Cognición conceptual y cantidad de formas válidas de conocer

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Cognición conceptual

Además, una cognición conceptual es un darse cuenta conceptualmente implicado que conoce una (categoría) de audio o una (categoría) de significado/objeto como susceptibles de ser asociadas (entre sí).

Una categoría de audio (sgra-spyi) es la categoría del sonido de una palabra específica, como “mango”, y como entidad metafísica, es un fenómeno permanente. Todas las instancias de pronunciación de la palabra “mango”, en todas las voces, todos los volúmenes, todas las pronunciaciones y todos los acentos son miembros de la categoría de audio “mango”. Es a través de tales categorías que puedes entender el habla. No importa quién diga una determinada palabra o cómo la diga, en cada caso puedes entender el sonido como si fuera la misma palabra al conocerlo conceptualmente a través de la categoría de audio de la palabra.

Las categorías de objeto (don-spyi) son mutuamente incluyentes con categorías de significado y también son entidades metafísicas. Todos los mangos, que son los objetos a los que se refiere o significa la categoría de audio "mango", son miembros de la categoría de objeto "mango". Es a través de tales categorías que puedes comprender que diversos artículos que ves en una tienda son mangos.

Las categorías de audio y las categorías de significado/objeto son "adecuadas para asociarse entre sí" porque pueden conocerse por separado. Es posible que escuches a muchas personas que han estado en la India hablar sobre los mangos, pero no tienes idea de lo que significa esa palabra, o puede que veas mangos en la tienda y no tengas idea de cómo se llaman.

En la cognición conceptual, por ejemplo, el pensamiento de un mango, ya sea la categoría de audio o la categoría de objeto "mango", o ambas, es el objeto que aparece. Al ser entidades metafísicas, fenómenos permanentes, las categorías no tienen forma. Entonces, pensar en un mango requiere algo con forma que lo represente, ya sea una imagen mental de un mango o el sonido mental de la palabra “mango”. Tal representación mental, un holograma mental de una forma o sonido visible, necesita especificarse.

Si se quiere especificar algo con precisión para que no se confunda con otra cosa, se diría que es lo que sobra después de la exclusión conceptual de todo lo que no es. Un mango no es una naranja, un melocotón, un albaricoque, un melón, etc. Todos estos son no mangos. Al excluir todo lo que no es mango, lo que queda, o lo que se aísla, es lo opuesto a un no-mango. No es otra cosa que un mango, que equivale a un mango. Sin embargo, la exclusión no es un proceso activo de excluir a los que no son mangos uno por uno; es conceptual. De manera similar, si deseas especificar un mango específico: es lo que queda de la exclusión conceptual de todos los demás mangos. Todo fenómeno permanente e impermanente puede ser especificado individualmente por un reverso conceptual (ldog-pa), un “nada-más-que”.

En la cognición conceptual, por ejemplo, la cognición conceptual de imaginar un mango, el objeto que aparece que surge es la categoría de objeto estático “mango”, que es equivalente al reverso conceptual estático, “nada más que un mango”. Al excluir todo lo que no sea un mango, el reverso conceptual deja en su lugar una representación mental (snang-ba) de un mango genérico que representa a todos los mangos. Esta representación es también un fenómeno estático. No es producto de causas y condiciones; no creció en un árbol. Los fenómenos estáticos no tienen forma alguna. Por lo tanto, surge un holograma mental no estático en la cognición conceptual para servir como un mango genérico. Este holograma mental se llama el objeto conceptualmente implicado (zhen-yul) de la cognición, el "objeto implicado" para abreviar. Es el objeto involucrado de la cognición. La cognición conceptual es engañosa porque mezcla o combina y confunde la categoría “mango” con este holograma mental de un mango genérico, como si todos los mangos se vieran así.

Los budas no tienen cognición conceptual. Saben qué son las cosas convencionalmente y qué significan los sonidos de las palabras sin necesidad de conocerlas a través de categorías. Los budas saben todo de manera no conceptual con cognición directa.

Cuando se divide, hay dos (tipos): (1) cognición conceptual que concuerda con los hechos y (2) cognición conceptual que no concuerda con los hechos. 

Pensar en una vasija de barro en términos de la categoría "vasija de barro" no es distorsionado. Es una cognición conceptual que concuerda con el hecho (rtog-pa don-mthun). Esto también es cierto para tu cognición conceptual de la falta de identidad de las personas que surge de la cognición inferencial. Pero, por otro lado, imaginar un cuerno de conejo, un sonido permanente o el yo de una persona permanente, sin partes, que existe de forma independiente, es distorsionado. Es una cognición conceptual que no concuerda con el hecho (rtog-pa don mi-mthun).

(También están) las dos: (1) cognición conceptual que aplica un nombre y (2) (cognición conceptual que) aplica un hecho.  

En una cognición conceptual que aplica un nombre (ming-sbyor rtog-pa), se designa un nombre o una palabra sobre la categoría de objeto que es el objeto que aparece y, a través de esa categoría, también se designa sobre el holograma mental de un objeto que representa a esa categoría y que tiene la característica definitoria de esa categoría. A través de tal cognición conceptual, el nombre o la palabra también pueden designarse sobre un objeto externo que también tenga esa misma característica definitoria. Por ejemplo, cuando ves un objeto con una barriga gorda, una base plana y con el que se puede verter agua, piensas en el nombre "vasija".

En una cognición conceptual que aplica un hecho (don-sbyor rtog-pa), los objetos que aparecen son la categoría de objeto de un atributo (khyad-par, característica) – por ejemplo, la categoría de objeto “objetos rompibles” – y algo que tiene un atributo (khyad-par-can) – por ejemplo “vasijas”. Aquí, sin embargo, no se aplican palabras a estas categorías. El holograma mental que aparece en la cognición conceptual es una representación mental de una vasija genérica. A través de las dos categorías de objeto, adjudicas el atributo de ser un objeto rompible a las vasijas, según son representadas por esta imagen genérica. Al ver una vasija, puedes conceptualizar con tal cognición conceptual que esta vasija es algo que puede romperse, pero sin verbalizar el pensamiento en tu mente. Otro ejemplo es pensar no verbalmente en alguien que es dueño de una casa como propietario.

La cognición conceptual que aplica el nombre de “vasija” a algo que tiene una barriga gorda, una base plana y con la que se puede verter agua, es una que aplica tanto un nombre como un hecho. Esto se debe a que tener el nombre de “vasija” también es un atributo de un objeto con una barriga gorda, una base plana, con la cual se puede verter agua. Por lo tanto, cuando ves un objeto que tiene esta característica y atributo definitorios y piensas en la palabra "vasija", le estás aplicando tanto una palabra como un hecho.

Una cognición conceptual que aplica un nombre, como "vasija de barro", a algo que meramente tiene un atributo de una vasija de barro, como ser un objeto de barro, pero que no tiene la característica definitoria de una, no es en realidad una aplicación válida de un nombre, aunque pienses “vasija de barro”. Es una cognición presuntiva porque algo con el atributo de ser un objeto de barro también puede ser un plato de barro o una estatua de barro.

También están las tres: (1) las cogniciones conceptuales que dependen de una etiqueta, (2) aquellas que interpolan algo ajeno sobre otra cosa y (3) las cogniciones conceptuales de algo que tiene un hecho oscurecido. Hay muchas formas de dividirlas.

[1] En las cogniciones conceptuales que dependen de una etiqueta (brda-rten-can-gyi rtog-pa), conoces algo a través de una etiqueta. Una etiqueta (brda, etiqueta) es un conjunto de sonidos, acordados por convención que sean un nombre o palabra para algo y luego aplicados conceptualmente a un objeto que tiene la característica definitoria de la palabra. Por ejemplo, conoces ese animal de cuatro patas con una gran joroba en el cuello a través de la etiqueta “toro brahmán”, o a tus cinco agregados a través de la etiqueta “yo”. Por lo tanto, cuando tu estómago está vacío, piensas: "Tengo hambre", imputando la etiqueta "yo" sobre la conciencia corporal de la sensación física de hambre como su base. Un ejemplo más moderno es etiquetar un exoplaneta específico con el nombre HD 20868 b.

[2] La palabra tibetana para interpolación (sgro-‘dogs) significa literalmente atar una pluma a una flecha de bambú. Por lo tanto, en una cognición conceptual de interpolación que agrega algo ajeno sobre otra cosa (don gzhan-la sgro-‘dogs-kyi rtog-pa), atas o sobrepones la categoría de objeto de algún atributo adicional sobre un objeto que no está calificado por él. Por ejemplo, puedes pensar en el sonido o en tu “yo” convencional como algo permanente. Como la permanencia no se aplica a lo se lo atribuyes, tales pensamientos también son cogniciones conceptuales distorsionadas.

Lo opuesto a la interpolación es el repudio (skur-‘debs). Con él, niegas las cualidades de un objeto que sí le pertenecen. Así, en lugar de pensar en el sonido como algo permanente, negarías que es impermanente. La interpolación y el repudio impiden conocer un camino intermedio de la realidad de las cosas.

[3] En una cognición conceptual de algo que tiene un hecho oscurecido (lkog-du gyur-ba’i don-can-gyi rtog-pa), mezclas un objeto con uno de sus atributos oscuros que no has aprehendido explícitamente a través de la cognición directa. Por ejemplo, si hay un hombre escondido detrás de una casa y no lo has visto, pero alguien te dice que está allí, llegas a conocer algo que no es obvio cuando ves la casa. Del mismo modo, cuando obtienes una comprensión conceptual a partir de la cognición inferencial de que el sonido es impermanente o que tu “yo” convencional está desprovisto de existir como un alma permanente, sin partes, que existe independientemente, también sabes algo que no es obvio para tu cognición directa. En tal cognición conceptual, mezclas la categoría de objeto de un atributo oscuro, como la impermanencia, con un objeto calificado por él, como el sonido.

Además, existen los tres (tipos de) cognición conceptual de (1) lo que ha sido escuchado, (2) (sobre lo que se ha) pensado y (3) (en lo que se ha) meditado. El significado de cada uno, a su vez, es el darse cuenta conceptualmente implicado (1) que toma (su objeto) por medio meramente de una categoría de audio, (2) que ha encontrado certeza (acerca de ello) por haber pensado en su significado y (3) que está en un estado superior (de existencia samsárica) por haberse familiarizado cada vez más con un significado que ha surgido del pensamiento.

Tu maestro te habla de la falta de identidad de las personas. Basado meramente en haber escuchado el sonido de las palabras "falta de identidad", ahora puedes recordar el término a través de la categoría de audio "falta de identidad de las personas", pero sin una categoría de objeto/significado de su significado. Cuando te das cuenta conceptualmente del término “falta de identidad de las personas” en términos de una categoría de audio solamente, entonces tienes la cognición conceptual de él que surge de escuchar (thos-byung rtog-pa). Este es también un ejemplo de una cognición presuntiva de que algo verdadero es así por una razón correcta, pero sin saber por qué.

Cuando has pensado en el significado de las palabras que has escuchado mediante el uso de argumentos lógicos válidos, como la cognición inferencial, obtendrás una comprensión conceptual o intelectual segura de lo que significa la "falta de identidad de las personas". Entonces tendrás la cognición conceptual de ella que surge del pensar (bsam-byung rtog-pa). Esto será por medio de una categoría de objeto/significado (don-spyi) basada en la comprensión.

A través de la cognición inferencial repetida, obtendrá una familiaridad completa con el significado exacto de la falta de identidad de las personas. Cuando hayas alcanzado, de esta manera, un estado tranquilo y estable de shámata, habrá alcanzado una mente en el plano de las formas etéreas (reino de la forma), uno de los estados superiores de la existencia samsárica (gong-sa), y una cognición conceptual que surge de la meditación (sgom-byung rtog-pa).

Una vez que hayas alcanzado un estado de shámata enfocado de esta forma en la falta de identidad de las personas, entonces necesitas unirlo con un estado excepcionalmente perceptivo de vipáshyana enfocado en el mismo objeto. Si, además del entramado de conciencia profunda (ye-shes-kyi tshogs, colección de comprensión profunda) que has construido a partir de una práctica de meditación como esta, también has construido un vasto entramado de fuerza positiva (bsod-nams-kyi tshogs, colección de mérito) por haber realizado muchos actos constructivos con una motivación pura durante un largo período, alcanzarás, como resultado, la cognición directa yóguica enfocada no conceptualmente en la falta de identidad de las personas. Esto sucede, no místicamente a través de un acto de fe, sino simplemente a través de un proceso de causa y efecto. Tu par unido de shámata y vipáshyana conceptual automáticamente se volverá no conceptual como una cognición directa yóguica. Con este logro, te conviertes en un arya, un "noble".

La cantidad de formas válidas de conocer

Los tipos de cogniciones conceptuales distorsionadas que han surgido con respecto a cuántas (maneras distintas constituyen) el conteo de (tipos de) cognición válida son los siguientes. Los chárvakas y los jainistas aceptan solo una forma válida de conocer, a saber, (1) la cognición directa.

Al no aceptar la cognición inferencial como válida, sino solo la cognición directa, los chárvakas y los jainistas afirman que solo se pueden conocer cosas que son obvias (mngon-gyur). Si no puedes ver algo directamente o escucharlo, etc., dicen que no puedes conocerlo.

Los samkhyas afirman que hay tres (tipos de) cognición válida: (1) cognición directa, (2) cognición inferencial y (3) conocer algo a través de la indicación verbal.

Cuando entiendes lo que alguien quiere decir con lo que dice o aprendes algo que es verdadero al leerlo en un texto de autoridad escritural o escucharlo explicado por alguien confiable, has conocido algo válidamente a través de la indicación verbal (sgra-byung tshad-ma). Los Sautrántika clasifican dicho conocimiento bajo la cognición inferencial, pero los Samkhyas (grangs-can-pa) y muchas otras escuelas no budistas clasifican esto como un medio de conocer válido por separado.

En esta categoría se incluye no solo el conocimiento de lo que alguien quiere decir cuando escuchas a la persona hablar en la habitación contigua, por ejemplo, sino también saber que la persona está allí. Sin embargo, de acuerdo con la explicación budista de los Sautrántika, puedes aprehender tal conocimiento implícitamente cuando tienes una cognición directa auditiva de su voz.

Los Nyayas aceptan cuatro: además de estas tres, (4) comprensión de un ejemplo análogo.

[4] Nunca has visto una cebra. Vas a un zoológico y ves un animal que parece una mula, pero tiene rayas blancas y negras. Sabes lo que es una mula y, por analogía, sabes que este extraño animal no es una mula. Esto es cognición de algo a través de la comprensión de un ejemplo análogo (dpe-nyer ‘jal-ba), aceptado por la escuela Nyaya (rigs-can-pa) como un medio válido de conocer. No sabes exactamente qué es tu objeto, pero por analogía con otros objetos que sí conoces, puede identificar lo que no es.

Los mimamsakas (Bhatta) afirman que el número es definitivamente solo seis: estos cuatro más (5) cognición válida a través de la implicación y (6) cognición válida de no existencia.

Los seguidores del maestro Mimamsaka Kumarila Bhatta afirman otras dos formas válidas de conocer.

[5] El gordo Devadatta no come durante el día. Debido a que Devadatta es gordo y dado que la gente debe comer para estar gorda y puede hacerlo durante el día o la noche, conoces válidamente por implicación (don-gyis go-ba’i tshad-ma), o razonamiento disyuntivo, que Devadatta debe comer por la noche. Otro ejemplo es que sabes que alguien está en tu casa de dos habitaciones, pero no ves a la persona en la habitación delantera. Por implicación o un proceso de eliminación, sabes que debe estar en la habitación de atrás.

[6] Hay cuatro tipos de no existencia (med-pa): no existencia antecedente (snga-na med-pa), no existencia perecida (zhig-nas med-pa), no existencia mutua (phan-tshun med-pa) y no existencia absoluta (gtan-nas med-pa). Los Mimamsakas (rgyal dpog-pa) dicen que existe un medio de cognición separado para conocer válidamente tales no existencias (dngos-po med-pa'i tshad-ma). Por ejemplo, cuando ves leche puedes saber de la no existencia antecedente de yogur en ella, es decir, que el yogur aún no está en la leche antes de que se haya cuajado. Más tarde, cuando ves el yogur, sabes de la no existencia perecida de la leche en él, porque una vez que se ha cuajado, la leche ya no está allí. Cuando sabes de la no existencia mutua de un caballo en un toro, ves que un toro no es un caballo y un caballo no podría ser un toro, porque estos dos son mutuamente excluyentes. Cuando ves la cabeza de un conejo y sabes de la no existencia absoluta de un cuerno de conejo en ella, sabes de la no existencia de algo que nunca existió, no existe ahora y nunca podrá existir. Aunque puedas fantasear y ver una imagen mental de un cuerno de cabra en la cabeza de un conejo, no puedes imaginar un cuerno de conejo allí, porque no existe tal cosa.

Los seguidores de Cháraka (Samjita) afirman que el número es definitivamente once. A los seis anteriores añaden la cognición válida a través de (7) razonamiento conjuntivo, (8) no percepción, (9) tradición, (10) inclusión e (11) intuición.

El Cháraka Samhita (Compilación Cháraka), una de las dos fuentes clásicas de la medicina ayurvédica, compilado alrededor del año 200 a.e.c., afirma cuatro tipos adicionales de cognición válida junto con el diagnóstico de enfermedades.

(7) Con una cognición válida inferencial, utilizas el razonamiento analítico para inferir la causa de un efecto, por ejemplo, donde hay humo, debe haber fuego. Lo contrario de esto es conocer algo por razonamiento conjuntivo (rigs-pa), que es deducir el efecto de la conjunción de varias causas. Un ejemplo es que donde hay fuego y combustible ardiendo, debe haber humo. Entonces, con el razonamiento analítico, se razona hacia atrás desde un efecto hasta su causa; con el segundo, razonas hacia adelante, desde una causa hasta su efecto, basado en la experiencia del mundo.

(8) Si no percibes algo que percibirías si estuvieras allí, entonces sabes por no percepción (mi-dmigs-pa) que no está allí. Por ejemplo, puedes saber de la ausencia de cuernos en la cabeza de un conejo por tu no percepción de ellos, porque si estuvieran allí seguramente los verías. Esto es diferente de simplemente conocer la no existencia absoluta de los cuernos de un conejo, en donde conoces algo debido a la ausencia de un objeto. Aquí conoces algo debido a la ausencia de un medio válido para conocerlo.

(9) Cuando conoces algo por tradición (zhes-grags-pa), crees que algo es verdad porque todos los demás lo creen. Un ejemplo es saber que cierto árbol contiene un espíritu porque todos tus antepasados y todos en tu comunidad creen que lo tiene. Además, sabes por tradición saludar con la mano derecha, comer cuando tienes un resfriado y no comer cuando tienes fiebre.

(10) Cuando conoces algo por inclusión (srid-pa), conoces a los individuos incluidos en un grupo conociendo al grupo mismo. Un ejemplo es saber que hay al menos diez personas en el aula cuando estás seguro de que hay cincuenta, o que cierta persona es japonesa porque sabes que es miembro de una delegación japonesa en una conferencia.

(11) Si, sin motivo aparente, tienes la sensación de que tu madre te visitará hoy y realmente lo hace, entonces supiste que venía por intuición (snyam-sems-pa). Aunque tales cogniciones ocurren, no son confiables y generalmente son una forma de pensamiento mágico. Es una coincidencia que sean ciertas, porque la mayoría de las veces, a menos que hayas alcanzado los logros más altos de concentración absorta, tus expectativas o predicciones son falsas.

Nuestra propia tradición es que es definitivo que solo hay dos: (1) cognición directa y (2) cognición inferencial.

La razón por la que solo hay estas dos es porque solo hay dos tipos de cosas válidamente conocibles: entidades objetivas y entidades metafísicas. Los primeros son objetos que son obvios y pueden ser aprehendidos explícitamente a través de la cognición directa. Los segundos son oscuros, como la impermanencia del sonido, o extremadamente oscuros, como el hecho de que la riqueza es el resultado de la generosidad practicada durante vidas anteriores. Tales cosas no pueden ser aprehendidas explícitamente a través de la cognición directa, aunque los aryas pueden percibirlas implícitamente. La gente común (so-so’i skye-bo) –aquellos que aún no son aryas– los conocen a través de la cognición inferencial y, por lo tanto, es necesario que haya solo dos formas válidas de conocer distintas. Diferenciar más como métodos separados es superfluo.

Con respecto a esto, la definición de una cognición válida es un darse cuenta nuevo, no engañoso. Cuando se divide, hay dos (tipos): (1) cognición válida directa y (2) cognición (válida) inferencial. Desde otro (punto de vista), hay (otros) dos (tipos): (1) cognición válida de que la determinación (de lo que su objeto es) es autoinducida y (2) (cognición válida) de que la determinación (de lo que su objeto es) debe ser inducida por otra (cognición). Y desde el punto de vista de la etimología, hay tres (fuentes válidas para conocer algo): (1) personas válidas, (2) discurso (válido) y (3) cognición (válida).

Puedes conocer algo válidamente confiando en personas válidas, discurso válido o cognición válida. Una persona válida es un buda. El discurso válido son sus enseñanzas, como las del primer giro de la rueda del Dharma con respecto a las cuatro verdades nobles. Las cuatro son las verdades del sufrimiento, su causa, su cesación y la mente que es el camino que conduce a esto. Apoyarse en tales personas o discursos te conducirá a un conocimiento válido. Lo lograrás también a través de las cogniciones válidas de la cognición directa y la cognición inferencial.

Estos tres tipos de conocer algo son válidos en el sentido de que surgen de fuentes válidas. Pero, dado que tu cognición de lo que el Buda ha dicho puede ser presuntivo o no determinante, se dice que estos son válidos solo en un sentido etimológico y no en un sentido real.

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