Hemos analizado el texto del Cuarto Panchen Lama sobre la tradición Gelug-Kagyu del mahamudra, y vimos que la presentación se divide en la preparación, las enseñanzas propiamente dichas y los procedimientos finales. En cuanto a las prácticas preparatorias, vimos que esto implica tener una dirección segura en nuestra vida y el objetivo de la bodichita, y luego construir estos entramados de fuerza positiva y conciencia profunda, y realizar al menos una purificación temporal con la práctica de Vajrasatva. Después, solicitar inspiración al gurú e imaginar que nuestro gurú sube a la coronilla de nuestra cabeza y se fusiona con nosotros, lo que produce un estado mental muy gozoso e intenso.
Cómo la bodichita encaja con enfocarse en la naturaleza de la mente
Ayer alguien preguntó cómo la bodichita encaja con la verdadera práctica principal de enfocarse en la naturaleza de la mente. Si bien la naturaleza de la mente de la bodichita es la misma que la de cualquier otro momento de cognición, es posible que no necesariamente estemos meditando en la naturaleza de la mente de la bodichita. Lo que debo mencionar, dado que esto no siempre se explica con claridad, es que existe una distinción entre lo que se puede llamar bodichita "elaborada" y bodichita "no elaborada". "Elaborada" significa que la construimos con esfuerzo; tenemos que seguir un proceso de razonamiento para generar el anhelo por la bodichita; con "no elaborada", no tenemos que pasar por ese proceso.
En otras palabras, “con la elaborada”, debemos trabajar con una línea de razonamiento: “Todos han sido mi madre, han sido amables, etc.”, y entonces generamos la bodichita; la otra no requiere este esfuerzo ni trabajo para seguir esa línea de razonamiento. En algunos contextos, podría llamarse bodichita “artificial” y “no artificial”, pero el término habitual aquí es “elaborada” y “no elaborada”. Cuando tenemos esta bodichita no elaborada, esa es la frontera para tener lo que suele traducirse como el “camino de la acumulación”, es decir, la “mente que es el camino de la construcción”, la mente desde donde construimos. Comenzamos con esta bodichita no elaborada, y ahí es donde iniciamos estos cinco caminos como bodisatva.
[Ver: Los cinco caminos hacia la liberación y la iluminación]
Shantideva, en el primer capítulo del Bodhicharyavatara, Involucrarse en el comportamiento del bodisatva, afirma que una vez que alcanzamos esta etapa, en la que poseemos la bodichita no elaborada, la poseemos constantemente, día y noche. Incluso dormidos, incluso borrachos, conservamos esta bodichita, que construye constantemente más y más fuerza positiva. Ahora bien, ¿qué significa esto? Significa que, como mencioné antes, tenemos la posibilidad de tener múltiples cogniciones simultáneamente.
Una vez que alcanzamos esta bodichita no elaborada, tenemos esta mente de bodichita, esta cognición de bodichita manifiesta constantemente. El único momento cuestionable es el de la absorción total, no conceptual, en la vacuidad. En este punto, los diferentes libros de texto monásticos Gelugpa discrepan y tienen diferentes opiniones sobre qué sucede con la bodichita en ese momento, porque la bodichita es conceptual, y esta es la absorción no conceptual en la vacuidad. Sin embargo, dejaremos esa discusión de lado. Que la bodichita se manifieste constantemente no significa que le estemos prestando atención, ya que cuando se manifiestan varios tipos de cognición al mismo tiempo, la atención que les prestamos varía.
Esto es bastante interesante porque la diferencia que establecemos en nuestra terminología occidental es muy distinta. En nuestra terminología occidental, diríamos que cuando dormimos, la bodichita es inconsciente, pero desde el análisis budista, la bodichita, cuando dormimos, sigue siendo manifiesta. Puede que sea inconsciente desde una perspectiva occidental, pero es manifiesta, está sucediendo. Ahora bien, ¿qué significa esto realmente? Mi maestro lo explicó así: independientemente de lo que hagamos, seguimos teniendo ese objetivo en la vida. Nunca perdemos el objetivo de esforzarnos por alcanzar la iluminación para beneficiar a todos, ya sea que pensemos activamente en ello o no.
Eso también nos da otra pequeña pieza del rompecabezas sobre qué es realmente la mente. Y la mente, esta actividad mental puede ser —si usamos nuestros parámetros occidentales— consciente o inconsciente, pero sigue siendo actividad mental. Sin embargo, siempre recomiendo —y también lo recomendaba uno de mis maestros, Gueshe Ngawang Dhargyey— que no intentemos aplicar un sistema externo al budismo para intentar comprenderlo, porque lo único que conseguiremos es confundirnos. Mientras practicamos la meditación mahamudra sobre la naturaleza de la mente, la bodichita manifiesta está sucediendo simultáneamente.
Incluso si tenemos shámata perfecto (mente completamente tranquila y estable, concentración perfecta en cualquier tema que elijamos), aún podemos tener la bodichita manifiesta y eso no interrumpe la concentración. Me resulta muy útil tener esto en cuenta, ya que, debo decir, antes de recibir esta aclaración, tenía una idea muy diferente de lo que significaba la concentración perfecta. Pensaba que no ocurría absolutamente nada más al mismo tiempo. Así pues, vemos que la actividad mental y la mente son mucho más amplias de lo que podríamos esperar.
Repaso
Pasamos a la parte principal del texto y vimos que el Panchen Lama explicará esto a través del sistema de sutras. Dentro de este sistema, lo explicará en términos de alcanzar primero un estado de concentración y luego la comprensión de la vacuidad. Dentro de esta amplia división dentro del sutra —que abarca no solo la meditación mahamudra, sino cualquier tipo de meditación—, primero nos esforzamos por alcanzar la concentración y luego por comprender la vacuidad. El Panchen Lama continúa con una explicación sobre cómo alcanzar shámata —o un estado mental perfectamente tranquilo y estable, la concentración perfecta— en la naturaleza convencional de la mente.
Uno de los puntos que señala es que, en otras tradiciones de mahamudra, incluso si se enfocan tanto en shámata como en vipáshyana en la mente, la forma en que lo explican en estas otras tradiciones es simplemente enfocarse en la naturaleza convencional de la mente, sin analizar realmente su naturaleza más profunda. Por lo tanto, debemos tener en cuenta que, si tenemos vipáshyana, este no lo abarca todo; en otras palabras, no significa necesariamente que el vipáshyana se enfoque en la vacuidad. Podemos tener shámata y vipáshyana en una gran variedad de temas; de hecho, tanto shámata como vipáshyana también se encuentran en sistemas no budistas.
Ahora, vimos que en la tradición Gelug se enfatiza siempre conocer la característica definitoria de la mente para poder enfocarse en ella. También vimos que esta característica definitoria de la naturaleza convencional o superficial de la mente consiste en tres palabras que suelen traducirse como “claridad”, “darse cuenta” y “meramente” o “solamente”. Además, vimos que nos referimos a la actividad mental de experimentar un objeto cognitivo, y nos referimos a la experiencia individual y subjetiva de algo.
La experiencia de algo puede describirse en términos de su aspecto subjetivo: desde un punto de vista, es el surgimiento o hacer surgir un objeto cognitivo, y desde otro, es un involucramiento cognitivo con él. Este involucramiento cognitivo, que es lo que significa el darse cuenta, puede ser de cualquier tipo. Podría ser comprender el objeto, pero también podría ser no comprenderlo; podría ser prestarle atención, podría ser no prestarle atención, aunque sea un objeto cognitivo. No deberíamos pensar que la palabra “darse cuenta” significa que somos realmente conscientes y conocemos el objeto.
Es como saber, no saber, concentrarse, no concentrarse...
La concentración es muy diferente de la atención, ya que la atención es mente que va hacia el objeto, y la concentración es la mente en el objeto. Son factores mentales diferentes.
No hay un “yo” separado de la meditación que esté meditando
La palabra "meramente" añade que esto es todo lo que ocurre. No hay una entidad separada, la mente, como una máquina que lo haga posible, ni un agente separado, "yo", que esté haciendo que suceda o que lo esté observando.
El punto de que no haya un “yo” separado que observe esto es crucial en la meditación porque muy a menudo cuando meditamos, especialmente cuando estamos observando nuestra mente, u observando el contenido de la mente, y este tipo de cosas, parece como si hubiera un “yo” separado sentado en la parte posterior de nuestra cabeza viendo todo esto y observando.
Ese es un gran fallo en la meditación. Cuando meditamos, ya sea sobre la naturaleza de la mente o cualquier otra cosa, podemos comprender lo que ocurre como parte de la meditación; es parte de ese estado mental, pero no existe un "yo" separado como entidad, divorciado de todo esto que comprende. Solo queremos acompañar nuestra meditación con comprensión, pero no tener a alguien separado que comprenda. Esa es una diferencia muy sutil.
Cuando leemos o escuchamos a alguien hablar, la comprensión forma parte de esa cognición, ¿no es así? La comprensión acompaña la lectura y la escucha, pero no pensamos ni sentimos conscientemente que exista un “yo” separado —separado de la lectura y de la escucha— que lo comprenda, ¿verdad? ¿Correcto? Piénsenlo, porque es exactamente así como necesitamos meditar, sobre todo cuando meditamos para comprender la naturaleza de cosas como la mente.
Además, mientras pensamos en ello, intentemos hacerlo con la comprensión acompañando el pensamiento y sin la sensación de un yo separado que esté pensando. Solo hay pensamiento. Si preguntamos quién está pensando, respondemos: "Bueno, yo estoy pensando; no es alguien más pensando". Sin embargo, ese "yo" que está pensando no es como una pelota de ping-pong separada del resto.
[Pausa]
La actividad mental ocurre en cada momento, independientemente de su contenido o de qué tipo de actividad mental sea.
Este es un punto muy importante para poder entender que esta actividad mental está ocurriendo a cada momento: surge un objeto cognitivo, hay un involucramiento cognitivo con ese objeto; esas son dos formas de describir el mismo fenómeno, la misma actividad, y no hay un yo o una mente separados haciéndolo.
Esta actividad mental —la misma actividad mental, con las mismas características definitorias— ocurre independientemente de su contenido, del objeto cognitivo y de las conciencias secundarias que la acompañan. Ya sea una emoción perturbadora o positiva, mucha o poca concentración, da igual, porque, al fin y al cabo, nos enfocamos en la naturaleza convencional de la conciencia primaria en la cognición: la conciencia visual, la conciencia auditiva, la conciencia mental, etc.
Ahora bien, la naturaleza de la conciencia primaria y la de las conciencias secundarias, los factores mentales que la acompañan, son exactamente iguales; todas forman parte de una cognición. Al examinar la naturaleza de la conciencia primaria, se simplifica un poco, ya que las conciencias secundarias, además de la característica básica de ser una manera de conocer algo, también tienen sus propias características definitorias individuales: la característica del amor o la del odio. Para simplificarlo, examinemos las características definitorias de la propia conciencia primaria.
Cuando examinamos el camino budista, descubrimos que las emociones perturbadoras y el sufrimiento que experimentamos, es decir, la primera y la segunda verdades nobles —todos los problemas del samsara y sus causas— son formas de darse cuenta de algo, ¿no es así? Son experiencias y, como tales, comparten la misma naturaleza convencional de la mente.
Además, cuando observamos la cuarta verdad noble, estos verdaderos caminos, son todas las buenas cualidades, todas las comprensiones, etc., los estados mentales libres de la primera y la segunda verdades nobles. Todo esto es también mente, actividad mental; es una experiencia, y tiene la misma naturaleza convencional. La tercera verdad noble, las verdaderas detenciones de las dos primeras verdades nobles, ocurren en un continuo mental sobre la base de la mente. Por lo tanto, la mente es crucial aquí, tanto en términos del samsara como del nirvana, si usamos la terminología habitual.
La purificación de todo lo que necesitamos eliminar se basa en la mente. El desarrollo de ambos entramados, el desarrollo de buenas cualidades, todo se basa en la mente. Todas nuestras acciones, tanto verbales como corporales, se basan en intenciones, etc., que surgen de la mente. Esta meditación mahamudra sobre la naturaleza de la mente —tanto la convencional como la más profunda— es crucial para todo el camino budista. No es una práctica exótica y aislada que, por arte de magia, nos ayudará en nuestro progreso budista.
Es fundamental para todo el tema del camino. Además, es muy relevante para ayudarnos con los problemas de la vida diaria. Lo que queremos hacer es no quedar atrapados en el contenido de ningún momento de cognición, ningún momento de la mente. Independientemente del objeto de cognición, independientemente de cualquier tipo de factor mental que lo acompañe, no supone ninguna diferencia en cuanto a la naturaleza de la mente. Sigue siendo el surgimiento de un objeto cognitivo y un involucramiento cognitivo con él, y nada más. No es gran cosa, independientemente del contenido de cualquier momento de experiencia.
Las descripciones del Karma Kagyu utilizan una imagen muy útil: la del océano. Los diversos pensamientos que tenemos, las cogniciones, emociones perturbadoras, etc., que tenemos son como olas en la superficie de un océano grande, extenso y profundo. No importa cuál es la forma de la ola, no importa cuán grande es, no importa cuán pequeña es, sigue siendo agua; surge en el océano y se asienta en el océano, y eso es todo.
No hay nada especial en la ira, ni en el amor, ni en la felicidad ni en la infelicidad; nada especial, no es para tanto. No hay razón para emocionarse ni para enojarse; al fin y al cabo, esa es la enseñanza básica de lo que suele traducirse como los "ocho dharmas mundanos", las "ocho cosas transitorias de la vida". Nos elogien o nos critiquen, "da lo mismo", ¿qué importa? Son solo palabras.
Es sumamente útil si logramos mantener esta comprensión en nuestra experiencia cotidiana. Surge una emoción perturbadora: "Bueno, es solo surgimiento e involucramiento, eso es todo. Veo la pared, y hay una imagen de una pared, un holograma de una pared, y también hay una emoción que ocurre al mismo tiempo. No es gran cosa; es simplemente surgimiento y darse cuenta, nada más". El punto es que no quedemos atrapados en ello.
Si conseguimos una habitación en un hotel con una vista bonita, o una vista horrible, o la pared está bien pintada, o la pintura se está descascarando, ¿qué más da? Podríamos dejarnos llevar por ello y pensar: “¡Qué terrible!”, y entonces experimentaríamos un sufrimiento tremendo, pero ¿por qué? Simplemente es desagradable. Es solo la consciencia de un objeto cognitivo; no hay nada más, así que no es para tanto. Hay un mal olor. Bueno, es un mal olor, nada más; no tenemos por qué emocionarnos, no tenemos por qué preocuparnos.
Eso no significa que no actuemos ni que no hagamos nada. Hay un ruido fuerte afuera y alguien está golpeando algo metálico con un martillo. No hay razón para preocuparse; es solo un ruido, un sonido, nada grave. Sin embargo, causará problemas e inconvenientes en una grabación cuando otras personas la escuchen en un entorno diferente, así que actuamos, pero no nos preocupamos ni sufrimos.
Un ejemplo práctico de la vida cotidiana
Hace unas semanas, me robaron mi laptop en un tren y perdí varios archivos que no había respaldado y otras cosas que estaban en el portafolio de la computadora. Así que ahora tenemos una opción. Esto es algo que ha madurado por karma, algo que ahora estamos experimentando: no vemos la maleta de la laptop en el portaequipaje, y el tren se ha detenido y tenemos que bajar.
"Mmm...", entonces ahora tenemos la opción de alterarnos y enojarnos mucho y experimentar un sufrimiento tremendo, o simplemente aceptar la realidad de la situación: "Aquí hay un surgimiento de un objeto cognitivo —no hay computadora— y soy consciente de ello, lo entiendo. Es solo un evento mental que ha ocurrido y es la maduración del karma y muchas otras circunstancias. No es gran cosa, nada especial. ¿Qué esperaba del samsara? Por supuesto, cosas así sucederán".
Luego simplemente nos encargamos de ello, vamos al Departamento de Objetos Perdidos a ver si pueden localizarla, pero no pudieron. Tengo un patrocinador que me compró la computadora y estuvo encantado de comprarme otra, y —sin problema—, ya está. Pasé un par de semanas reconstruyendo los archivos que perdí y terminé sin sufrir, o casi sin sufrir, debo decir. Hubo algunas cosas que no pude reemplazar, pero “ni modo, no puedo reemplazarlas”.
Tenemos un dicho en inglés: "No tiene caso llorar sobre la leche derramada", ya que se ha derramado, ya ha sucedido. De esa manera, si podemos no quedar atrapados en el contenido de cualquier momento de experiencia, incluso si se trata de una maduración de karma no muy agradable, y simplemente comprendemos que es solo una experiencia —es solo el surgimiento de un objeto y el darse cuenta de él, involucrarse con él— y luego simplemente lidiar con ello, disminuimos nuestro sufrimiento. Aun así, siendo un ser samsárico, por supuesto, hay algo de tristeza asociada a esto, pero esta es la dirección a seguir para superar incluso eso.
En realidad, es un fenómeno muy interesante porque hay una gran diferencia entre lo que ocurre en nuestra mente, que puede estar bastante tranquila al respecto, y cuando se lo contamos a nuestros amigos y tenemos que explicarlo, surgen otras circunstancias que pueden generar otras emociones. O están más alterados que nosotros, así que tenemos que calmarlos, o de alguna manera tenemos que mostrar algún tipo de respuesta emocional a la situación. Es muy interesante.
En fin, como dije, es muy importante comprender que estas meditaciones no son solo meditaciones abstractas que hacemos en nuestro cuarto de meditación, y que, en la vida diaria, son totalmente irrelevantes. Son muy relevantes, muy útiles en la vida diaria, y cuanto más familiarizados estemos con este tipo de proceso de meditación, con este tipo de comprensión, ya sea que nos sentemos a meditar formalmente o no, sino que pensemos en ello, lo comprendamos y tratemos de aplicarlo, cuanto más familiarizados estemos con ello, más automáticamente surgirá en cualquier situación, especialmente en una difícil.
Es mucho más difícil aplicarlo cuando nos encontramos en situaciones donde surgen emociones perturbadoras muy fuertes. Si se trata de una simple situación y aún no ha surgido una fuerte emoción perturbadora, si podemos detectarla antes, es mucho más fácil. Aplicamos esto en cualquier momento después de perder la computadora, si estamos sentados o en cualquier otro lugar y surge el pensamiento: "Oh, perdí mi computadora", aplicamos inmediatamente este método: "Es solo el surgimiento de un pensamiento, es solo un objeto mental, es solo la consciencia de un objeto mental, eso es todo", y no seguimos el pensamiento.
Instrucciones del Panchen Lama para la meditación Mahamudra
La forma en que el Panchen Lama describe la meditación es que, tras disolver al gurú en nuestra mente tras hacer peticiones, imaginamos con la disolución que todas las apariencias, todos los pensamientos, todo se disuelve. Él dice:
Disuelve a tu gurú (visualizado) en ti mismo. Permanece absorto por un tiempo firmemente en ese estado que no tiene el borboteo de la creación de apariencias y las apariencias (de "esto" y "no aquello").
"Borboteo" es la palabra clave aquí; "borboteo" significa "simplemente todo lo caótico". Bueno, esta no es una meditación en la vacuidad, ni una meditación en la mente de luz clara ni nada parecido, en la que imaginamos que todas las apariencias y la creación de apariencias se contraen. Hablamos más bien de lo caótico, de toda la basura, de todos los pensamientos basura y las imágenes que surgen, y todo eso; intentamos imaginar que, a medida que el gurú se disuelve en nosotros, todo eso se calma y se disuelve de nuevo en nosotros.
Luego dice:
No discurras nada con pensamientos tales como expectativas o preocupaciones.
Esta es una instrucción estándar en cada meditación: no esperes que vayamos a tener experiencias y resultados espectaculares y no te preocupes de “no voy a tener ninguno”.
Continúa diciendo:
Esto no significa, sin embargo, que ceses toda atención como si te hubieras desmayado o dormido. Por el contrario, debes atar (tu atención) al poste de la recordación para no divagar, y colocar la vigilancia para darte cuenta de cualquier movimiento mental.
Las definiciones de atención, recordación y alerta
Para comprender estas instrucciones, debemos tener muy claras las definiciones de atención, recordación y alerta. Si no las tenemos claras, no podremos meditar correctamente. Se trata de tres factores mentales muy distintos y difíciles de interpretar. Entonces, ¿cuáles son las definiciones de estos factores mentales? Debemos usarlas en todas las meditaciones, por lo que es importante conocerlas.
Atención (yid-la byed-pa) – literalmente, la palabra es “tener en cuenta un objeto”, es decir, tomar un objeto como nuestro objeto cognitivo, y eso puede ser fuerte o débilmente.
Luego, recordación (dran-pa) es como el pegamento mental. Creo que esta imagen es muy útil. Es la misma palabra que “rememorar” o “recordar”.
Memoria, ¿sí?
Sí, pero el problema con la palabra occidental “memoria” es que se refiere a cuando guardamos algo en nuestra memoria; en este caso, nos referimos a cuando realmente estamos recordando algo. Se refiere a la sujeción mental, el factor mental que sostiene un objeto de cognición y nos impide soltarlo.
La recordación se relaciona con la sujeción mental y, posteriormente —lo que suele traducirse como “concentración”, que es más bien una “sujeción mental”—, la colocación, es quedarse en el objeto o permanecer. La recordación es no soltar, sino permanecer, y la atención es ir hacia el objeto.
Luego, la alerta (shes-bzhin) es observar, no como algo totalmente separado, sino como parte del todo, observar para ver cuál es la calidad de la sujeción mental de la recordación. Está observando para ver si la sujeción es demasiado fuerte, demasiado floja, ¿se ha soltado? Eso es lo que está observando. Es como el sistema de alarma, y cuando nota algo mal, entonces la alarma se dispara —¡ding, ding, ding, ding, ding!— y la atención es la que corrige la situación. La atención, entonces, será un tipo de atención de reanudación, para volver al objeto. Podría ser una atención más minuciosa para ir al objeto con más fuerza. Es la atención la que realmente tiene que restablecerse. La alerta es solo el sistema de alarma.
La imagen aquí es muy bonita; la recordación es como el poste de una tienda de campaña. Golpeamos el poste contra el suelo, y la recordación mantiene sujeción del enfoque, que es como la tienda sostenida por el poste. Atamos nuestra atención a ese poste, de modo que siempre se dirija al objeto en el que tenemos nuestra sujeción, y luego la alerta lo observa.
El Panchen Lama dice:
Esto no significa, sin embargo, que ceses toda atención como si te hubieras desmayado o dormido.
No es que ya no prestemos atención, que la mente deje de prestar atención a los objetos. Ahora bien, ¿en qué nos estamos enfocando, en qué está la recordación, a qué nos estamos sujetando? Nos estamos sujetando a la naturaleza, a la naturaleza convencional de cada momento de nuestro darse cuenta, sea cual sea su contenido; intentamos hacer esto aquí, en una situación en la que la mente está en calma.
En la meditación dzogchen, la forma de comenzar a hacer algo así es en lo que yo llamaría una "zona de privación sensorial", es decir, en una habitación completamente oscura y silenciosa, donde tenemos una mínima percepción sensorial, ya que entonces podemos observar la naturaleza de la mente por sí misma, sin que esté involucrada en la percepción sensorial. Aunque, por supuesto, si nos ponemos muy atentos, sentiremos la ropa y el asiento, pero es mínima.
La diferencia entre cognición inatenta y cognición no determinante
Me gustaría mucho que comprendieran esta terminología; como dije, es fundamental comprender realmente qué entendemos por atención, recordación y alerta. Les daré un ejemplo de lo fácil que es malinterpretar si no conocemos todas las definiciones. Hay un término tibetano en "lorig" (blo-rig, modos de conocer), llamado "nangla ma-ngepa" (snang-la ma-nges-pa), que significa —yo solía traducirlo como "percepción inatenta"—, lo cual es totalmente erróneo, pero así es como lo entendía.
Una vez le pregunté a Bakula Rinpoche, un lama muy importante, ya fallecido: “Cuando practicamos la meditación mahamudra y nos enfocamos en la naturaleza de la mente, ¿no se convierte esa meditación, al no enfocarnos en el contenido de la cognición, en percepción desatenta y, por lo tanto, nuestra meditación sería una cognición no válida?”.
Esto es lo que le pregunté. Si es percepción inatenta, si es nangla ma-ngepa, no es una cognición válida. Me explicó que mi comprensión era completamente errónea, que mi pregunta no tenía ningún sentido y que el problema era que no entendía bien la definición de este término nangla ma-ngepa. Una percepción es nangla ma-ngepa si no es una cognición decisiva de lo que aparece ante ella. “Decisiva” significa que es decisivamente “esto” y “no aquello”. No tiene nada que ver con la atención. Es una cognición no determinante y no determina su objeto como “esto” o “aquello”.
El punto es que la cognición no es nangla ma-ngepa porque estamos determinando que la mente es “esto” y “no es aquello”. Es solo que, dentro de la cognición, no estamos prestando atención al contenido, pero eso no afecta si es un “ngepa” (nges-pa) o no un ngepa, si es decisivo o no.
La cognición es válida; la meditación es una cognición válida. Aunque no prestemos atención al contenido de ese momento de consciencia, es válida porque toma correctamente su objeto, que es la naturaleza convencional de la mente, y es decisiva al respecto, que es "esto" y "no aquello". Que en esta meditación no prestemos atención al contenido de un momento de consciencia, sino solo a la naturaleza de la mente dentro de la cognición, no significa que sea una cognición no válida. Aprehende su objeto porque lo toma con precisión, que es la naturaleza de la mente, y decisivamente; "decisiva" significa que determina "esto" y "no aquello".
No es exactamente análogo, pero podemos entenderlo con la siguiente analogía. Cuando miro en esta dirección, veo todo un campo visual. Dentro de este campo visual, presto especial atención a esta persona y determino que es Anton y no Fritz ni ninguna otra persona. Esta es una cognición válida, aunque, dentro de ella, no presto atención a las demás personas que están en mi campo visual. No presto atención a absolutamente todo lo que hay en mi campo visual.
El hecho de que no prestemos la misma atención a absolutamente todo lo que vemos no significa que esa cognición no sea válida. Se complica un poco, no es exactamente análogo, porque en el mahamudra tratamos con la cognición mental, no con la cognición sensorial, y esa es una situación completamente distinta, por lo que requiere un análisis ligeramente distinto, pero podemos entender la analogía.
¿Podrías decir algunas palabras sobre nangla ma-ngepa, para que quede claro de qué se trata?
Nangla ma-ngepa es una cognición no determinante, por lo que no determinamos si es "esto" o "no aquello". Por ejemplo —este es un análisis Gelugpa—, cuando tenemos una secuencia de cierta fase de ver a alguien y determinamos si es "esto" o "no aquello", como "es una persona y no una lámpara", algo así, incluso si es solo en ese nivel, no significa que debamos saber el nombre. Entonces, en el último momento de esa secuencia de continuidad, justo antes de empezar a mirar algo más, ya no determinamos, ya no somos decisivos sobre el objeto. Ese es el ejemplo.
En el último momento, el objeto cognitivo sigue apareciendo, nangla, pero ya no es nge-pa, y ya no somos decisivos al respecto, de que sea “esto” y “no aquello”, porque estamos a punto de dejarlo.
¿Tiene que ser necesariamente el último momento? ¿No podríamos simplemente estar distraídos, pero sin dejar de observar a la persona que observamos?
Ese es otro ejemplo. Podemos estar distraídos y no decisivos. Acabo de dar el ejemplo clásico.
Eso es lo que solemos hacer cuando escuchamos el canal con música y luego vemos algo sin verlo, ¿algo así?
Otro ejemplo podría ser que estamos escuchando música, y ver la pared es una cognición no determinante, pero di el ejemplo clásico que encontramos en los textos. El problema con estos ejemplos es que tendemos a pensar que lo que falta es la atención, o que lo que es débil es la atención, y ese fue mi malentendido: la atención puede ser débil, eso no viene al caso; esa no es la característica definitoria; la característica definitoria es que es no decisiva.
Por ejemplo, que la bodichita sea manifiesta incluso cuando estamos distraídos con otra cosa. No le prestamos atención, pero aun así es decisiva. “Voy a alcanzar la iluminación, no voy a alcanzar el hecho de ser la persona más rica del planeta”.
¿Bodichita no elaborada?
Sí, el tipo no elaborado de bodichita.
¿Es manifiesta, pero tiene poca atención?
Tiene poca atención. La complicación —y no quiero profundizar en esto— radica en que, según el lorig Gelugpa, con la conciencia mental no podemos tener nangla ma-ngepa. Nangla ma-ngepa solo tiene que ver con la conciencia sensorial, pero podemos pensar en términos de los factores presentes: ¿es decisiva? ¿Hay atención o no? No es que la cognición mental no pueda ser no decisiva; lo que significa es que esta categoría de cognición no determinante es una categoría que pertenece únicamente a la conciencia sensorial.
Dediquemos unos segundos a digerir lo que acabamos de decir: la diferencia entre atención, recordación y alerta. Cuando meditamos en mahamudra, quizá no prestemos atención al contenido de nuestra cognición, pero sí estamos atentos a la naturaleza de la mente. La recordación se sujeta a ella, y la alerta vigila la calidad de la sujeción.
[Pausa]