Malentendidos comunes acerca del tantra

Es rápido, es fácil, es misterioso. Muchos malentendidos sobre el tantra han surgido debido a un marketing inteligente. Mucha gente está interesada en las prácticas “reservadas” y avanzadas, pero también quieren algo rápido. Este artículo examina algunos de los malentendidos más comunes y separa la realidad de la ficción.

Malentendidos acerca del tantra

Pensar que el tantra o el dzogchen son caminos fáciles a la iluminación

Hay muchos malentendidos sobre el tantra. A menudo estos malentendidos surgen debido a un marketing inteligente. Por las razones que sea, muchos maestros tibetanos u occidentales comercializan el tantra o el dzogchen como que un camino fácil, el camino rápido, el camino más elevado. Y debido a ese marketing, los estudiantes lo malinterpretan y piensan que el tantra o el dzogchen realmente son caminos fáciles.

¿Por qué la gente se siente atraída hacia estas prácticas si piensan que son fáciles y rápidas? Como señaló uno de mis maestros, podría ser porque somos perezosos así que no queremos hacer el duro trabajo que hace falta, o queremos encontrar una ganga. Es como obtener la iluminación a bajo costo, al igual que buscamos gangas cuando vamos a una tienda. Con frecuencia tenemos esa mentalidad cuando buscamos diferentes métodos de Darma: “¿Qué está de oferta esta semana?”

La dura realidad es que la práctica del tantra y el dzogchen son tremendamente sutiles, practicas difíciles que requieren una enorme cantidad de trabajo. Para empezar, todas estas prácticas especifican que incluso antes de empezar, necesitas hacer las prácticas preliminares, ngondro, con 100.000 o más postraciones y demás. Esto no es muy fácil, ¡se puede tardar años!

Pensar que hacer 100.000 postraciones va a hacer milagros

Incluso si aceptamos que necesitamos hacer estas prácticas preliminares como las postraciones, es un malentendido pensar que vamos a obtener milagros de ellas. Esto también puede ser resultado del marketing o simplemente puede ser porque sobrestimamos el poder de los preliminares. “Estoy tan desesperado, sólo díganme qué hacer. De acuerdo, arrojarme al suelo 100.000 veces, repetir algunas sílabas en otra lengua otras 100.000 veces y después todos mis problemas desaparecerán. Perfecto, voy a hacerlo.” Este es un malentendido. Y así, producto de la desesperación, lo hacemos, esperando que al final ocurra un milagro. Pero no sucede. Y entonces nos sentimos completamente desilusionados de las prácticas del Darma y lo dejamos.

Ahora, por supuesto, las prácticas de purificación pueden ser efectivas, pero no lo son cuando el 99,9% del tiempo nuestra mente está vagando, sin estar enfocada en lo que está haciendo. O cuando no tenemos una motivación fuerte, apropiada. Para que estas prácticas sean efectivas (e incluso cuando son efectivas no producen milagros) es necesario hacerlas de forma apropiada, con plena concentración y una motivación completa y adecuada y con un sentido de poner una dirección segura en tu vida (tomar refugio.) Eso no es fácil, ¿o sí?

Es también un error pensar, después de que hemos hayamos completado 100.000 repeticiones: “Ya he saldado mis deudas, ahora vayamos a lo bueno”. En cierto sentido, dicha actitud es casi hacer esas prácticas preliminares a regañadientes, sólo queremos terminarlas y no vemos el valor que tienen, en sí mismas, para purificar algunos potenciales negativos y construir cierta fuerza positiva (por ejemplo, al darle una y otra vez esta dirección positiva a tu vida indicada por el Buda, el Darma y la Sanga. “Esta es la dirección en la que voy.” O sino, generar bodichita una y otra vez. Por eso este tipo de preliminares son muy, muy útiles.

Realizar las prácticas del ngondro de manera prematura, sin un entendimiento básico del Darma

También en términos de los preliminares ngondro, es un error hacerlos antes de ni siquiera tener un entendimiento básico del budismo, y por lo tanto, pensar en ellos simplemente como una forma de limpiar nuestros pecados, por así decirlo. Esto ocurre algunas veces en Occidente, acudimos a un maestro e inmediatamente, antes de cualquier enseñanza, antes de cualquier entendimiento, te dice: “¡Haz 100.000 postraciones!”. Y lo que es sorprendente, ¡es que la gente realmente las hace!

Así que pregúntate “¿por qué las hacen?”. Y a menudo es por desesperación, piensan que sucederá algún milagro. O, como si se introdujeran en una secta, abandonan cualquier responsabilidad sobre sus vidas y simplemente obedecen a un maestro poderoso, como en el ejército. Ese es un error, pensar que la relación con el maestro es como la relación con algún oficial del ejército al cual obedeces sin cuestionar. Es muy importante no perder nunca nuestra facultad de ser críticos. Su Santidad siempre enfatiza eso, el ser críticos. Eso no significa criticar, aunque las palabras suenen parecidas en español. “Ser críticos” significa examinar lo que sucede. “Criticar” tiene la connotación de menospreciar arrogantemente a alguien, con una actitud agresiva y negativa, y pensar: “yo soy mucho mejor y tú eres terrible.” Así que es importante si vamos a hacer esas prácticas preliminares tener una base sólida de enseñanzas básicas budistas y entendemos lo que estamos haciendo y el por qué. Y esto no significa solamente conocer los detalles de una visualización compleja, sino tener claro el estado mental que estamos tratando de generar y engranar en nosotros.

Empezar las prácticas tántricas de forma prematura

Esto es indicativo de un malentendido mayor, el cual es introducirse en la práctica tántrica de forma prematura, incluso si empezamos haciendo el ngondro. Por ejemplo, en las tradiciones que presentan un fuerte énfasis en el ngondro, hay un ngondro compartido o común, que son los cuatro pensamientos que hacen que nuestra mente gire hacia el Darma. Esto básicamente cubre el mismo material que se encuentra en el material lam-rim (el material de las etapas graduales.) Solo después de esto, viene lo fuera de lo común, los preliminares no compartidos, los cuales son las postraciones y demás. Saltarnos, trivializar o minimizar estos preliminares compartidos (las enseñanzas básicas del lam-rim) y pasar inmediatamente a las postraciones y demás, a menudo conduce a actitudes muy poco realistas acerca de las postraciones, las recitaciones del mantra de 100 sílabas, etc. Después de un tiempo, empiezas a preguntarte” “¿Por qué demonios estoy haciendo esto? ¿Qué sentido tiene?”. Mientras que si de antemano tienes, al menos hasta cierto nivel, un entendimiento claro de la importancia de acumular fuerza positiva, eliminar los potenciales negativos (o al menos minimizarlos,) porque deseas alcanzar tal o cual tipo de meta espiritual, entonces los preliminares adquieren cierto sentido.

Como mencioné, el problema no es solamente introducirnos de manera prematura en el ngondro, sino entrar en el tantra de forma prematura. ¿Por qué sucede esto de manera tan frecuente? Podría ser porque les solicitamos iniciaciones a los lamas visitantes, incluso si nuestro grupo no está listo para practicarlas. O los mismos lamas visitantes ofrecen iniciaciones, incluso cuando la audiencia no está en su mayoría preparada. Así que no somos totalmente responsables de los malentendidos acerca del énfasis excesivo que se hace sobre el tantra y su práctica presentada de forma prematura para la mayoría de la gente.

¿Por qué habríamos de pedir una iniciación? Puede haber muchas razones. Pensamos que es algo elevada. Es exótica. O la gente que gestiona el centro de Darma puede pensar que atraerá a más personas, lo cual significa que recaudarán más dinero, y de esta manera pueden pagar al maestro que está de visita y mantener el centro. Así que puede ser por razones financieras, que es lo más desafortunado, porque así sucede. Los mismos maestros podrían verse motivados al pensar que: “bueno, estas personas no van a practicar, pero plantará semillas para vidas futuras”. Bueno, la mayoría de los occidentales no creen en las vidas futuras, así que esto es un malentendido. O los mismos maestros no entienden realmente que los occidentales no tienen los antecedentes para ser capaces de practicar el tantra de manera efectiva. O podrían sentirse presionados por ganar dinero para mantener a su monasterio y a los monjes que los esperan.

Pueden haber muchas razones. Pero lo que siempre se aconseja es que, si hay un maestro que está de visita, solicitarle las enseñanzas básicas. Y si lo que deseamos son enseñanzas más avanzadas, entonces solicitamos enseñanzas avanzadas de sutra: enseñanzas avanzadas acerca de la bodichita o el vacío (vacuidad.)

Video: Tsenshab Serkong Rinpoche II — “La práctica tántrica y los principiantes”
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Pensar que si hemos recibido una iniciación tántrica de forma prematura, estamos envueltos en su práctica

El hecho es que mucha gente recibe iniciaciones tántricas antes de que estén suficientemente preparados para dedicarse a su práctica. Pero algunas personas piensan que si abandonan la práctica, serán malos budistas e irán a algún infierno. Por esto tratan de mantener la práctica, pero casi sin ningún entendimiento de lo que están hacienda o del por qué, y pronto desarrollan una actitud hostil hacia su práctica. Es un error, sin embargo, pensar que las únicas alternativas son una práctica tortuosa o la tortura en el infierno.

Serkong Rinpoché daba un consejo de mucha ayuda para este tipo de personas. Decía que, en tal caso, deberías considerar el hecho de tomar la iniciación como que has plantado una semilla para el futuro en tu continuo mental. Si, después de haberte examinado honestamente, te parece que no estas todavía listo para meterte en las prácticas, entonces con tu imaginación coloca las prácticas en un estante elevado en tu mente. Hazlo, sin embargo, con total respeto y la intención sincera de que las bajaras del estante y las practicarás cuando estés mejor preparado.

Pensar que podemos ganar la liberación o la iluminación sin superar la biología, específicamente nuestro impulso sexual

Es un malentendido pensar que podemos obtener la liberación o la iluminación sin tener que superar la biología, específicamente nuestro impulso sexual. Este es un punto particularmente difícil. A pesar del hecho de que en el tantra es posible, en etapas avanzadas, utilizar el deseo y la energía sexual para liberarse de del deseo y la energía sexual, esto es sólo cuando estamos en etapas extremadamente avanzadas y tenemos control sobre nuestro sistema de energía sutil. Es un grave error considerar el tantra como un método para tener sexo exótico. Pretendemos obtener la liberación. Liberación significa liberación de este tipo de cuerpo físico samsárico con todos sus impulsos sexuales y demás. Pretendemos tener el tipo de cuerpo de un ser liberado o iluminado, hecho de luz y no sujeto a estas limitaciones biológicas. A menudo, sin embargo, buscamos una ganga en una práctica budista. Queremos alcanzar la liberación y la iluminación a bajo costo, sin tener que renunciar a este tipo de placeres corporales, por así decirlo. Este es un malentendido.

Pensar que la parte más importante de la práctica del tantra es visualizar todos los detalles correctamente

También cuando nos hemos introducido en el tantra y queremos instrucciones sobre cómo practicar, es un malentendido pensar que el mayor énfasis en la práctica es la visualización, y así nos preocupamos demasiado por tener hasta los más mínimos detalles de forma correcta. Mi maestro Serkong Rinpoché acostumbraba utilizar un ejemplo para este malentendido occidental: “las personas se me acercan y me preguntan: ¿Yamantaka o Vajrayoguini tienen ombligo? Esto es ridículo. No están entendiendo los puntos importantes de estas práctica.

Cuando deseas desarrollar concentración unipuntual mediante la práctica de una visualización de tantra, ciertamente necesitas todos los detalles, pero eso no es en lo qué te enfocas o lo qué enfatizas al inicio. En lo qué necesitas enfocarte es en un entendimiento básico de lo que Tsongkhapa llama “Los tres principales aspectos del camino,’ y cómo estos están relacionados con la práctica del tantra de visualizarte en la forma de una figura búdica, como Chenrezig o Tara.

  • Renuncia (la determinación de ser libre:) renunciar al aferramiento a nuestra apariencia ordinaria y nuestra creencia de que nosotros y todas las cosas tienen una existencia verdadera, establecida por sí misma.
  • Bodichita (pretendemos alcanzar la iluminación:) Estas figures búdicas representan nuestra propia futura iluminación que pretendemos alcanzar. Así que para ayudarnos a lograrlo más rápido, imaginamos que ya estamos en ese estado. Sin bodichita, ¿por qué nos imaginaríamos con esa forma y haríamos todas las actividades de beneficiar a los demás? Queremos ser así con el fin de beneficiar a otros.
  • Vacío (vacuidad:) entendemos que ahora no existimos verdaderamente de esta forma en este momento, pero tenemos los potenciales para volvernos un Buda, como aquello que las figuras representan. Pero también nos damos cuenta que para lograr la iluminación, necesitamos hacer un esfuerzo. En otras palabras, entendemos cómo el vacío y la funcionalidad de causa y efecto, y el surgimiento dependiente, van juntos. No nos engañamos a nosotros mismos pensando que somos Tara, o para el caso, Cleopatra.

Así que si vamos a pedir enseñanzas sobre tantra, necesitamos asegurarnos de que están a este tipo de nivel. Esto es lo que necesitamos enfatizar: cuál es el tema principal de todo esta práctica de tantra y qué tratamos de hacer con ello. Esa es la razón por la cual necesitamos toda la preparación de antemano y no solo preocuparnos por todos los detalles diminutos de la visualización, cómo son las joyas y cosas así. Aunque hay instrucciones de cómo son las joyas, no enfaticen eso, particularmente no al principio.

Es interesante que en la iniciación de Kalachakra en Toronto, Canadá, en el 2004, Su Santidad el Dalái Lama dio como preliminar una enseñanza de tres días sobre uno de los textos de Nagáryuna sobre el vacío, “Los versos raíz del camino medio, llamado el darse cuenta discriminativo.” Después de esto, dio la iniciación. Y lo que fue muy notorio es que asistieron muchas más personas a la iniciación que a las enseñanzas sobre el vacío. Su Santidad dijo a la audiencia que realmente apreciaba más a las personas que habían asistido sólo a las enseñanzas de Nagáryuna y no se quedaron a la iniciación, que aquellas que hicieron lo contrario (se saltaron las enseñanzas básicas y sólo asistieron a la iniciación). Así que esto nos dice mucho.

Pensar que las figuras búdicas son santos a los cuales rogamos para que nos bendigan

Es un malentendido también considerar a las figuras búdicas, los yidams, como si fueran santos a los que les rogamos para que nos ayuden: Santa Tara o Santo Chenrezig y demás, y venerarles. Este malentendido no está limitado solamente a los occidentales. Muchos budistas tradicionales piensan esto también, aunque no en la analogía de santos cristianos. Estas figuras búdicas pueden inspirarnos, como lo hacen los budas y los gurús de los linajes, pero necesitamos hacer el trabajo por nosotros mismos.

Algunos de estos malentendidos provienen de un asunto de traducción cuando solicitamos a los diversos gurús y figuras búdicas en las plegarias de solicitud. Primero de todo, la palabra plegaria o rezo (“prayer,” en inglés) tiene la connotación de rezarle a Dios al estilo “Dios, concédeme mis ruegos”. O connota rezarle a un santo para que sea mi intermediario ante Dios, para que Dios me otorgue algo. Esto es una interpolación proveniente del cristianismo, y no es apropiado.

Cuando solicitamos en esos tal “rezos” es lo que en tibetano se llama chin-gi-lab (byin-gyis rlabs) y usualmente se traduce como bendiciones. Solicitamos, en la traducción, “Bendíceme para que sea capaz de hacer esto. Bendíceme para ser capaz de hacer aquello,” como si lo único que necesitáramos es que vengan esas figuras y nos bendigan y, de repente, obtenemos todas nuestras realizaciones. Esto no es budismo.

Traducirlo con la palabra “bendición” da una connotación completamente diferente y engañosa de lo que el término verdaderamente significa. El término tibetano significa literalmente elevar y abrillantar. El término sánscrito original, adhisthana, significa poner a alguien o algo en una posición más elevada: elevar. Prefiero traducir este término como “inspirar.” Solicitamos al Buda, los gurús, las figuras búdicas que nos inspiren para lograr tal o cual realización. Pero estas figuras, por su lado, por su propio poder, no pueden otorgarnos nuestros deseos y hacer todo por nosotros, y [entonces] todo lo que tenemos que hacer es someternos a ellas. Esto, nuevamente, es una interpolación, proyectamos una idea o concepto occidental en el budismo. El principal énfasis siempre es que necesitamos hacer el trabajo por nosotros mismos. Los budas, los gurús, pueden inspirarnos, pueden enseñarnos, pueden guiarnos, pero no pueden hacer el trabajo por nosotros. Tenemos que entender por nosotros mismos.

Malentendidos acerca de los protectores

De manera similar, es un malentendido enfatizar de forma exagerada la práctica de los protectores. Esto a menudo sucede en los centros de Darma dónde, cada semana o cada mes, hacen una práctica de grupo de protector. E incluso los recién llegados son bienvenidos a participar en esa práctica sin tener ni la más remota idea de lo qué están haciendo. La gente metida en esta situación considera el protector como aquel que va a protegerles (como la palabra proteger implica) de todos los obstáculos y peligros. Pierden de vista o ni siquiera nunca se dan cuenta de que necesitamos protegernos a nosotros mismos, en términos de refugio y karma.

En lo que respecta al refugio, vamos en la dirección segura indicada por el Buda, Darma y Sanga con el fin de evitar los peores renacimientos. Esta es la motivación de primera perspectiva inicial de lam-rim. No acudimos a un protector para evitar un peor renacimiento. En ningún lado dice eso en las enseñanzas, ¿o sí? Consideramos al Buda, al Darma y a la Sanga para ello, pero ellos no van a protegernos en el sentido de salvarnos. Nos enseñan qué hacer con el fin de evitar tales renacimientos desastrosos, y después tenemos que hacerlo nosotros mismos. Ellos dan el ejemplo. Y respecto al karma, nos protegemos a nosotros mismos de los peores renacimientos al evitar el comportamiento destructivo.

¿Qué significa ir en la dirección segura del Buda, el Darma y la Sanga? La dirección segura principalmente está indicada por el Darma, es decir la Joya más profunda del Darma, lo cual se refiere a la Tercera y Cuarta Realidades de los Nobles. La tercera verdad noble es la cesación de las causas del sufrimiento y, mediante esta, la verdadera cesación del sufrimiento. La cuarta verdad noble es el camino verdadero o mente que es el camino que lleva a esa cesación verdadera, es decir el entendimiento de la vacuidad, así como el entendimiento verdadero que resulta de ella. Estas dos verdades nobles existen en su totalidad en el continuo mental de los budas, y existen parcialmente en el continuo mental de la Sanga aria. Esta es la dirección en la que vamos, para volvernos como ellos y lograr lo que ellos han logrado. Si hacemos esto, nos protegemos del sufrimiento. Darma, la palabra sánscrita, proviene de la raíz sostener. El Darma se refiere a medidas preventivas que tomamos que nos sostendrán para evitar el sufrimiento.

Un protector no puede hacerlo por nosotros; un protector es como un complemento a las prácticas principales. De hecho, hay muchas formas de ver a los protectores. Serkong Rinpoché solía describirlos como un perro enorme y feroz. Decía que si estás en el centro de un mandala-palacio como una figura búdica (digamos como el fuerte y potente figura de Yamantaka, necesitas ser capaz de tener el poder de controlar estos protectores que convocas en el mandala y ordenar que te sirvan. Por ejemplo aunque pudieras estarte en la puerta y ahuyentar a los ladrones, ¿por qué hacer esto si puedes tener un perro que lo haga por ti? Pero tienes que ser el dueño, tienes que tener el control. Así que aun si pensamos en términos de un como algo que nos ayuda, en términos de ahuyentar las interferencias, los ladrones y demás, nosotros somos los que básicamente tenemos el control de todo esto.

Si consideramos los protectores como seres reales (espíritus o lo que sea) lo cual hacen los tibetanos, espíritus o lo que sea, lo única manera en la qué pueden ayudarnos es mediante el proveer las circunstancias para que madure nuestro propio karma. Si no tenemos el karma para que madure, lo que ellos hagan no será de ayuda. Es el mismo mecanismo que cuando hacemos ceremonias del Buda de la Medicina y ceremonias para la larga vida. No son las causas para que nos recuperemos, son una mera circunstancia para que madure nuestro propio karma positivo. En algunos casos con los protectores, hay un mecanismo ligeramente involucrado. Su ayuda viene en la forma de proveer las circunstancias para que nuestros potenciales kármicos negativos maduren de forma muy trivial, y así quema obstáculos más serios que podrían haber en el futuro que prevendrían el éxito. Los rituales de protector pueden funcionar de varias maneras.

Pero aquí el error, el malentendido, es enfatizar de forma exagerada las prácticas de protector y convertirlo en el foco de atención, en lugar del Buda, el Darma y la Sanga. Entonces la práctica de protector corre el peligro de volverse la veneración de algún tipo de espíritu. Muchos problemas pueden surgir de ello, como lo ilustra el asunto del controvertido protector entre los tibetanos. Así que debemos tener mucho cuidado con esto. Pienso que no es algo muy inteligente por parte de un Centro de Darma que este tenga una práctica pública de un protector todos los días, o cada semana, o cada mes, a la que cualquier persona pueda asistir, especialmente los principiantes. Especialmente si estos textos rituales están traducidos a su propio idioma, porque son bastante duros: “Aplasta a mis enemigos,” y demás. Pueden ser fácilmente malinterpretados.

Malentendidos acerca de las iniciaciones

Tomar una iniciación tántrica sin examinar al maestro o la práctica de antemano y sin la intención de dedicarse a la práctica

En lo que respecta a las iniciaciones tántricas, es un malentendido tomar una iniciación tántrica sin examinar al maestro o a la práctica de antemano. E incluso si los examinamos, es un error o un malentendido tomar la iniciación sin la intención de realmente practicar después el sistema tántrico. El propósito de una iniciación o empoderamiento, después de todo, es activar, fortalecer y aumentar nuestros factores de naturaleza búdica para que seamos capaces de introducirnos en la práctica de un sistema de tantra especifico. Este es todo su propósito. “Nuestros factores de naturaleza búdica” se refiere a nuestros potenciales que nos capacitan, cuando están totalmente desarrollados, volvernos un Buda. Los diversos rituales y visualizaciones durante la iniciación activan estas semillas de potencial de naturaleza búdica y plantan más semillas, para que podamos introducirnos a una práctica específica. Literalmente, es una iniciación para empezar esa práctica.

Cuando malentendemos esto, asistimos indiscriminadamente a cualquier iniciación dada por algún lama para alguna práctica y vamos, ya sea por las tal “bendiciones” o por la presión del grupo. Pero ir a una iniciación, un empoderamiento, es un asunto serio. Necesitamos examinar totalmente al maestro. ¿Deseo establecer una relación especial con este maestro como mi gurú tántrico? La mayoría de nosotros no tenemos idea de lo que eso significa. ¿Realmente deseo hacer esta práctica de deidad específica en lugar de aquella otra? ¿Quiero realmente hacerla ahora? Si no inmediatamente ahora, ¿tengo la intención de hacerlo más adelante?”

Obviamente podemos asistir a la iniciación como a un evento antropológico, como un antropólogo para ver qué es lo que hacen esos misteriosos nativos en esos rituales esotéricos. Su Santidad el Dalái Lama dice que si quieres ir, como él lo llama, como un observador neutral, ese no es un problema. Pero asistir a ciegas sin considerar el porqué vamos, corre el peligro de malentender el proceso de iniciación.

Pensar que si atendemos la iniciación sólo por las “bendiciones”, hemos tomado los votos y compromisos

Es un malentendido aún mayor pensar, si asistimos de esa forma a una iniciación como un evento antropológico, o sólo por bendiciones o por la presión de grupo, que hemos recibido los votos y compromisos por simplemente haber estado presentes en la iniciación. Sólo se reciben votos si lo haces a sabiendas y con la voluntad de tomarlos. Sólo por estar ahí no significa que hayas tomado los votos o que hayas recibido la iniciación. Los tibetanos llevan a sus perros a las iniciaciones. Eso no significa que el perro tenga los votos ni que ahora tenga la iniciación para la práctica. Pero ¿queremos asistir a la iniciación simplemente como un perro? Este es el tema. O ir con la esperanza de que esto nos dará un viaje, ¿como si hubieras consumido alguna droga?

Pensar que poder recibir la iniciación y hacer las prácticas sin recibir y mantener los votos

Por otro lado, es igualmente un malentendido pensar que podemos recibir una iniciación y introducirnos en la práctica sin haber tomado y mantenido los votos. Uno de los aspectos más importantes de una iniciación son los votos. Se dice con gran claridad en muchos textos: “No hay iniciación sin los votos”. Por lo menos, en todas las iniciaciones de todas las clases de tantra, incluyendo dzogchen, hay los votos del bodisatva.

Tsongkhapa y Atisha enfatizan que los votos del bodisatva requieren cierta base en ética general. Por esto, también necesitamos cierto tipo de nivel de votos pratimoksha para la liberación individual, incluso si sólo son los votos laicos. No necesitamos tomar los cinco votos (evitar matar, robar, mentir, desarrollar un comportamiento sexual inapropiado y consumir sustancias tóxicas, específicamente alcohol.) Podemos tomar cualquier número de ellos, incluso solamente uno. Además, si tomamos una iniciación a las dos clases superiores de tantra, yoga tantra y anuttarayoga tantra, necesitamos tomar los votos tántricos. Esto es absolutamente esencial Y necesitamos tomar todo este conjunto de votos muy seriamente, examinando de antemano si vamos o no a mantenerlos.

Pensar que podemos negociar con el maestro para tener un compromiso menor con la práctica de la iniciación

Si hay un compromisos de práctica, es un malentendido pensar que podemos negociar con el maestro para que nos disminuya el compromiso, como si regateáramos con el comerciante de un mercado oriental el precio de unos zapatos. Algunas veces he visto a occidentales haciendo eso. Cuando Su Santidad el Dalái Lama da un empoderamiento en Dharamsala, el compromiso habitual es hacer la práctica todos los días por el resto de su vida. Los occidentales quieren ir ahí, pero luego van a negociar: ‘Tenemos una vida ocupada, ¿en serio tenemos que hacerla? ¿Podemos hacerla sólo algunas veces, cuando tengamos tiempo?” Incluso cuando Su Santidad Tratan establece varios niveles de compromiso, muchos occidentales todavía quieren obtener el mínimo compromiso a un bajo costo.

Especialmente si vamos a recibir las instrucciones y enseñanzas sobre una práctica tántrica, todo el tema de ir es que deseamos hacer la práctica. Somos serios sobre esto. De otra forma, ¿para qué las recibimos? ¿Sólo por curiosidad? Ese no es el tema. Se supone que estas enseñanzas son preciadas, algo sagrado que se recibe sólo en base a realmente querer hacer la práctica y tener la motivación adecuada para hacerlo. Esto, por supuesto, se vuelve un tema difícil con el internet y libros de práctica de tantra fácilmente disponibles. Por esto, Su Santidad el Dalai Lama dice que hay muchísima información sobre tantra disponible de todas formas, es mejor tener la información correcta disponible. Como Su Santidad bromea algunas veces: “Es mejor ir a un infierno con un entendimiento correcto que ir con un entendimiento incorrecto. Con entendimiento correcto puedes escaparte mucho más rápido”. No sé si es para que lo tomemos literalmente o en broma, pero nos da algo en qué pensar. Pero que las cosas estén disponibles en libros o el internet no es excusa para no practicarlas. Si tomamos una iniciación y recibimos las enseñanzas sobre la práctica, necesitamos tomar seriamente el compromiso para dedicarnos a ella.

Cuando tenemos un compromiso de práctica diaria, pensar que podemos saltarnos un día, o tomar demasiados compromisos de práctica diaria

Si hay un compromiso de recitación diaria de una iniciación que hemos tomado, es un malentendido no tomarlo en serio y pensar que podemos dejar de hacerlo un día si no se nos antoja: “Sólo lo haré cuando tenga ganas”. O tomar muchos compromisos de práctica de por vida sin considerar de forma realista si seremos capaces de mantenerlos.

Este fue un error muy común en la década de los setentas en la India. Por aquellos días, las iniciaciones completas con los compromisos de práctica completos eran dados con mucha más facilidad y los occidentales tomamos esos compromisos, pensando que siempre podríamos mantenerlos. Pero luego miras apenas diez años más tarde (ya no digamos veinte, treinta, cuarenta años después) ¿cuántas personas de hecho las han mantenido y siguen haciéndolas? Sólo un puñado. E incluso en lo días siguientes a haber tomado el compromiso, muchas personas realmente batallaban con hacer la práctica diaria. Decían que estaban demasiado ocupados en la mañana, “la mañana no es un buen momento para mí”. Al pensar esto, lo dejaban para la noche, y entonces tendrían dos o tres horas de práctica que hacer. Se sentaban y daban algunas cabezadas medio dormidos y luego se sobresaltaban despiertos, y les tomaba la mitad de la noche terminarlo todo. Su práctica de tantra se volvió una tortura. Este es un gran problema.

Si vas a tomar compromisos de práctica, se realista con respecto a lo que realmente puedes hacer. Estos compromisos de práctica son serios cuando conllevan la promesa de hacer la práctica cada día por el resto de tu vida ¿Por qué querrías comprometerte a hacer algo cada día por el resto de nuestra vida? La única razón es porque eres te tomas realmente en serio el hecho de obtener la liberación y la iluminación y entiendes el método básico del tantra y estás seguro de que si lo practicas adecuadamente, te va a llevar ahí. Esto es muy importante.

Su Santidad siempre enfatiza que si vas a involucrarte con el tantra, debería ser en base a una comprensión de todo lo que el tantra trata y confianza en la efectividad del método. De otra forma, ¿para qué vas a hacer esto? Especialmente si piensas que solo se compone de algunas visualizaciones raras y el murmullo de algunos mantras, entonces después de un tiempo lo dejas porque te parece ridículo: “¿Por qué estoy haciendo esto?” Así que es importante considerar realmente si podemos o no satisfacer de verdad estos compromisos.

Pensar que la práctica de tantra simplemente significa recitar un ritual y mantras

Por último, es un malentendido de la práctica tántrica considerarla meramente la recitación de un ritual o meramente la repetición de un mantra. Sin una fuerte meditación en la bodichita y en el vacío (vacuidad), solo recitamos “bla bla bla…” y aunque tratamos de visualizar, la mayoría de las veces no podemos visualizar porque es demasiado complicado. Así que queremos hacer las versiones más fáciles de las prácticas y pensar que algo va a suceder en base a ello. A menudo nuestra práctica se vuelve sólo un escape al País de la Fantasía sin ser realmente un método efectivo para unir todas las enseñanzas.

El tantra es una manera de unir todas las enseñanzas. Por ejemplo, a lo largo el texto del ritual, en cierto punto generas las cuatro actitudes inconmensurables; en otro punto, la dirección segura (refugio); en otro punto, la bodichita; en ese otro punto, confirmas los votos; y en ese otro punto hacemos meditación del vacío. En puntos diferentes del texto, generas diferentes entendimientos y comprensiones profundas de Darma. Si no has practicado los métodos previos, entonces en el ritual, cuando aparecen unas pocas palabras: “ahora tengo el entendimiento de la vacuidad”, ¿qué es lo que haces? Sólo estás recitando palabras. Pero no hace nada el solo recitar palabras. Por esto, la práctica de tantra requiere una enorme cantidad de antecedentes de estudio y práctica. Es un error pensar que simplemente es hacer “bla bla bla” con un poco de recitación, la cual es mayormente hecha con mucha divagación mental de todas formas.

Resumen

Está claro que hay muchas ideas equivocadas acerca del tantra. Algunas surgen por la manera en qué el tantra es anunciado, y algunas surgen mediante nuestros propios deseos: a todos nos gustaría una vía rápida y fácil a la iluminación. Si entendemos la realidad de practicar el tantra, será más probable que sigamos con él y progresemos continuamente, en lugar de abandonar ante la primera dificultad.

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