algo que es negativo o distractor – “permanecer como un bloque de madera”. Recuerden los títulos de los capítulos cuatro y cinco: “Cuidar (acerca de la Bodichita)” y “Proteger con alerta”. Utiliza las mismas palabras. Esos son los dos capítulos que abordan la actitud de largo alcance de la disciplina ética – que primero necesitamos haber aplicado a nuestra conducta. Una vez que hemos aprendido a refrenarnos de hablar y actuar de formas destructivas, entonces podemos aplicar esa disciplina ética a nuestra mente en la meditación.

Luego proteger – “proteger” tiene la connotación de “salvaguardar”, “guardar en contra de” el tipo de vagabundeo mental causado por el hecho de que nuestra mente sea distraída por objetos deseables de los sentidos. Protegemos a la mente; la resguardamos en contra de cualquier daño. Tiene la connotación de “salvar”: rescatamos nuestra atención cuando se va y luego la traemos de vuelta. Todos estos significados están en la palabra “proteger”.

Tsenzhab Serkong Rinpoche siempre solía decir que cada palabra en el texto está cargada de una enorme cantidad de significados. Así, necesitamos ordeñarlas como una vaca para extraerles todo el significado – la “vaca que concede deseos”, como se solía decir en el pensamiento indio.

Con lo que estamos lidiando aquí es con la atención. La atención es lo que ponemos en un objeto para poder permanecer enfocados en él. Necesitamos presencia mental (recordación), la cual es como un pegamento mental, para sostener esa atención en el objeto de tal forma que no se vaya. Es la misma palabra que “recordar”. La alerta es lo que vigila. Vigila la calidad del control de la presencia mental (recordación), el pegamento mental, para ver que no esté ni muy apretada ni muy suelta, o que no se pierda por completo.

Todo eso está basado en la actitud considerada – cuidamos. Nos importa cómo nos estamos concentrando y cómo va la meditación porque realmente queremos desarrollar la bodichita: realmente queremos ser capaces de alcanzar la iluminación y ayudar a los demás. Así, todo esto está basado en la actitud cuidadosa o considerada.  

Necesitamos usar la alerta, no solo durante la práctica de la meditación, sino a lo largo del día y la noche. Necesitamos revisar qué está sucediendo en nuestro estado mental. ¿Estamos siendo egoístas? ¿Estamos actuando bajo la influencia de las emociones perturbadoras?

Incluso cuando estamos dormidos, es posible darnos cuenta. Algunas veces, las personas duermen de forma bastante ligera y se dan cuenta de sus sueños. Si nos despertamos en medio de la noche y podemos recordar lo que estábamos soñando, podemos revisarlo. Si era un sueño de tipo negativo podemos, en lugar de sentirnos perturbados por él, tratar de establecer la intención de algo positivo. Así, tratamos de volvernos a dormir de nuevo pensando en nuestro maestro o algún otro tipo de pensamiento positivo.

La necesidad de la introspección

Lo principal es darse cuenta, revisar lo que está sucediendo en nuestra mente. Cuando es algo negativo, necesitamos corregirlo o “permanecer como un bloque de madera”, lo cual significa no actuar a partir del pensamiento. Si estamos empezando a enojarnos o a sentirnos codiciosos, o estamos empezando a actuar de manera egoísta o a decir algo realmente estúpido o desagradable, tratamos de atraparlo. También, si notamos que empezamos a deprimirnos o a desanimarnos, lo detenemos. Esto es lo que significa.

Tres veces no significa: “Ah, son las tres, así que ahora voy a revisar durante treinta segundos”, y luego, cuatro horas después, otra alarma suena para revisar de nuevo. No es así. La principal práctica del Darma es revisar constantemente, aunque no de una forma paranoica, como de policía, porque entonces nos ponemos tensos y podemos tener muchos problemas – especialmente si traemos el viaje occidental de la culpa, la cual es irrelevante aquí.

El punto es darnos cuenta de cómo estamos actuando, o tener esta introspección interior, y protegernos o salvaguardarnos de actuar estados negativos de la mente. Esto es lo que significa la palabra “Darma”. Es una “medida preventiva”, algo que impide que generemos más sufrimiento para nosotros mismos. Es una medida, algo que hacemos para impedir el sufrimiento. Esa es la etimología de la palabra “Darma”. Proviene de la palabra sánscrita dhr, “contenerse uno mismo”.

Si existe alguna esperanza de que seamos capaces de progresar en el Darma, necesitamos ser capaces de aplicarlo en nuestra vida diaria en un nivel cotidiano. Para poder hacer eso, necesitamos darnos cuenta de lo que está sucediendo en nuestra mente y, obviamente, lo que estamos haciendo con nuestro cuerpo y nuestro discurso. Son afectados por lo que está sucediendo en nuestra mente. Pero, de nuevo, lo hacemos sin ser el policía, el castigador y el juez – todo eso proviene de la mitología occidental.

Conforme estudiamos y aprendemos más y más Darma, aprendemos cada vez más oponentes – los métodos para lidiar con los estados mentales negativos o inútiles que surjan. Es muy útil tener un amplio repertorio de métodos, porque algunas veces un método es más efectivo o más conveniente de usar que otro. En la vida en general, es muy bueno tener más de una solución disponible. Si una no funciona, podemos intentar con otra. Este es específicamente el caso en nuestra práctica de Darma.

Verso 3: Evitar las causas del vagabundo mental

Permítanme dar a conocer mis propios errores y no buscar errores en los demás. Así, permítanme mantener escondidas mis propias buenas cualidades y dar a conocer las buenas cualidades de los demás.

Evitar el vagabundeo mental acerca de nuestras propias fallas y los errores de otros

Este verso también aborda las causas del vagabundeo mental que quizás tengamos en nuestra meditación – aunque este también puede afectarnos en periodos en los que no estamos meditando. Si escondemos nuestras propias fallas, nuestros propios errores, a menudo nos sentimos culpables al respecto. Nos carcome por dentro. Sin embargo, si damos a conocer nuestros errores, nos disculpamos o lo que sea, nuestro corazón se siente mucho más ligero y no nos sentimos culpables por eso. En inglés decimos “sacarlo de nuestro sistema”. Eso ayuda a disminuir el vagabundeo mental que surge cuando estamos ocultando nuestros defectos.

Y no buscar errores en los demás. Esa es también una gran causa de vagabundeo mental. Nos sentamos ahí a pensar: “Oh, esta persona no es buena” y “mira lo que esa persona hizo”, criticándolas y demás. Esto puede causar una gran cantidad de vagabundeo mental.

Asimismo, lo que a menudo sucede en general, es que vemos nuestros errores espejeados en otros. Por ejemplo, si hay un último pedazo de pastel en el plato y alguien más lo toma, acusamos a esa persona de ser codiciosa: “¡tú, cerdo codicioso, tomaste la última rebanada de pastel!”. La única razón por la que eso nos molestaría es porque nosotros somos codiciosos; queríamos esa rebanada de pastel. Si no quisiéramos esa rebanada de pastel, ¿por qué habría de importarnos quién tomó la última rebanada? A menudo, cuando nos enfocamos en todos los errores y fallas de los demás, estamos viendo nuestras propias fallas espejeadas en ellos. Así, es mejor usar esa energía en trabajar con nosotros mismos.

Asimismo, lo que generalmente sucede, es que cuando estamos siempre criticando a los demás, los demás se quedan con una muy mala impresión de nosotros. Si siempre estamos encontrando fallas y pensando que los demás no son nada buenos y demás, las personas empiezan a sospechar de nosotros y se preguntan acerca de nuestras propias cualidades. Esta es la razón por la que el primer voto del bodisatva es refrenarse de menospreciar a los demás y alabarnos a nosotros mismos. Tristemente, esto es lo que con frecuencia hacen algunos candidatos a elección popular en Occidente, porque quieren ganar alguna ventaja o alguna posición de poder. Eso hace que algunas personas discernidoras sospechen de sus intenciones. Pero aquí, en la meditación específicamente, esto puede ser un gran obstáculo.

Dromtonpa, el principal discípulo de Atisha en el Tíbet, dijo: “Si puedes ver tus propias fallas y no ver las fallas en los demás, eres sabio, incluso si no tienes otras buenas cualidades”. Eso nos da mucho en qué pensar, de hecho. Algunas veces pensamos que ser sabio es algo que es inalcanzable, que requiere de una gran inteligencia. Sin embargo, eso no es realmente lo que se quiere decir con ser sabio. Alguien puede carecer de educación y aun así ser una persona muy sabia, incluso si no es súper inteligente y no puede aprender diez idiomas. “Sabio” significa tener darse cuenta que discrimina, lo cual significa ser capaz de discernir entre lo que es útil y lo que es dañino, lo que es de beneficio y lo que no es de beneficio. Si podemos hacer eso, entonces somos sabios.

Evitar pensamientos de querer alardear y presumir

Atisha avanza en este verso para decir: permítanme mantener escondidas mis propias buenas cualidades. Esto es porque, de lo contrario, nos volveríamos muy orgullosos, arrogantes y presumidos de nuestras cualidades. Esto puede crear un gran obstáculo en nuestra meditación también, al pensar: “Cuán maravilloso soy. Estoy meditando muy bien”, o “tengo esta o aquella cualidad”. También, alardear de nuestros propios logros y buenas cualidades y transmitirlos a todos puede hacer que los demás se sientan celosos.

Podemos, sin embargo, mencionar nuestras buenas cualidades si eso será inspirador para otros. Sin embargo, necesitamos mucha sensibilidad para saber si realmente los inspirará o si, de hecho, los desanimará, haciéndolos sentir celosos o lo que sea. En general, es mejor siempre permanecer completamente humildes. Tsongkhapa dijo: “Mantén la luz de la llama de la lámpara de mantequilla dentro de la vasija; ilumina el interior, pero no se ve en el exterior”. Así, mantenemos la llama de nuestras buenas cualidades dentro, “dentro de la vasija”; no la publiques a todo el mundo.

Humildad

El énfasis en la humildad es muy fuerte en esta tradición Kadam. El punto es usar nuestras cualidades para ayudar a otros. Para hacerlo, no necesitamos alardear de ellas, como decirles a otros que tenemos este título y aquel título, o colgar todos nuestros títulos y reconocimientos en la pared y demás.

Ser humilde significa tener una modesta o baja estima de nuestra propia importancia, ser muy sencillos en las propias necesidades y demás. Si leen la biografía de Kunu Lama Rinpoche, pueden ver lo que significa ser muy sencillo, muy humilde. Él es el mejor ejemplo.

Los maestros en la tradición Kadam son llamados a menudo Gueshes Kadampa y son reconocidos por haber sido muy humildes. Primero que nada, “gueshe” es solo la traducción de la palabra sánscrita para “amigo espiritual” (kalyana-mitra). Los Gueshes Kadam fueron maestros grandiosos, pero humildes, que eran verdaderos amigos espirituales. Como amigos espirituales, ayudaron a otros a ser constructivos y actuaron como influencias constructivas en ellos. Lo hicieron, sin embargo, sin los grandes tronos, el brocado y todo eso.

No obstante, algunos lamas sí usan el brocado y hablan abiertamente acerca de sus logros. Si preguntamos, ¿cuál es la motivación de estos lamas que hablan acerca de lo que han logrado? Podría ser uno de dos tipos de motivación. Una sería la motivación negativa de querer ponerse a sí mismo en una posición superior. La otra sería la necesidad de, por ejemplo, inculcar respeto en otros para obligarlos a escuchar. Si estamos lidiando con una sociedad muy salvaje – como fueron las sociedades tibetana y mongola en el pasado – necesitamos una forma de calmar a la gente y hacerlos que desarrollen respeto. Las personas de una sociedad violenta y de ese tipo de cultura estarían muy impresionadas al escuchar este tipo de cosas; se sentarían y escucharían. El Buda mismo tocó la tierra y dijo: “Dejemos que la tierra sea testigo de que he alcanzado mis logros”.

Como dije, hay ciertos casos en los que, para poder inspirar a las personas de que es posible alcanzar la iluminación y demás, necesitamos decir que hemos logrado esto o aquello. Pero necesitamos ser muy cuidadosos y muy sensibles ante nuestro auditorio porque, de lo contrario, las personas pueden pensar: “Oh, eso es imposible. Lo está inventando”. El Buda no estaba alardeando cuando afirmó eso mientras tocaba la tierra. No estaba diciendo: “Cuán maravilloso soy”. Su Santidad el Dalai Lama también algunas veces dice un poco acerca de lo que ha alcanzado. La mayoría del tiempo, dice: “solo soy un monje ordinario”, pero algunas veces dice: “Bueno, he tenido una probada de lo que son realmente la bodichita y la vacuidad”. No dice: “tengo una realización plena”, pero dice que ha tenido una verdadera probada de ellas. 

Falsa humildad

Hay dos formas de orgullo. Está el orgullo de pensar “soy el mejor”; también está el orgullo inverso – de pensar “soy el peor”. Hay personas que montan todo un espectáculo de ser muy humildes – “Oh, no soy bueno”, y demás. Esa es una actitud tan perturbada como presumir lo maravillosos que somos. Así, la humildad tiene que ser sincera. Algunas personas, teniendo incluso solo un poco de sensibilidad, pueden decir cuándo es sincero y cuándo es falso. Todo tiene que ver con cuánto aferramiento egoico hay, cuánto nos identificamos con la humildad. 

¿Conocen el ejemplo que se ha dado sobre Atisha? Nadie sabía que él practicaba tantra hasta después de su muerte. Cuando vieron sus hábitos, vieron que tenía un pequeño vajra y una campana ocultos en un bolsillo. Nadie los había visto antes ni lo habían visto a él practicar. Siempre practicó de forma privada y se mantuvo humilde. No había espectáculos con el tambor y la campana para que todos pudieran escuchar.

Evitar pensamientos de envidia

La última línea de este verso es, dar a conocer las buenas cualidades de los demás, porque pensar acerca de las buenas cualidades de los demás y tener envidia de ellas también podría ser un obstáculo en la meditación y una gran causa para el vagabundeo mental. Si, en lugar de ello, podemos regocijarnos en las buenas cualidades de los demás y felicitarlos de corazón ante los demás, no nos sentiremos perturbados por nuestras fallas o las de los demás, o por nuestras buenas cualidades o las de los demás. 

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