Los objetos involucrados y que aparecen de la cognición conceptual y no conceptual
Los modos de conocer que toman como sus objetos que aparecen entidades objetivas y entidades metafísicas son, respectivamente, la cognición desnuda y la cognición conceptual.
Las entidades objetivas (rang-mtshan) –literalmente, “fenómenos caracterizados individualmente”– son mutuamente incluyentes con los fenómenos no estáticos y se definen como aquellos fenómenos existentes que son afectados por causas y condiciones y son capaces de producir un efecto. Se incluyen todas las formas de fenómenos físicos, todas las maneras de darse cuenta de algo y todas las variables que afectan no congruentes. Las entidades metafísicas (spyi-mtshan), por otro lado –literalmente, los “fenómenos caracterizados genéricamente”– son mutuamente incluyentes con los fenómenos estáticos y se definen como aquellos fenómenos existentes que no se ven afectados por causas y condiciones y son incapaces de producir efecto alguno. Incluyen categorías de audio, categorías de objeto, detenciones analíticas, detenciones no analíticas, espacios, ausencias y los dos tipos de falta de identidad de las personas. Los fenómenos no existentes también son incapaces de producir ningún efecto, pero debido a que son no existentes, son no estáticos. Las categorías de ser estático o no estático son irrelevantes con respecto a los fenómenos no existentes.
Además, todas las cogniciones tienen y toman objetos continuamente, tanto objetos que aparecen como objetos involucrados:
- Su objeto que aparece (snang-yul) es el objeto directo (dngos-yul) que surge en la cognición, como si estuviera directamente delante de la conciencia (blo-ngor).
- Su objeto involucrado (' jug-yul) es el objeto principal con el que se involucran.
Cognición no conceptual
La cognición desnuda sensorial, la cognición desnuda mental y la cognición desnuda yóguica, que son todas no conceptuales, también tienen un objeto focal (dmigs-yul), el objeto al que se dirigen. El objeto focal es siempre una entidad objetiva que existe antes de su cognición y, en el caso de la cognición sensorial, existe externamente a ella. Esto es así independientemente de si la cognición desnuda es válida, subsecuente o, en el caso de la cognición desnuda sensorial y la cognición desnuda mental, no determinante.
El objeto focal proyecta un aspecto (rnam-pa) de sí mismo en la conciencia. Este aspecto, o impresión mental, que también es una entidad objetiva, es algo así como un holograma mental y es totalmente transparente. A través de él, el objeto focal aparece claramente ante la conciencia. El holograma mental es el objeto que aparece de la cognición y también se conoce como el objeto tomado cognitivamente (gzung-yul). El holograma mental es el derivado mental (gzugs-brnyan, reflejo mental) del objeto focal e incluye todos los aspectos de él. Dado que, en el caso de que el objeto focal sea un objeto externo de sentido común, tal como una vasija de barro, estos aspectos incluyen variables que afectan no congruentes, como la impermanencia burda de la vasija, tal holograma mental mismo sería una variable que afecta no congruente. Como tal, aparece con la forma del aspecto proyectado sobre la conciencia sensorial por el objeto externo que sirve como el objeto focal de la cognición.
Aunque todos los aspectos y características del objeto que aparece son cognitivamente tomados, normalmente no se presta atención a todos ellos simultáneamente. Los aspectos y características dentro del dominio del objeto que aparece a los que prestas atención son los objetos involucrados de la cognición.
Cuando estos tres tipos de cognición desnuda aprehenden explícitamente su objeto involucrado —lo cual solo ocurre cuando se trata de cogniciones desnudas válidas o subsecuentes—, ese objeto involucrado explícitamente aprehendido, por ejemplo, “este objeto”, aparece como parte del holograma mental que surge en la cognición. Cuando, además, aprehenden implícitamente otro objeto involucrado, como “no ese otro objeto”, el objeto involucrado implícitamente aprehendido no aparece. Por lo tanto, la parte explícita de una aprehensión no conceptual tiene un objeto que aparece, mientras que la parte implícita no tiene un objeto que aparece.
La cognición desnuda por darse cuenta reflexivo, que siempre es no conceptual, también toma entidades objetivas como su objeto focal, su objeto que aparece y su objeto involucrado, pero solo la conciencia primaria y los factores mentales de la cognición de la que forma parte, cuando dicha cognición es no conceptual. Esto es así independientemente de si la cognición desnuda por darse cuenta reflexivo es válida, subsecuente o no determinante. Por lo tanto, la cognición por darse cuenta reflexivo en una cognición no conceptual tiene un objeto que aparece propio y separado, y no conoce el objeto que aparece de la cognición no conceptual en la que ocurre.
Cognición conceptual
El objeto que aparece en la cognición conceptual, que se encuentra como directamente frente a la conciencia mental, es siempre una entidad metafísica, es decir, una categoría o, además de una categoría, una ausencia como un espacio o la falta de identidad de una persona. Esto ocurre tanto si la cognición conceptual es válida, como la cognición inferencial válida, como si es no válida, como la cognición inferencial subsecuente o la cognición presuntiva. En el caso de una categoría —por ejemplo, “vasijas de barro”—, el objeto que aparece es un derivado mental estático de todos los elementos individuales, todas las vasijas de barro, que encajan en esa categoría. Al ser estática, la entidad metafísica no tiene forma y, por lo tanto, no puede aparecer realmente en la cognición. Sin embargo, su presencia en la cognición conceptual hace que todo lo que se conoce a través de ella aparezca de manera no clara, quedando parcialmente velado. Por lo tanto, se dice que los objetos metafísicos que son los objetos que aparecen de la cognición conceptual, son semitransparentes.
La categoría estática “vasijas de barro” surge en la cognición conceptual como un aislador estático (ldog-pa), específicamente como una exclusión conceptual de todo lo que no encaja en la categoría (blo'i gzhan-sel) – todo lo que no es una vasija de barro. Como un fenómeno de negación implicativa (ma-yin dgag), al excluir todo lo que no sea “vasija de barro”, arroja explícitamente en su estela (shul) – como la huella que deja la exclusión – una apariencia genérica estática (snang-ba) que representa todas las vasijas de barro. Pero al ser un fenómeno estático, esta apariencia genérica no tiene forma. Lo que realmente aparece en la cognición conceptual es un holograma mental no estático, un aspecto (rnam-pa) de la vasija de barro genérica que representa cómo podría verse. Este holograma mental, una entidad objetiva, es el objeto conceptualmente implicado (zhen-yul) y también el objeto involucrado de la cognición conceptual.
Este objeto conceptualmente implicado no es un aspecto (rnam-pa) proyectado sobre la conciencia mental por alguna vasija de barro objetiva externa. Incluso si una vasija de barro real está presente y es tomada como el objeto focal de una cognición desnuda visual, esa vasija de barro no sirve como el objeto focal de una cognición conceptual que pueda seguir. Este es el caso incluso si la cognición visual de la vasija de barro continúa mientras que simultáneamente se piensa conceptualmente algo oscuro sobre ella, como que es un fenómeno no estático. La vasija de barro externa, sea que ya se vea o no, es meramente la base a la que está aferrado (zhen-gzhi) el objeto conceptualmente implicado. El locus de la implicación conceptual (zhen-sa), sin embargo, es la categoría estática “vasijas de barro”, el objeto que aparece. Las cogniciones conceptuales no tienen objetos focales.
Como un holograma mental en una cognición desnuda, el objeto conceptualmente implicado es completamente transparente. Por lo tanto, si la base a la que está aferrado —el objeto externo sobre el que se conceptualiza— está presente y es simultáneamente conocido no conceptualmente por una cognición visual separada, el objeto implicado conceptualmente que aparece en la cognición conceptual no bloquea la apariencia de este objeto externo que surge como el objeto que aparece de la cognición visual simultánea. Sin embargo, debido a que la apariencia parcialmente velada que surge en la cognición conceptual se superpone a la apariencia que surge en la cognición visual simultánea, la apariencia no conceptual no es vívida, incluso si la apariencia conceptual se asemeja con precisión a la no conceptual. El objeto externo conocido no conceptualmente, sin embargo, no es ni el objeto focal, ni el objeto que aparece ni el objeto involucrado de la cognición conceptual.
En la cognición desnuda sensorial, el holograma mental que aparece como objeto que aparece refleja todos los aspectos y características del objeto focal externo, aunque no todas esas características se toman como el objeto involucrado. Además, tanto el objeto que aparece como el objeto involucrado, son entidades objetivas. En la cognición conceptual, por otro lado, el holograma mental —es decir, el objeto conceptualmente implicado— que aparece como objeto involucrado no es lo mismo que el objeto aparente. Solo el holograma mental es una entidad objetiva; el objeto que aparece es una entidad metafísica, una categoría. Por lo tanto, también a diferencia de la cognición desnuda, el objeto involucrado en una cognición conceptual no es también parte del objeto que aparece. El objeto involucrado en una cognición conceptual, el objeto conceptualmente implicado —un objeto que se aferra a un objeto externo sobre el que se conceptualiza— solo se asemeja a ciertos aspectos y características de esa base a la que se aferra. Las apariencias conceptuales de solo estos aspectos y características constituyen el objeto involucrado.
Cuando la cognición conceptual es una aprehensión —lo cual ocurre solo con la cognición inferencial válida y la cognición inferencial subsecuente—, la cognición conceptual aprehende explícitamente su objeto involucrado, el objeto conceptualmente implicado objetivo. La conciencia mental de la aprehensión conceptual no aprehende las entidades metafísicas que son sus objetos que aparecen. Solo las entidades objetivas pueden ser aprehendidas.
Cuando el darse cuenta reflexivo, que forma parte de la aprehensión conceptual, aprehende de forma no conceptual y explícita la conciencia mental y los factores mentales de la cognición conceptual como su objeto involucrado, aprehende implícitamente también, como sus objetos involucrados, las entidades metafísicas que son los objetos que aparecen de la cognición conceptual. El darse cuenta reflexivo las aprehende porque las entidades metafísicas en una cognición conceptual comparten la misma naturaleza esencial (ngo-bo) que la conciencia y los factores mentales de la cognición.
Por ejemplo, en la aprehensión del espacio vacío por el que se puede caminar entre los dos postes de una puerta abierta, primero se tiene una cognición desnuda visual que aprehende explícitamente los dos postes y el área intermedia (bar-snang). Nótese que el área intermedia es una entidad objetiva como los dos postes de la puerta. Luego, se tiene una cognición conceptual que aprehende explícitamente el objeto conceptualmente implicado, un holograma mental que se asemeja a los postes y al área intermedia, a través de tres entidades metafísicas como los objetos que aparecen: la categoría de objeto "postes", la categoría de objeto "área intermedia" y un espacio (la ausencia de cualquier cosa tangible que obstruya que un objeto ocupe esta área intermedia).
El darse cuenta reflexivo de esta cognición conceptual aprehende implícitamente estas tres entidades metafísicas con cognición desnuda, mientras que aprehende explícitamente la conciencia mental y los factores mentales de esta cognición conceptual. Si bien la cognición conceptual es engañosa, la aprehensión no conceptual implícita del espacio vacío por el darse cuenta reflexivo, no es engañosa. No conoce el espacio vacío ni a través de la categoría de objeto de un espacio vacío ni de una apariencia mental de un espacio vacío.
Entonces, una vez más, tenemos la cognición desnuda visual que aprehende explícitamente los dos postes de la puerta y el área intermedia, mientras simultáneamente tenemos la cognición conceptual de los dos postes, el área intermedia y el espacio vacío por el que podemos caminar. Considerando la cognición desnuda visual y la cognición conceptual simultánea como un todo, se puede decir que la cognición desnuda visual aprehende explícitamente el poste de la puerta y el área intermedia, e implícitamente aprehende el espacio vacío.
Se puede aprehender otra entidad metafísica, la ausencia de una vasija de barro sobre la mesa, un fenómeno de negación no implicativa estático, de manera similar, implícitamente, con el darse cuenta reflexivo que acompaña a la cognición conceptual de la mesa y del espacio vacío sobre ella después de la cognición desnuda visual de estas dos entidades objetivas.
Cognición no conceptual distorsionada
La cognición no conceptual incluye variedades válidas, subsecuentes, no determinantes y distorsionadas:
- La cognición sensorial no conceptual y la cognición mental no conceptual tienen cuatro variedades
- La cognición yóguica no conceptual y la cognición no conceptual por darse cuenta reflexivo carecen de variedades distorsionadas.
- La cognición yóguica no conceptual también carece de una variedad no determinante.
Todas las variedades de cognición no conceptual toman entidades objetivas como sus objetos focales. Los objetos que aparecen en las variedades no distorsionadas también son entidades objetivas, es decir, hologramas mentales que reflejan de manera precisa todos los aspectos de sus objetos focales. Pero ¿qué ocurre con los objetos que aparecen en las variedades distorsionadas?
Consideremos primero la cognición sensorial no conceptual distorsionada, por ejemplo, la cognición visual que se enfoca miopemente en una entidad objetiva, como una vasija de barro. Si bien el objeto focal, la vasija de barro, es una entidad objetiva existente, la manera de tomarla cognitivamente ('dzin-stangs) es engañosa, ya que la apariencia de una vasija de barro borrosa como el "objeto propio" de la cognición distorsionada no es una apariencia del momento siguiente de la vasija de barro externa; no corresponde a la realidad objetiva.
Una vasija borrosa no es una entidad objetiva; sin embargo, el holograma mental de una vasija borrosa, que es el objeto involucrado de la cognición distorsionada, es una entidad objetiva existente y, por lo tanto, es el objeto que aparece de esta cognición. El mismo análisis se aplica a la alucinación de un espejismo de agua en el desierto. Aunque el agua alucinada no existe, el holograma mental de agua que surge en la cognición distorsionada sí existe objetivamente como el objeto involucrado y es también el objeto que aparece.
En resumen, entonces, tal como el objeto que aparece de todas las cogniciones no conceptuales válidas, subsecuentes y no determinantes son entidades objetivas, también lo son los objetos que aparecen de todas las cogniciones no conceptuales distorsionadas. Así, cuando el texto dice, Los modos de conocer que toman como sus objetos que aparecen entidades objetivas… son… cognición desnuda, esto es meramente una declaración general y no una de inclusión mutua. La cognición desnuda y el objeto que aparece siendo una entidad objetiva son una inclusión unidireccional. Si es una cognición desnuda, es incluyente que el objeto que aparece sea una entidad objetiva. Pero, como la cognición desnuda no incluye la cognición no conceptual distorsionada y como el objeto que aparece de la cognición no conceptual distorsionada es una entidad objetiva, no es incluyente que, si una entidad objetiva es el objeto que aparece de una cognición, sea el objeto que aparece de una cognición desnuda. Podría ser el objeto que aparece de una cognición no conceptual distorsionada.
Cognición conceptual distorsionada
La cognición conceptual, que es exclusivamente mental, incluye variedades válidas, subsecuentes y distorsionadas. Los objetos que aparecen en las variedades conceptuales no distorsionadas son entidades metafísicas que, en el caso de que estas entidades sean categorías, son derivados mentales (reflexiones mentales) de todas las entidades objetivas individuales que encajan en ellas. Pero ¿qué ocurre con los objetos que aparecen en las variedades distorsionadas?
En la cognición conceptual distorsionada, como la cognición inferencial distorsionada de que el sonido es miembro del conjunto de fenómenos permanentes, los objetos que aparecen son las categorías metafísicas del sonido y de los fenómenos permanentes. El objeto conceptualmente implicado, el sonido como miembro del conjunto de fenómenos permanentes, no corresponde a la realidad; su base a la que está aferrado, el sonido permanente, no existe. Sin embargo, las dos categorías metafísicas son fenómenos existentes. El darse cuenta reflexivo que conoce la cognición conceptual distorsionada conoce no conceptualmente la conciencia mental y los factores mentales que acompañan a la cognición conceptual distorsionada. No conoce implícitamente las categorías que son los objetos que aparecen de la cognición conceptual distorsionada porque solo las aprehensiones pueden tener partes implícitas.
Así pues, la cognición conceptual y el objeto que aparece, al ser una entidad metafísica, son mutuamente incluyentes. Los objetos que aparecen de todas las cogniciones conceptuales, ya sean distorsionadas o no, son entidades metafísicas; y todas las cogniciones conceptuales, y solo las conceptuales, tienen entidades metafísicas como sus objetos que aparecen.
La definición de cognición desnuda
Además, la cognición desnuda se define como un darse cuenta que es engañoso y está separado de los conceptos.
Cabe señalar que la inclusión entre los conjuntos de tipos de darse cuenta que son no engañosos y aquellos que están separados de los conceptos, es un trilema. Solo hay tres posibilidades. Un darse cuenta puede ser:
- Engañoso y no conceptual – como la cognición no conceptual distorsionada, que es engañada con respecto al objeto que toma, es decir, algo que aparece claramente, pero que no se ajusta a los hechos.
- Engañoso y conceptual: dos variedades, ya sea singularmente engañoso o doblemente engañoso. (1) La cognición inferencial válida es engañosa en solo un aspecto. Está engañada con respecto a su objeto que aparece y lo confunde con el objeto conceptualmente implicado, como si todos los miembros de la categoría que es el objeto que aparece aparecieran así. (2) La cognición conceptual distorsionada es, además, engañada con respecto a la base a la que está aferrado el objeto conceptualmente implicado, porque este último no se ajusta a los hechos.
- No engañoso ni conceptual, como ocurre con la cognición desnuda. No es engañada con lo que aparece claramente ante ella, pues se ajusta a los hechos.
No existe una cuarta posibilidad de un darse cuenta que sea a la vez no engañoso y conceptual. Todas las cogniciones conceptuales son engañosas porque confunden sus objetos que aparecen con sus objetos conceptualmente implicados.
Cuando se dividen, hay cuatro tipos: (1) cognición desnuda sensorial, (2) cognición desnuda mental, (3) (cognición) desnuda reflexiva y (4) cogniciones (desnudas) yóguicas.
Las cuatro causas del engaño
Como estos cuatro tipos de cognición desnuda son no engañosos, es importante conocer primero las causas del engaño ('khrul-rgyu) de las que están libres.
Las cuatro causas para que (una cognición desnuda sea) engañosa son (1) su apoyo, (2) su objeto, (3) su situación y (4) su condición inmediata.
Estas son solo las causas del engaño superficial. También existen causas del engaño profundo, a saber, el no darse cuenta (ma-rig-pa, ignorancia) de no conocer, o conocer incorrectamente, la falta de identidad de las personas. Otros ejemplos son las perspectivas engañosas (nyon-mongs lta-ba-can) que buscan y se agarran de algún aspecto de los agregados como base sobre la cual interpolar una actitud engañosa – por ejemplo, la perspectiva engañosa hacia un entramado transitorio (jig-lta), que se agarra de e identifica a uno o más de los agregados como permanentemente “yo” o “mío”. Estas últimas causas del engaño más profundo no se abordarán aquí.
- Soporte (rten) – El soporte de una cognición se refiere a la condición dominante (bdag-rkyen) que potencia la naturaleza esencial de su conciencia para conocer algo, ya sea visual, auditiva, mentalmente, etc. Para la cognición desnuda, este es el sensor cognitivo físico, por ejemplo, las células fotosensibles del ojo. Si hay algún defecto en ellas, esto puede causar inicialmente cogniciones engañosas, es decir, cogniciones no conceptuales distorsionadas, y estas más tarde pueden inducir cogniciones conceptuales distorsionadas que las recuerdan. Por ejemplo, si eres miope, hipermétrope o astigmático, verás varios objetos como borrosos. Si eres bizco, verás imágenes dobles, como dos lunas. La ictericia puede hacer que veas una caracola blanca como amarilla y cierto trastorno nervioso hará que una montaña de nieve blanca aparezca azul. Las cataratas causan la ilusión de cabellos que caen y una sustancia tóxica o fiebre pueden causar alucinaciones. Estas, entonces, son todas causas orgánicas para que surja el engaño.
- Objeto (yul): Otra fuente de engaño puede provenir del propio objeto. Por ejemplo, cuando una tea o antorcha se agita en la oscuridad, da la apariencia de que es un anillo de fuego. Cuando hay neblina, los objetos aparecen borrosos y con cambios de color. Por lo tanto, este tipo de causa es una falla en la condición focal para la cognición.
- Situación (gnas): Si tú mismo te encuentras en ciertas situaciones, esto también puede causar distorsión. Supongamos que estás sentado en un tren a toda velocidad. Al mirar por la ventana, los árboles parecen acercarse y luego alejarse rápidamente. Si saltas hacia arriba y hacia abajo, el paisaje a tu alrededor parece saltar en esa dirección. Si usas gafas de sol, esto también puede distorsionar los colores. Los fallos residen en la situación general en la que sucede la cognición.
- Condición inmediatamente precedente (de ma-thag rkyen): La condición inmediatamente precedente, que es la fuente para que el siguiente momento de conciencia esté en un continuo de creación de apariencias e involucramiento cognitivo, es el momento inmediatamente precedente de conciencia. Si dicha conciencia se ve afectada por algún tipo de trastorno psicológico, tal como la fobia, la paranoia, la esquizofrenia, etc., se pueden experimentar alucinaciones. Incluso si simplemente estás enojado, es posible que “veas rojo”.
Las cogniciones desnudas no se ven afectadas por ninguna de esas causas de engaño superficial.
Cognición desnuda sensorial
La cognición desnuda que surge (solamente) de uno de los sensores cognitivos físicos como su condición dominante (exclusiva) es la cognición desnuda sensorial.
Es necesario añadir los términos “solamente” y “exclusiva” a la definición anterior para limitarla a definir solamente la cognición desnuda sensorial. El darse cuenta reflexivo que acompaña a una cognición desnuda sensorial y la toma como su objeto también surge de la misma condición dominante que dicha cognición sensorial, es decir, del mismo sensor cognitivo físico. Sin embargo, la cognición desnuda del darse cuenta reflexivo también puede surgir de otras condiciones dominantes, como cuando se da cuenta una cognición desnuda mental, tiene como su condición dominante el mismo sensor mental que cumple este propósito para la cognición mental misma. Este no es el caso con la cognición sensorial.
Además, cualquier cognición desnuda sensorial puede tener un sensor mental como condición dominante común o no exclusiva, que también podría servir como tal condición con cualquier cognición desnuda sensorial mental u otros tipos de cognición sensorial. Pero solo la cognición desnuda sensorial toma como su condición dominante exclusiva o no compartida un sensor cognitivo físico. Por lo tanto, las palabras adicionales “solamente” y “exclusiva” limitan la inclusión de la definición solo a la cognición desnuda sensorial.
Hay cinco (tipos), desde la cognición desnuda sensorial que toma una forma visible (como su objeto) hasta la cognición desnuda sensorial que toma una sensación física.
Así, existen cogniciones desnudas sensoriales de imágenes, sonidos, olores, sabores y sensaciones físicas. Además, cada una de estas, cuando es válida o subsecuente, puede también aprehender, tanto explícita como implícitamente, objetos involucrados. Cuando cada una de estas aprehende explícitamente de manera precisa y decisiva “este objeto”, también puede aprehender implícitamente los fenómenos de negación implicativa (ma-yin-dgag): “no ese otro objeto” y “nada más que este objeto”.
Un fenómeno de negación implicativa es una exclusión no estática de algo más en la que, después de que los sonidos de las palabras que excluyen el objeto a ser negado hayan negado ese objeto, dejan tras de sí en su estela (shul), explícita o implícitamente, algo más. En este caso, “no ese otro objeto” y “nada más que este objeto” arrojan en su estela —dejan como su huella— “este objeto”.
Aunque la cognición desnuda sensorial establece su objeto de esta manera, no comprende, en el sentido de reconocer, qué es dicho objeto. Para ello, subsecuentemente debe conocer conceptualmente el objeto involucrado en la cognición desnuda sensorial a través de una categoría de audio o una categoría de significado/objeto.
Cada una de estas tiene también las tres (variedades de) cogniciones válidas, subsecuentes y no determinantes.
Cuando ves una vasija de barro de manera no engañosa y sin conceptualizar acerca de ella, la primera fase, mientras la aprehensión de la vasija de barro está siendo establecida por el poder de esa misma cognición, es tu cognición desnuda visual válida de ella. La segunda fase, que sigue inmediatamente y continúa aprehendiendo la vasija de barro por el poder de la aprehensión establecida por la primera fase, es tu cognición visual subsecuente de ella. Tanto los aryas en sus períodos de logro subsecuente (rjes-thob) como los seres ordinarios experimentan ambos.
Además, como ser ordinario, cuando tu atención está a punto de desviarse para conocer otro objeto, el momento final de la cognición desnuda visual de la vasija de barro es una cognición desnuda visual no determinante. Los aryas no experimentan esto, pero tanto los aryas en sus períodos de logro subsecuente como los seres ordinarios también experimentan dicha cognición no determinante cuando la vasija de barro aún está en su campo de visión, pero su atención está completamente enfocada en la información de otra facultad cognitiva.
La cognición desnuda visual no determinante no determina decisivamente a su objeto involucrado como “este objeto”. Por lo tanto, al no ser una aprehensión, no conoce implícitamente “no ese otro objeto” ni “nada más que este objeto”.
La cognición desnuda auditiva de un sonido, la cognición olfativa de un olor, etc., también pueden dividirse en cogniciones válidas, subsecuentes y no determinantes, del mismo modo que ocurre con ver una forma visible.
Cognición desnuda mental
La cognición desnuda que surge (solamente) de un sensor mental como su condición dominante (exclusiva) es la cognición desnuda mental. Existen cinco (tipos), como la cognición desnuda mental que toma una forma visible (como su objeto) y demás.
Las palabras “solamente” y “exclusiva” deben añadirse a la definición anterior por las mismas razones que competen a la definición de cognición desnuda sensorial. Esto se debe a que la cognición desnuda del darse cuenta reflexivo de una cognición mental también surge de un sensor mental como su condición dominante, y una cognición sensorial desnuda también puede surgir de un sensor mental como su condición dominante común o no exclusiva. Al igual que con la cognición desnuda sensorial, cuando la cognición desnuda mental es válida o subsecuente, también puede aprehender implícitamente fenómenos de negación implicativa.
La cognición desnuda mental no conceptual no debe confundirse con la cognición mental conceptual. Por ejemplo, todos los recuerdos, sueños, fantasías, imaginaciones, intenciones, etc., son conceptuales. Sus objetos que aparecen son categorías metafísicas, y lo que aparece en ellas no son aspectos proyectados directamente sobre la conciencia mental desde entidades objetivas externas. Son apariencias mentales, hologramas mentales, que son representaciones de categorías. Sin embargo, con la cognición desnuda mental, te das cuenta de dichos objetos sensoriales externos a través de hologramas mentales que son aspectos de los objetos proyectados sobre tu conciencia mental. No hay categorías involucradas. Un ejemplo es la cognición desnuda mental de una vasija de barro que sigue inmediatamente a una secuencia de cognición visual de ella y precede a tu conceptualización sobre ella. Como ser ordinario, este pequeño momento de cognición desnuda mental siempre es no determinante. Este no es el caso de los aryas.
Normalmente, este es el único tipo de cognición desnuda mental que tienes. Por lo tanto, el texto menciona solo cinco variedades. Pero aquellos seres ordinarios y arya que han alcanzado el estado de shámata y, además, un estado real del primer nivel de constancia mental, el primer dhyana, también pueden tener cognición desnuda mental, tomando como sus objetos las cogniciones de los continuos mentales de otros seres. Esta es una forma de darse cuenta avanzado (mngon-shes, darse cuenta agudizado, darse cuenta extrasensorial).
Cognición desnuda por darse cuenta reflexivo
La cognición desnuda por darse cuenta reflexivo es aquel que (solamente) da surgimiento a un aspecto cognitivo de los tomadores cognitivos (de objetos en una cognición), de manera no engañosa y separada de los conceptos.
Los tomadores cognitivos ('dzin-pa) en una cognición son su conciencia primaria y los factores mentales que la acompañan. Debe añadirse la palabra "solamente" a esta definición para excluir la cognición desnuda mental que, en el caso del darse cuenta avanzado, también puede dar surgimiento a un aspecto cognitivo de los tomadores cognitivos de los objetos en una cognición, de forma no engañosa y no conceptual, pero que en otros casos también puede dar surgimiento a un aspecto cognitivo de los objetos cognitivamente tomados (gzung-yul) en ella.
- Aquello que da surgimiento a un aspecto cognitivo de los tomadores cognitivos ('dzin-rnam) de los objetos en una cognición es un sinónimo de darse cuenta reflexivo y es el tipo de cognición que solo conoce la conciencia primaria y los factores mentales acompañantes de la cognición de la que es parte y lo hace dando sugimiento a un aspecto cognitivo (rnam-pa) de ellos.
- Aquello que da surgimiento a un aspecto cognitivo de los objetos tomados cognitivamente (gzung-rnam) en una cognición se refiere a todos los tipos de cognición, excepto aquella por darse cuenta reflexivo, que da surgimiento a un aspecto cognitivo de los objetos tomados cognitivamente en una cognición.
La cognición desnuda por darse cuenta reflexivo solo puede tomar y darse cuenta solamente de los tomadores cognitivos de los objetos en una cognición, y lo hace dando surgimiento a un aspecto cognitivo de ellos. Es necesario especificar en la definición a los tomadores cognitivos de los objetos para diferenciarlos de los objetos tomados cognitivamente. Las personas pueden conocer los mismos objetos cognitivamente tomados en una cognición, como lo hace la conciencia y los factores mentales en esa cognición en la que las personas son una imputación, pero no pueden conocer a los tomadores cognitivos mismos.
Además, el darse cuenta reflexivo conoce solamente a los tomadores cognitivos de objetos en la cognición de la que es parte; no conoce a los tomadores cognitivos de objetos en las cogniciones de los otros, que es algo que el darse cuenta avanzado puede hacer.
Los objetos tomados cognitivamente son mutuamente incluyentes con los objetos que aparecen (snang-yul) en una cognición. En la cognición no conceptual, los objetos que aparecen son entidades objetivas no estáticas, tales como las formas de fenómenos físicos, y las cogniciones no conceptuales los conocen por medio de “cosas” externas tomadas cognitivamente (gzung-don) que proyectan un aspecto de sí mismas en la conciencia primaria y los factores mentales acompañantes de la cognición como el “objeto propio” de la cognición. Los objetos que aparecen en una cognición conceptual, por otro lado, son entidades metafísicas estáticas. Cuando la cognición desnuda por darse cuenta reflexivo aprehende explícitamente a los tomadores cognitivos de objetos de una cognición conceptual de la que es parte, simultáneamente aprehende implícitamente las entidades metafísicas que son los objetos que aparecen de esa cognición conceptual. Esto se debe a que estas entidades metafísicas comparten la misma naturaleza esencial (ngo-bo) que los tomadores cognitivos de objetos en la cognición. Al aprehender implícitamente estas entidades metafísicas, el darse cuenta reflexivo no da surgimiento a un aspecto mental de ellas. Por ello, los objetos tomados cognitivamente en esta discusión se refieren principalmente a formas de fenómenos físicos.
Además, al conocer a los tomadores cognitivos de objetos en la cognición de la que forman parte, el darse cuenta reflexivo también conoce su característica de ser un darse cuenta fraudulento (bslu-ba-nyid) o ser un darse cuenta no fraudulento (mi-bslu-ba-nyid). Como una manera de darse cuenta de algo establecido en una cognición simultáneamente como una sola entidad sustancial (grub-sde rdzas-gcig) con sus tomadores cognitivos de objetos, ser un darse cuenta fraudulento o no fraudulento también es aprehendido explícitamente por el darse cuenta reflexivo junto con los propios tomadores cognitivos.
El darse cuenta reflexivo en las cogniciones de los aryas es capaz de diferenciar con precisión cada uno de sus objetos —la conciencia primaria y cada uno de los factores mentales que la acompañan— y determinar decisivamente que cada uno de ellos es “esta forma de conocer su objeto” y “no otra forma de conocerlo”. El darse cuenta reflexivo en las cogniciones de los seres ordinarios es incapaz de establecer esto.
Ambos también se explican, como se mencionó anteriormente, como teniendo tres (variedades) cada uno: cognición válida y demás.
Tanto la cognición desnuda mental como la cognición desnuda por darse cuenta reflexivo se dividen en cogniciones válidas, subsecuentes y no determinantes. En el caso de los seres ordinarios, el más mínimo instante de su cognición desnuda mental tras una secuencia de cognición desnuda sensorial válida, subsecuente y no determinante es siempre no determinante. Para los aryas, el más mínimo instante de cognición desnuda mental tras una secuencia de cognición sensorial es válida, excepto si sigue a una cognición desnuda sensorial no determinante.
Si los seres ordinarios desarrollan un darse cuenta avanzado para leer la mente de los demás, la cognición desnuda mental de su darse cuenta avanzado tendrá una primera fase válida y una segunda fase subsecuente con aprehensión. Sin embargo, esta secuencia terminará con un breve instante de cognición mental no determinante. Sin embargo, la secuencia de cognición desnuda mental válida y subsecuente del darse cuenta avanzado de un arya no termina en un breve instante de cognición mental no determinante.
En cuanto a la cognición desnuda por darse cuenta reflexivo, para los seres ordinarios, sus momentos más ínfimos son no determinantes. Por lo tanto, el darse cuenta reflexivo que conoce el más ínfimo momento de la cognición desnuda mental no determinante de los seres ordinarios también es no determinante. En otros casos, sin embargo, puede establecerse una primera fase válida y una segunda fase subsecuente de cognición desnuda por darse cuenta reflexivo, aunque los momentos constitutivos más ínfimos sean no determinantes. En el caso de los aryas, incluso el más ínfimo momento, no solo de su darse cuenta reflexivo, sino también de su cognición desnuda sensorial y mental, puede ser una determinación decisiva de sus objetos.
Cognición desnuda yóguica
Con respecto a ellos, en cuanto a la cognición desnuda yóguica, es la cognición desnuda en el continuo mental de un arya que ha surgido de la fuerza de haber meditado con concentración absorta de un par unido de shámata y vipáshana como su condición dominante.
La cognición desnuda yóguica debe tener cognición desnuda del no estatismo sutil o de la falta de identidad burda o sutil de una persona: una de estas tres. No puede tomar más de una de estas a la vez como su objeto.
- Al aprehender el no estatismo sutil, la cognición desnuda yóguica aprehende explícitamente los cinco agregados, la persona como fenómeno de imputación sobre ellos como su base y el no estatismo sutil de todos ellos. La cognición desnuda del darse cuenta reflexivo, que forma parte de la cognición, aprehende explícitamente la conciencia primaria y los factores mentales congruentes, pero no aprehende implícitamente su falta de identidad burda o sutil.
- Al aprehender la falta de identidad de las personas, ya sea burda o sutil, la cognición desnuda yóguica aprehende explícitamente los cinco agregados, la persona como un fenómeno de imputación sobre ellos y que todos sean fenómenos afectados por causas y condiciones. No aprehende su no estatismo sutil. La cognición desnuda de la autoconciencia, que forma parte de la cognición aprehende explícitamente la conciencia primaria y los factores mentales congruentes, e implícitamente aprehende la falta de identidad, ya sea burda o sutil, de la persona.
Además, la cognición desnuda yóguica ocurre solo en el continuo mental de los aryas, según el sistema Sautrántika, y solo durante sus sesiones de absorción total (mnyam-bzhag). Puede tener una fase inicial válida y una segunda fase subsecuente, pero nunca es no determinante. Aunque los aryas también tienen un par unido de shámata y vipáshana durante la fase no conceptual de la fase de meditación de logro subsecuente (rjes-thob) inmediatamente posterior a la fase de absorción total, en ese momento la cognición no conceptual es mental, no yóguica.
Las personas que tienen cognición desnuda yóguica
Si los dividimos desde el punto de vista de su base, hay tres (tipos: de los) (1) (aryas) shrávaka, (2) (aryas) pratyekabuda y (3) aryas Mahayana.
Hay tres categorías de seres que alcanzan la liberación del renacimiento incontrolablemente recurrente, el samsara (existencia cíclica). Los shrávakas y los pratyekabudas siguen los caminos Hinayana para alcanzar la liberación como arhats de sus respectivas clases. Los bodisatvas siguen los caminos Mahayana para alcanzar la iluminación como budas. Una vez que cualquiera de ellos alcanza la cognición desnuda yóguica, se convierten en aryas de sus clases específicas. Incluso como arhats o budas Hinayana, aún pueden clasificarse como aryas, ya que aún poseen la cognición desnuda yóguica. Además, los aryas bodisatvas y los budas también se conocen como “aryas Mahayana”, y los budas pueden denominarse "arhats Mahayana" o "arhats bodisatvas".
Según el sistema Sautrántika, los aryas shrávaka, pratyekabuda y Mahayana tienen la misma comprensión, es decir, los mismos tipos de cognición desnuda yóguica, ya sea del no estatismo sutil o de la falta de identidad burda o sutil de su persona. También siguen caminos similares de práctica para sus respectivas metas. Una vez que alcanzan un estado de arhat Hinayana o Mahayana y la liberación, esto se conoce como "nirvana con residuo" (lhag-bcas myang-ngan-'das). Todavía queda un residuo de sus facultades agregadas. Cuando fallecen después de este logro, alcanzan el "nirvana sin residuo" (lhag-med myang-ngan-'das) o parinirvana. El continuo de su conciencia mental sutil y su persona se rompe. Ya no generan más facultades físicas y mentales agregadas y se extinguen como una vela apagada.
La principal diferencia entre los tres tipos de aryas, según los principios Sautrántika, no es en términos de la motivación. El anhelo por la bodichita, alcanzar la iluminación para beneficiar a todos los seres, como el poder que impulsa al bodisatva hacia la iluminación, no se afirma en este sistema. Por lo tanto, los tres tipos de aryas comparten la misma motivación básica de renuncia al samsara, y los tres practican el amor inconmensurable, la compasión, el gozo y la ecuanimidad. Alcanzan diferentes metas únicamente debido a las diferencias en la cantidad de fuerza positiva (mérito) que han construido hasta su logro final.
Los shrávakas (nyan-thos) son, literalmente, "oyentes" de las enseñanzas del Buda. Escuchan las enseñanzas durante al menos tres vidas, incluyendo la última vida samsárica en la que alcanzan el estado de arhat. Los pratyekabudas (rang-rgyal) son, literalmente, "autorrealizadores". Acumulan fuerza positiva durante 100 eones o eras mundiales. Como resultado, no necesitan depender de la presencia de un buda durante su última vida en la que alcanzan la liberación. Nacen durante esa vida en un lugar y tiempo en el que un buda o sus enseñanzas no están presentes, y por el poder de su fuerza positiva, saben instintivamente cómo lograr sus objetivos por sí mismos y, de hecho, lo logran. Algunos practican solos, "como un rinoceronte", mientras que otros viven en grupos.
Un bodisatva construye fuerza positiva durante tres tropecientos grandes eones. “Tropecientos” (grangs-med), literalmente “incontable”, es el nombre que se le atribuye al número finito más alto en las matemáticas budistas y equivale a 10 elevado a la sexagésima potencia. Como resultado, tras un máximo adicional de 100 eones de construcción de fuerza positiva, puede alcanzar las 112 marcas mayores y menores del cuerpo físico de un buda y un estado omnisciente de conocimiento pleno, la iluminación plena de un buda.
Con las diversas mentes que son el camino que alcanzan en su camino hacia el logro de sus respectivas metas, los aryas shrávaka, pratyekabuda y Mahayana o bodisatva se liberan (abandonan) de las mismas emociones y actitudes perturbadoras. Como arhats, cada uno se ha liberado incluso de las emociones y actitudes perturbadoras que surgen automáticamente y sus tendencias. Así, cada uno supera lo que los sistemas de principios Mahayana llaman los "oscurecimientos emocionales" (nyon-sgrib) que impiden la liberación. Los budas, sin embargo, debido a su inmensamente mayor cantidad de fuerza positiva, superan además el darse cuenta no perturbador (nyon-rmongs-can min-pa'i ma-rig-pa) mientras progresan a través de las mismas mentes que son el camino que los aryas Hinayana.
A diferencia del no darse cuenta perturbador (nyon-rmongs-can-gyi ma-rigs-pa), que subyace únicamente a comportamientos y estados mentales destructivos, el no darse cuenta no perturbador es el no darse cuenta que acompaña a todas las acciones y estados mentales: destructivos, constructivos y no especificados. Se refiere a no conocer todas las características profundas y amplias de lo que solo un buda conoce, y no es una emoción perturbadora. No impide la liberación, pero sí impide el logro de un estado de omnisciencia de un buda.
El sistema Sautrántika no afirma el tipo de omnisciencia con la que un buda puede tener una cognición desnuda válida simultánea de todos los fenómenos existentes, como afirman los sistemas Mahayana. Por lo tanto, no habla de los oscurecimientos cognitivos (shes-sgrib). En cambio, afirma un estado de omnisciencia que todo lo conoce, alcanzado solamente por un buda, con el cual puede tener una cognición desnuda válida de cualquier fenómeno existente que desee, pero no de todos simultáneamente. Tal estado se impide no mediante emociones y actitudes perturbadoras, sino mediante el no darse cuenta no perturbador.
El no darse cuenta no perturbador incluye las cuatro causas por las que no se pueden saber todas las cosas, a saber, el no darse cuenta de:
- Los fenómenos sutiles que pertenecen a un buda personalmente, como sus agregados
- Lugares remotos, como donde ha nacido cada ser samsárico limitado
- Tiempos remotos, como los hechos de cada ser limitado en todas sus vidas anteriores.
- Los diversos tipos de fenómenos más sutiles, como todos los detalles del karma y de la causa y efecto.
Así pues, estos cuatro tipos de no darse cuenta no engañoso se encuentran en el continuo mental de los arhats Hinayana, pero no de los budas.
Además, el Sautrántika no afirma los Tres Cuerpos Iluminadores (Tres Cuerpos) de un Buda: Nirmanakaya (Cuerpos de Emanación, Corpus de Emanaciones), Sambogakaya (Cuerpo de Uso Pleno, Corpus de Uso Pleno) y Dharmakaya (Cuerpo que Todo lo Abarca, Corpus que Todo lo Abarca). Solo afirma que los budas históricos fueron maestros universales para su época.
Durante el eón actual, se predice que solo 1000 budas serán maestros universales. El Buda Shakyamuni fue el cuarto. Según el sistema Sautrántika, no habrá otros budas durante este eón, ni siquiera maestros no universales, y los 1000 ya han sido especificados. Por lo tanto, aunque en general es posible alcanzar la budeidad, la posibilidad de hacerlo es extremadamente rara y, ciertamente, no está disponible durante este eón. Así pues, al igual que en otros sistemas Hinayana, las únicas metas realmente alcanzables son el estado de arhat de un shrávaka o pratyekabuda. Esforzarse por alcanzar tal meta, entonces, no se basa en la falta de interés y compasión por los demás, sino en una evaluación realista de lo que es posible y práctico. Además, dado que las enseñanzas del Buda actual aún están disponibles para ser escuchadas, los caminos shrávaka son los más adecuados para seguir en este momento. Durante las largas eras oscuras entre los budas es el momento para que los pratyekabudas alcancen sus metas.
Así pues, aunque las cogniciones desnudas yóguicas de los aryas shrávaka, pratyekabuda y Mahayana pueden diferenciarse según quién las posee, los objetos que aprehenden son los mismos. Los budas están siempre en total absorción, incluso al actuar. Por lo tanto, tienen continuamente cognición desnuda yóguica. Al haber eliminado incluso el no darse cuenta no engañoso, su cognición desnuda yóguica nunca tiene segundas fases de cognición subsecuente. Cada momento es válido, estableciendo una aprehensión fresca de su objeto.
Además, aunque el darse cuenta reflexivo que acompaña a la mente omnisciente de un buda conoce implícitamente la falta de identidad de las personas, que es una entidad metafísica estática, su cognición desnuda yóguica solo conoce entidades objetivas. Carecen de cognición conceptual. Por lo tanto, al conocer con cognición desnuda el fuego en una ladera lejana donde hay humo, no lo conocen inferencialmente mediante una línea de razonamiento: donde hay humo, hay presencia de fuego (me'i yod-pa). Simplemente conocen el fuego, no la presencia del fuego, porque la presencia del fuego es una entidad metafísica estática. Como en el caso de la ausencia de algo en un lugar, la presencia de algo en un lugar no cambia mientras el objeto se encuentre allí.
Todos los aryas, excepto los budas, tienen fases de meditación de logro subsecuentes, en las cuales carecen de cognición desnuda yóguica. Además, incluso durante sus sesiones de absorción total, su cognición yóguica tiene segundas fases subsecuentes. Además, pueden meditar sobre otros temas, en cuyo caso no están ni en absorción total con cognición desnuda yóguica ni en un estado de logro subsecuente, y tienen cogniciones conceptuales, incluyendo una cognición inferencial válida.
Tipos de cognición desnuda yóguica diferenciados según sus naturalezas esenciales
Desde el punto de vista de sus naturalezas esenciales, cada uno de ellos también tiene tres (subdivisiones: cognición desnuda yóguica) con (1) una mente que es el camino del ver, (2) una mente que es el camino de la familiarización y (3) una mente que es el camino que no necesita más entrenamiento.
Cuando alcanzas primero la cognición desnuda yóguica, te conviertes en un arya de cualquier clase que tu fuerza positiva garantice y alcanzas una mente que es el camino del ver (mthong-lam, camino del ver). Esta es la tercera de las cinco mentes que son el camino; las dos primeras son una mente que es el camino de la construcción (tshogs-lam, camino de acumulación) y una mente que es el camino de aplicación (sbyor-lam, camino de preparación). Una mente que es el camino de la familiarización (sgom-lam, camino de la meditación) es la cuarta de las cinco, y una mente que es el camino que no necesita más entrenamiento (mi-slob lam, camino de no más aprendizaje), cuando alcanzas tu meta, es la quinta.
Con una mente que es el camino del ver, la cognición desnuda yóguica de la falta de identidad burda de las personas libera a tu continuo mental de todas las emociones y actitudes perturbadoras basadas en la doctrina que ocurren con respecto a los tres planos de la existencia samsárica: el plano de los objetos sensoriales del deseo (reino del deseo), el plano de las formas etéreas (reino de la forma) y el plano de los seres sin forma (reino sin forma). Estas emociones y actitudes perturbadoras se basan en el aferramiento a ti mismo como una persona que existe como un atman o alma estática independientemente existente, sin partes. Aferrarse significa percibirte a ti mismo de esta manera y creer que eso corresponde a la realidad.
El plano de los objetos sensoriales del deseo ('dod-khams, reino del deseo) incluye los tres estados inferiores de renacimiento de las criaturas del infierno, los fantasmas aferrados (preta, espíritus hambrientos) y los animales, así como los afortunados estados de renacimiento de los humanos, los antidioses y los dioses del plano de los objetos sensoriales del deseo. Los seres allí están apegados a los objetos sensoriales burdos de su reino. También hay dioses en el plano de los objetos etéreos y en el plano de los seres sin forma. Los dioses en el primero están mayormente absortos en una de las varias divisiones de los cuatro niveles de constancia mental, los cuatro dhyanas. Están apegados a las hermosas formas sutiles y etéreas allí y a los varios sentimientos de sus estados meditativos. En el plano de los seres sin forma, los dioses carecen de un agregado de la forma, pero también están apegados a sus cuatro estados meditativos de absorción equilibrada (snyom-'jug).
Sobre la base de un cuerpo humano, también es posible, una vez alcanzado el estado de shámata, ir más allá y alcanzar la conciencia y los sensores cognitivos de los tres planos y nueve estados (khams-gsum sa-dgu) de la concentración absorta: uno del plano de los objetos sensoriales del deseo, y cuatro de cada uno del plano de los objetos etéreos y el plano de los seres sin forma. Con una mente que es el camino del ver, ya seas un shrávaka, un pratyekabuda o un arya Mahayana, tu cognición desnuda yóguica produce el logro de una liberación (spang-ba, abandono) de las emociones y actitudes perturbadoras basadas en la doctrina pertenecientes a los tres planos y nueve estados de la concentración absorta.
Esta liberación de lo que debe eliminarse con una mente que es el camino del ver (mthong-spang) es alcanzada por tu cognición desnuda yóguica aprehendiendo tus agregados y su no estatismo sutil y luego su falta de un yo burdo imposible de una persona, aunque no simultáneamente, y de la manera explicada anteriormente. Tu cognición desnuda yóguica hace esto primero con los agregados que contienen una conciencia y sensores cognitivos del plano de los objetos sensoriales del deseo y luego con los agregados que contienen una conciencia y sensores cognitivos de los dos planos superiores. Alternando de ida y vuelta entre las mentes del plano inferior y los dos superiores, tu cognición desnuda yóguica se enfoca así en el no estatismo sutil y en la falta de identidad burda de una persona mientras toma en cuenta y comprende diferentes grupos de agregados como ejemplos de cada una de las cuatro verdades nobles, uno por uno. Así, primero aprehende el no estatismo sutil y luego la falta de identidad burda de los agregados del plano de los objetos deseables y luego de los dos planos superiores, siendo los grupos de ambos conjuntos de agregados ejemplos de la primera verdad noble, luego ejemplos de la segunda verdad noble, y así sucesivamente. A medida que tu cognición desnuda yóguica libera tu mente de cada vez más emociones y actitudes perturbadoras basadas en la doctrina, es como una lámpara brillante que se acerca cada vez más, eliminando la oscuridad y la penumbra de tu ignorancia.
Las cuatro verdades nobles son el sufrimiento verdadero, sus verdaderos orígenes (causas verdaderas), su verdadera detención (cesación) y las verdaderas mentes que son el camino (caminos verdaderos) que producen el logro de sus verdaderas detenciones. Cada una de estas tiene cuatro aspectos, lo que constituye los dieciséis aspectos de las cuatro verdades nobles. No es necesario enumerarlos todos aquí.
- Todos los agregados manchados son verdadero sufrimiento. Los agregados manchados (zag-bas-kyi phung-po) son aquellos que se derivan de las emociones y actitudes perturbadoras.
- Los verdaderos orígenes o causas de tener agregados manchados son, entonces, las emociones y actitudes perturbadoras y el karma manchado, que en conjunto perpetúan el renacimiento samsárico. El karma, en el sistema Sautrántika, se refiere al factor mental de los impulsos, que atraen compulsivamente la conciencia hacia los objetos y a acciones físicas, verbales o mentales con o hacia ellos, lo que creará problemas.
- Si eliminas estas verdaderas causas del sufrimiento de tus agregados, alcanzarás un estado estático y pacífico de verdadera detención de ellos con el nirvana.
- La mente que es el camino que logrará esto es una que implica entrenamiento en una disciplina ética superior, concentración y darse cuenta que discrimina.
Con sus respectivas mentes que son el camino de la familiarización, los aryas shrávaka, pratyekabuda y Mahayana se familiarizan plenamente con la cognición desnuda yóguica. Mediante la meditación repetida, con esta cognición dirigida a sus agregados y a la persona de la misma manera, pero ahora con la aprehensión del no estatismo sutil y luego de la falta de identidad sutil de una persona, estos aryas en algún momento logran liberarse incluso de las emociones y actitudes perturbadoras que surgen automáticamente en cada uno de los tres planos.
Cuando finalmente logran la verdadera detención de todos sus grados y sus tendencias (semillas), cada uno alcanza la liberación y el estado de arhat en su propia clase. Con este logro, poseen una mente que es el camino que no requiere mayor entrenamiento. Gracias al poder adicional de su enorme reserva de fuerza positiva, los aryas Mahayana se liberan también del no darse cuenta no perturbador al alcanzar una mente que es el camino que no necesita más entrenamiento. Con esta mente que es el camino final, cada tipo de arhat continuará teniendo cognición desnuda yóguica siempre que esté en absorción total hasta que su continuo mental se extinga con su muerte en el parinirvana.
En el caso de los aryas shrávaka, sus tres mentes que son el camino nobles, la del ver, la de la familiarización y la de no más aprendizaje, abarcan las fases del que entra (zhugs-pa) y del que mora resultante ('bras-gnas) de ser alguien que entra en la corriente (rgyun-zhugs), el que retorna una vez (phyir-'ong), el que no retorna (phyir mi-'ong) y un arhat (dgra-bcom-pa). Este sistema de clasificación no se aplica a los aryas Mahayana y, según el sistema Sautrántika, tampoco se aplica a los aryas pratyekabuda. En general, el que entra en la corriente es alguien con una mente que es el camino del ver de un shrávaka. Se han liberado de las emociones y actitudes perturbadoras basadas en la doctrina pertenecientes a los tres planos de la existencia samsárica y nunca volverán a renacer en uno de los tres estados de renacimiento inferiores.
Los que retornan vez, los que no retornan y los que entran en el estado de arhat —es decir, quienes han entrado al proceso real de alcanzar esa meta— todos tienen una mente que es el camino de la familiarización de un shrávaka. Los que retornan una vez se liberan de gran parte de las emociones y actitudes perturbadoras que surgen automáticamente, pertenecientes al plano de los objetos sensoriales del deseo, y los que no retornan se liberan de todo lo demás. Como resultado, renacen respectivamente en el plano de los objetos sensoriales del deseo, ya sea solo una vez o nunca más.
Como morador resultante que no retorna, es decir, alguien que ha alcanzado esta meta, continúas esforzándote como arhat que entra para liberarte de todas las emociones y actitudes perturbadoras que surgen automáticamente, pertenecientes a los dos planos superiores. Al alcanzar este logro, te conviertes en un arhat morador resultante. Alcanzas la liberación del estado de arhat shrávaka completo y una mente que es el camino de un shrávaka que no necesita más entrenamiento, para nunca renacer de nuevo en ninguno de los reinos de la existencia samsárica incontrolablemente recurrente. Aunque has liberado a tu continuo mental de todas las emociones y actitudes perturbadoras, así como de sus tendencias, sin embargo, los arhats shrávaka —incluso los arhats pratyekabuda— al no ser omniscientes, aún tienen titubeo indeciso no engañoso sobre asuntos tales como los resultados kármicos de diversas acciones.
Según el Sautrántika, los pratyekabudas y los bodisatvas alcanzan las tres mentes que son el camino del arya (del ver, de la familiarización y de no más entrenamiento) en una sola sesión. Por ello, la distinción entre el que entra en la corriente, el que retorna una vez y el que no retorna no se aplica a ellos. Los aryas shrávaka siguen construyendo más fuerza positiva a medida que progresan por estas etapas de arya, mientras que los aryas pratyekabudas y Mahayana han completado su construcción de fuerza positiva antes de la sesión en la que progresan por estas tres etapas consecutivas.
Tipos de cognición desnuda yóguica diferenciados según sus objetos
Desde el punto de vista de sus objetos, hay dos: (1) aquel que conoce todo lo que puede ser válidamente conocido y (2) (aquel que conoce) cómo existen los fenómenos.
Las cogniciones desnudas yóguicas que aprehenden explícitamente la impermanencia sutil, existente de manera imputada sobre la base de los agregados y la persona, son aquellas que conocen todo lo que puede ser válidamente conocido (ji-snyed-pa); en este contexto, se refiere a todos los fenómenos no estáticos. Aquellas que aprehenden implícitamente la ausencia de identidad burda o sutil de una persona que existe de manera imputada sobre esa base, mientras aprehenden explícitamente que esa base es un fenómeno afectado desprovisto de tal persona, son cognición desnuda yóguica que conoce cómo existen los fenómenos (ji-ltar-ba). Con ambos tipos de cognición desnuda yóguica, entonces, las diversas metas del estado de arhat shrávaka y pratyekabuda, así como la budeidad, se alcanzan a través de sus respectivas mentes que son el camino.