Reafirmar la dirección segura y la bodichita

Introducción

Al resaltar este tercer aspecto de las seis prácticas preparatorias, el texto dice que primero hagamos la postración, después nos sentamos, después aclaramos la mente poniendo la atención en la respiración, y solo entonces reafirmamos nuestra motivación de refugio (dirección segura) y bodichita. Pero, desde mi experiencia, he encontrado que cuando las personas, antes de una enseñanza o antes de la meditación, solo hacen la postración sin nada antes y luego se sientan, la postración se vuelve muy mecánica. Así, dado que dice que primero te sientes, luego te enfoques en la respiración y luego el refugio y la bodichita, pienso que esto indica que también necesitaríamos reafirmar nuestra motivación antes de la postración inicial, de lo contrario, no tenemos motivación. 

Todo el punto de centrarnos en la respiración es traer a nuestra mente a un estado neutral – lo que se llama no especificado (no está especificado por el Buda que sea constructivo o destructivo) – y, sobre esa base, entonces podemos generar un estado mental positivo. Si solo tratamos de generar un estado mental positivo sobre la base de empezar con nuestra mente toda revuelta por los asuntos del día o por el tráfico que encontramos para llegar al lugar y demás, entonces es muy difícil. Así que, primero, un estado neutral, el cual se alcanza a través de solo enfocarnos en la respiración, y luego la motivación positiva. Por lo tanto, en la forma en la que yo enseño, he añadido este preliminar o paso preparatorio de enfocarnos en la respiración y asentar la motivación antes de hacer la postración inicial y sentarnos. Podemos repetirlo, por supuesto, en el orden apropiado. Me parece que no hay falla en hacerlo dos veces.

Lo que queremos tratar de evitar es que nuestra práctica se vuelva mecánica, y es sumamente fácil que esto suceda – una práctica mecánica en la que hay muy poco sentimiento. Solamente nos apresuramos a hacerla porque nos sentimos – por la razón que sea – obligados a hacerla, nos sentiríamos culpables si no la hacemos, o se vuelve un hábito tan fuerte que es como cepillarnos los dientes y no pensaríamos en no hacerla, aunque no haya sentimiento alguno en ella. Una vez que la práctica se vuelve mecánica y hemos desarrollado el hábito de hacer una práctica mecánica, es muy difícil romper ese hábito.

Así que, si apenas están empezando, traten de tener cuidado de no establecer el hábito de hacer una práctica mecánica sin sentimiento detrás. Porque es muy fácil caer en ese hábito. ¿Por qué? Porque nuestras vidas son muy ocupadas. No tenemos mucho tiempo. Tenemos que prepararnos en la mañana e ir a trabajar o cuidar a los niños. Queremos acabar la práctica, y aunque tenemos la muy fuerte intención de que siempre vamos a hacer la práctica cada día, la tendencia es que queremos apresurarnos para hacerla y terminarla lo más pronto posible porque tenemos que hacer muchas otras cosas durante el día. Esta es la realidad con la que tenemos que lidiar. Esta es la razón por la que es importante que seamos capaces de generar la motivación, la intención, el sentimiento, etc., instantáneamente, aunque eso, por supuesto, solo puede surgir después de una gran cantidad de familiaridad y meditación. Aunque reafirmamos nuestra motivación, esta necesita estar ahí todo el tiempo en cierto nivel casi inconsciente. Así que, antes de hacer postraciones y sentarnos, visualizamos frente a nosotros un objeto de refugio y luego tomamos dirección segura y reafirmamos nuestra motivación de la bodichita.  

Dirección Segura (Refugio)

Aunque esta no es la ocasión para explicar ampliamente el refugio y la bodichita, es importante que no los trivialicemos. Prefiero el término dirección segura en lugar de refugio porque es un poco más activo. Refugio es una palabra muy pasiva, al menos en inglés. No es que estemos pasivos y digamos: “¡Oh Buda, Darma, Sanga, sálvenme!”. Por el contrario, nos protegemos a nosotros mismos al ir en la dirección del Buda, Darma y Sanga – las Tres Joyas – la dirección que indicaron.

Hay muchos niveles diferentes de estas tres joyas raras y preciosas (dkon-mchog gsum). Esta es la forma en que los tibetanos traducen joya – rara (dkon) y suprema (mchog). Así que esa es la connotación. El nivel más profundo de la Joya del Darma, son la tercera y cuarta verdades nobles, para ponerlo de forma muy sencilla. Esto está hablando acerca de la verdadera cesación del sufrimiento y sus causas. Y cuando hablamos del verdadero camino, no es un camino sobre el que caminamos; es un estado mental – un entendimiento, un darse cuenta profundo – que actuará como un camino que nos conducirá a la meta. Así que, estamos hablando de los entendimientos que traerán las verdaderas cesaciones y el nivel de entendimiento mental que es el nivel resultante, una vez que se han alcanzado las verdaderas cesaciones. 

Esto es lo que es realmente tan difícil y profundo acerca de las Tres Joyas, que necesitamos entender y estar convencidos de que es posible una verdadera cesación de los problemas y sus causas – quiero decir, obviamente necesitamos entender la causa y efecto – que la naturaleza básica de la mente es pura en el sentido de que es posible alcanzar esta verdadera cesación. Hay muchos niveles diferentes con los que podríamos aproximarnos para tratar de entender esto:

  • Su Santidad el Dalai Lama menciona en su Alabanza a los Diecisiete Panditas de Nalanda: si entiendes las dos verdades – la verdad más profunda y la verdad convencional de las cosas – entonces podrás entender las cuatro verdades nobles, y si entiendes las cuatro verdades nobles, podrás entender las Tres Joyas.

    [Ver: Realismo: La base para el camino budista y sus metas]

  • Otra forma de acercarse a esto está en La inseparabilidad de Avalokiteshvara y el Maestro Espiritual – el entendimiento de los cuatro cuerpos de Buda nos dará un sentido más firme de este refugio, de esta dirección segura.  
  • O podríamos aproximarnos a esto obteniendo convicción de la posibilidad de la verdadera cesación y los verdaderos caminos desde el punto de vista del mahamudra o del dzogchen, la naturaleza pura de la mente.

El punto es que, si vamos a ir en esta dirección, tenemos que estar convencidos de que es posible ir en esa dirección y no solo pensar: “Bueno, podría tratar de eliminar el sufrimiento, etc., pero no seré capaz de alcanzar la meta” (hay muchas personas que piensan así). Pero para realmente tenerlo firme, necesitamos estar convencidos de que la liberación y la iluminación son realmente posibles – una verdadera cesación.

Esto no es algo trivial o algo fácil de entender o algo de lo que sea fácil convencerse lógicamente, es algo en lo que, de hecho, necesitamos trabajar mucho. La mayoría de nosotros, para empezar, asumimos que es verdad – bueno, si al menos pensamos en ello, pero en el mejor de los casos empezamos asumiendo que es verdad, esperando que sea verdad – y luego trabajamos en esa dirección. Pero si es sincera dentro de nosotros, esta dirección segura, provoca un enorme cambio en nuestra vida. No es solo que estamos trabajando para mejorarnos a nosotros mismos, lo cual es un cambio lo suficientemente grande, sino que además estamos convencidos de que es posible alcanzar la liberación y la iluminación. Entonces, ¿por qué sufrir? Como ellos dicen: si estás en una casa en llamas y sabes que es posible salir, ¿por qué no estás tratando de salir? 

Los budas son aquellos que han alcanzado completamente estas verdaderas cesaciones y estas verdaderas mentes que son el camino y han indicado cómo hacerlo. Y la Sanga se refiere a la Sanga Arya aquellos que ya han alcanzado algunas de las verdaderas cesaciones y algunas de las verdaderas mentes que son el camino, pero no todas. Así que, ciertamente no estamos hablando de este uso occidental que se le ha dado a la palabra Sanga para referirnos solo a las personas que acuden al centro de Darma. Tampoco es solo el nivel convencional, que es la comunidad monástica. Esa es una representación de la Sanga Arya, pero la dirección verdadera es indicada por la Sanga Arya.  

Visualizar a las Tres Joyas

Para tomar refugio, necesitamos visualizar enfrente de nosotros algo que represente a esta dirección en la que queremos ir. Esta puede ser una visualización extremadamente extensa, pero también existe la tradición llamada “Joya Toda Inclusiva”, en la que solo se visualiza a Buda Shakyamuni, a quien vemos como inseparable del maestro espiritual. Está sentado en un trono sobre un loto, luna y disco solar, lo cual representa la renuncia, la bodichita y el entendimiento de la vacuidad. El cuerpo del Buda representa a la Sanga, la palabra es el Darma y la mente es el Buda.

Debo enfatizar: no se queden atrapados en la visualización. Muchas personas tienen dificultades para visualizar. Ese no es el punto principal. El punto principal es solo tener un objeto de enfoque que represente aquello que deseamos alcanzar. Tsongkapa explica muy bien cómo nos entrenamos para visualizar. Dice: simplemente toma algo general, algo vago, y conforme mejore tu concentración, el foco y el detalle vendrán automáticamente (obviamente, tenemos que saber cómo se ve para que eso suceda). Así que eviten, por favor, el error de quedarse muy atrapados en los detalles de las visualizaciones y luego sentirse abrumados y desanimados porque no pueden visualizarlos.  

Bodichita

Después de reafirmar la dirección en la que queremos ir, reafirmamos nuestra motivación de la bodichita. Hay dos aspectos que conforman una motivación, lo que se traduce como motivación. De hecho, la palabra tibetana para motivación (kun-slong) es “algo que causa que te levantes y vayas hacia la meta”. Así que tiene dos partes: una es la meta, el anhelo; la otra es el estado emocional que nos llevará a alcanzar esa meta. La motivación tiene estos dos aspectos. 

Aquí la meta no es solo ir en una dirección segura hasta la liberación, porque la meta de la dirección segura implica tres aspectos, sea: 

  • Liberación, lo cual significa convertirse en arjat, como un shrávaka – un escucha de las enseñanzas, cuando las enseñanzas del Buda están presentes. 
  • Liberación como pratyekabuda – durante las eras oscuras en las que no hay budas presentes y tienes que confiar solamente en tus instintos. 
  • O como un bodisatva – anhelar la iluminación, no solo la liberación. 

La dirección segura es para estas tres metas posibles. 

Desde un punto de vista Mahayana, anhelamos la iluminación; sin embargo, tenemos que alcanzar la liberación para poder alcanzar la iluminación. Así que no piensen que la meta del shrávaka es irrelevante. Podrían anhelar la meta del shrávaka con la motivación mahayana de amor y compasión, etc., pero van a tener que alcanzar esa meta también. Y puede tomar también una enorme cantidad de tiempo – tres trillones de eones – acumular fuerza positiva para alcanzar la iluminación, así que probablemente vamos a tener que practicar durante eones oscuros en los que las enseñanzas no estarán disponibles, y necesitaremos tener fuertes instintos para poder practicar como un pratyekabuda. Así que no es irrelevante.

Pienso que es muy importante no tener esta actitud arrogante: “Oh, quiero ser un bodisatva. Quiero alcanzar la iluminación. Y estos seres inferiores, los shrávakas y los pratyekabudas, no solo no son dignos de respeto, sino que son irrelevantes”. No son irrelevantes, especialmente los pratyekabudas – ellos son a los que, con frecuencia, la gente ignora más. Pero si realmente pensamos en ello, acerca de la cantidad de tiempo que tomará alcanzar la iluminación, seguramente estaremos por aquí durante eones oscuros. Ahora, podrían decir: “Bueno, los budas enseñan en infinitos universos y demás. Así que cuando sea un eón oscuro aquí, el Buda estará enseñando en algún otro lugar y podríamos renacer ahí”, pero no sabemos realmente. No sabemos en dónde vamos a renacer. “Incluso si los budas no están alrededor y las enseñanzas no están disponibles, que mis instintos sean tan fuertes que de cualquier modo me lleven en esta dirección”. 

Pienso que las personas que han vivido en los regímenes más fuertes del totalitarismo anti-religioso tienen una mejor idea de la relevancia de lo que acabo de explicar.

Ahora, con la bodichita el anhelo es la iluminación. Y, nuevamente, un buda que visualizamos frente a nosotros, inseparable del maestro espiritual, representa a la iluminación, el anhelo. Y la emoción que nos conduce hacia eso es el amor, la compasión y esta determinación excepcional de que asumimos la responsabilidad, no solo de ayudar a otros con los altibajos de la vida, sino de conducirlos hasta la liberación y la iluminación. Esa es la razón por la que siempre lo enfatizo cuando hablo de la motivación. No es solo nuestra ayuda habitual de atenderlos cuando tienen hambre y demás, sino ayudarlos a superar la base del sufrimiento del sufrimiento y el sufrimiento del cambio (el tipo ordinario de felicidad), específicamente, el sufrimiento que todo lo impregna (renacimiento incontrolablemente recurrente). Así, asumir plena responsabilidad de ayudarlos en todo el camino hasta superar eso. Esa es la determinación excepcional.

Sin embargo, no estamos anhelando alcanzar la iluminación del Buda Shakyamuni ni la iluminación en general, sino que estamos tratando de alcanzar nuestra propia iluminación individual. Pero esa iluminación aún no ha acontecido, pero puede acontecer sobre la base de la pureza natural de la mente, la vacuidad de la mente – que es posible alcanzar las verdaderas cesaciones del sufrimiento y sus causas – y los llamados dos entramados (las dos colecciones) de fuerza positiva y darse cuenta profundo. Si estamos convencidos de que la meta es alcanzable en términos de la pureza natural de la mente y demás, entonces, los diversos factores de naturaleza de buda serán causas en relación con eso. Una causa, después de todo, solo puede ser una causa en relación con la posibilidad de que haya un efecto.

De hecho, si lo pensamos con mayor profundidad, aparte de todo el lado emocional de la compasión, el amor y demás, el anhelo de la bodichita requiere una enorme cantidad de entendimiento – basado en esta dirección segura de la verdadera cesación y el verdadero camino que conduce a que sea posible – entender la causa y efecto y la vacuidad de causa y efecto en términos de cómo los diversos factores de mi continuo mental pueden actuar como causas para producir eso. Este se vuelve un tema sumamente profundo, para el que desafortunadamente no tenemos tiempo ahora. Pero cuando hablamos en términos de la bodichita, la bodichita convencional y la bodichita más profunda, la más profunda es el entendimiento de la vacuidad. Realmente es muy importante tenerlo para que el anhelo de la bodichita convencional para nuestra propia iluminación individual sea firme.

Ahora, el gurú y el Buda enfrente de nosotros, inseparables el uno del otro, representan ese anhelo que nos esforzamos por alcanzar. Esto es muy interesante. Tenemos este comentario de Gampopa: “Cuando me di cuenta de la inseparabilidad de mi propia mente, el maestro espiritual y el Buda, entendí mahamudra”. 

Después de reafirmar nuestra dirección segura y el anhelo de la bodichita, entonces, según las instrucciones de Serkong Rinpoche, podemos hacer uno de los siguientes puntos:

  • Podemos imaginar que un duplicado de Buda Shakyamuni se disuelve dentro de nosotros.
  • Nos transformamos en Buda Shakyamuni con un HUM en nuestro corazón.
  • Enviamos varios rayos de luz, y esto purifica y transforma y lleva a todos los seres al estado de la budeidad, y todos ellos se transforman en Shakyamuni (así que los imaginamos a todos en la forma del Buda Shakyamuni).

Luego nos damos cuenta, entendemos, que eso es solo una visualización: aún no están iluminados (para el caso, tampoco nosotros). ¿Por qué no se han iluminado? Porque no tienen ecuanimidad, para empezar. Esto conduce, en una progresión lógica, a la meditación en los cuatro inconmensurables:

1. Ecuanimidad inconmensurable – “Qué maravilloso sería si tuvieran ecuanimidad. Que tengan ecuanimidad. Definitivamente se las traeré. Inspírenme, Oh Budas, para lograrlo”. 

2. Amor inconmensurable – “Que todos puedan ser felices y tener las causas de la felicidad”.

3. Compasión inconmensurable – “Que todos puedan estar libres del sufrimiento y de las causas del sufrimiento”. 

4. Gozo inconmensurable – no solo los tipos habituales de sufrimiento y felicidad, sino “que puedan alcanzar el gozo de la iluminación y nunca ser separados de él”. 

Y luego, la instrucción más común que encontramos – y después de eso, el siguiente paso: 

  • El buda visualizado frente a nosotros se hace cada vez más pequeño, entra entre nuestras cejas y desaparece como mantequilla derretida. Esa es una práctica con menos sabor tántrico. 
  • La visualización alternativa es que el buda se eleva, y cuando visualizamos el abundante campo en el siguiente paso, el buda vuelve a bajar y se sumerge en él.  

Así que hay dos variantes.

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