La necesidad de un mapa de la mente y sus modos de conocer
En las enseñanzas del Buda, la mente tiene una importancia primordial, ya que todas las acciones físicas, verbales y mentales provienen de su influencia motivadora. Dichas acciones pueden estar dominadas por el no darse cuenta (ignorancia) y emociones perturbadoras, en cuyo caso resultarán en sufrimiento e infelicidad tanto para uno mismo como para los demás. O bien, con darse cuenta que discrimina y una motivación adecuada, pueden traer liberación del sufrimiento y la posibilidad de guiar a otros hacia dicha liberación. Por lo tanto, es crucial comprender el funcionamiento de la mente y discernir sus modos de conocer para saber qué debe evitarse y qué debe cultivarse. Para ello, se necesita un mapa detallado de todos los posibles modos de conocer y estados mentales, de manera que siempre se pueda identificar dónde se está mentalmente, por así decirlo, y qué está ocurriendo en el continuo mental. Solo entonces se podrá guiar hacia una meta constructiva.
Las enseñanzas del Buda ofrecen numerosos modelos de la mente y esquemas para reconocer sus diversos estados. Por ejemplo, las enseñanzas del mahamudra se refieren a la naturaleza de las mentes en movimiento y en calma, con especial atención a la naturaleza de los pensamientos, las apariencias, etc. El sistema dzogchen aborda la mente desde la perspectiva de su pureza primordial. El sistema lamdre, que abarca el camino y sus resultados, habla del reconocimiento de la naturaleza dichosa de la mente y su relación con las apariencias. El tantra anutarayoga general enseña sobre los niveles de conciencia burdos, sutiles y más sutiles, su relación con el sistema sutil de vientos de energía, los 80 tipos universales de mentes conceptuales sutiles, etc. Todos estos esquemas se inclinan hacia la presentación de los tantras del Buda, sus métodos más avanzados y sofisticados para alcanzar la iluminación. Cada uno presenta mapas coherentes y no conflictivos de la mente, cada uno adecuado para la práctica de grupos específicos de discípulos que comparten una configuración energética física y mental común. Dado que los individuos pueden ser de diferentes tipos de energía, existe la necesidad de diferentes mapas y modos de práctica en el tantra, el conjunto de enseñanzas que trata específicamente de los esquemas energéticos del cuerpo y la mente.
El contexto de los mapas budistas de la mente
El budismo, tal como se practica entre los tibetanos, sigue un camino combinado de enseñanzas de sutra y tantra. El primero proporciona el contexto y el trasfondo para el segundo y le da su "fuerza vital" en términos de delinear prácticas para cultivar tu motivación, obtener autodisciplina ética, concentración, darse cuenta que discrimina (shes-rab, sct. prajñā, sabiduría) y ayudar a los demás. Las cuatro tradiciones principales del budismo tibetano pueden diferir en el aspecto y enfoque especializado con respecto a las prácticas de tantra más avanzadas, pero todas comparten un trasfondo común e indispensable de enseñanzas del sutra. Por lo tanto, en general, se puede decir que la tradición Kagyu transmite la línea mahamudra, la Nyingma el dzogchen, la Gelug el anutarayoga general y la Sakya la línea lamdre de enseñanzas del tantra. Pero estas especialidades no son exclusivas de ellas, ya que existen líneas mahamudra en el Gelug y el Sakya, dzogchen en el Kagyu, etc. Sin embargo, todas las tradiciones siguen un curso de formación similar con respecto a los sutras.
En general, las enseñanzas sutra del Buda se pueden dividir en Hinayana (el Vehículo Modesto) y Mahayana (el Vehículo Vasto), ambas seguidas en armonía por los tibetanos. De hecho, Su Santidad el Decimocuarto Dalái Lama ha caracterizado al budismo tibetano como "budismo completo", ya que todas sus tradiciones transmiten la práctica combinada de sus tres aspectos principales: Hinayana, y tanto el Paramitayana (el Vehículo de la Perfección) como el Vajrayana dentro del Mahayana. Las enseñanzas sobre temas como la ética, la disciplina monástica, la lógica y la concentración son comunes entre Hinayana y Mahayana. Las prácticas específicas para desarrollar la compasión, la bodichita y el máximo detalle sobre el darse cuenta que discrimina se encuentran en el Paramitayana. Con las cuatro clases de tantra, seis en la presentación Nyingma, se presentan los métodos para el logro más eficiente y simultáneo del cuerpo y la mente de un Buda. Por lo tanto, los tres sistemas en conjunto son esenciales para alcanzar la iluminación.
En cuanto a la parte sutra de las enseñanzas, el Buda introdujo cuatro sistemas de principios indios. Dos pertenecen al Hinayana, a saber, el Vaibáshika y el Sautrántika, y dos al Mahayana, a saber, el Chitamatra y el Madyámaka, el cual se subdivide en el Tíbet en el Svatántrika y el Prasánguika. A diferencia de los diversos sistemas de tantra superior, destinados a la práctica de personas con diferentes tipos de energía, los sistemas de sutra conforman un camino gradual con explicaciones cada vez más precisas, todas ellas destinadas a desarrollar progresivamente la comprensión. El Madyámaka es comúnmente aceptado como el más preciso por todas las tradiciones tibetanas y constituye el marco dentro del cual se practican los tantras. Sin embargo, cada sistema indio, al igual que los tantras, presenta un mapa coherente y completo de la mente, por ejemplo, y constituye un sistema total en sí mismo. El estudio de cada uno de ellos, a su vez, tiene múltiples propósitos en términos de técnicas pedagógicas y forma parte integral de la educación monástica estándar de todas las tradiciones budistas del Tíbet.
La tradición Gelug
El trabajo que se presenta aquí es específicamente del linaje Gelug. Aunque muchas características de su sistema educativo monástico concerniente a los sutras se encuentran en común con otras tradiciones tibetanas, por ejemplo, el tema, los principales textos indios, el uso del debate, etc., sin embargo, está más allá del alcance de este trabajo presentar un estudio comparativo. El linaje Gelug fue fundado a finales del siglo XIV por Tsongkhapa (rJe Tsong-kha-pa Blo-bzang grags-pa) (1357–1419). Estudió con maestros de todas las tradiciones budistas existentes en su tiempo en el Tíbet y recombinó los tres linajes Kadam que se habían derivado del maestro indio Atisha (Jo-bo rJe dPal-ldan A-ti-sha) (982–1054). Esta última figura visitó el Tíbet en el siglo XI, enfatizando la manera armoniosa en la que los sutras y los tantras encajan juntos. Tsongkhapa también enfatizó este punto y se esforzó por revitalizar las instituciones monásticas. Lo hizo enseñando que la naturaleza de los votos monásticos, de la bodichita y del tantra es diferente. Antes de él, la mayoría de los maestros enseñaban que estas naturalezas eran la misma. La afirmación de Tsongkhapa implica que mantener únicamente los votos del tantra, por ejemplo, no basta para constituir la celebración de los votos monásticos o laicos. Los tres conjuntos deben celebrarse individualmente.
Con este mayor énfasis en la disciplina ética monástica, Tsongkhapa combinó la tradición de debate encontrada entre los monasterios Sakya con el énfasis Kadam en la práctica dual del sutra y el tantra. Él y sus discípulos fundaron muchos grandes centros monásticos en el Tíbet central, entre los cuales los más notables son los monasterios de Ganden (dGa'-ldan dGon-pa), Sera (Se-ra dGon-pa) y Drepung ('Bras-dpung dGon-pa) cerca de Lhasa, así como Tashilhunpo (bKra-shis lhun-po) cerca de Shigatse. Cada uno se ha dividido posteriormente en varios colegios, cada uno de los cuales tiene varios miles de monjes. Las universidades monásticas se modelaron en contrapartes indias anteriores en Nalanda, Vikramashila y Odantipuri.
El sistema educativo Gelug y el lugar que ocupa en él el estudio de los modos de conocer
No todos los jóvenes novicios de cada uno de estos colegios reciben la misma educación y entrenamiento. Dependiendo de sus aptitudes e inclinaciones, comienzan a especializarse a temprana edad. Pero aquellos con suficiente interés e inteligencia, tras la educación primaria general en lectura y rituales, son guiados a través de un curso bastante estándar de formación superior en sutras. Hay ocho clases generales, algunas de las cuales duran varios años.
En las tres primeras clases, que suelen comenzar alrededor de los nueve años, se aprenden los fundamentos del debate, la teoría de conjuntos, la lógica, etc. Los nombres y temas de estas clases son:
- Temas selectos (bsdus-grva, “dura”)
- Modos de conocer (blo-rigs, “lorig”)
- Modos de razonamiento (btags-rigs, “tarig”).
Las cinco clases posteriores tratan sobre los siguientes temas generales:
- La perfección del darse cuenta que discrimina (phar-phyin, sct. prajñāpāramitā)
- La filosofía del camino medio (dbu-ma, sct. mādhyamaka)
- Cognición válida (tshad-ma, sct. pramāṇa)
- Temas especiales de conocimiento (mdzod, sct. abhidharma)
- Reglas de la disciplina monástica ('dul-ba, sct. vinaya).
Cada uno de estos cinco temas se aborda principalmente a través de un texto indio importante, escrito desde la perspectiva de una escuela específica de sutras budistas. Al estudiar el tema del texto, también se aprenden las afirmaciones de esa escuela de principios específica sobre algunos de los temas tratados en los demás textos principales. Además, se pueden incorporar varios textos importantes al estudio de un texto principal específico:
- La perfección del darse cuenta que discrimina aborda las enseñanzas ocultas sobre el darse cuenta que discrimina contenidas en las enseñanzas generalizadas sobre métodos. Específicamente, abarca las etapas y caminos hacia las diversas metas budistas: las del Hinayana, de liberación, y las del Mahayana, de iluminación. Se organiza en torno a la Filigrana de Realizaciones (mNgon-rtogs-rgyan, sct. Abhisamayālaṃkāra) de Maitreya (rGyal-ba Byams-pa) y se presenta desde la perspectiva Madyámaka-Svatántrika.
- La filosofía del Camino Medio es el estudio de las enseñanzas reales del darse cuenta que discrimina de la vacuidad y las seis actitudes de largo alcance (seis paramitas, seis perfecciones). Se basa en Involucrarse en el Camino Medio (dBu-ma-la 'jug-pa, sct. Madhyamakāvatāra) de Chandrakirti (Zla-ba grags-pa, dPal-ldan grags-pa). Presenta los principios Madyámaka-Prasánguika.
- La cognición válida es el estudio más detallado de la lógica y los modos de conocer, iniciado en las tres clases inferiores. Abarca las pruebas de la validez de puntos esenciales como las Tres Joyas, el renacimiento, la omnisciencia, etc. Se centra en el estudio del Comentario al “(Compendio de) mentes que conocen válidamente” (de Dignaga) (Tshad-ma rnam-'grel, sct. Pramāṇavārttika) de Dharmakirti (Chos-kyi grags-pa), donde varios de sus capítulos se basan en la perspectiva Sautrántika y otros en la Chitamatra.
- Los temas especiales de conocimiento abarcan los constituyentes físicos y mentales de los seres vivos, la visión budista del universo y todos los seres que lo habitan, el karma, las emociones perturbadoras y los caminos hacia la liberación. Sigue el libro Tesoro de temas especiales de conocimiento (Chos mngon-pa'i mdzod, sct. Abhidharmakośa) de Vasubandhu (dByigs-gnyen) y se presenta desde la perspectiva Vaibáshika.
- Las reglas de la disciplina monástica consisten en el estudio de los votos monásticos, basados en El Sutra Vinaya ('Dul-ba'i mdo, sct. Vinayasūtra) de Gunaprabha (Yon-tan 'od). Los votos se rigen por el linaje de ordenación Mulasarvastivada y se explican según los principios Vaibáshika.
Cada uno de los monasterios Gelug sigue en general y en común los comentarios escritos sobre estos cinco temas por Tsongkhapa y sus dos discípulos Gyaltsab Je (rGyal-tshab rJe Dar-ma rin-chen) (1364–1432) y Kedrub Je (mKhas-grub rJe dGe-legs dpal-bzang) (1385–1438). Además, todos aceptan el comentario a Tesoro de temas especiales de conocimiento escrito por el Primer Dalái Lama (rGyal-ba Ge-'dun grub) (1391–1474), quien fue otro discípulo directo de Tsongkhapa. Sin embargo, los diversos monasterios tienen cada uno su propio conjunto de libros de texto (yig-cha) escritos por autores posteriores, que sirven como subcomentarios a estas obras principales y presentan puntos de vista ligeramente diferentes sobre numerosos puntos finos.
- Los libros de texto más antiguos fueron escritos por Jetsunpa Chokyi Gyaltsen (rJe-btsun Chos-kyi rgyal-mtshan) (1469-1544), seguidos por los Colegios de Ganden Jangtse (dGa'-ldan Byang-rtse Grva-tshang), Sera Je (Se-ra Byes Grva-tshang) y Sera Ngagpa (Se-ra sNgags-pa Grva-tshang).
- Las siguientes más antiguas son las del discípulo de Jetsunpa Chokyi Gyaltsen, Kedrub Tendarwa (mKhas-grub dGe-'dun bstan-pa dar-rgyas) (1493–1568), utilizadas por los del Colegio Sera Me (Se-ra sMad Grva-tshang).
- Los Colegios de Ganden Shartse (dGa'-ldan Shar-rtse Grva-tshang), Drepung Loseling ('Bras-spungs Blo-gsal gling Grva-tshang) y Drepung Ngagpa ('Bras-spungs sNgags-pa Grva-tshang) aceptan los libros de texto de Panchen Sonam Dragpa (Pan-chen bSod-nams grags-pa) (1478-1554).
- Los más recientes son de Kunkyen Jamyang Zhepa (el Primero), Ngawang Tsondru (Kun-mkhyen 'Jam-dbyangs bzhad-pa Ngag-dbang brtson-'grus) (1648-1721). Estos son utilizados por los Colegios Drepung Gomang ('Bras-spungs sGo-mang Grva-tshang) y Drepung Deyang ('Bras-spungs bDe-dyangs Grva-tshang).
Esto cubre los tres principales centros monásticos Gelug que, desde las reformas de Su Santidad el Decimotercer Dalái Lama, tienen la autoridad exclusiva para conferir el más alto grado de Gueshe en este sistema educativo. Para recibir este grado, debes tener al menos 25 años de edad. Los monjes de los otros monasterios Gelug, como Tashilhunpo, que tiene su propio conjunto de libros de texto escritos por Su Santidad el Primer Dalái Lama (rGyal-ba dge-'dun grub) (1391–1474), deben, por lo tanto, completar sus estudios y exámenes en uno de estos tres centros anteriores. Los libros de texto escritos por Su Santidad el Quinto Dalái Lama (rGyal-dbang Ngag-dbang blo-bzang rgya-mtsho) (1617–1682) ya no son seguidos por ningún monasterio específico.
El debate como método de estudio de los modos de conocer
Este sistema educativo se caracteriza por dos aspectos destacados: la memorización y el debate. Desde muy temprana edad, los novicios empiezan a memorizar los textos básicos de cada una de sus clases. No reciben instrucción ni explicación hasta que las obras se aprenden de memoria. El método para lograrlo consiste en que un grupo grande de estudiantes se siente o camine de un lado a otro en un patio, a menudo de noche o de madrugada, gritando cada uno su texto en voz alta sin que nadie lo haga al unísono. Esta gran energía garantiza que los pequeños no se duerman, y el ambiente ruidoso los obliga a concentrarse. También los acostumbra desde pequeños a no necesitar dormir mucho, lo cual es muy beneficioso para su desarrollo mental.
Una vez que pueden recitar los textos y tener todas las definiciones y puntos a mano para su uso inmediato en debates, reciben conferencias progresivas sobre cada punto. Tras la explicación de un tema, se dirigen al campo de debate. Allí, se dividen en parejas y participan simultáneamente en debates en voz alta, acompañados de gestos rituales, para explorar las implicaciones de lo aprendido e integrarlo con los conocimientos adquiridos previamente. Esto garantiza que cada estudiante desarrolle una comprensión sólida del tema, sin que se quede en una impresión superficial y fácilmente olvidable basada únicamente en escuchar una conferencia. La técnica del debate agudiza sus facultades de discriminación para su posterior uso en la meditación y los prepara para responder preguntas de manera competente cuando se conviertan en profesores. Además, a un nivel más práctico y pedagógico, proporciona —con sus gestos vigorosos, fuertes aplausos y un ambiente enérgico y a menudo jocoso— la estimulación y el entusiasmo necesarios para mantener el interés de los estudiantes adolescentes y entrenarlos para que disfruten utilizando sus mentes con lucidez.
El objetivo del debate no es simplemente obtener información precisa y rápida como en un concurso. Se gana al provocar que el oponente se contradiga, y los jóvenes debatientes se corrigen mutuamente señalando las conclusiones lógicas absurdas que se desprenden de sus afirmaciones erróneas. A menudo, toda la clase se enfrenta a un solo miembro. Esto es muy útil para desarrollar la confianza en uno mismo y la convicción de una comprensión correcta, así como la humildad para frenar cualquier orgullo intelectual.
Además, en los niveles más avanzados, los estudiantes de todos los monasterios se reúnen anualmente para debatir temas específicos. En este momento, y también durante los exámenes orales finales, los participantes deben defender las posturas de sus propios libros de texto frente a las de los demás monasterios. Con cuatro conjuntos principales de libros de texto, cada uno con afirmaciones y explicaciones ligeramente diferentes, los participantes deben reflexionar de forma creativa para no ser derrotados en el debate. Por lo tanto, se puede observar que no existe un único conjunto de doctrinas ortodoxas y correctas, sostenidas dogmáticamente en este sistema. El objetivo es entrenar la mente para alcanzar el estado omnisciente de la budeidad.
Algunos gueshes señalan que, a un nivel más profundo, la atmósfera cargada de emociones del campo de debate ofrece muchas oportunidades para que surja el falso "yo". Este es el "yo" que parece existir sustancialmente por sí mismo, inherentemente identificable como la persona que, por ejemplo, acaba de ser "verdaderamente" humillada o "verdaderamente" victoriosa. La existencia de dicho "yo" surge con mayor intensidad en situaciones emocionales, en momentos en los que la mente suele estar nublada y confusa, como si estuviera intoxicada por la emoción. Sin embargo, en un debate acalorado, el falso "yo" surge en una situación única de claridad mental y un agudo darse cuenta que discrimina. Por lo tanto, existe una oportunidad perfecta para reconocer al falso "yo", distinguirlo del que existe convencionalmente y refutarlo con solidez y decisión. Este es el testimonio de quienes han recorrido con éxito el camino de la razón y el debate trazado por este sistema educativo.
El texto actual
En 1976, la Biblioteca de Obras y Archivos Tibetanos publicó Compendio de modos de conocer, un claro espejo de lo que debe aceptarse y rechazarse por Akya Yongdzin (A-kya Yongs-'dzin dByangs-can dga'-ga'i blo-gros, también conocido como A-kya Yongs-'dzin Blo-bzang don-grub) (1740–1827), con un comentario oral de Gueshe Ngawang Dhargyey y traducido por Sherpa Tulku y el compilador actual, Dr. Alexander Berzin, con la ayuda de Khamlung Tulku y Jonathan Landaw. Ese libro es una traducción del texto de finales del siglo XVIII Blo-rigs-kyi sdom-tsig blang-dor gsal-ba'i me-long, que es uno de los textos cortos más comúnmente memorizados sobre modos de conocer utilizados en la segunda clase del sistema educativo Gelug. Se encuentra en “Obras Selectas de A-kya Yongs-'dzin”, vol. 1 (Nueva Delhi, Gurú Deva, 1971), folios 515-526, y se presenta en forma de jingles fáciles de memorizar para las principales clasificaciones y definiciones relacionadas con este tema. El equivalente más cercano en inglés podrían ser rimas infantiles como “'i' antes de 'e', excepto después de 'c', o cuando suena como 'a', como en 'neighbor' y 'weigh'”.
Durante la revisión de dicha traducción y la preparación de una segunda edición, se consideró útil un texto más avanzado y extenso en inglés sobre este tema como complemento a esta obra introductoria. El precedente reside en que los modos de conocer se estudian primero en la segunda clase, principalmente como medio para aprender el debate y la teoría de conjuntos, pero luego, en clases posteriores, se profundiza en la cognición válida. Por lo tanto, al igual que existen varios libros de texto graduales sobre este tema en la literatura tibetana, esta obra utiliza y repite el marco del texto raíz de Akya Yongdzin y aborda cada tema con mayor detalle. La tradición de los libros de texto de Jetsunpa Chokyi Gyaltsen se ha seguido en todo momento.
El método de compilación no ha sido una traducción directa de una enseñanza oral sobre el tema ni la edición de varias de ellas. Más bien, el compilador ha trabajado en estrecha colaboración con Gueshe Sonam Rinchen, del Monasterio Sera Je, formulando cientos de preguntas específicas sobre puntos minuciosos que surgieron durante el proceso de elaboración y comprensión de las implicaciones lógicas del tema. También se formularon preguntas en numerosas ocasiones a Gueshe Dawa y Yeshe Lodro Rinpoche, y varias veces a Gueshe Ngawang Dhargyey. El comentario se redactó posteriormente en inglés basándose en la traducción de estas respuestas y en la confirmación de las preguntas formuladas a Gueshe Sonam Rinchen.
Dado que este tema se estudia tradicionalmente mediante debate y los detalles se completan como resultado de dicha exploración de preguntas y respuestas, se consideró que este método de compilación podría sugerir este tipo de enfoque. También se ha agregado información de los discursos dados en la Biblioteca de Obras y Archivos Tibetanos por Gueshe Ngawang Dhargyey sobre Comentario al (“Compendio de) Mentes que conocen válidamente” (de Dignaga), traducido por Losang Gyaltsen, y sobre la Antología de temas especiales de conocimiento de Asanga (mNgon-pa kun-btus, sct. Abhidharmasamuccaya), traducido por Losang Gyaltsen y Losang Choepel, así como de un discurso de Gueshe Sonam Rinchen sobre Tesoro de temas especiales de conocimiento de Vasubandhu, traducido por Losang Dawa. Además, se busca la paciencia y el perdón de los eruditos por cualquier error que quede debido a la experiencia y el debate insuficientes.
Lo que se presenta aquí es un mapa analítico de la mente y sus modos de conocer, tal como lo presentan los principios del Sautrántika Hinayana, interpretados por la tradición de los libros de texto de Jetsunpa de los Colegios Sera Je y Ganden Jangtse. Si bien el Buda enseñó, a nivel de sutra, mapas ligeramente diferentes a los de sus otros sistemas de principios, el Sautrántika es el que se presentó con mayor detalle y el que constituye la base de los demás sistemas. Como se debe empezar por algún lado, y siempre es mejor comenzar con un sistema relativamente menos complejo, el Sautrántika se utiliza tradicionalmente como base. Una vez dominado, las modificaciones de los otros sistemas se pueden abordar con mayor facilidad.
Además, dado que esta presentación del funcionamiento de la mente es compartida en gran medida con las tradiciones Teravada del Hinayana, su estudio proporciona al estudiante una valiosa perspectiva de sus enfoques meditativos y doctrinales. Solo al comprender plenamente las diversas tradiciones y sistemas de principios budistas, tanto individualmente como en función de su propia lógica interna, se pueden comenzar a debatir las virtudes y deficiencias comparativas de cada uno y apreciar la técnica de enseñanza del Buda basada en los medios hábiles. Lo mismo se aplica al estudio comparativo de los diferentes libros de texto de las cuatro tradiciones budistas tibetanas. Por lo tanto, con la esperanza de no confundir las diversas tradiciones, sino preservar y transmitir la integridad pura de cada una, lo que se presenta aquí es solo una de las muchas posibles representaciones de la mente.
El material de este libro es, sin duda, muy complejo y quizás confuso. Sin embargo, se han omitido deliberadamente gráficos y otras ayudas. Esto se debe a que este tema se estudia tradicionalmente mediante el debate. Dado que la mayoría de quienes lean esta obra probablemente no tendrán la oportunidad de abordarlo de esta manera, la omisión de gráficos puede animarles a dibujarlos ellos mismos. De esta manera, al servir como libro de ejercicios, se espera que este texto introduzca al lector no solo a su tema, sino también activamente a la técnica que enseña para entrenar la mente. Ojalá sea de alguna utilidad.
Alexander Berzin
Dharamsala, India
1979
Posdata
Por diversas razones, este manuscrito nunca se completó y, por lo tanto, nunca se publicó. Permaneció como parte de los Archivos Berzin durante los últimos más de 40 años. Durante ese tiempo, Su Santidad el Dalái Lama se ha reunido regularmente con científicos discutiendo, entre otros temas, la naturaleza de la mente. Más recientemente, Su Santidad ha estado enfatizando la necesidad de explicaciones detalladas de la presentación budista del funcionamiento de la mente que podrían ser de beneficio tanto para los científicos como para el público en general. Inspirado por su llamado, revisé y publiqué en el sitio web Study Buddhism la traducción de Compendio de modos de conocer, así como el comentario de Gueshe Ngawang Dhargyey. A pesar de que este comentario actual, más detallado, está incompleto, me pareció que valía la pena revisarlo y publicarlo también, para agregarlo a la creciente literatura sobre el tema. Ojalá sea de beneficio.
Alexander Berzin
Berlín, Alemania
Marzo de 2021