Homenaje a Manjushri.
Este texto trata sobre la mente y sus modos de conocer. Al comprender cómo funciona tu mente y entrenarla adecuadamente, puedes, con el anhelo por la bodichita, alcanzar la omnisciencia y la iluminación plena de la budeidad. Entonces podrás liberar del sufrimiento a todos los seres sintientes, es decir, a todos aquellos con una mente oscurecida, seres limitados. Por lo tanto, se rinde homenaje a Manjushri, la manifestación de la completa omnisciencia de los budas.
Divisiones dentro de la tradición Sautrántika
Dado que las personas tienen diferentes niveles de aptitud, el Buda enseñó diversos sistemas de principios para satisfacer sus necesidades. Este texto está escrito desde la perspectiva Sautrántika (mdo-sde-pa), que se caracteriza por ser una escuela de principios del Vehículo Modesto (Hinayana) que afirma tanto los objetos externos (phyi-don) como el darse cuenta reflexivo (rang-rig), así como la existencia verdaderamente establecida (bden-par grub-pa).
En el sistema Sautrántika, la existencia verdaderamente establecida se define como:
- Existencia establecida por tener la capacidad de desempeñar una función, según la tradición del libro de texto de Jetsunpa de Jetsun Chokyi Gyaltsen (rJe-btsun Chos-kyi rgyal-mtshan) de la escuela Gelug. Según esta definición, solo los fenómenos no estáticos tienen existencia verdaderamente establecida.
- Existencia establecida por algo que se puede encontrar al lado del objeto, según la tradición del libro de texto de Panchen de Panchen Sonam Dragpa (Pan-chen bSod-nams grags-pa). Según esta definición, tanto los fenómenos estáticos como los no estáticos tienen una existencia verdaderamente establecida.
Hay dos ramas del Sautrántika:
- Aquellos que siguen la autoridad de las escrituras (lung-gi rjes-'brangs), como la del Autocomentario sobre “Tesoro de Temas Especiales de Conocimiento” de Vasubandhu (Chos mngon-pa'i mdzod-kyi rang-'grel, sct. Abhidharmakośabhāṣya).
- Aquellos que siguen el razonamiento (rig-pa'i rjes-'brangs), como se encuentra, por ejemplo, en los Siete Volúmenes sobre la Cognición Válida de Dharmakirti (Tshad-ma sde-bdun).
Este texto presenta específicamente el punto de vista de este último.
Dentro de la tradición de quienes siguen el razonamiento, hay dos subdivisiones más:
- Los verdaderos aspectarios (rnam bden-pa) afirman que la cognición desnuda sensorial, por ejemplo, la cognición desnuda visual, conoce no solo la visión de un objeto externo, sino también el propio objeto de sentido común. Un objeto de sentido común (jig-rten-la grags-pa) es un objeto completo, bien conocido en el mundo, que se extiende sobre la información sensorial (sensibilia) acerca de él proveniente de todos los sentidos, y a lo largo de un periodo de tiempo.
- Los falsos aspectarios (rnam brdzun-pa) afirman que la cognición desnuda visual solo conoce un momento solo de la información visual de un objeto externo; el objeto de sentido común es una síntesis mental conocida solo conceptualmente.
Aquí, la presentación es desde el punto de vista de los verdaderos aspectarios.
Aunque el tema se presenta desde la perspectiva de los principios Hinayana, debemos abordar su estudio con la motivación Mahayana de la bodichita. Debemos aspirar a alcanzar la iluminación mediante ella para ayudar a todos los seres.
Fenómenos existentes: Fenómenos de afirmación y negación
En los sistemas budistas en general, la división entre lo existente (yod-pa) y lo no existente (med-pa) se establece según si algo es o no válidamente conocible o, en otras palabras, válidamente cognoscible.
Un fenómeno existente se denomina “cosa” (chos), definida como “algo que posee su propia naturaleza esencial” (rang-gi ngo-bo 'dzin-pa), de modo que puede ser considerado un objeto cognitivo tanto por una persona como por su conciencia. Sin embargo, algo no existente, como un cuerno de conejo, el hijo de una mujer estéril, el pelo de tortuga, una flor surgida de la nada, etc., nunca puede ser conocido válidamente, porque tales cosas no existen. Son totalmente no existentes.
Algo existente puede ser un fenómeno de afirmación o de negación:
- Un fenómeno de afirmación (sgrub-pa) es un fenómeno existente que puede ser válidamente conocido sin tener que excluir un objeto a ser negado (dgag-bya). Por ejemplo, una vasija de barro puede ser conocida válidamente sin tener que excluir ni negar nada más.
- Un fenómeno de negación (dgag-pa) es un fenómeno existente que solo puede conocerse válidamente en términos de ser una “exclusión de algo más” (gzhan-sel, exclusión de lo que es otro). Por ejemplo, “no es una manzana” solo puede conocerse en términos de la exclusión de “una manzana”.
Hay dos tipos de fenómenos de negación. En pocas palabras,
- Un fenómeno de negación implicativa (ma-yin dgag) es aquel que, después de que las palabras con las que es formulado han excluido su objeto a ser negado, implican algo más en su lugar. Por ejemplo, cuando los sonidos de las palabras “no es una manzana” han excluido que algo sea una manzana, implican que es algo más, por ejemplo, una pera.
- Un fenómeno de negación no implicativa (med-dgag) es aquel que, después de que los sonidos de las palabras con los que es formulado han excluido su objeto a ser negado, no implican nada más en su lugar. Por ejemplo, los sonidos de las palabras “no hay manzana en la mesa” o “la ausencia de una manzana en la mesa”, tras excluir la presencia de una manzana en la mesa, no implican nada más en la mesa en su lugar.
Fenómenos estáticos y no estáticos
Lo existente puede ser impermanente (mi-rtag-pa) o permanente (rtag-pa), en el sentido de ser no estático o estático. Sin embargo, ambos tipos de fenómenos pueden durar un tiempo limitado o para siempre. Si bien perduran, los fenómenos no estáticos tienen un continuo que cambia de un momento a otro, mientras que los estáticos permanecen inalterados. Dado que las traducciones “no estático” y “estático” son quizás menos susceptibles de confusión que las más comunes “impermanente” y “permanente”, se utilizarán para estos dos tipos de fenómenos.
Los fenómenos no estáticos pueden ser fenómenos de afirmación o fenómenos de negación:
- En el sistema Sautrántika, la mayoría de los fenómenos de afirmación son no estáticos; por ejemplo, una manzana y el deseo. Una manzana cambia de un momento a otro a medida que madura en el árbol y luego se pudre. Un episodio de deseo cambia de intensidad de un momento a otro.
- Solo algunos fenómenos de negación implicativa son no estáticos. Incluyen fenómenos como “no es una pera”, así como el reverso (ldog-pa), “nada más que una manzana”. Un reverso de algo es equivalente, literalmente, a “aquello que se aparta de lo que no es” (ma-yin-pa-las log-pa); en otras palabras, un “nada más que”. Este aislado no estático se llama “exclusión de objeto caracterizado individualmente de lo que es otro” (don rang-mtshan-gi gzhan-sel), o “una exclusión de objeto”, o “reverso de objeto” para abreviar. Así como una manzana cambia de un momento a otro, de igual manera su ser “no es una pera” y su ser “nada más que una manzana” también cambian de un momento a otro con ella.
Los fenómenos estáticos también pueden ser fenómenos de afirmación o fenómenos de negación:
- Algunos fenómenos de afirmación son estáticos, por ejemplo, la presencia de algo (yod-pa), como la presencia de fuego en una montaña lejana donde se ve humo.
- Todos los fenómenos de negación no implicativa son estáticos.
- Algunos fenómenos de negación implicativa, como las categorías de audio (sgra-spyi) o las categorías de significado/objeto (don-spyi), que constituyen el tipo de reverso que es una “exclusión mental de algo más” (blo'i gzhan-sel), son estáticos. Se explicarán a continuación.
Hay dos tipos de fenómenos no estáticos:
- Los fenómenos fugaces (glo-bur-ba) son fenómenos no estáticos que duran solo un tiempo limitado. Su continuidad no solo cambia continuamente, sino que también se degeneran (nyams) momento a momento, como en el caso del cuerpo humano.
- Por otro lado, los llamados “fenómenos permanentemente cambiantes”, como los continuos de los seres individuales, no tienen inicio y, según los principios del Hinayana, terminan solo cuando la persona alcanza el nirvana sin residuos (lhag-med myang-'das, sct. parinirvāṇa). No tienen más continuidades, ni en un estado alterado ni todas fusionadas en una. Su final ocurre cuando la persona muere después de alcanzar la liberación como un arhat o la iluminación como un buda, las metas finales de los caminos budistas. Según los principios del Mahayana, la continuidad de la conciencia mental sutil dura para siempre y no se extingue en el parinirvana como una vela apagada. Pero, en cualquier caso, aunque la conciencia mental sutil cambia de un momento a otro, no se degenera.
Los fenómenos estáticos (rtag-pa) también pueden dividirse en dos grupos similares. Algunos duran solo un tiempo determinado, mientras que otros perduran para siempre. Consideremos el ejemplo del espacio (nam-mkha') de algo, que se define como la ausencia de obstructibilidad y tangibilidad con respecto a un objeto material. Es la ausencia de algo tangible que obstruye al objeto de ocupar tres dimensiones, independientemente de dónde pueda estar ubicado ese objeto. Es un hecho sobre un objeto material lo que explica su existencia tridimensional y no el espacio vacío que ocupa. Si hubiera algo tangible que obstruyera su existencia tridimensional, el objeto no podría existir físicamente. Independientemente de los cambios momentáneos que le ocurran al objeto, dónde se mueva o cómo se use, este hecho sobre él permanece igual. Es un fenómeno estático, un fenómeno de imputación sobre la base de un objeto material de sentido común. Los objetos de los sueños y las maneras de darse cuenta de algo carecen de esta propiedad de tridimensionalidad, llamada "espacio". Un fenómeno de imputación (btags-pas 'dogs-pa) es aquel que no puede existir ni conocerse independientemente de su base de imputación (gdags-gzhi). En cierto sentido, está “ligado” a su base.
Si la base sobre la cual el espacio es un fenómeno de imputación es un objeto fugaz, como una vasija de barro, su espacio estático perdurará solo por un tiempo determinado, es decir, mientras exista la vasija de barro. Una vez que la vasija de barro perece, la ausencia de algo tangible que obstruya su existencia espacial —su tridimensionalidad, su espacio— deja de existir porque su base de imputación ya no existe. El espacio que es un fenómeno de imputación sobre la base de todos los objetos materiales en su conjunto, por otro lado, perdura para siempre. Dado que el budismo postula múltiples universos, siempre habrá objetos materiales y, por lo tanto, siempre habrá una ausencia de algo tangible que obstruya su existencia física tridimensional. Los objetos materiales siempre tendrán tridimensionalidad.
Fenómenos afectados y fenómenos no afectados
Es comúnmente aceptado en todos los principios budistas que todo cambio es un fenómeno afectado (dngos-po, fenómeno condicionado), mientras que todo lo que permanece estático es un fenómeno no afectado (dngos-med, fenómeno no condicionado). Ser afectado significa ser producto de un entramado de causas y condiciones y experimentar cambios adicionales como resultado de otras causas y condiciones. El Sautrántika afirma seis tipos de causas y cuatro tipos de condiciones, cada una con múltiples subdivisiones. Pero basta decir que todos los fenómenos cambiantes son producto de un entramado de ellas y, por lo tanto, son afectados y condicionados por ellas.
Por ejemplo, algo fugaz, como el cuerpo humano, es producto del esperma y el óvulo de los padres, la nutrición que recibe, etc. Un fenómeno llamado permanentemente cambiante, como un continuo individual de conciencia mental sutil, puede no tener un comienzo cuando fue creado a partir de otros fenómenos en su misma categoría de entidad sustancial (rdzas), como una vasija de barro hecha de barro. Sin embargo, cambia de un momento a otro, y cada momento de ella se ve afectado y surge como resultado de cosas tales como los fenómenos conocibles que conoce, un momento previo en su continuo, etc. Por lo tanto, los fenómenos no estáticos se ven necesariamente afectados por causas y condiciones.
Los fenómenos estáticos, por otro lado, no se ven afectados por causas ni condiciones, ni son producto de un entramado de ellas. Una vasija de barro es producto de la arcilla, el agua, el torno de un alfarero, el esfuerzo del alfarero, etc., pero el espacio de la vasija no es el resultado de dicho entramado. Es simplemente algo que surge simultáneamente con la vasija de barro como un fenómeno de imputación sobre ella como su base, como un hecho matemático acerca de ella. Es un hecho existente, válidamente conocible sobre la base de la vasija de barro, y su existencia no depende de que alguien lo impute activamente sobre su base. Como no se ve afectado por nada, no cambia de un momento a otro.
Otro ejemplo de un fenómeno estático, no afectado, es la ausencia de la vasija de barro sobre una mesa cuando se encuentra en otro lugar. Esta ausencia es un fenómeno de imputación que existe sobre la base de la mesa y no se refiere al espacio vacío que queda en la mesa por su ausencia o no existencia allí. La ausencia de la vasija de barro sobre la mesa comenzó a ser el caso con la separación (bral-ba) de la vasija de la mesa. Pero no resultó de esa separación. No es como la desintegración de una vasija de barro que ha ocurrido gradualmente durante un período de tiempo, afectada por un entramado de causas y condiciones. La ausencia de la vasija de barro de la mesa permanece estática mientras no se vuelva a colocar sobre la mesa. La ausencia no sufre cambios momentáneos, a pesar de que la mesa y la vasija de barro continúan cambiando.
Fenómenos funcionales y fenómenos no funcionales
Un fenómeno sustancialmente establecido (rdzas-su grub-pa) es algo que tiene la capacidad de producir un efecto (don-byed nus-pa, sct. arthakriyā). Según el sistema Sautrántika, solo los fenómenos afectados son sustancialmente establecidos y, por lo tanto, son funcionales, mientras que todo lo no afectado es no funcional. En el sistema Sautrántika, entonces, el término para fenómenos afectados, dngos-po, también puede traducirse como “fenómenos funcionales”, y el término para fenómenos no afectados, dngos-med, como “fenómenos no funcionales”.
Así, una vasija de barro puede desempeñar la función de contener agua y la cognición de tu ser querido puede hacerte feliz. Pero un espacio estático —la tridimensionalidad de un objeto material— no puede hacer nada. Es no funcional y meramente un hecho. A diferencia de la arcilla, el agua, el torno de alfarero y el esfuerzo del alfarero, no produce, como resultado de una secuencia causal, la vasija de barro. Si así fuera, se derivarían muchas falacias lógicas y conclusiones absurdas.
Por ejemplo, la ausencia de algo tangible que impida que una vasija de barro que acontece en el presente ocupe tres dimensiones, independientemente de su ubicación, tendría que existir antes de que la vasija de barro existiera para que pudiera producir a la vasija de barro. Recuerden que el espacio de una vasija de barro no es un espacio vacío que está presente antes de que exista la vasija de barro y que, cuando esta surge a la existencia, ocupa. Tampoco es el espacio dentro de la vasija. Antes de que exista la vasija que acontece en el presente, la vasija de barro que acontece en el presente es un fenómeno no existente. Para que el espacio de una vasija de barro que acontece en el presente produzca la vasija de barro antes de que ésta exista, la vasija de barro no existente tendría que existir tridimensionalmente, sin nada tangible que obstruyera su existencia tridimensional. Esto es claramente absurdo. Algo no existente no puede tener existencia espacial tridimensional.
Igualmente no funcional es la ausencia de una vasija de barro sobre la mesa. No hace nada.
Elementos individuales y categorías
Los fenómenos existentes incluyen tanto elementos individuales (bye-brag) como categorías (spyi). Una categoría es una síntesis de muchos elementos individuales que comparten una característica común. Por lo tanto, una categoría o síntesis es un fenómeno de imputación que solo puede existir y ser conocido sobre la base de uno o más de los elementos individuales que la conforman.
El sistema Sautrántika de los verdaderos aspectarios afirma dos tipos de categorías:
- Categorías que son fenómenos funcionales (spyi dngos-po-ba)
- Categorías que son fenómenos no funcionales (spyi dngos-po ma-yin-pa).
Las categorías que son fenómenos funcionales (síntesis no estáticas) incluyen:
- Síntesis de colección (tshogs-spyi)
- Síntesis de tipo (rigs-spyi).
Las síntesis de colección son objetos completos de sentido común que son fenómenos de imputación sobre la base de formas de fenómenos físicos (gzugs) o maneras de darse cuenta de algo (shes-pa):
- Las síntesis de colección que son fenómenos de imputación sobre la base de formas de fenómenos físicos son en sí mismas formas de fenómenos físicos y son fenómenos de imputación sobre la base de partes espaciales, sensoriales y temporales. Las partes pueden estar conectadas entre sí, como en el caso de las partes de una manzana o un cuerpo. En tales casos, la síntesis de colección constituye una forma compuesta (bsags-pa'i gzugs), en otras palabras, una masa completa (gong-bu). Alternativamente, las partes pueden no estar conectadas y simplemente estar reunidas, como en el caso de un bosque y los árboles que lo componen. En tales casos, la síntesis de colección constituye una forma agrupada (bsdu-pa'i gzugs).
- Las síntesis de colección, que son fenómenos de imputación basados en maneras darse cuenta de algo, son en sí mismas maneras de darse cuenta de algo y son fenómenos de imputación sobre partes temporales. El enojo o el amor, por ejemplo, no son algo que dura solo un instante, sino algo que se extiende a lo largo del tiempo.
Consideremos el caso de una manzana. Una manzana de sentido común es una síntesis de colección de piel, tallo, pulpa y semillas, algo visible, olor, sabor y sensación física, todo lo cual se extiende en el tiempo. Es una masa completa, un compuesto de partículas.
Las síntesis de tipo son clases de elementos que comparten un conjunto común de características definitorias (mtshan-nyid). Existen muchas variedades de frutas y, entre ellas, existe un grupo de varios tipos similares, cada pieza similar de cada uno de estos tipos similares es una manzana. Una síntesis de tipo, por lo tanto, es el tipo de objeto de sentido común que constituye una síntesis de colección individual.
Las categorías que son fenómenos no funcionales también son de dos tipos:
- Categorías de audio (sgra-spyi)
- Categorías de significado/objeto (don-spyi).
Como fenómenos estáticos, estas categorías son fenómenos de negación, es decir, exclusiones mentales de todo lo que no encaja en ellas (blo'i gzhan-sel). Son constructos conceptuales (spros-pa) mediante los cuales se puede comprender todo. Solo existen y ocurren en el contexto de la cognición conceptual.
- Una categoría de audio es un fenómeno de imputación designado con una palabra sobre la base de cualquier sonido con el que esa palabra se pueda pronunciar. Independientemente de la pronunciación, el acento o el volumen con el que se pronuncia una palabra, se puede entender que un conjunto específico de sonidos encaja en la categoría de audio del sonido de la palabra "manzana". Así es como se entiende el lenguaje hablado.
- Una categoría de significado/objeto es un fenómeno de imputación etiquetado mentalmente sobre la base de cualquier objeto de sentido común (tanto una síntesis de colección como una síntesis de tipo) que comparte la característica compuesta común (bkra) de la categoría y se toma convencionalmente como el objeto referente y el significado de una palabra asociada.
Por ejemplo, cuando ves un objeto en la tienda, no solo ves algo visible, sino también un objeto de sentido común completo, que es tanto la síntesis de colección como la síntesis de tipo que es, por ejemplo, un caqui. Ves un caqui. Pero si no sabes qué es, podrías preguntarle a alguien y te dirá: "Es un caqui". Solo puedes entender los sonidos que emiten y qué es este objeto al encajar conceptualmente el sonido en la categoría de audio "caqui" y encajar conceptualmente el objeto que viste en la categoría de objeto "caqui", que es también la categoría de significado asociada a esa categoría de audio. Solo a través de categorías estáticas puedes entender las síntesis no estáticas que son objetos de sentido común.
Entidades objetivas y entidades metafísicas
Tener la capacidad de producir un efecto —la característica definitoria de un fenómeno no estático— es también la característica definitoria de una entidad objetiva (rang-mtshan). Por lo tanto, los fenómenos no estáticos y cambiantes se generan a partir de causas, producen efectos, están sustancialmente establecidos y son objetivamente reales. También son lo que se conoce como fenómenos verdaderos más profundos (don-dam bden-pa), en el sentido de que el establecimiento de su existencia puede resistir el análisis conceptual de la lógica. Esto se debe a que la existencia de los fenómenos no estáticos se establece desde su propio lado, sin depender simplemente de su establecimiento en el contexto de la designación con palabras y el etiquetado mental de ellos con conceptos. Aún son encontrables, existen objetivamente fuera del contexto de nuestro análisis conceptual. Aunque dependen de partes, causas, etc., sin embargo, existen verdaderamente por derecho propio, independientemente de ser conocidos conceptualmente, y son capaces de funcionar como entidades objetivas. Aunque pueden ser etiquetados por conceptos y designados por palabras, su existencia no se establece meramente en el contexto de la cognición conceptual de ellos.
Los fenómenos estáticos, por otro lado, son entidades metafísicas (spyi-mtshan, fenómenos categorizados generalmente), que se definen como aquellos fenómenos existentes que, en última instancia, son incapaces de producir efecto alguno. Por lo tanto, no surgen de un entramado de causas y condiciones, no generan resultados y son meramente metafísicos, no realidades objetivas. No están sustancialmente establecidos. Un cuerno de conejo también es, en última instancia, incapaz de producir efecto alguno, pero, al ser no existente, no es metafísico.
Los fenómenos estáticos, sin embargo, existen y pueden ser conocidos válidamente. Sin embargo, son fenómenos verdaderos superficiales (kun-rdzob bden-pa, fenómenos verdaderos convencionales) en el sentido de que su existencia solo puede establecerse en el contexto del etiquetado mental de ellos con conceptos y la designación de ellos con palabras. No pueden resistir el análisis conceptual con la lógica, porque fuera de ese contexto, no pueden encontrarse, aunque pueden encontrarse dentro de ese contexto. Por lo tanto, los fenómenos verdaderos superficiales no pueden verse de manera no conceptual, explícitamente, por ejemplo, mediante la cognición desnuda visual. Esto se debe a que no son objetivamente reales. Aunque no dependen de causas, los fenómenos metafísicos sí dependen de partes y, como fenómenos de imputación, dependen de una base para la imputación. Sin embargo, no participan en la causa y el efecto.
Tipos de fenómenos objetivos no estáticos
Hay tres tipos de fenómenos objetivos no estáticos:
- Formas de fenómenos físicos (gzugs)
- Maneras de darse cuenta de algo (shes-pa)
- Variables que afectan no congruentes (ldan-min 'du-byed), que no son ninguna de esas dos.
Formas de fenómenos físicos
El primer tipo de fenómenos no estáticos, formas de fenómenos físicos, tiene dos divisiones:
- Los cuatro grandes elementos ('byung-ba chen-po bzhi) – tierra, agua, fuego y viento
- Formas de fenómenos físicos creados a partir de ellos como su causa (rgyur-byas-pa'i gzugs).
Ambas son formas de materia corpórea (bem-po) compuestas de grupos de partículas coloreadas de tal manera que el grupo constituye una forma.
Hay diez tipos de formas de fenómenos físicos que se forman a partir de los cuatro grandes elementos como su causa, divididos en cinco objetos sensoriales y cinco tipos de sensores cognitivos físicos (dbang-po).
Los cinco objetos sensoriales son:
- Lo visible (gzugs)
- Sonidos (sgra)
- Olores (dri)
- Sabores (ro)
- Sensaciones físicas (reg-bya).
Cada uno de ellos puede ser objeto de solo dos tipos de conciencia: (1) su propia conciencia especializada específica, tal como lo visible es objeto específico de la conciencia visual, o (2) la conciencia mental.
Sin embargo, según la tradición de los libros de texto de Jetsunpa, ciertos objetos físicos pueden percibirse mediante más de un tipo de conciencia sensorial. Esto se refiere específicamente a los cuatro grandes elementos. Pueden detectarse tanto como sensaciones físicas de sólido, líquido, calor y gas, y también como imágenes visuales. La mayoría de los demás libros de texto afirman que son exclusivamente sensaciones físicas, y cuando alguien dice convencionalmente: "Veo fuego", en realidad está viendo el color y la forma del fuego, no el fuego mismo. Sin embargo, la tradición de los libros de texto de Jetsunpa afirma que, dado que las enseñanzas budistas no deben contradecir las convenciones mundanas, debe aceptarse que se puede ver directamente el agua, el fuego, etc. De lo contrario, se llegaría a la conclusión absurda de que, al igual que con el fuego, solo puedes ver el color y la forma de la vasija de barro, pero no la vasija de barro misma. Este punto puede suscitar mucho debate.
El sistema de principios Vaibáshika afirma que las formas pueden conocerse mediante la conciencia de las sensaciones físicas (conciencia táctil). Esto se debe a que el Vaibáshika afirma que la forma y el color constituyen entidades sustanciales separadas (rdzas). Sin embargo, el Sautrántika afirma que el color y la forma constituyen una sola entidad sustancial, es decir, algo visible y, por lo tanto, no pueden conocerse por separado. Por lo tanto, el Sautrántika afirma que lo visible solo puede conocerse mediante la conciencia visual.
El Sautrántika no acepta formas reveladoras (rig-byed-kyi gzugs), que se afirman en los sistemas de principios Vaibáshika y Madyámaka como los tipos de impulsos kármicos constructivos o destructivos del cuerpo o del habla que revelan que fueron causados por impulsos kármicos constructivos o destructivos de la mente.
- Según el Vaibáshika, son las formas momentáneas del cuerpo, compuestas únicamente de luz, mientras se realiza una acción del cuerpo o los sonidos momentáneos del habla mientras se realiza una acción del habla.
- Según el Madyámaka, son los movimientos del cuerpo mientras se realiza una acción corporal o las expresiones del habla mientras se realiza una acción del habla.
No está claro si el Sautrántika acepta el tipo de forma reveladora afirmada en el sistema Chitamatra como formas indicativas (mngon-par gsal-ba'i gzugs). Se trata de fenómenos no especificados, ni constructivos ni destructivos, que indican meramente que surgieron de una causa. Se refieren específicamente a la forma visible intangible del color azul del cielo.
Sensores cognitivos
Los humanos tenemos cinco tipos de sensores cognitivos físicos:
- Las células fotosensibles
- Las células sensibles al audio
- Las células sensibles al olfato
- Las células sensibles al gusto
- Las células sensibles a las sensaciones físicas.
Cada conjunto de células sensoriales es específico para un tipo específico de conciencia sensorial. Estos cinco sensores cognitivos físicos están compuestos por las partículas más pequeñas específicas de cada uno y normalmente son objetos exclusivos de la conciencia mental.
Para la mayoría de los seres limitados, las células fotosensibles se encuentran en los ojos, las auditivas en los oídos, las olfativas en la nariz, las gustativas en la lengua y las sensibles a las sensaciones físicas en la mayor parte del cuerpo. Por ello, en la literatura Sautrántika se les denomina células fotosensibles de los ojos (mig-gi dbang-po), células auditivas de los oídos (rna'i dbang-po), etc. Sin embargo, esta no es su ubicación para todos los seres limitados. El pulpo, por ejemplo, posee células fotosensibles, olfativas y gustativas adicionales en las ventosas de sus tentáculos.
Formas incluidas únicamente entre los estimuladores cognitivos que son todos fenómenos
Las formas de fenómenos físicos mencionadas anteriormente se clasifican como formas incluidas entre los estimuladores cognitivos que son formas (gzugs-kyi skye-mched-kyi gzugs). También existen formas de fenómenos físicos que se clasifican como formas incluidas únicamente entre los estimuladores cognitivos que son fenómenos (chos-kyi skye-mched-kyi gzugs-kyi skye-mched-kyi gzugs). Estas son formas de fenómenos físicos que solo pueden ser conocidas por la conciencia mental. Se afirman como formas en el sistema Chitamatra de Asanga, pero el sistema Sautrántika no las acepta como formas reales, sino solo nominales. Existen cinco tipos:
- Formas de fenómenos físicos derivadas de lo que se ha acumulado (bsdus-pa-las gyur-pa'i gzugs), es decir, las partículas más pequeñas (rdul phra-ma) derivadas de deconstruir mentalmente los objetos materiales burdos. Según el sistema Sautrántika, tienen partes direccionales y, por lo tanto, pueden subdividirse. Por lo tanto, a diferencia de lo que afirma el sistema Vaibáshika, no existe una partícula física indivisible más pequeña en última instancia. Sin embargo, cuando se agrupan en compuestos, dichas partículas forman materia corpórea. Pero cada partícula individual es incorpórea y, por lo tanto, invisible a simple vista, y solo puede ser vista por el "ojo de la mente".
- Formas de fenómenos físicos que son espacios abiertos (mngon-par skabs yod-pa'i gzugs), como los espacios abiertos entre objetos que solo pueden conocerse mediante la conciencia mental, como las distancias entre uno mismo y una montaña distante, las distancias astronómicas entre estrellas y las distancias microscópicas entre partículas.
- Formas de fenómenos físicos que surgen al asumirlos (yang-dag-par blangs-pa-las byung-ba'i gzugs), como las formas no reveladoras (rnam-par rig-byed ma-yin-pa'i gzugs) de los votos. Las formas no reveladoras son formas sutiles recibidas solo con una fuerte motivación, pero una vez recibidas en el continuo mental, no revelan dicha motivación. El Sautrántika afirma que las formas no reveladoras son solo formas nominales de fenómenos físicos, pero que, en realidad, no están sustancialmente establecidas y, por lo tanto, son incapaces de desempeñar ninguna función.
- Formas de fenómenos físicos que son totalmente imaginarios (kun-brtags-pa'i gzugs), como los objetos sensoriales en los sueños y los objetos conceptualmente implicados (zhen-yul) de las cogniciones conceptuales que aparecen cuando imaginamos objetos físicos como lo visible, sonidos, olores, etc., o cuando visualizamos la forma de un buda.
- Formas de fenómenos físicos que surgen del poder meditativo (dbang-'byor-pa'i gzugs), como el fuego o el agua emanados y conocidos por el poder de la concentración absorta (ting-nge-'dzin, sct. samādhi).
Maneras de darse cuenta de algo
El segundo tipo de fenómenos no estáticos, es decir, aquellos que son maneras de darse cuenta de algo, tiene tres divisiones:
- Conciencia primaria (rnam-shes): conocen la naturaleza esencial (ngo-bo) de su objeto, es decir, qué tipo de fenómeno es, como algo visible, un sonido, etc.
- Factores mentales (sems-byung): acompañan a la conciencia primaria y conocen objetos de formas distintivas.
- Darse cuenta reflexivo (rang-rig): conocen solo la conciencia primaria y los factores mentales que la acompañan.
Los factores mentales son congruentes con la conciencia primaria a la que acompañan, lo que significa que comparten cinco características congruentes (mtshungs-ldan lnga) con ellos:
- Dependencia (rten): dependen del mismo sensor cognitivo para su surgimiento.
- Objeto (yul): se dirigen cognitivamente al mismo objeto focal para su surgimiento.
- Aspecto mental (rnam-pa): dan surgimiento a la misma apariencia cognitiva del objeto focal, que asumen o toman, como un vaso transparente que parece azul al colocarse sobre una mancha de color azul. El aspecto mental que surge es algo así como un holograma mental.
- Tiempo (dus): surgen, moran y cesan simultáneamente
- Fuente natal (rdzas): provienen de sus propias fuentes natales individuales y se refiere a sus tendencias individuales (sa-bon).
Variables que afectan no congruentes
Las variables que afectan no congruentes, que no son formas de fenómenos físicos ni maneras de darse cuenta de algo, son objetos no estáticos de cognición que no comparten cinco características congruentes con la conciencia primaria y los factores mentales que los conocen. Estas incluyen:
- Logros (thob-pa)
- No logros (ma-thob-pa)
- Homogeneidad (skal-mnyam)
- Fuerza vital (srog): aquello que mantiene la continuidad de la conciencia mental y las tendencias en ella durante el lapso de una vida como un tipo de ser.
- Síntesis de sílabas (yi-ge'i tshogs): el sonido producido intencionalmente de una consonante junto con el sonido de una vocal.
- Una síntesis de nombre o palabra (ming-gi tshogs): un conjunto de sílabas que se juntan intencionalmente y a las que se les asigna un significado.
- Una síntesis de frases (tshig-gi tshogs): un conjunto de palabras que se juntan intencionalmente y a las que se les asigna un significado.
- Surgir (skye)
- Morar (gnas)
- Envejecimiento (rga)
- Perecer ('jig)
- El logro meditativo de una absorción equilibrada en la no distinción ('du-shes med-pa'i snyoms-'jug) – un bloqueo temporal, durante esta absorción, de la conciencia burda y de los factores mentales que tienen continuos estables, como los sentimientos y la distinción burda.
- El estado de no distinción (' du-shes med-pa) – un bloqueo temporal de la conciencia primaria y de los factores mentales que tienen continuos estables que ocurre en el continuo mental de los dioses en el cuarto nivel de constancia mental (cuarto dhyana) en el plano de las formas etéreas (reino de la forma), durante su vida, como resultado de ese logro meditativo.
- El logro meditativo de una absorción equilibrada en la cesación ('gog-pa'i snyoms-'jug) – un bloqueo temporal, durante esta absorción, de la conciencia burda y de los factores mentales que tienen continuos estables o inestables, tales como los sentimientos y la distinción burda o las emociones perturbadoras.
Antología de temas especiales de conocimiento (mNgon-pa kun-btus, sct. Abhidharmasamuccaya), un texto Chitamatra de Asanga, enumera varios más, entre ellos:
- Tiempo (dus)
- Ubicación (yul)
- Velocidad (mgyogs-pa)
- Número (grangs)
- Orden secuencial (go-rim), y así sucesivamente.
Se pueden añadir muchos más artículos a esta lista que acepta el Sautrántika, entre los que destacan:
- Personas (gang-zag)
- El “yo” convencional (nga)
- La falta de identidad de las personas (gang-zag-gi bdag-med)
- Impermanencia (mi-rtag-pa)
- Tendencias (sa-bon)
- Hábitos (bag-chags).
Tipos de entidades metafísicas y estáticas
Las entidades metafísicas y estáticas incluyen:
- El espacio de algo: la ausencia de cualquier cosa tangible u obstructiva que impediría que un objeto ocupe tres dimensiones.
- Detención analítica (so-sor brtags-pa'i 'gog-pa, cesación analítica): un estado de estar separado para siempre de algo de lo que hay que deshacerse (abandonar) por una mente que es el camino del ver (camino del ver) o por una mente que es el camino de la familiarización (camino de la meditación). Estas mentes que con el camino tienen una cognición no conceptual de las cuatro verdades nobles.
- Detención no analítica (so-sor brtags-pa ma-yin-pa'i 'gog-pa, cesación no analítica): un estado de estar separado para siempre de algo que podría haber sucedido, pero nunca sucedió, una vez que algo más ha sucedido en su lugar.
- Categorías de audio (sgra-spyi): la categoría conceptual del sonido de una palabra o nombre, en la que encajan los sonidos de todas las pronunciaciones individuales de la palabra o nombre, independientemente de la voz, el volumen o la pronunciación con que se realice.
- Categoría de objeto (don-spyi): la categoría conceptual en la que encajan todos los elementos individuales que son instancias de ella.
- Ausencias (med-dgag), incluida la falta de identidad de las personas burda y sutil.
Todas las entidades metafísicas son exclusiones de algo más (gzhan-sel).
- Una categoría es la exclusión de todo lo que no está incluido en ella.
- Un espacio es la exclusión de cualquier cosa tangible que obstruya la existencia espacial de algo.
- Una detención es la exclusión de lo detenido.
- La ausencia es la exclusión de algo que no está presente o es no existente.
Por lo tanto, todos son, en cierto sentido, constructos conceptuales; en otras palabras, conceptos. Esto significa que cualquier cognición de ellos es conceptual. Por lo tanto, en el sistema Sautrántika, no todas las cogniciones conceptuales incluyen categorías de audio u objeto. Las cogniciones válidas de espacios, detenciones y ausencias son todas conceptuales, aunque no necesariamente a través de las categorías “espacios”, “detenciones” o “ausencias”.
Fenómenos autosuficientemente conocibles y fenómenos conocibles por imputación
Hay varios tipos de existencia sustancial (rdzas-yod) mencionados en los textos sutra del Buda:
- Existencia sustancial en el sentido de ser capaz de desempeñar una función (don-byed-nus-pa'i rdzas-yod): según la posición Sautrántika, todos los fenómenos no estáticos y solo ellos tienen tal existencia sustancial, mientras que los fenómenos estáticos carecen de ella.
- Existencia sustancial en el sentido de ser estable e inmutable (brten-pa mi-'gyur ba'i rdzas-yod): esto se referiría a fenómenos estáticos y no a nada que experimente cambios. Este tipo de existencia sustancial es inaceptable según los principios Sautrántika. Sin embargo, encaja cómodamente en el sistema Vaibáshika (bye-brag-smra-ba). Esto se debe a que este último conjunto de teorías Hinayana afirma que todos los fenómenos conocibles tienen la capacidad de producir un efecto, incluso los estáticos: producen el efecto de cognición de ellos. Por lo tanto, a diferencia de los Sautrántika, los Vaibáshika aceptan todos los fenómenos conocibles como sustancialmente existentes.
- Existencia sustancial en el sentido de ser autosuficientemente conocible (rang-rkya thub-pa'i rdzas-yod): si la naturaleza esencial de algo puede ser conocida sin tener que depender primero de tu conciencia y luego asumir simultáneamente el aspecto (rnam-pa) de algo más – es decir, dar surgimiento a un holograma mental de algo más – ese elemento es sustancialmente existente en la medida en que es autosuficientemente conocible. Puedes conocerlo por sí mismo. Solo los fenómenos no estáticos que son formas de fenómenos físicos y maneras de darse cuenta de algo caen en esta categoría, ya que solo ellos pueden ser conocidos por sí mismos sin depender de que la conciencia dé surgimiento simultáneamente al holograma mental de algo más. Pueden llamarse "fenómenos autosuficientemente conocibles".
El opuesto de este tercer tipo de existencia sustancial es la existencia imputada (btags-yod). Si, para conocer la naturaleza esencial de algo, se debe depender de que tu conciencia dé surgimiento simultáneamente el holograma mental de otra cosa, ese primer elemento tiene existencia imputada sobre la base del segundo. En esta categoría de cognoscibles se incluyen tanto las variables que afectan no congruentemente como los fenómenos estáticos. Aunque las primeras son entidades objetivas no estáticas capaces de desempeñar una función, mientras que los segundos son entidades metafísicas estáticas incapaces de producir efecto alguno, ambas solo tienen existencia imputada. Ambos pueden llamarse “fenómenos conocibles por imputación”.
Consideremos los ejemplos de la impermanencia, es decir, el cambio momentáneo, de una vasija de barro, y el espacio de una vasija de barro, que significa la ausencia de algo tangible que impida que la vasija de barro ocupe tres dimensiones, sin importar dónde se encuentre. No podemos conocer ninguno de estos sin confiar en que nuestra conciencia genere simultáneamente un holograma mental de la vasija de barro misma, la base de ambas imputaciones.
El proceso involucrado es que primero debes conocer la base, por ejemplo, la vasija de barro: algo con una existencia sustancial autosuficientemente conocible. Inmediatamente después, mientras tu conciencia aún está dirigida a esa base y da surgimiento a un holograma mental de ella, simultáneamente conoces un fenómeno de imputación sobre esa base, tal como el hecho de su cambio o la ausencia de algo que obstruya su existencia espacial. El cambio momento a momento de la vasija de barro es una entidad objetiva. Produce efectos como el envejecimiento y el deterioro de la vasija de barro, y tu infelicidad si de casualidad estás apegado a ella. Además, este cambio en sí mismo experimenta un cambio continuo. Sin embargo, el hecho de que nada obstruya la existencia tridimensional de la vasija de barro no produce ningún efecto, y mucho menos cambia.
En resumen,
- La existencia de fenómenos estáticos, como fenómenos verdaderos superficiales, solo puede establecerse en el contexto de una cognición conceptual que los etiquete mentalmente con un concepto o les asigne una palabra con una base adecuada para su imputación. Son solo entidades metafísicas, no objetivas. Para que sean conocidas válidamente, la conciencia debe, primero y luego simultáneamente, generar un holograma mental de su base.
- Las variables que afectan no congruentes son fenómenos verdaderos más profundos con la capacidad de producir efectos. Su existencia no es algo que solo pueda establecerse en el contexto de una cognición conceptual que las etiquete mentalmente con un concepto o las designe con una palabra sobre una base apropiada para la imputación. Son entidades objetivas. Sin embargo, para conocerlas, tu conciencia debe dar surgimiento, primero y luego simultáneamente, a un holograma mental de su base para la imputación, pues también ellas solo tienen existencia imputada.
- Las formas de objetos físicos y las maneras de darse cuenta de algo también son fenómenos verdaderos más profundos con la habilidad de producir un efecto. Sin embargo, para conocerlos, la conciencia no necesita dar surgimiento al holograma mental de nada más. Son autosuficientemente conocibles por sí mismos. Estas diferencias deben observarse cuidadosamente.
Más detalles sobre las maneras de darse cuenta de algo
Una manera de darse cuenta de algo (shes-pa) se define como claridad y darse cuenta respecto a un objeto. Esta es también la definición de mente (sems), la experiencia individual y subjetiva (myong-ba) de algo.
- La claridad (gsal) es la característica definitoria de estar desprovisto de cualquier elemento tangible u obstructivo que impida el surgimiento cognitivo (char -ba, amanecer) de un objeto cognitivo, similar a un holograma mental. En ese sentido, una manera de darse cuenta de algo es tan vasta y expansiva como el espacio.
- El darse cuenta (rig), como la segunda característica definitoria, es la actividad mental de un involucramiento cognitivo ('jug-pa) con un objeto, como con cualquiera de los siete modos de conocer analizados en este texto.
Una manera de darse cuenta de algo, entonces, se involucra cognitivamente con un objeto y, al hacerlo, da surgimiento a un holograma mental del mismo.
- Con la conciencia primaria, te das cuenta meramente de la naturaleza esencial de algo visible, un sonido, etc.
- Con los factores mentales, te das cuenta de las distinciones en tales objetos, haces juicios sobre ellos, reaccionas a ellos, etcétera.
- Con el darse cuenta reflexivo, experimentas el hecho de que has sido consciente de algo en el sentido de haberlo presenciado.
Tomemos como ejemplo ver una vasija de barro. Con la conciencia primaria, recibes su impresión desnuda visual. Con la segunda, la distingues como una vasija de barro y como roja, la consideras atractiva y que te pertenece, sientes felicidad y apego al verla, y así sucesivamente. Con la tercera, te das cuenta de toda esta constelación de conciencia y factores mentales, de modo que más tarde podrías recordar haberla visto.
Una conciencia, en general, se define como un darse cuenta principal, sobre la cual se puede depositar la naturaleza esencial de cualquier cosa mediante el proceso de tomarla como su objeto. Un darse cuenta principal (gtso-sems) es un conjunto de una conciencia primaria y sus factores mentales congruentes acompañantes. Dado que una conciencia siempre está acompañada de algunos factores mentales, se le denomina darse cuenta principal.
Sin embargo, “ser un darse cuenta principal, sobre el cual se puede depositar la naturaleza esencial de cualquier cosa” no debe interpretarse literalmente en un sentido físico, ya que la conciencia carece de cualidades físicas. Por lo tanto, no recibe impresiones como un trozo de arcilla o un trozo de película. Más bien, contiene la información de la que se da cuenta, de forma similar a como un espejo contiene la imagen que refleja. Sin embargo, a diferencia de un espejo, la conciencia se da cuenta de sus objetos y, al ser no física, es transparente.
Según esta definición, la conciencia se refiere específicamente a la conciencia primaria. Existen seis tipos con relación a los seis sensores cognitivos:
- La conciencia visual depende de células fotosensibles para darse cuenta principalmente de imágenes o formas.
- La conciencia auditiva depende de células sensibles al audio, los sensores del sonido, principalmente para los sonidos.
- La conciencia olfativa en los sensores de la nariz, principalmente para olores
- La conciencia gustativa en los sensores de la lengua, principalmente para los sabores.
- La conciencia corporal en los sensores del cuerpo, principalmente para sensaciones físicas.
Cada uno de estos cinco tipos de conciencias sensoriales también puede aprehender explícitamente ciertas variables que afectan no congruentes que son fenómenos de imputación sobre la base de su tipo primario de objeto. La aprehensión explícita (dngos-su rtogs-pa) de un objeto es una cognición precisa y decisiva de algo, en la que surge un holograma mental del objeto. Por ejemplo, puedes ver u oír a una persona o la impermanencia burda de una vasija de barro, como cuando se rompe. Cada uno también puede aprehender implícitamente ciertos fenómenos estáticos que también son fenómenos de imputación sobre la base de su objeto primario, como cuando se ve la ausencia de una vasija de barro sobre una mesa vacía. La aprehensión implícita (shugs-la rtogs-pa) de un objeto es una cognición precisa y decisiva de algo, en la que no surge un holograma mental del objeto. En el caso especial de los Budas, dado que son omniscientes, pueden darse cuenta de todos los fenómenos conocibles a través de cualquiera de sus conciencias, incluso sensoriales.
- La conciencia mental depende de sensores mentales para darse cuenta de cualquier cosa válidamente conocible.
Sin embargo, a diferencia de los cinco tipos anteriores de sensores cognitivos, que son formas de fenómenos físicos, los sensores mentales no son células diminutas de un órgano físico, como el cerebro. Se refieren a cualquiera de los seis tipos de conciencia primaria cuando uno de ellos sirve de base para el surgimiento de un siguiente momento de conciencia.
Estimuladores cognitivos, fuentes cognitivas y fenómenos conscientes
Los seis tipos de objetos conocibles —imágenes, sonidos, olores, sabores, sensaciones físicas y todos los fenómenos existentes— y los seis sensores cognitivos que se utilizan normalmente para conocerlos se denominan los doce estimuladores cognitivos (skye-mched bcu-gnyis, sct. dvādaśa āyatana). Esto se debe a que funcionan como los elementos que hacen que surjan y aumenten los seis tipos de cognición.
Cuando los seis tipos de conciencia se suman a los doce anteriores, se conocen como las dieciocho fuentes cognitivas (khams bcu-brgyad, sct. aṣṭādaśa dhatu, dieciocho esferas cognitivas). Se denominan así porque abarcan lo que pertenece a su propia clase y tienen continuidad.
Cuando se agrupa un momento de conciencia de una facultad cognitiva particular, como la visión, y sus factores mentales y el darse cuenta reflexivo acompañantes, se les conoce como fenómenos conscientes (shes-pa) de esa facultad o como una instancia de su cognición. Por lo tanto, cabe señalar que la conciencia es solo un componente de la cognición.
Por lo tanto, existen seis tipos generales de cognición: visual, auditiva, olfativa, gustativa, táctil y mental. Cada una de ellas se compone de una conciencia primaria, un conjunto de factores mentales congruentes y un darse cuenta reflexivo. Los seis son maneras de conocer objetos. Por lo tanto, un conocimiento (blo) y una manera de conocer son términos generales que se utilizan como sinónimos y que abarcan cualquier tipo de cognición.
Objetos obvios, oscuros y extremadamente oscuros
Los fenómenos válidamente conocibles también pueden dividirse en aquellos que son obvios, oscuros o extremadamente oscuros.
- Objetos obvios (mngon-gyur): entidades objetivas que pueden aprehenderse explícitamente mediante la cognición sensorial válida; por ejemplo, el humo que se ve en una montaña distante. También son obvias las entidades metafísicas que pueden aprehenderse implícitamente mediante la cognición válida sensorial, como la ausencia de una manzana sobre una mesa vacía. Esto se explicará con más detalle en capítulos posteriores.
- Objetos oscuros (lkog-gyur): aquellos objetos que pueden conocerse válidamente solo basándose en la lógica y el razonamiento; por ejemplo, el fuego en una montaña distante cuando ves humo elevándose desde allí: donde hay humo, hay fuego.
- Objetos extremadamente oscuros (shin-tu lkog-gyur): aquellos que solo pueden conocerse válidamente basándose en una fuente válida de información; por ejemplo, el nombre de la persona que encendió el fuego en esa montaña distante.
Resumen
En resumen, en el sistema budista Sautrántika, existen tanto existentes como no existentes. Solo los primeros son válidamente conocibles y se dividen en dos: entidades objetivas no estáticas y metafísicas estáticas. Las primeras se dividen en tres: formas de fenómenos físicos, maneras de darse cuenta de algo y variables que afectan no congruentes. Tanto estos últimos como los fenómenos estáticos son meramente existentes por imputación, mientras que los dos primeros son autosuficientemente conocibles con existencia sustancial. Los fenómenos existentes por imputación solo pueden ser atendidos primero por la conciencia, y luego simultáneamente también asumiendo el aspecto del objeto sustancial autosuficientemente conocible que sirve de base para su imputación. Así, de los cuatro tipos de fenómenos válidamente conocibles, las formas de fenómenos físicos y las maneras de darse cuenta de algo pueden conocerse por sí mismas, mientras que las variables que afectan no congruentes y los fenómenos estáticos solo pueden conocerse en conjunción con uno de los primeros y simultáneamente con él. Además, lo que puede conocerse válidamente puede ser algo obvio, oscuro o extremadamente oscuro.
Las maneras de darse cuenta algo se dividen en tres: conciencia primaria, factores mentales y darse cuenta reflexivo. Los fenómenos conscientes de la cognición de algo consisten en un conjunto de las tres. Dependiendo de la conciencia primaria y el sensor cognitivo involucrado, existen cogniciones de los ojos, los oídos, la nariz, la lengua, el cuerpo y la mente. Los seis son modos de conocer cualquiera de los objetos existentes mencionados.