Detalles de los modos de conocer: 8 Cognición distorsionada

Explicación extensa del “Compendio de modos de conocer”

Contraste entre cognición distorsionada y no distorsionada

La cognición distorsionada se define como un modo de conocer que toma su propio objeto de manera invertida. 

Salvo la cognición distorsionada y las ocasiones en que un titubeo indeciso considera una conclusión errónea, los demás cinco modos no válidos de conocer toman su objeto de una manera que se ajusta a los hechos. Por ello, a menudo pueden aprovecharse. Imagina, por ejemplo, que estás en la playa y alguien se está ahogando a poca distancia de la orilla. Al principio, al mirar el agua, la forma de la persona puede aparecer ante tu cognición desnuda válida, pero no le prestas atención porque tu atención está concentrada en escuchar música. Esta es una cognición visual no determinante. Si te marcharas en ese momento, tal cognición no válida habría sido desastrosa. Pero supongamos que surge una duda en tu mente al ver periféricamente el movimiento de brazos aleteando. Podrías entonces tener un titubeo indeciso con tu conciencia mental dirigida a la persona, tomándola con precisión como tal y sin estar seguro de si está en problemas o no.

Si este estado inconcluso se inclinara hacia la conclusión correcta, podrías preguntar a los que te rodean y descubrir que tienen un amigo que lleva mucho tiempo en el agua y que no es buen nadador. Esta razón no prueba necesariamente que la persona que ves en el agua sea su amigo o que se esté ahogando, pero ahora, con cognición presuntiva, llegas a esta conclusión correcta de manera fresca y te sumerges en el agua. Al acercarte a la persona, puedes ver con mayor claridad que, de hecho, está luchando por mantenerse a flote y puedes oír sus gritos de auxilio. La primera fase de esta cognición es una cognición válida del hecho de que está en problemas. Continúas aprehendiendo esto con cognición subsecuente a medida que sigues nadando hacia ella. Finalmente, alcanzas a la persona y la llevas sana y salva a la orilla.

A lo largo de todo este evento, tus diversas cogniciones tomaron su objeto, la persona, de una manera precisa, es decir, como persona. Por lo tanto, aunque la mayoría de las formas en que conocías a esta persona o algo sobre ella eran no válidas, sin embargo, condujeron a un final beneficioso. Pero, cuando tu visión se centró por primera vez en la persona, si hubieras pensado que lo que viste era un tronco y te hubieras alejado, los resultados habrían sido muy graves. Este es un ejemplo de una cognición distorsionada, ya que toma su "objeto propio" (rang-yul) de una manera contraria a los hechos: que es un tronco. Recuerden que el "objeto propio" de una cognición es el segundo momento en el continuo de un objeto inmediatamente precedente. En el caso de esta cognición distorsionada de una persona como un tronco, el "objeto propio" de la cognición es un tronco y este no es el segundo momento de la persona como su objeto inmediatamente precedente.  

Puede haber casos excepcionales en los que una cognición distorsionada pueda tener un resultado beneficioso, pero esto suele ser solo por casualidad. Por ejemplo, podrías estar caminando por una vía oscura de noche y, frente a ti, una banda de ladrones acecha a una víctima. Antes de alcanzarlos, ves una forma oscura en el camino. Crees que es un monstruo o demonio horrible, cuando en realidad es un ciervo inofensivo. Pero, asustado por lo que aparece ante ti, corres de vuelta a casa y, en consecuencia, evitas ser asaltado. Tal beneficio es meramente espurio. Cultivar cogniciones distorsionadas como esta visión paranoica u otras alucinaciones solo te familiarizará con la ignorancia y la irrealidad. Sin embargo, las cogniciones no válidas que, por otro lado, toman su objeto de acuerdo con la realidad, pueden usarse con éxito como parte de un camino de desarrollo, siempre que las reconozcas por lo que son y seas consciente de sus limitaciones.

Un ejemplo clásico de la utilidad de las cogniciones no distorsionadas, aunque no válidas, se refiere al proceso habitual mediante el cual se obtiene la cognición desnuda yóguica de la falta de identidad. Al principio, al pensar en tu persona o en tu "yo" convencional, puedes experimentar titubeos indecisos, sospechando que podría no existir como una entidad estática. Luego lees algunos libros o escuchas discursos sobre las enseñanzas del Buda. Ahora, consciente de las líneas de razonamiento precisas, pero sin comprenderlas del todo, asumes que son ciertas y que, como persona, podrías, de hecho, no ser estática.

Esta cognición presuntiva, obtenida al escuchar, puede conducir, mediante el pensamiento analítico adecuado, a una cognición inferencial válida de la falta de identidad. Esta cognición conceptual válida será seguida, durante la meditación estabilizadora, por muchas cogniciones subsecuentes de lo ya comprendido con precisión. Algunas serán de esta cognición inferencial, y otras pueden ser recuerdos de la falta de identidad de la que ya has adquirido certeza debido a esta inferencia. Si bien este último tipo de cognición subsecuente es útil para familiarizarte con la verdadera forma en que existe tu "yo" convencional, es más poderoso y beneficioso en tus meditaciones inferir esto de forma fresca y válida una y otra vez, y luego mantener la concentración en un flujo de cognición subsecuente derivada de una inferencia válida fresca. Mediante este proceso, y mediante tu construcción de fuerza positiva (mérito) auxiliar a partir de actos constructivos, alcanzarás la cognición desnuda yóguica de la falta de identidad por causa y efecto, y te convertirás en un arya. Por lo tanto, este logro no se obtiene mediante ningún proceso "místico", sino mediante un camino racional progresivo.

Incluso cuando hayas alcanzado un estado tan exaltado, aunque seguirás teniendo cogniciones no válidas, como las subsecuentes e incluso algunas raras no determinantes, éstas no obstaculizarán tu progreso hacia el estado de arhat y la completa eliminación de todas tus emociones y actitudes perturbadoras. Solo un Buda es capaz de liberarse de todas las cogniciones no válidas, e incluso de las válidas conceptuales de la inferencia. Pero esto también proviene de su repetida familiaridad con la cognición desnuda yóguica y su cognición subsecuente no válida durante la práctica como bodisatva arya. Por lo tanto, ciertos modos no válidos de conocer pueden ser beneficiosos para el progreso espiritual.

Sin embargo, la cognición distorsionada, como aquella que concibe erróneamente tu "yo" convencional como una entidad estática con una identidad permanente, es extremadamente perjudicial para tu desarrollo. Al tomar como objeto un "yo" estático cuando te enfocas en tu yo convencional, es contrario a la realidad y solo conducirá a mayor ignorancia y sufrimiento. No obstante, esta distorsión puede tener un último momento cuando se aplican los oponentes adecuados.

Tipos de cognición distorsionada

Al dividirlas, hay dos (tipos): (1) cognición conceptual distorsionada y (2) cognición no conceptual distorsionada. La definición de la primera es un darse cuenta conceptualmente implicado que es engañoso en cuanto a su propio objeto conceptualmente implicado. La definición de una cognición no conceptual distorsionada es un darse cuenta que tiene una apariencia clara (de un objeto) que es engañosa en términos de su propia manera de tomarlo cognitivamente. La primera es como los dos tipos de aferramiento a un “alma” imposible, a saber, de fenómenos y personas, mientras que la segunda es, por ejemplo, como la cognición sensorial ante la cual una montaña nevada aparece azul. 

Cognición conceptual distorsionada

La cognición conceptual es un modo de conocer un objeto sobre el cual conceptualizas. Por lo tanto, se conoce como un darse cuenta conceptualmente implicado (zhen-rig), literalmente, un darse cuenta que se aferra a algo. Da surgimiento a una categoría como su objeto que aparece (snang-yul). Consideremos el caso de una cognición conceptual que tiene como objeto que aparece la categoría de objeto (don-spyi) “vasijas de barro”. La categoría de objeto es equivalente al reverso conceptual, es decir, la exclusión mental estática (blo'i gzhan-sel) “nada más que una vasija de barro”. Este reverso conceptual es un fenómeno de negación implicativa (ma-yin dgag), que arroja explícitamente en su estela (shul) (deja como su huella) una representación mental (snang-ba) de una vasija de barro genérica e implícitamente arroja una vasija de barro real. La representación mental también es un fenómeno estático: una vasija de barro genérica que representa a todas las vasijas de barro no es producto de causas y condiciones. Por lo tanto, un holograma mental de una vasija de barro representativa también surge en la cognición conceptual como una entidad objetiva no estática, es decir, una forma de fenómeno físico que solo puede ser conocido por la conciencia mental. 

Pueden recordar que los objetos involucrados de una cognición, excepto aquellos del darse cuenta reflexivo, deben ser entidades objetivas. Este holograma mental objetivo, entonces, es el objeto involucrado de la cognición conceptual y es conocido como el “objeto conceptualmente implicado” (zhen-yul, objeto implicado, objeto conceptualizado), el objeto implicado por la cognición conceptual. Un objeto conceptualmente implicado, sin embargo, significa literalmente “un objeto que se aferra a una base a la que está aferrada” (zhen-gzhi, un objeto sobre el que se conceptualiza). La base a la que se aferra es un objeto existente externamente, ya sea que ese objeto esté presente y sea conocido no conceptualmente por una cognición separada o no. Pero tal objeto externo, incluso si está presente, no es una “cosa cognitivamente tomada” (gzung-don) que funcione como una condición focal (dmigs-rkyen) para el holograma mental. 

Las cosas cognitivamente tomadas son formas burdas de fenómenos físicos (gzugs rags-pa). Solo las cogniciones no conceptuales las conocen y, por lo tanto, solo ellas tienen condiciones focales. Las cogniciones conceptuales no tienen objetos focales (dmigs-yul) que proyecten un aspecto de sí mismas en la conciencia mental. Surgen de la activación de un hábito (bag-chags) y no de apoyarse en una condición focal existente externamente.

El objeto conceptualmente implicado en una cognición conceptual, por ejemplo, el holograma mental de una vasija de barro, aparece solo de forma no clara ante la cognición conceptual. Esto se debe a que se conoce a través del filtro de la categoría de objeto, "vasijas de barro". Todas las cogniciones conceptuales son engañadas o engañosas ('khrul-ba) porque mezclan o confunden una categoría con un holograma mental que representa un miembro genérico de esa categoría, como si todos los miembros de esa categoría se parecieran a él. Sin embargo, es posible aprehender el holograma mental objetivo, el objeto involucrado de la cognición conceptual, a través de tal modo de conocer, e incluso hacerlo válidamente, como con una cognición inferencial. En este caso, el objeto involucrado se toma de manera precisa, fresca, decisiva, no fraudulenta y con aprehensión de primera fase. Pero, aun así, tal cognición inferencial es engañosa, como se acaba de explicar. 

Si una cognición conceptual también está engañada con respecto a la entidad objetiva que es su objeto conceptualmente implicado, también está distorsionada. Su objeto conceptualmente implicado, que es el "objeto propio" de la cognición conceptual, no corresponde a un momento subsecuente de un objeto externo que conociste previamente. Por ejemplo, puedes recordar haber visto a tu amigo con una camisa amarilla ayer. El objeto que aparece es la categoría de objeto de tu amigo que viste ayer. Lo que aparece en tu recuerdo es un holograma mental que representa a tu amigo que viste ayer, que es una apariencia de él con una camisa amarilla. El objeto conceptualmente implicado es el holograma mental de él ayer con una camisa amarilla. 

Si fuera cierto que ese día estaba vestido así, entonces tu cognición conceptual habría tomado su “objeto propio”, este objeto conceptualmente implicado, con precisión, y tu modo de conocer concuerda con los hechos. Sin embargo, si resulta que llevaban una camisa azul, no amarilla, tu cognición conceptual es engañada con respecto a su objeto propio, porque no concuerda con los hechos. Con tu amigo vistiendo una camisa azul ayer como su base a la que está aferrada, tu recuerdo distorsionado, que es necesariamente conceptual, ha aparecido en él un holograma mental de tu amigo vistiendo una camisa amarilla ese día. El objeto conceptualmente implicado, que él realmente vistió una camisa amarilla ayer, es falso porque no corresponde a un momento siguiente de la base a la que se aferra. Por lo tanto, tu cognición es engañada doblemente. Una categoría se mezcla y se confunde con un holograma mental que la representa, y la base a la que se aferra el holograma no corresponde a la realidad. Esto es cognición conceptual distorsionada.

Otro tipo de cognición conceptual distorsionada ocurre en la mayoría de los sueños. En este caso, también, lo que aparece son hologramas mentales de personas y objetos físicos. Estos hologramas mentales particulares que aparecen pueden ser o no representaciones de personas o cosas existentes, pero las situaciones en las que participan en los sueños suelen ser totalmente ficticias y no corresponden a la realidad. No son representaciones oníricas de momentos siguientes en secuencia a partir de eventos reales. Por lo tanto, la mayoría de los sueños son cogniciones distorsionadas.

Los ejemplos más destacados de cogniciones conceptuales distorsionadas son aquellos con los que te aferras a un "alma" o identidad imposible de personas o fenómenos, ya que son las verdaderas fuentes del sufrimiento repetido con renacimientos incontrolablemente recurrentes, el samsara. El Sautrántika no afirma una falta de identidad de los fenómenos como la vacuidad de una manera imposible de establecer la existencia de todos los fenómenos, incluidas las personas, como lo hacen los sistemas de principios Chitamatra, Svatántrika y Prasánguika. En el sistema Sautrántika, la falta de identidad de los fenómenos es la ausencia de fenómenos que existen como objetos experimentados o utilizados por una persona que existe de una manera imposible. 

Existen dos niveles de aferramiento a un "alma" imposible de las personas, ya sea de uno mismo o de otros. Puedes considerar tu "yo" convencional, o el de otra persona, como un ser estático y sin partes, un atman, que puede existir independientemente de una base para la imputación (un cuerpo, una mente, etc.), o que es establecido como una entidad autosuficientemente conocible. En cualquier caso, tu cognición conceptual distorsionada es acerca de algún complejo de tus agregados, como tu cuerpo, y la variable que afecta no congruente de tu persona o "yo" convencional existente de forma imputada y conocible por imputación sobre esta base. 

Consideremos el caso de aferrarse a que el yo está establecido como una entidad autosuficientemente conocible. Los objetos que aparecen son las categorías de objeto cuerpos, personas y uno o ambos de estos modos imposibles de existencia de tu "yo" convencional. Estas categorías de objeto están representadas por un holograma mental de un cuerpo con un "yo" convencional como imputación sobre él y este "yo" que tiene lo que se asemeja a este modo imposible de existencia. El "yo" en este holograma mental no tiene este modo imposible de existencia porque ese modo de existencia no existe; no hay tal cosa. Este holograma mental es el "objeto propio", el objeto involucrado y el objeto conceptualmente implicado compuesto de la cognición conceptual. La base a la que está aferrada este objeto conceptualmente implicado sería un cuerpo real existente externamente, un "yo" convencional, pero este "yo" está totalmente desprovisto de existir de esta manera imposible como una entidad autosuficientemente conocible. Aunque el cuerpo y los componentes del “yo” convencional de este holograma corresponden a la realidad, la apariencia de este modo imposible de existencia de tu “yo” convencional no corresponde a la realidad. No existe un yo autosuficientemente conocible, aunque el Sautrántika afirma que el cuerpo es una entidad autosuficientemente conocible. Por lo tanto, se trata de una cognición conceptual distorsionada. 

Cognición no conceptual distorsionada

A diferencia de la cognición conceptual distorsionada, que siempre es mental, las no conceptuales distorsionadas son mayormente sensoriales y no tienen como objetos que aparecen categorías metafísicas u otras entidades metafísicas como espacios, ausencias o falta de identidad. Sus objetos que aparecen son entidades objetivas, y estos son también sus "objetos propios" y sus objetos involucrados. Aparecen claramente ante uno de tus tipos sensoriales de conciencia, aunque no necesariamente en foco. Los "objetos propios", es decir, los objetos involucrados, en la cognición conceptual también son entidades objetivas, pero en tales casos, son objetos conceptualmente implicados. Aparecen de forma no clara ante la conciencia mental, estando parcialmente velados. Sin embargo, en ambos casos, conceptual y no conceptual, los "objetos propios" que aparecen en una cognición distorsionada no son momentos subsecuentes de entidades objetivas externas previas que corresponden a la realidad.

Hay muchos ejemplos de cogniciones no conceptuales distorsionadas. Por ejemplo, cuando tu conciencia visual toma como objeto focal una montaña nevada blanca, puede dar surgimiento a la apariencia de una montaña nevada azul. Esto podría suceder si miras la montaña nevada a la luz del atardecer, o a través de una neblina a gran distancia, o con gafas tintadas, o si tienes algún defecto orgánico en tus sensores oculares, como daltonismo, etc. Del mismo modo, debido a la ictericia, una caracola blanca puede parecer amarilla. Si eres bizco, verás dos lunas y si eres miope, puedes ver los objetos distantes borrosos. Todas estas cogniciones tienen una manera engañosa de tomar cognitivamente ('dzin-stangs) el holograma mental que aparece ante ellas. Por ejemplo, debido a la miopía, la forma en que la conciencia visual da surgimiento a un holograma mental de un árbol es engañosa, pues da surgimiento a la apariencia de un árbol borroso, que no es el siguiente momento de un momento anterior de un árbol externo real. No corresponde a la realidad. El holograma mental de un árbol simplemente aparece borroso debido a un sensor ocular defectuoso.

Otros ejemplos de cogniciones no conceptuales distorsionadas son las alucinaciones inducidas por fiebres, drogas u otras causas similares. A diferencia de las fantasías, que son mentales y conceptuales, las alucinaciones son sensoriales y no conceptuales. Sus objetos focales son lugares donde los objetos alucinados no están presentes. Algunos de los objetos que aparecen pueden ser convencionalmente existentes, como una vasija de barro en un lugar donde una no está presente, o la ausencia de una vasija de barro donde una está presente, o una sensación física en un miembro fantasma o en uno protésico. Algunas alucinaciones pueden ser apariencias de objetos totalmente inexistentes, como cuernos de conejo o elefantes rosas. Estos "objetos propios" que aparecen lo hacen claramente, pero no son momentos subsecuentes de los objetos focales externos reales, y, por lo tanto, no corresponden a la realidad. La cognición distorsionada está tomando estas apariencias de una manera inexacta contraria a la realidad, como si fueran existentes y presentes en un lugar sin ellas. 

En este punto, cabe plantear una objeción. Si lo que aparece en una cognición no conceptual distorsionada es no existente y, sin embargo, puede aparecer con claridad, ¿no convierte esto a los fenómenos no existentes en funcionales y, por lo tanto, existentes y conocibles? No, no existen tales fallas. No se trata de que un fenómeno no existente exista desde su propio lado, como los existentes, y luego, al actuar como condición focal, desempeña la función de aparecer y generar la cognición sensorial que asume su aspecto como su "objeto propio". Más bien, dicha cognición sensorial distorsionada se genera por diversas causas de engaño, como un sensor cognitivo defectuoso, etc. 

La apariencia misma de esta cosa no existente existe, porque puedes verla, oírla o sentirla físicamente. Pero lo que esta apariencia es o hace no existe en realidad. Es meramente una apariencia de algo no existente. El holograma mental de un elefante rosa o de cuernos de conejo que aparece puede ser una combinación de hologramas mentales dispares de un elefante y el color rosa, o de cuernos de cabra y la cabeza de un conejo. Es como el dibujo de un monstruo que hace un niño. Que el niño dibuje una imagen fantástica no significa que ese monstruo deba existir realmente para servir de modelo a lo que dibuja. 

En resumen, los fenómenos no existentes no son conocibles, y mucho menos funcionales. La cognición distorsionada meramente da surgimiento a una apariencia de algo no existente, no da surgimiento a algo no existente. Según el Sautrántika, cuando imaginas que una cuerda existente es una serpiente inexistente, tu cognición conceptual distorsionada no conoce con precisión ni la cuerda ni la apariencia de una serpiente. Y ciertamente no conoce con precisión una serpiente inexistente; ni siquiera conoce una serpiente inexistente de forma imprecisa. De manera similar, cuando alucinas con una vasija de barro presente sobre una mesa vacía o ves un árbol borroso en lugar de un árbol, tu cognición no conceptual distorsionada no conoce con precisión ni la vasija de barro ni la mesa vacía ni el árbol borroso ni el árbol. Y no está conociendo, ni con precisión ni sin precisión, una vasija ausente ni un árbol borroso inexistente. Estas diferencias son importantes.

Sinónimos de cognición conceptual distorsionada

De Eliminando la Oscuridad Mental: (Una Filigrana para los Siete Volúmenes [de Dharmakirti] sobre) Cognición Válida: “La cognición conceptual distorsionada, la cognición distorsionada conceptual y la interpolación son mutuamente incluyentes. Un titubeo indeciso no inclinado hacia los hechos también puede considerarse una cognición distorsionada conceptual”. 

En la cognición conceptual, el objeto involucrado es un holograma mental que aparece representando una categoría metafísica. Este objeto involucrado es un objeto conceptualmente implicado, y puede o no ajustarse a los hechos o a la realidad. De no ser así, se trata de una cognición conceptual distorsionada.

Una cognición distorsionada, en general, es aquella que toma su “objeto propio” de forma imprecisa. Este “objeto propio” conocido de forma imprecisa, puede aparecer con claridad o ser conocido a través de una categoría. En este último caso, se trata de una cognición distorsionada conceptual. Por lo tanto, de las múltiples variedades de cogniciones conceptuales no distorsionadas y distorsionadas, y de cogniciones no conceptuales y conceptuales distorsionadas, los conjuntos de cogniciones distorsionadas conceptuales y conceptuales distorsionadas son mutuamente incluyentes. Esta es una de las cuatro posibilidades que implica el tetralema entre cogniciones conceptuales y distorsionadas. Las otras tres son:

  • Conceptual, pero no distorsionada, como una cognición inferencial válida.
  • Distorsionada, pero no conceptual, como ver un objeto borroso.
  • Ni distorsionada ni conceptual, como con la cognición desnuda válida.

Interpolación (sgro-'dogs) significa literalmente "atar una pluma a una flecha". Por lo tanto, significa añadir algo ajeno y superfluo a lo que ya está ahí. Puede añadir algo totalmente inexistente o exagerar lo existente hasta un punto que no se ajusta a los hechos. Siempre es conceptual. Algunos ejemplos serían ver una cuerda rayada e imaginarla como una serpiente, o percibir a una persona no estática e imaginarla como estática, sin partes y con existencia independiente. Estas cogniciones conceptuales interpolan y fantasean con la presencia de algo —una serpiente o un yo estático— que es totalmente no existente.

Se pueden citar otros ejemplos en términos de cogniciones influenciadas por el deseo o el orgullo. Ves a una persona de aspecto agradable y, si la deseas, tu darse cuenta conceptualmente implicado exagera su forma y la sensación placentera que acompaña el verla. Interpola el holograma mental inapropiado de que su forma es pura y perfecta, y que tener contacto físico íntimo con ella te traerá felicidad absoluta y eliminará el sufrimiento. Sin embargo, esto no se ajusta a la realidad. El orgullo es similar. Dirigido a algunas de tus buenas cualidades, las exagera conceptualmente hasta hacerlas parecer mejores que las de cualquier otra persona. Por lo tanto, la interpolación también es mutuamente incluyente con la cognición conceptual distorsionada.

Un titubeo indeciso no inclinado hacia los hechos, es un darse cuenta conceptualizador que, por ejemplo, se dirige a un sonido y, fluctuando entre dos conclusiones, como considerarlo un fenómeno no estático o estático, tiende más hacia esta última opción. Dado que esta última opción es la cognición distorsionada conceptual de imaginar el sonido como estático, Kedrub Je clasifica este tipo de titubeo indeciso como distorsionado en su obra Eliminando la Oscuridad Mental: (Una Filigrana para los Siete Volúmenes [de Dharmakirti] sobre) Cognición Válida (sDe-bdun yid-kyi mun-sel).

Esto, sin embargo, puede estar abierto a debate, lo que se indica por la presentación del autor de esta proposición como algo que alguien más dice, en lugar de simplemente enunciarla como su propia afirmación. Lo que se puede argumentar es que una cognición distorsionada es aquella que ha llegado a una conclusión definitiva, aunque errónea. El titubeo indeciso, sin embargo, aún no ha llegado a tal conclusión definitiva. Todavía está considerando el asunto. Por lo tanto, incluso si se inclina hacia una forma inexacta de tomar su objeto y la mayoría de las veces lo toma erróneamente, sin embargo, como no es concluyente al respecto, no se aferra firmemente a su conclusión errónea. La está tomando solo tentativamente como su "objeto propio". Una cognición distorsionada, por otro lado, tiene un fuerte aferramiento y, por lo tanto, la afirmación de Kedrub Je puede ser debatida.

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