Además, existen (tres tipos) de cognición conceptual: (1) lo que ha sido escuchado, (2) (lo que ha sido) pensado y (3) (lo que ha sido) meditado. El significado de cada uno, a su vez, es el darse cuenta conceptualmente implicado: (1) que toma (su objeto) por medio meramente de una categoría auditiva, (2) que ha encontrado certeza (sobre él) al haber pensado en su significado, y (3) que se encuentra en un estado superior (de existencia samsárica) al haberse familiarizado cada vez más con un significado surgido de pensar.
Escuchar una explicación para poder recordar lo que ha sido dicho
El Buda enseñó oralmente y ninguna de sus enseñanzas se puso por escrito hasta el siglo I a.e.c., en una versión pali en Sri Lanka y una versión gandhari en Gandhara, en el actual norte de Pakistán. Así, durante los primeros cinco siglos después del Buda, la única manera de aprender sus enseñanzas era escuchar atentamente, una y otra vez, a alguien recitándolas de memoria y, gradualmente, memorizarlas. La tradición actual de la transmisión oral (lung) de textos, que continúa entre los tibetanos, se deriva de este procedimiento.
Las enseñanzas del Buda se dividen en las “enseñanzas del Dharma escritural” (lung-bstan) y las “enseñanzas del Dharma de realización” (rtogs-bstan). Adherirse plenamente a las enseñanzas del Buda significa mantener ambas presentes: el Dharma escritural, mediante la retención de las palabras de los textos en tu memoria, y, sobre esa base, el Dharma de la realización, mediante la retención de sus significados. Esta es la tradición budista.
Con este método de aprendizaje, era crucial que la persona que recitaba las palabras de las enseñanzas no cometiera errores y quien las escuchaba las recordara correctamente. Este procedimiento se indica claramente en las palabras con las que comienzan muchos sutras: “Así he oído”. La transmisión y recepción de las palabras de un texto no requería, por lo tanto, que ninguna de las partes comprendiera el significado de las palabras. Simplemente requería que las pronunciaran correctamente. Así, el sistema de educación monástica tibetana comienza con la memorización de los textos para que los estudiantes reciban explicaciones sobre su significado. El primer conjunto de exámenes que los estudiantes deben aprobar les exige simplemente recitar los textos de memoria.
Hoy en día, entre los monjes tibetanos, el proceso de memorizar las palabras de las enseñanzas y obtener la capacidad de recordarlas correctamente se logra principalmente leyéndolas y recitándolas en voz alta de memoria una y otra vez. Las cogniciones conceptuales implicadas en recordar las palabras que has escuchado y memorizado se llaman "cogniciones conceptuales de lo que ha sido escuchado" (thos-pa'i rtog-pa). Los objetos que aparecen (snang-yul) de estas cogniciones conceptuales son las categorías de audio (sgra-spyi) de cada palabra, y los objetos conceptualmente implicados (zhen-yul) son hologramas mentales que representan el sonido genérico de cada palabra. Con estos sonidos genéricos en mente, puedes expresar las palabras en voz alta.
Aunque no memorices los textos ni puedas recitarlos de memoria, para comprender las enseñanzas correctamente, necesitas haber leído o escuchado una explicación correcta y recordar las palabras de la explicación correctamente mediante categorías de audio. Si las palabras de la explicación que intentas comprender son incorrectas o imprecisas, te desviarás del camino budista.
La capacidad de recordar correctamente las palabras de las enseñanzas proviene del darse cuenta que discrimina que surge al escuchar (thos-byung shes-rab). Se dice que se genera por el poder de otros, es decir, por el poder o la influencia de su transmisión de las palabras correctas de las enseñanzas.
El darse cuenta que discrimina (shes-rab) es el factor mental que se enfoca en un objeto de análisis y diferencia sus fortalezas de sus debilidades, o sus buenas cualidades de sus defectos. Con el darse cuenta que discrimina que surge de la escucha, este factor mental acompaña a la conciencia mental de la cognición conceptual de lo que ha sido escuchado y, dirigido a las categorías de audio de la cognición conceptual, diferencia entre si estas categorías concuerdan o no con los hechos.
El darse cuenta que discrimina, entonces, tiene una observación detallada (so-sor rtog-pa, sct. pratyavekṣaṇa) de su objeto –observa su objeto en todos sus detalles individuales– y, por lo tanto, está acompañada por los factores mentales de detección burda (rtog-pa) y discernimiento sutil (dpyad-pa).
- La detección burda, o investigación, analiza su objeto de manera aproximada para detectar errores burdos.
- El discernimiento sutil, o escrutinio, analiza su objeto con gran detalle para detectar errores sutiles.
El darse cuenta que discrimina que surge al escuchar, entonces, se obtiene a partir de la meditación discernidora (dpyad-sgom, meditación analítica) enfocada en las categorías de audio que surgen al recordar lo que has escuchado.
Cuando el factor mental del darse cuenta que discrimina correcta (shes-rab) acompaña las cogniciones conceptuales con las que recuerdas las palabras, dicha cognición conceptual se vuelve válida. Tienes la certeza de que las categorías de audio con las que recuerdas las palabras concuerdan con las categorías de audio en las que encajan las palabras de las enseñanzas originales. En otras palabras, eres capaz de discriminar que recuerdas las palabras correctamente, y el darse cuenta reflexivo que acompaña a las cogniciones conceptuales de tu recuerdo conoce tus recuerdos como no fraudulentos. Sin esta decisión, recordar las palabras de una enseñanza y asumir que las has recordado correctamente es solo una cognición presuntiva.
La cognición conceptual de lo que ha sido escuchado no se limita a escuchar las enseñanzas budistas. También surge al recordar las palabras de una explicación de cualquier otra cosa que se haya escuchado, o incluso las palabras que se han oído decir a alguien en una conversación. Un recuerdo preciso de lo escuchado es la base esencial para intentar comprender su significado. Si solo se tiene una memoria parcial y se completa el resto con conjeturas, y luego basas tu comprensión de su significado en eso, es tan probable malinterpretar el significado como si se recuerdan las palabras incorrectamente. Un error similar surge cuando se lee o escucha solo una explicación parcial de algo y luego se intenta comprender el tema con información incompleta.
Para fenómenos obvios sobre los que se puede obtener información mediante cognición sensorial válida y, con base en ella, recordarlos posteriormente, como dónde estacionaste tu coche, no necesitas depender de que alguien te diga dónde encontrarlo. Puedes recordarlo por ti mismo, siempre que hayas prestado suficiente atención a dónde te estacionaste. Pero para información sobre algo desconocido, como la falta de identidad, necesitas recurrir a una fuente de información válida: una persona, un libro o, actualmente, un artículo o video válido en internet.
Para determinar si alguien o algo que escribió o explicó es una fuente válida de información, es necesario basarse en una línea de razonamiento para generar una cognición inferencial válida basada en la convicción (yid-ches rjes-dpag) de su autoridad. En resumen, si deseas poder reflexionar y, finalmente, comprender un tema desconocido y oscuro de forma coherente con los hechos, debes escuchar o leer atentamente un relato completo y correcto de una fuente de información válida y recordar las palabras correctamente.
Pensar en las palabras que has escuchado para comprender su significado
Una vez que puedas recordar correctamente las palabras que has escuchado o leído, el siguiente paso es descifrar su significado para comprender correctamente lo que has escuchado o leído. Con base en la cognición conceptual de lo escuchado, debes pensar sobre el significado de las palabras hasta obtener una comprensión precisa y definitiva de su significado. Esta comprensión se basará en la cognición conceptual de lo que ha sido pensado (bsam-pa'i rtog-pa) y se realizará a través de categorías de significado/objeto (don-spyi) como sus objetos que aparecen.
Para obtener esa cognición conceptual que te permite recordar tu comprensión de lo que has oído o leído y luego reflexionado, necesitas obtenerla mediante una cognición inferencial válida. Esto aplica tanto si deseas comprender la suciedad e impureza del cuerpo al considerar lo que hay dentro de los intestinos, como si deseas comprender la falta de identidad al analizar las líneas de razonamiento para demostrarla, o simplemente comprender lo que alguien quiso decir en una conversación. Esta comprensión se obtiene reflexionando por tu cuenta o debatiendo con otros.
Dado que muchas personas carecen de la disciplina, especialmente en la juventud, para practicar la contemplación interna y el pensamiento analítico, la técnica del debate puede ser muy útil para comprender. Pero, ya sea que se obtenga comprensión mediante el debate interno o externo, en ambos casos, el darse cuenta que discrimina que surge del pensamiento (bsam-byung shes-rab) se genera por el poder o la influencia de uno mismo. Necesitas comprender y convencerte por ti mismo.
Meditar sobre los significados que has comprendido para lograr la auto-transformación
La siguiente etapa es meditar, por ejemplo, sobre la impureza del cuerpo o la falta de identidad, cuyo significado has averiguado con el darse cuenta que discrimina que surge del pensamiento. Meditación (sgom) significa literalmente familiarizarse o habituarse a algo beneficioso enfocándose repetidamente en ello. Para hacerlo, debes ser capaz de concentrarte en aquello con lo que deseas familiarizarte. Si la cognición conceptual en la que basas tu meditación es un titubeo indeciso o una cognición presuntiva, carecerás de un objeto estable en el cual enfocarte. Y si esa cognición conceptual no concuerda con los hechos, tanto en términos de las palabras que explican el tema como de su significado, estarás meditando sobre un objeto incorrecto. Por lo tanto, antes de meditar, es esencial haber adquirido cognición conceptual aprehendiendo lo que has escuchado y pensado.
Además, incluso si no tienes dudas sobre el tema de tu meditación y concuerda con los hechos, si te distraes continuamente con la divagación mental, la volatilidad mental, el sopor mental y la confusión mental, no podrás concentrarte adecuadamente en el objeto elegido. Por lo tanto, es necesario desarrollar un estado mental tranquilo y estable de shámata (zhi-gnas) enfocado en este tema, primero con cognición conceptual inferencial y luego con cognición desnuda yóguica. La etapa conceptual toma como su objeto que aparece las categorías de significado/objeto que previamente conociste con cogniciones conceptuales que aprehenden lo que se ha pensado.
Cognición conceptual con shámata
El estado de shámata se alcanza mediante la práctica de la meditación estabilizadora ('jog-sgom). Esta práctica de meditación estabilizadora para alcanzar el estado de shámata se conoce a menudo como “meditación shámata”. Este es un ejemplo de cómo se le da el nombre del resultado a su causa. Sin embargo, el término “shámata” se refiere estrictamente solo al logro final de esa meditación estabilizadora.
Para entrar en la meditación estabilizadora, la mente necesita primero dar surgimiento al objeto en el cual se enfocará. Esto se logra generando, mediante una cognición inferencial válida, una cognición conceptual válida de lo pensado, seguida de una cognición inferencial subsecuente de ello. Generar dicha cognición conceptual implica una meditación de discernimiento que tiene observación detallada, con detección burda y discernimiento sutil, de las categorías de significado/objeto que son los objetos que aparecen. Una vez establecida una cognición conceptual que aprehende su objeto con confianza y precisión, entonces, con la meditación estabilizadora, la cognición conceptual continúa enfocándose en estas categorías de significado/objeto, pero la conciencia mental ya no está acompañada por los factores mentales de la detección burda y el discernimiento sutil.
Para alcanzar el shámata, la meditación estabilizadora progresa a través de nueve etapas de asentamiento mental (sems-gnas dgu) al apoyarse en los seis poderes (stobs-drug) y los cuatro tipos de atención (yid-byed bzhi). En el proceso, se superan los cinco obstáculos a la concentración (nyes-pa lnga) empleando los ocho factores mentales que serenan ('du-byed brgyad).
Se alcanza la concentración absorta (ting-nge-'dzin, sct. samādhi) en la novena etapa de asentamiento mental, la etapa de colocación absorta (mnyam-par 'jog-pa). Cuando es conceptual, es capaz de enfocarse continuamente en una categoría de significado/objeto como su objeto que aparece. Esto se logra con recordación (dran-pa) y alerta (shes-bzhin), de forma inquebrantable, de modo que la mente se asienta por sí misma, naturalmente, en ese objeto.
- La recordación es el factor mental que impide que la conciencia y los factores mentales que la acompañan pierdan o debiliten su aspecto de sujeción mental ('dzin-cha, sujeción mental) de su objeto. Esos defectos pueden deberse a una pérdida o debilitamiento de su aspecto de permanencia mental (gnas-cha, emplazamiento mental) en su objeto, proveniente de la volatilidad mental (rgod-pa, agitación mental) o del pensamiento discursivo (rnam-rtog), o a una pérdida o debilitamiento de su aspecto de dar surgimiento a una apariencia (gsal-cha, claridad mental) de su objeto, proveniente del sopor mental (bying-ba).
- El estado de alerta es el factor mental que verifica la condición de la sujeción mental de la recordación en el objeto de atención y, si ocurre algún fallo, activa el factor mental de la atención (yid-la byed-pa) para corregir la falla.
Cuando la concentración absorta da surgimiento a un sentido de aptitud (shin-sbyangs) tanto a nivel mental como físico, se convierte en un estado de shámata. Este es un sentido de aptitud capaz de permanecer plenamente concentrado en cualquier cosa durante el tiempo que se desee.
Un sentido de aptitud es el factor mental de sentir que tu mente y cuerpo son útiles (las-su rung-ba) para lograr acciones constructivas como deseas, especialmente para trabajar en deshacerte de las emociones perturbadoras. Cuando se alcanza con un nivel inicial de shámata, se acompaña con el factor mental de alegría física (dga'-ba) y dicha mental (bde-ba) que surgió primero con el logro de la concentración absorta. Este factor mental tiene el aspecto de una sensación mental de bienestar (sim-pa) que infunde tu cuerpo y mente. Pero debido a que acompaña no solo tu cognición mental de tu objeto de concentración sino también a tu conciencia corporal, no se dice que este factor mental de felicidad gozosa sea congruente con tu conciencia mental, compartiendo cinco cosas en común con ella.
Los detalles más completos de todas estas etapas y factores se pueden encontrar en otra parte. Con el logro del estado de shámata, se obtiene cognición conceptual de lo que ha sido meditado (sgom-pa'i rtog-pa). Cabe destacar que el estado de shámata solo se puede alcanzar con cognición conceptual, no con cognición sensorial.
[Ver: El logro del shámata]
Añadir un estado de vipáshana a un estado de shámata
Tras alcanzar este sentido de aptitud que se deriva de un estado conceptual de shámata, mientras mantienes este sentido de aptitud y concentración absorta, puedes practicar más para alcanzar un estado mental conceptual excepcionalmente perceptivo de vipáshana (lhag-mthong). Enfocándote únicamente en las categorías de significado/objeto que fueron los objetos que aparecen de tu shámata conceptual, y sin que surjan otras categorías, como las involucradas con una línea de razonamiento empleada en la cognición inferencial, tu cognición conceptual ahora emplea una vez más los factores mentales de detección burda y discernimiento sutil. Con ellos, tu meditación discernidora “desenreda y abre” (rnam-par 'byed-pa) los detalles minuciosos de estas categorías tal como están representadas por su objeto conceptualmente implicado. Tu observación de sus detalles individuales abre sus aspectos superficiales y más profundos.
Así como es el caso de llamar a la meditación estabilizadora para alcanzar un estado de shámata por el nombre de su resultado, es decir, “meditación shámata”, de manera similar, la meditación discernidora para alcanzar un estado de vipáshyana se llama comúnmente por el nombre de su resultado, es decir, “meditación vipáshyana”.
Cuando, mediante la práctica repetida, alcanzas un segundo sentido de aptitud adicional —una sensación de que tu cuerpo y mente ahora están listos para trabajar, no solo con la concentración necesaria para liberarte de las emociones perturbadoras, sino también con la capacidad necesaria para desentrañar todos los detalles para liberarte de ellas— has alcanzado un estado de par unido (zung-'brel) de shámata y vipáshyana. Con este estado, ahora tienes darse cuenta que discrimina que surge de la meditación (sgom-byung shes-rab).
Si has alcanzado el estado de vipáshyana, es incluyente que ya has alcanzado el estado de shámata y ahora has alcanzado la unión de shámata y vipáshyana. Sin embargo, si solo has alcanzado el estado de shámata, no es incluyente que también tengas el estado de vipáshyana. La práctica de la meditación de discernimiento, sin embargo, no requiere el logro previo de un estado de shámata, a pesar de que muchas personas la llaman comúnmente "meditación vipáshyana". Hay que tener cuidado de no confundirse con el uso común y no técnico de la terminología técnica.
Un estado de vipáshana libera tu mente de los hábitos que permanecen como fenómenos de imputación en tu continuo mental y que tienen la capacidad de dar surgimiento a cada vez más mentes contrarias: cogniciones conceptuales que toman sus objetos de una manera contraria y que no concuerda con los hechos. Un estado de shámata a libera tu mente de alimentar esos hábitos de estar enredada y aferrada (mngon-par zhen-pa) a objetos contrarios a tu objeto de concentración.
Hay dos niveles de vipáshyana:
- El vipáshana mundano ('jig-rten-pa'i lhag-mthong ') tiene la capacidad de suprimir provisionalmente las emociones perturbadoras manifiestas, especialmente el deseo anhelante por los objetos sensoriales, por el resto de la vida. Puede surgir, por ejemplo, al enfocarse en el cuerpo como algo sucio e impuro.
- El vipáshana supramundano ('jig-rten-las 'das-pa'i lhag-mthong) tiene la capacidad de lograr la verdadera detención de todas las emociones perturbadoras y sus tendencias, de modo que nunca más regresen. Surge al enfocarse en el cuerpo como totalmente desprovisto de un alma imposible (atman).
La consecución de estas verdaderas detenciones comienza a realizarse, por etapas, cuando el par unido conceptual de shámata y vipáshana supramundano se vuelve no conceptual. En otras palabras, la consecución de las verdaderas detenciones comienza con el logro de la cognición desnuda yóguica y una mente que es el camino del ver (mthong-lam, camino del ver).
Temas en los que enfocarse para alcanzar shámata y vipáshyana
Un tema de enfoque frecuentemente elegido para desarrollar la concentración absorta, shámata, y un par unido de shámata y vipáshyana, son los cuatro emplazamientos cercanos de la recordación (dran-pa nyer-bzhag). Estos se enfocan en tu cuerpo, tus sensaciones de felicidad o infelicidad, tu mente y todos los fenómenos como los representan tus factores mentales. Existen diversas variantes con las que se hace la meditación, que difieren en términos de los atributos atribuidos a los cuatro en los que te enfocas.
Una variante es para superar los cuatro tipos de consideración incorrecta (tshul-min yid-la byed-pa). Aquí, te enfocas en:
- Tu cuerpo – como sucio (impuro, feo), en lugar de limpio (puro, hermoso)
- Tus sensaciones: como sufrimiento (insatisfactoria), en lugar de como felicidad (satisfactoria)
- Tu mente (refiriéndose a tus seis tipos de conciencia primaria): como no estática (impermanente, cambiante de un momento a otro), en lugar de estática (permanente, inmutable).
- Todos los fenómenos (refiriéndose a tus factores mentales y a los cinco agregados en general) – como carentes de un alma imposible de una persona (gang-zag-gi bdag-med), en lugar de tener una y ser sus posesiones a controlar.
Otra variante es enfocarse en cada uno de ellos como si tuvieran como atributos los cuatro aspectos de la primera verdad noble, el sufrimiento verdadero. Cada uno es:
- No estático
- Problemático (sufrimiento)
- Desprovisto – de un alma imposible (atman) que sea totalmente idéntica o totalmente diferente de ella
- Sin identidad: carente totalmente de un alma imposible, que no existe en absoluto.
Otra variación es enfocarse en cada uno de ellos como si tuvieran el atributo de ser ejemplos de una de las cuatro verdades nobles, en donde cada verdad noble tiene cuatro aspectos:
- Tu cuerpo – como un ejemplo de verdadero sufrimiento
- Tus sensaciones – como un ejemplo de los verdaderos orígenes del sufrimiento, debido al deseo vehemente (sred-pa, sed) con respecto a las sensaciones, y el deseo y apego con respecto a los objetos hacia los cuales experimentas estas sensaciones.
- Tu mente – como ejemplo de una verdadera detención del sufrimiento por ser, por naturaleza, pura de todo no darse cuenta y emociones perturbadoras.
- Todos los fenómenos (refiriéndose a tus factores mentales y, específicamente, a tu darse cuenta que discrimina de la falta de identidad) – como un ejemplo de una verdadera mente que es el camino.
Los detalles de esta meditación se pueden encontrar en otra parte. El Sautrántika sigue la presentación básica del Mahayana, modificada según sus propias afirmaciones de la falta de identidad.
[Ver: Los cuatro emplazamientos cercanos de la recordación (presencia mental) en el Mahayana]
Un ejemplo de una cognición conceptual de aquello en lo que se ha meditado
Para ilustrar el modo de conocer utilizado en la meditación estabilizadora para alcanzar la cognición conceptual de aquello en lo que se ha meditado, describamos la cognición conceptual que ocurre en uno de los emplazamientos cercanos de la recordación, por ejemplo, en el cuerpo, como algo sucio e impuro.
Primero, con la meditación discernidora, se genera una cognición conceptual de lo que se ha pensado, con una cognición inferencial de lo que es bien conocido: el cuerpo como algo sucio e impuro. Esto se genera imaginando lo que hay dentro de los intestinos o el aspecto del cuerpo despellejado o descompuesto tras la muerte. Es bien sabido y convencionalmente aceptado que tales objetos son sucios e impuros.
Los objetos que aparecen en la cognición conceptual son las categorías de significado/objeto “cuerpos” y “ser un objeto sucio”. El objeto conceptualmente implicado que representa estas dos categorías es un holograma mental de tu cuerpo lleno de sangre, vísceras, moco, heces y orina. Tu conciencia mental está acompañada por los factores mentales de la detección burda y el discernimiento sutil, así como muchos otros factores mentales, como la recordación, la alerta, etc.
Luego, continúas esta meditación de discernimiento y la alternas con la meditación estabilizadora, en la que continúas tu cognición conceptual de algo derivado de una cognición inferencial con los mismos objetos que aparecen y el objeto conceptualmente implicado que antes. La única diferencia es que ahora tu conciencia mental no está acompañada por la detección burda y el discernimiento sutil. Sin embargo, enfocarse solo con la meditación estabilizadora únicamente es posible cuando practicas esta meditación sin haber alcanzado un par unido de shámata y vipáshyana. Si practicas esta meditación con este par unido, entonces eres capaz de enfocarte en estos objetos con meditación de discernimiento y estabilización simultáneas. Esto significa que la detección burda y el discernimiento sutil aún acompañan a la meditación, pero sin perturbar el aspecto estabilizador. Pero, ya sea con o sin este par unido, todos los demás factores mentales que acompañan a la meditación, como la recordación, la alerta, etc., son los mismos.
El par unido de shámata y vipáshana puede enfocarse en su objeto ya sea conceptual o no conceptualmente, y el vipáshana dentro del par unido puede ser mundano ('jig-rten-pa'i lhag-mthong) o vipáshana supramundano (' jig-rten-las 'das-pa'i lhag-mthong).
- El vipáshana supramundano toma como objeto únicamente el no estatismo o la falta de identidad burda o sutil.
- El vipáshana mundano toma como objeto cualquier otra cosa: por ejemplo, los objetos de los cuatro emplazamientos cercanos de la recordación.
A modo de ejemplo, analicemos la cognición conceptual con este par unido enfocado en el ejemplo anterior del emplazamiento cercano de la recordación en la suciedad e impureza del cuerpo:
- Cuando la meditación conceptual se practica meramente con vipáshana mundano, los objetos y factores mentales son los mismos que en lo descrito anteriormente. Primero, los objetos que aparecen son las categorías “cuerpos” y “ser un objeto puro y limpio”. El objeto conceptualmente implicado es un holograma mental de un cuerpo lleno de heces, etc., que representa ambas categorías, así como los factores mentales de detección burda, discernimiento sutil, recordación, alerta, etc. Tras recorrer una línea de razonamiento para demostrar esta tesis de que un cuerpo lleno de heces, etc., es un objeto puro y limpio, el darse cuenta reflexivo que acompaña esta cognición conoce su falsedad. El darse cuenta que discrimina refuta que el cuerpo lleno de heces, etc., sea apto para representar un elemento de la categoría “ser un objeto puro y limpio”, y la conciencia mental elimina entonces la categoría “ser un objeto puro y limpio” y la reemplaza con la categoría “no ser un objeto puro y limpio” (que es la categoría de una negación implicativa objetiva) o con la categoría “ser un objeto sucio e impuro”. Entonces, con una cognición conceptual de algo derivado de una cognición inferencial, la conciencia mental conoce al objeto conceptualmente implicado de una representación del cuerpo lleno de heces, etc., como un objeto sucio e impuro.
- Cuando la meditación conceptual se practica con vipáshana supramundano, la categoría "ser un objeto puro y limpio" se reemplaza por la categoría "ser la posesión de un atman burdo". Al igual que con vipáshana mundano, después de elaborar la línea de razonamiento para demostrar que tal cuerpo es la posesión de tal atman, el darse cuenta reflexivo reconoce la fraudulencia de esta cognición distorsionada y el darse cuenta que discrimina elimina esta categoría. Entonces, con una cognición conceptual de algo derivado de una cognición inferencial, tu conciencia mental aprehende explícitamente el objeto conceptualmente implicado, el holograma mental de un cuerpo lleno de heces, etc., como representación de las categorías "cuerpos" y "ser un objeto sucio e impuro", mientras que aprehende implícitamente el fenómeno de negación no implicativa de "no existe tal cosa como algo que pueda ser la posesión de un atman burdo ".
Los tres planos de la existencia samsárica
Hay tres planos de existencia samsárica incontrolablemente recurrente:
- El plano de los objetos sensoriales del deseo ('dod-khams', reino del deseo)
- El plano de las formas etéreas (gzugs-khams, reino de la forma)
- El plano de los seres sin forma (gzugs-med khams, reino sin forma).
Los dos últimos se denominan estados superiores de la existencia samsárica (gong-sa), específicamente, los dos planos superiores (khams gong-ma).
En cuanto a los estados de renacimiento, los seres limitados pueden renacer en cualquiera de los tres planos, dependiendo de los potenciales kármicos que hayan construido a partir de su comportamiento en esta vida y en vidas anteriores, su estado mental al morir, etc. Los seres atrapados en los reinos sin alegría (seres infernales), los fantasmas aferrados (espíritus hambrientos), las criaturas reptantes (animales), los humanoides de los cuatro mundos-isla (los cuatro continentes), los aspirantes a dioses (antidioses) y una clase de seres divinos (dioses) se encuentran en el plano de los objetos sensoriales del deseo. Entre las emociones perturbadoras que cada uno de estos seres posee se encuentran el deseo anhelante y el apego a los objetos sensoriales burdos: imágenes, sonidos, olores, sabores y sensaciones físicas.
Una segunda clase de seres divinos se encuentra en el plano de las formas etéreas. Están mayormente absortos en uno de los cuatro niveles de constancia mental, los cuatro dhyanas (bsam-gtan, sct. dhyāna), pero no están absortos en estos estados meditativos todo el tiempo. Entre las emociones perturbadoras que tienen aquellos en el primer nivel de constancia mental están el deseo anhelante y el apego a los objetos sensoriales sutiles en su plano: imágenes, sonidos y sensaciones físicas. Los seres en el plano de las formas etéreas no tienen sensores de nariz o lengua ni conciencia olfativa o gustativa. Sin embargo, están provisionalmente desapegados de los objetos sensoriales más burdos del plano de los objetos sensoriales del deseo. Sin embargo, los seres divinos en los cuatro niveles de constancia mental tienen apego a los estados meditativos reales que alcanzan y a las sensaciones que experimentan en ellos, pero carecen de las emociones perturbadoras de ira y mala voluntad.
Una tercera clase de seres divinos se encuentra en el plano de los seres sin forma. En este plano de existencia samsárica, están mayormente absortos en uno de los estados meditativos aún más profundos, las cuatro absorciones equilibradas (snyoms-'jug, sct. samāpatti), llamadas así porque, con ellas, la conciencia mental y todos los factores mentales que la acompañan están igualmente absortos en el objeto de enfoque. Están provisionalmente desapegados de todas las formas de objetos sensoriales y, por lo tanto, carecen de un cuerpo burdo y del agregado de las formas, aunque sí tienen una base de energía que sustenta la vida. Entre las emociones perturbadoras que aún tienen se encuentra el apego a los estados meditativos reales que alcanzan. Además, todos los seres en los tres planos tienen no darse cuenta (ignorancia) y se aferran a un yo imposible (atman) de las personas.
Aquí es necesario diferenciar tres aspectos, a saber, la base física de un ser limitado, sus sensores cognitivos y su conciencia. No es necesario que cada uno de estos se encuentren en el mismo estado de renacimiento, ni siquiera en el mismo plano. Las implicaciones y posibilidades son extremadamente complejas y escapan al alcance de este trabajo, pero basta con decir que, con la base física de un ser humano del continente sur, es decir, de este mundo, es posible adquirir los sensores cognitivos y la conciencia de los diversos planos superiores, e incluso conocer con ellos los objetos sensoriales sutiles del plano de las formas etéreas. Las imágenes, sonidos y sensaciones físicas sutiles de estos objetos etéreos están hechas de partículas, como en el plano de los objetos sensoriales del deseo, pero son demasiado sutiles para ser conocidas por los sensores cognitivos y la conciencia sensorial de ese plano inferior. Según el Sautrántika, estos objetos sensoriales sutiles no son solo nominales, sino objetivamente reales.
Cognición conceptual con mentes de estados superiores de la existencia samsárica
Como se mencionó anteriormente, en la novena etapa del asentamiento mental, la etapa de la colocación absorta (mnyam-par 'jog-pa), se alcanza la concentración profunda. Esto se conoce como la “concentración absorta de una mente unipuntual en el plano de los objetos sensoriales del deseo” ('dod-sems rtse-gcig-pa'i ting-nge-'dzin). Aunque no es discursiva (rnam-rtog med-pa), es solo un facsímil de shámata (zhi-gnas-kyi rjes-su mthun-pa).
Con una mayor meditación estabilizadora, cuando se alcanza un sentido de aptitud que acompaña a tu meditación, has alcanzado el estado de shámata. Se conoce como la “etapa preliminar indispensable del primer estado de constancia mental” (bsam-gtan dang-po'i nyer-bsdogs mi-lcogs-med). Según el Sautrántika, se ha alcanzado el primer estado de conciencia de los dos planos superiores, indispensable para los logros mundanos y supramundanos que se obtienen con un estado de conciencia superior.
Con meramente un estado de shámata, no es posible superar las emociones perturbadoras, ni provisional ni permanentemente, con la conciencia mental de los estados superiores de constancia meditativa. Para eliminarlas por el resto de esta vida, necesitas añadir a tu estado de shámata un estado de vipáshana mundano; y para lograr una verdadera cesación de ellas, necesitas añadir un estado de vipáshana supramundano.
Tanto el vipáshana mundano como el supramundano tienen dos conjuntos de objetos hacia los que dirigen sus factores mentales acompañantes de detección burda y discernimiento sutil:
- La detección burda desentraña (rnam-par 'byed-pa) los detalles de los inconvenientes del estado mental inmediatamente más bajo como inferior, y el discernimiento sutil desentraña los detalles de los puntos buenos y los beneficios del siguiente estado mental superior.
- La detección burda desentraña los detalles toscos del objeto de atención –por ejemplo, el cuerpo como algo impuro y sucio– de la meditación que acompaña, y el discernimiento sutil desentraña los detalles finos.
Solo el segundo tipo es necesario para alcanzar la etapa preliminar indispensable del primer estado de constancia mental, que se mantiene mediante la unión de shámata y vipáshyana. El primer tipo, sin embargo, es necesario además para superar esta etapa y alcanzar cualquiera de los estados mentales superiores de los dos planos superiores.
Hay cuatro estados de constancia mental en el plano de las formas etéreas, llamados simplemente:
- El primer estado de constancia mental (bsam-gtan dang-po)
- El segundo estado de constancia mental (bsam-gtan gnyis-pa)
- El tercer estado de constancia mental (bsam-gtan gsum-pa)
- El cuarto estado de constancia mental (bsam-gtan bzhi-pa).
Cada uno de los cuatro tiene una etapa preliminar (nyer-bsdogs, sct. sāmantaka) y una etapa real (dngos-gzhi, sct. maula), con la etapa real del primero dividida en una mera etapa real (bsam-gtan dang-po'i dngos-gzhi tsam-po-ba) y una etapa real distinguida (bsam-gtan dang-po'i dngos-gzhi khyad-par-can).
Además, hay cuatro estados de absorción equilibrada en el plano de los seres sin forma:
- Absorción equilibrada en la infinitud del espacio (nam-mkha' mtha'-yas snyoms-'jug)
- Absorción equilibrada en la infinitud de la conciencia (rnam-shes mtha'-yas snyoms-'jug)
- Absorción equilibrada en “nada” (ci-yang med-pa'i snyoms-'jug)
- Absorción equilibrada en la no-distinción, pero no en la no distinción ('du-shes med 'du-shes med ma-yin-pa'i snyoms-'jug). Esto también se conoce como la absorción equilibrada de la cima de la existencia compulsiva (srid-rtse'i snyoms-'jug).
Cada uno de estos cuatro también tiene una etapa preliminar y una etapa real. En total, hay dieciséis etapas de mentes de planos superiores que tienen shámata y vipáshyana unido, y una que tiene meramente un estado de shámata. El tema de estudio que las aborda se denomina en tibetano "samzug" (bsam-gzugs).
Cuando se diferencian según la conciencia mental que es su base (rten), las concentraciones absortas de cada una de estas etapas pueden ser mundanas cuando se sostienen con la conciencia mental de un no-arya o supramundanas cuando se sostienen con la de un arya. Cuando se sostienen con la conciencia mental de un arya, las cogniciones de estas mentes de estados superiores pueden ser conceptuales o no conceptuales. Cuando son no conceptuales, son cogniciones desnudas yóguicas. Cuando se diferencian según su enfoque, son mundanas cuando se enfocan en fenómenos manchados (zag-bcas) y supramundanas cuando se enfocan en fenómenos no manchados (zag-med), es decir, verdaderas detenciones y verdaderas mentes que son el camino.
El darse cuenta conceptualmente implicado (zhen-rig), que se encuentra en un estado superior (gong-sa'i zhen-rig), mencionado en nuestro texto como una cognición conceptual sobre aquello de lo que se ha meditado, puede ser cualquiera de las 17 mencionadas cuando son conceptuales. Los objetos conocidos por estas cogniciones conceptuales pueden ser extremadamente variados, dependiendo de los estados a los que pertenecen la persona, la conciencia, los sensores cognitivos y el objeto, que pueden ser diferentes para una misma cognición.
Para alcanzar cualquiera de las ocho etapas reales, ya sea con un par unido que contenga vipáshana mundano o supramundano, se requiere emplear los siete tipos de atención (yid-la byed-pa bdun) prestados a los diversos estados reales de absorción. Seis de ellos funcionan durante la etapa preliminar de cada uno de estos estados de absorción como la causa para el logro de la etapa real de ese estado, y el séptimo ocurre durante la etapa real de ese estado con su logro. Con el logro de una novena etapa de asentar la mente, se obtiene una mente de principiante para las (siete) atenciones (yid-la byed-pa'i las dang-po-pa), pero esto no se cuenta como uno de estos siete.
Este no es el momento de detallar estos siete tipos de atención. Pero, a modo de resumen, son:
- La atención que individualiza las características (mtshan-nyid so-sor rig-pa'i yid-byed) – la atención que individualiza las características de los estados meditativos, siendo el inferior más burdo y el superior más pacífico.
- La atención que surge de la convicción firme (mos-pa-la byung-ba'i yid-byed) – la atención que tiene la convicción firme inquebrantable en que el estado inferior es más burdo y el superior más pacífico
- Atención aislante (rab-tu dben-pa'i yid-byed): la atención que sirve como un oponente que aísla tu mente del nivel burdo de apego al estado más tosco, inferior.
- La atención con la que retiras el deleite (dga'-ba sdud-pa'i yid-byed) – la atención con la que retiras el deleite en el estado inferior más tosco, habiendo aislado tu mente del nivel medio de apego a ese estado.
- La atención para discernir (dpyod-pa'i yid-byed) – la atención para verificar si todavía tienes un ligero nivel de apego al estado inferior más burdo y, cuando descubres que todavía queda algún apego, la atención para aplicar oponentes con el fin de aislar tu mente de este ligero nivel.
- La atención de la aplicación final (sbyor-ba mthar-thug-pa'i yid-byed) – la atención con la que aplicas los oponentes para aislar finalmente tu mente del más mínimo nivel de apego al estado inferior más burdo.
- La atención resultante a partir de la aplicación final (sbyor-ba mthar-thug-pa'i 'bras-bu'i yid-byed) – la atención con la que has suprimido temporalmente todos los niveles de apego hasta el estado inferior más tosco, al entrar en el estado real de esta etapa de concentración absorta.
En general, entonces, cada uno de los seis tipos causales de atención emplea el tipo de vipáshyana con el que:
- La detección burda desentraña los inconvenientes del deseo y el apego a los fenómenos del estado inmediatamente inferior.
- El discernimiento sutil desentraña las buenas cualidades de los fenómenos del estado inmediatamente superior.
Con cada uno de estos seis tipos causales de atención, la meditación discernidora del vipáshyana desentraña, así, tanto los inconvenientes como las buenas cualidades y, por lo tanto, funciona como un oponente para suprimir (en el caso del vipáshyana mundano) o eliminar (en el caso del vipáshyana supramundano) un grado cada vez más sutil de deseo y apego a los fenómenos del estado inmediatamente inferior. La meditación alterna repetidamente este tipo de meditación discernidora con la meditación estabilizadora, con un par unido, hasta que el grado de deseo y apego enfocado en esa etapa causal se haya suprimido o eliminado. Entonces se procede a meditar con el siguiente de estos seis tipos causales de atención.
Simultáneamente con la supresión o eliminación del sexto tipo de atención, se alcanza el séptimo tipo resultante de atención y el estado real del siguiente nivel superior de constancia mental o absorción equilibrada. Esta forma de meditación se asemeja a la meditación realizada con cognición desnuda yóguica y una mente que es el camino del ver (camino del ver), en la que se alternan mentes que son el camino ininterrumpidas (bar-chad med-lam) y mentes que son el camino liberadas (rnam-grol lam).
Con el vipáshana mundano, es posible suprimir durante el resto de esta vida las emociones perturbadoras, en particular el deseo y el apego, dirigidas hacia los fenómenos de los tres planos de la existencia samsárica, excepto hacia los fenómenos de la cima de la existencia compulsiva, el estado más elevado en el plano de los seres sin forma. Esto se debe a que no existe un estado superior dentro de la existencia compulsiva cuyas desventajas pueda ser desentrañada por el discernimiento sutil del vipáshana mundano. Pero con este logro, aún no se han erradicado las tendencias de este apego, por lo que regresará en vidas futuras. Para liberarse de estas tendencias se requiere el vipáshana supramundano.
Los estados mentales en las etapas de los dos planos superiores
En las etapas preliminares de cada uno de los estados de constancia mental y absorción equilibrada, entonces, cuando es acompañada por un estado de vipáshyana mundano, la conciencia mental está acompañada por una detección burda de las desventajas de la etapa inmediatamente inferior y un discernimiento sutil de los beneficios de la etapa actual, de la cual es preliminar. Con cada etapa actual progresivamente superior, no solo se bloquea o elimina temporalmente un grado cada vez más sutil de deseo y apego a los fenómenos del estado inmediatamente inferior, sino que se bloquean temporalmente cada vez más fenómenos. Sin embargo, en todas las etapas actuales, tu par unido de shámata y vipáshyana posee la detección burda y el discernimiento sutil que desentrañan los detalles burdos y sutiles de aquello en lo que el par unido se enfoca, por ejemplo, el cuerpo como sucio e impuro. Analicemos brevemente estas etapas cuando se mantienen meramente con vipáshana mundano y conciencia mental conceptual.
En la indispensable etapa preliminar al primer estado de constancia mental, te esfuerzas por suprimir temporalmente el deseo y el apego por los objetos sensoriales burdos —lo visible, sonidos, olores, sabores y sensaciones físicas— del plano de los objetos sensoriales del deseo. Lo haces al enfocarte, con una detección burda, en las desventajas de dichos objetos y en el deseo por ellos. Con discernimiento sutil, te enfocas en los beneficios del plano de las formas etéreas. En este plano, solo existen objetos sensoriales sutiles, que incluyen únicamente imágenes, sonidos y sensaciones táctiles, sin olores ni sabores. Tus conciencias olfativa y gustativa se bloquean temporalmente, al igual que todas las sensaciones físicas o mentales de infelicidad, así como los factores mentales del enojo y la mala voluntad.
Cuando logras la supresión temporal del deseo y del apego hacia los objetos sensoriales burdos, alcanzas la etapa real de este primer estado de constancia mental.
- En la mera etapa real, continúas teniendo la detección burda y el discernimiento sutil de las etapas inferiores y superiores.
- En la distinguida etapa de este primer estado real, este tipo de detección burda se suprime temporalmente.
En la etapa del segundo estado de constancia mental, tanto la detección burda como el discernimiento sutil de las etapas inferiores y superiores se suprimen temporalmente. No se manifiestan en la etapa de ningún estado de concentración absorta superior a este, aunque sí están presentes en las etapas preliminares de cada una. A partir del segundo estado, las conciencias visual, auditiva y corpórea también se suprimen temporalmente. Ahora puedes conocer las formas etéreas en este plano simplemente con conciencia mental. Por lo tanto, a partir de este segundo estado, no puede haber cognición desnuda sensorial no determinante. Sin embargo, a diferencia del sueño profundo, sí tienes recordación y, a diferencia del estado onírico, tus cogniciones conceptuales no suelen ser fantasías distorsionadas, aunque puedan serlo.
Dado que la conciencia sensorial ha cesado temporalmente, también se bloquean temporalmente todas las sensaciones de felicidad física. Esto se debe a que estas sensaciones acompañan a las cogniciones sensoriales de objetos sensoriales experimentados como placenteros. Cabe señalar que, salvo la detección burda y el discernimiento sutil de las etapas inferiores y superiores, todo lo que se haya bloqueado en la etapa real de una etapa también se bloqueará en las etapas preliminar y real de los estados superiores subsecuentes.
En la etapa del tercer estado de constancia mental, todas las sensaciones de felicidad mental también se suprimen temporalmente. En cambio, se experimenta un estado de paz mental imperturbable, un estado de dicha que no se encuentra en la categoría de felicidad física ni mental. En algunos textos, este tipo de sensación se denomina felicidad física, pero no debe confundirse con la sensación de felicidad que acompaña a la cognición sensorial. Esta última ya ha sido suprimida en la etapa del segundo estado.
Aún más refinada es la etapa del cuarto estado de constancia mental. En ella, incluso la dichosa sensación de paz mental es suprimida. La única sensación que acompaña a la conciencia mental es una neutra de ecuanimidad total. Esta sensación neutra acompañará todos los estados de absorción equilibrada de los seres sin forma, hasta –pero sin incluir- la etapa de absorción equilibrada en la no-distinción, pero no la no distinción. Cabe destacar que los dos tipos de sentido de aptitud que acompañan al par unido de shámata y vipáshyana con cada uno de estos estados mentales superiores solo tienen las sensaciones acompañantes que aún no han sido suprimidas en esa etapa.
En la etapa preparatoria de la absorción equilibrada en la infinitud del espacio, la primera etapa con conciencia en el plano de los seres sin forma, tu detección burda desentraña y se enfoca en las desventajas de todas las formas de fenómenos sensoriales del plano de las formas etéreas, así como del deseo y el apego a ellas. Tu discernimiento sutil desentraña y se enfoca en las buenas cualidades y beneficios de esta primera etapa en el plano de los seres sin forma, en la que cesan todo deseo y apego a la forma y la concentración se absorbe en una infinitud ilimitada como el espacio. Al alcanzar la etapa real de este estado sin forma, todo apego a la forma se bloquea temporalmente. Sin embargo, esto no implica que en esta etapa tu conciencia mental se enfoque siempre en la meditación en una infinitud que es ilimitada como el espacio. Puede tomar cualquier objeto que le sea apropiado —como en el caso de las otras tres absorciones equilibradas en este plano—, pero estará acompañada de apego a la infinitud cual espacio.
En la etapa actual de la absorción equilibrada en la infinitud de la conciencia, el apego a la infinitud cual espacio cesa temporalmente, pero aquí hay apego a la infinitud que es ilimitada como la conciencia.
En la etapa real de la absorción equilibrada en la “nada”, el apego a la infinitud cual conciencia termina temporalmente, pero ahora hay apego a no tener la mente enfocada en nada.
Finalmente, en la etapa de la absorción equilibrada en el no-distinguir, pero no en el no distinguir, que se encuentra en la cúspide de la existencia compulsiva, el apego a no tener la conciencia mental enfocada en nada se suprime temporalmente. Además, tanto la distinción burda como la sensación neutra de ecuanimidad también se suprimen temporalmente, aunque aún existe distinción sutil. Aquí, sin embargo, aún existe apego a este estado en el que no hay distinción burda, pero que no está exento de distinción sutil.
Con relación a todos estos estados superiores de la mente, si el cuerpo de la persona que los experimenta en la meditación está en el plano de los objetos sensoriales del deseo, su darse cuenta reflexivo que acompaña a la conciencia mental en estos estados también estará en el plano de los objetos sensoriales del deseo.
Los logros meditativos de la absorción equilibrada en la no-distinción y en la cesación
Estas cuatro etapas reales de absorción equilibrada deben diferenciarse del logro meditativo de una absorción equilibrada en la no-distinción ('du-shes med-pa'i snyoms-'jug) y el logro meditativo de una absorción equilibrada en la cesación ('gog-pa'i snyoms-'jug). Las cuatro etapas reales de absorción equilibrada son niveles de concentración absorta que son maneras de darse cuenta de algo y se mantienen con conciencia mental. Aunque los términos técnicos para los dos logros meditativos son meramente la "absorción equilibrada en la no-distinción" y la "absorción equilibrada en la cesación", estos términos son ejemplos de un resultado que se denomina por el nombre de su causa. Se refieren a lo que se alcanza (no al logro en sí) durante la absorción meditativa, es decir, una variable que afecta no congruente, una entidad objetiva que es un fenómeno de imputación sobre la base de la conciencia mental de alguien que se involucra en tal estado meditativo.
El logro meditativo de una absorción equilibrada en la no-distinción puede ocurrir en el continuo mental de un humano, o de un dios, ya sea en el plano de los objetos sensoriales del deseo o en el plano de las formas etéreas, pero solo cuando alguno de ellos es todavía un ser ordinario, cuando aún no es un arya. Sin embargo, la absorción equilibrada en sí misma es con una conciencia mental en el cuarto nivel de constancia mental en el plano de las formas etéreas. El logro meditativo obtenido durante esta absorción equilibrada es un bloqueo temporal, durante la absorción, de los seis tipos de conciencia primaria (es decir, tanto la conciencia sensorial como la mental) que se involucran con los objetos sensoriales externos ('jug-sems), tanto burdos como etéreos, y los factores mentales congruentes con ellos que tienen continuos estables, especialmente, las sensaciones y la distinción burda. La conciencia mental se vuelve exclusivamente hacia el interior.
A diferencia de la etapa real del cuarto nivel de constancia mental, la absorción equilibrada en la no-distinción no está precedida por una etapa preliminar. La mente que entra en esta absorción equilibrada está separada del deseo y el apego a todos los fenómenos del tercer nivel de constancia mental e inferiores, pero no está separada del deseo y el apego a los fenómenos del cuarto nivel de constancia mental y superiores. Entra en esta absorción a través de la puerta de la determinación de ser libre (renuncia) de sensaciones y distinción y la consideración discordante (tshul-min yid-byed) que confunde la conciencia de este cuarto nivel de constancia mental, que por naturaleza está temporalmente libre de toda felicidad e infelicidad mental y física, para la liberación de todos los sufrimientos del samsara. Sin embargo, a pesar de estar equivocado acerca de lo que realmente es el estado de liberación, esta es una motivación constructiva ya que es un deseo de liberación que considera el logro meditativo como el camino para alcanzarlo.
La variable que afecta no congruente que surge en la conciencia mental durante la absorción equilibrada continúa en la conciencia mental de la persona que se involucró en la meditación, pero sin causar más bloqueos en la conciencia primaria orientada hacia el exterior y sus sensaciones congruentes y distinción durante el resto de la vida. La fuerza kármica positiva (mérito) por involucrarse en esta meditación tiene la certeza de madurar en los agregados de un futuro renacimiento como dios en la cuarta etapa de constancia mental, en el plano de las formas etéreas. Sin embargo, madura en dicho renacimiento solo en dos vidas posteriores a la vida en la que se obtiene el logro meditativo. Esto se debe a que esta variable que afecta no congruente, que constituye este logro meditativo, se debilita durante la vida en la que se alcanza.
El resultado de este debilitamiento es que, si se obtuvo inicialmente durante una vida como humano o como dios en el plano de los objetos sensoriales del deseo, el potencial kármico madura primero en los agregados de una siguiente vida como dios en el primer nivel de constancia mental en el plano de las formas etéreas. Si se obtuvo inicialmente durante una vida como dios en el plano de las formas etéreas, el potencial kármico madura primero en los agregados de una siguiente vida en el mismo nivel de constancia mental en el que se obtuvo inicialmente.
En cualquier caso, durante esta segunda vida, refuerzas la variable que afecta no congruente, que es este logro meditativo, al involucrarte una vez más en la absorción equilibrada en la no-distinción. Esto se debe a que el potencial kármico para esta meditación, plantado en la vida anterior, da surgimiento a un resultado que corresponde a su causa. Con este logro meditativo fortalecido al repetir la absorción equilibrada, el potencial kármico positivo resultante de involucrarse en esta meditación madura, en la vida inmediatamente posterior, en los agregados de un dios en el cuarto nivel de constancia mental, en el plano de las formas etéreas.
Durante esa vida como este tipo de dios, esta variable que afecta no congruente se activará y funcionará como un bloqueo temporal, por 500 eones durante esa vida como este tipo de dios, de tu conciencia mental involucrada con objetos sensoriales etéreos externos y sus factores mentales estables acompañantes de una sensación neutra de ecuanimidad y distinción burda. Esta variable que afecta no congruente que ahora está haciendo este bloqueo temporal durante esa vida como este tipo de dios se llama por el nombre de su efecto, un "estado de no-distinción" ('du-shes med-pa). Al concluir estos 500 eones, tu conciencia mental es capaz una vez más de conocer objetos etéreos externos, y la sensación neutra de ecuanimidad y distinción burda vuelve a manifestarse.
De manera similar al logro meditativo de una absorción equilibrada en la no-distinción, el logro meditativo de una absorción equilibrada en la cesación es también una variable que afecta no congruente, es decir, un fenómeno de imputación sobre la base de la conciencia mental.
Aquí, sin embargo, ocurre solo en el continuo mental de un arya que practica esta meditación y solo durante una vida humana.
La absorción equilibrada en la cesación no está precedida por una etapa preliminar. Como arya, entras en esta absorción con el deseo de un estado de paz, pero no con la determinación de liberarte del sufrimiento (renuncia) y, con una consideración discordante, consideras un estado de paz como un estado que está separado de las sensaciones y la distinción. Sin embargo, tu deseo de paz, aunque separado del deseo y el apego a todos los fenómenos de la etapa real de absorción equilibrada en la nada y más allá, no está separado del deseo y el apego a los fenómenos de la etapa real de absorción equilibrada en la no-distinción, pero no en la no distinción.
Durante tu absorción equilibrada en la cesación, el logro meditativo obtenido por la absorción funciona como un bloqueo temporal de tus seis tipos de conciencia primaria, que se involucran con objetos externos burdos o etéreos y los factores mentales congruentes con ellos, que tienen no solo continuos estables, sino también inestables. Por lo tanto, no solo se bloquean temporalmente las sensaciones y la distinción burda, sino también todas las emociones perturbadoras que surgen automáticamente y de las que aún no te has deshecho (abandonado) como un arya.
Este bloqueo dura solo mientras dura la absorción equilibrada. Como resultado, el potencial kármico de esta meditación madura en los agregados de un renacimiento como un dios sin forma en el nivel de la absorción equilibrada en la no-distinción, pero no en la no distinción. Madura como tal en la vida inmediatamente posterior o, si el potencial kármico se ha debilitado, madura primero en los agregados de un dios en el plano de las formas etéreas, donde se repite la meditación, y luego, en la siguiente vida, en los agregados de un dios en esta cima de la existencia samsárica.
Aunque las absorciones equilibradas en la no-distinción y en la cesación carecen de distinción burda, no son estados sin distinción alguna. Aun así, tienen una forma sutil de este factor mental. Aunque durante las absorciones equilibradas los seis tipos de conciencia primaria que se involucran con los objetos externos burdos y etéreos se bloquean temporalmente, aún existe conciencia mental sutil. Y, congruente con esta conciencia, están la emoción perturbadora del apego a esta absorción equilibrada y la actitud perturbadora de una perspectiva engañosa hacia un entramado transitorio ('jig-lta), que tiene la actitud de "yo" y "mío" con respecto a este estado meditativo.
Según la tradición del libro de texto de Jetsunpa que se sigue aquí, esta conciencia mental conceptual sutil es un darse cuenta subliminal (bag-la nyal). Con el darse cuenta subliminal, la conciencia conoce el objeto involucrado, pero la persona no. Un ejemplo más común de darse cuenta subliminal ocurre durante el sueño. La conciencia auditiva subliminal toma el sonido del despertador mecánico como su objeto involucrado, pero tú como persona no lo oyes. Como, de esta manera, no hay interrupción en el funcionamiento manifiesto de la conciencia auditiva durante el sueño, es posible oír la alarma cuando suena.
Agrupaciones de mentes de los estados superiores
Cualquiera de los estados superiores de conciencia puede ser conceptual o no conceptual. Por lo tanto, las cogniciones conceptuales de lo que ha sido meditado pueden experimentarse con cualquiera de ellos. Sin embargo, algunos de estos suelen agruparse en ciertos contextos. Se mencionan con frecuencia tres grupos específicos. Dado que puede haber mucha confusión al respecto, los explicaremos brevemente.
Para alcanzar la liberación, es necesario liberar a tu mente de las emociones perturbadoras, tanto las basadas en la doctrina como las que surgen automáticamente, asociadas con cada uno de los tres planos y nueve estados (khams-gsum sa-dgu). Los tres planos son los planos de los objetos sensoriales del deseo, las formas etéreas y los seres sin forma. Los nueve estados (sa-dgu), todos ellos ubicados en los dos planos superiores, son:
- La etapa preliminar indispensable para el primer estado de constancia mental
- Las etapas reales de los cuatro estados de constancia mental
- Las etapas reales de las cuatro absorciones equilibradas.
Sin embargo, no es necesario renacer como un dios de un plano superior para liberar a la mente de las emociones perturbadoras asociadas con las diversas etapas. Puedes hacerlo con un cuerpo humano, pero según el Sautrántika, no con una conciencia mental que aún se encuentre en el plano de los objetos sensoriales del deseo.
Alcanzas verdaderas detenciones de las emociones perturbadoras basadas en la doctrina, asociadas con los tres planos y nueve estados, mediante la absorción total no conceptual (mnyam-bzhag) de una mente que es el camino del ver (camino del ver). Tal absorción total es con la cognición desnuda yóguica. Esta cognición desnuda yóguica de una mente que es el camino del ver solo puede lograrse primero con la conciencia mental de un par conceptual unido de shámata y vipáshyana que está en uno de los seis estados de constancia mental (bsam-gtan sa-drug) en el plano de las formas etéreas; pero solo cuando esa constancia mental ocurre sobre la base de tu cuerpo como humano en el continente sur. Tal par unido conoce el no estatismo sutil y luego la falta de identidad burda de tu yo objetivo como un fenómeno de imputación sobre la base de uno de tus agregados, por ejemplo, tu cuerpo.
Estos seis estados de constancia mental son:
- La etapa preliminar indispensable para el primer estado de constancia mental
- Las meras y distinguidas etapas reales del primer estado de constancia mental
- Las etapas reales del segundo, tercer y cuarto estado de constancia mental.
Una vez que hayas logrado la detención completa de todas las emociones perturbadoras basadas en la doctrina, puedes continuar con la cognición desnuda yóguica con cualquiera de los nueve niveles de conciencia mental no manchada. Son "no manchados" (zag-med) porque son verdaderas mentes que son el camino que tienen verdaderas detenciones de las emociones perturbadoras basadas en la doctrina. Con cualquiera de estos nueve niveles de conciencia mental no manchada, puedes entonces alcanzar una mente que es el camino de la familiarización (camino de meditación), con la cual liberas a tu mente de las emociones perturbadoras que surgen automáticamente asociadas con los tres planos y nueve estados, y luego continúas para alcanzar una mente que es el camino que no necesita más entrenamiento (camino de no más aprendizaje); en otras palabras, la liberación. Puedes hacer esto sobre la base de un cuerpo humano o el cuerpo de un dios, ya sea en el plano de las formas etéreas o en el plano de los seres sin forma. Para deshacerte de las emociones perturbadoras que surgen automáticamente, tu cognición desnuda yóguica con cualquiera de estos nueve niveles de conciencia mental no manchada debe ahora conocer el no estatismo sutil y luego la falta de identidad sutil de tu yo objetivo como un fenómeno de imputación sobre la base de uno de tus agregados.
Los nueve niveles de conciencia mental no manchada son:
- Los seis estados de constancia mental anteriores
- Las etapas reales de las tres primeras absorciones equilibradas.
Este no es el lugar para detallar cómo se alcanzan todas estas liberaciones (abandonos). Pero, en resumen, según el Sautrántika, la mente que es el camino del ver solo puede alcanzarse con una conciencia mental en el plano de las formas etéreas, mientras que la mente que es el camino de la familiarización y la liberación solo pueden alcanzarse con una conciencia mental en el plano de las formas etéreas o en el plano de los seres sin forma. Sin embargo, para alcanzar cualquiera de estos, se requiere primero tener cogniciones conceptuales válidas de aquello que ha sido escuchado, pensado y sobre lo que se ha meditado. Por lo tanto, una cognición inferencial válida, que es exclusivamente conceptual, es esencial para alcanzar la liberación.